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11-09-2023 17:11 - Medio siglo de la caída de Allende

Chile conmemoró los 50 años del golpe con un llamado al compromiso con la democracia

Fue en el cierre de las actividades conmemorativas en las que estuvieron presentes varios presidentes de América Latina, quienes  recordaron con cariño y respeto a Salvador Allende .

Por Alfredo Follonier corresponsal
Por Alfredo Follonier, corresponsal
11-09-2023 | 17:11
Foto AFP
Foto: AFP

Un fuerte compromiso con la democracia y una mirada reflexiva sobre la etapa de violencia y violaciones a los derechos humanos que generó el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, hace este lunes 50 años, fue el eje de la recordación oficial encabezada por el presidente de Chile, Gabriel Boric, que contó con la presencia de dirigentes y mandatarios extranjeros pero no con representantes de la pinochetista Unión Demócrata Independiente (UDI), que reivindicó la asonada y se autoexcluyó de la recordación.

Boric recordó al presidente socialista Salvador Allende, depuesto y muerto ese día mientras aviones bombardeaban el Palacio de la Moneda, sede del gobierno, enfrente del cual está hoy la Plaza de la Constitución, donde se montó la enorme carpa adonde se realizó el acto central.

Allí Boric, de 37 años, llamó a la reflexión, a no olvidar el pasado y seguir adelante en la vía democrática.



“Hoy, como han dicho quienes me antecedieron, conmemoramos una fecha que es dolorosa y sin duda un punto de inflexión de nuestra historia, historia que es compartida que trajo muerte, sufrimiento, persecución y pobreza”, dijo el joven mandatario.

Boric reiteró su llamado a no relativizar el golpe y criticó a quienes insisten en que no había otra alternativa, al afirmar que “por supuesto que había otra alternativa y el día de mañana cuando vivamos otra crisis siempre va a haber otra alternativa que implique más democracia y no menos”.

Las palabras del mandatario sonaron como una alusión al comunicado que emitió horas antes del acto la UDI, donde afirmó que fue "algo inevitable" debido al supuesto "quebrantamiento de la democracia" ejecutado por el Gobierno de Allende.

El mandatario chileno manifestó que la democracia se debe respetar siempre, sin importar “el color de un régimen” y que lo que pasó en Argentina, Uruguay y Chile “le debe doler a los que les pasó y a los que no les pasó, porque al final del día somos una comunidad, por eso también nos duele el dolor de otros países”.



Boric valoró que en conjunto con expresidentes vivos en Chile se firmó el manifiesto “Por La Democracia Siempre”, ya que esa “diversidad entre quienes piensan distinto, es con quienes podemos construir una sociedad mejor”, dijo levantando la voz luego de mencionar a Sebastián Piñera y que comenzarán a escucharse abucheos del público.

En esa línea, el mandatario recordó lo avanzado en gobiernos anteriores en materia de detenidos desaparecidos y aseguró que su Gobierno pretende dejar como legado el Plan Nacional de Búsqueda Verdad y Justicia.

“Es el hito institucional que hemos querido dar a esta conmemoración”, dijo.

Antes de tomar la palabra, Boric compartió con los asistentes un video con un mensaje del presidente argentino, Alberto Fernández, quien se excusó por los problemas de agenda que le impidieron participar del acto y afirmó que el día del golpe de Estado fue también el día donde “la tragedia empezó en Chile”.

“El régimen autoritario de (Augusto) Pinochet acabó con muchos, con la vida y con la tranquilidad de miles de chilenos y sirvió para que toda América Latina viera en él a un cruel dictador, que definitivamente le hizo mucho daño a la democracia chilena", dijo Fernández, quien lamentó que aún “perduren voces que defienden y recuerdan aquel día” y manifestó su preocupación que en Chile y Argentina “vuelve a aflorar la mirada antidemocrática”.



Estuvieron presentes en la recordación los mandatarios de México, Andrés Manuel López Obrador; de Colombia, Gustavo Petro, de Bolivia, Luis Arce, de Uruguay, Luis Lacalle Pou, y de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa.

La hija de Salvador Allende


A las 11.50 de la mañana del lunes (la hora de inicio del bombardeo al Palacio de la Moneda) y luego de un minuto de silencio, la senadora socialista Isabel Allende Bussi, hija del expresidente e invitada nacional para hablar en el acto realizó un relato de lo que fue su experiencia en ese fatídico día, en el que murió su padre, y señaló que “la memoria es un primer paso para llegar a la verdad”.

Por esa razón, agregó la dirigente socialista, ella suscribe el lema “memoria es democracia y futuro”.

Allende criticó a la oposición por intentar invertir las responsabilidades de lo ocurrido hace 50 años y manifestó que “los verdaderos responsables son quienes quebraron la institucionalidad, bombardearon este palacio (La Moneda) y asesinaron a miles de chilenos”.

Foto AFP
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Estela de Carlotto

 
La argentina presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, fue invitada a abrir el acto, donde en la misma línea afirmó que “no hay que dejar un instante de recordar” por los hechos sucedidos en dictadura y que tanto Chile como Latinoamérica “tienen que seguir con la democracia presente” en “memoria, verdad y justicia”.

“Nunca más, esa es la palabra”, fue la frase emblemática que eligió la dirigente argentina para cerrar su intervención.

Previo al acto, mientras los presidentes extranjeros e invitados especiales ingresaban a La Moneda, parlamentarios y partidarios de los partidos de izquierda rindieron honores al fallecido presidente Salvador Allende al pasar por la histórica puerta de la calle Morandé 80, una de las laterales del Palacio.

Luego se dirigieron a la estatua de Allende en la Plaza de la Constitución, donde con claveles rojos y puños en alto gritaron “compañero Salvador Allende, presente, hoy y siempre”.

Junto a la estatua de Allende, que a sus espaldas tiene el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, hay arreglos florales con las banderas de Argentina, Brasil y Uruguay, y cada invitado que pasa a sus pies, saluda al derrocado presidente socialista con el puño en alto.

Al ingresar los invitados especiales y presidentes extranjeros al acto ciudadano en la Plaza de la Constitución, la ovación más grande fue para la expresidenta Michelle Bachelet.

El segundo aplauso más grande fue cuando ingresó el presidente de Chile, Gabriel Boric, quien saludó con un abrazo a Bachelet, Isabel Allende y Baltasar Garzón, todos los invitados y presentes aplaudieron de pie.



Músicos y escritores se mezclaron con políticos y activistas en el acto

Por Dacil Lanza, enviada especial

Con menos participación ciudadana de la esperada pero con puntos de alta emotividad y la voz de la cantante Mon Laferte como cierre, Boric encabezó un acto con momentos emotivos, en el que Estela de Carlotto fue de las más aplaudidas, pero que tuvo un tono protocolar.

Veinticuatro horas más tarde de que el mandatario hiciera un gesto inédito y se sumara a la marcha por los derechos humanos que recorrió las calles de Santiago y después de mucho tiempo pasó por el frente de la Casa de Gobierno, Boric volvió al palacio de La Moneda, ya en un rol más institucional.

A las delegaciones oficiales de mandatarios regionales y expresidentes chilenos, se sumaron referentes de derechos humanos y personalidades de la cultura que llegaron durante una mañana oscura y con lluvia, entre ellas la escritora argentina Mariana Enriquez y el guitarrista estadounidense Tom Morello, ambos invitados personalmente por Boric.

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo de Argentina, Estela de Carlotto, y el expresidente de Uruguay José "Pepe" Mujica hicieron referencia al día gris que los recibió en la capital chilena.

"Ojalá salga el sol y si no el sol lo llevamos adentro, porque es la lucha de 45 años de buscar los nietos de la dictadura cívico militar", dijo Carlotto.

Mujica, quien llegó acompañado por su esposa, Lucía Topolansky, dijo: "Siempre que llovió paró y los humanos necesitamos esperanza, por lo tanto, a pesar de todos los pesares soy optimista".

"Le doy mi saludo, queridos compatriotas chilenos, porque hay una patria esperando a las nuevas generaciones del continente", afirmó el exmandatario uruguayo.

En los minutos previos al acto, mientras invitados ocupaban sus lugares, Morello, guitarrista de la banda Rage Against the Machine, se sacó fotos con la ministra vocera del Gobierno chilena, Camila Vallejo.

El exministro de Desarrollo Social Giorgio Jackson -quien debió renunciar en agosto luego de presiones opositoras- estaba alejado de las primeras filas en la que fue su reaparición pública tras la salida del Gobierno.

La organización repartió claveles rojos, símbolo internacional del socialismo, y molinos de papel con los colores rojo y azul de la bandera chilena.

En ese marco, la diputada nacional Karol Cariola, del Partido Comunista (PC) chileno, habló a Télam de la necesidad de “mantener viva la memoria” de los “héroes y heroínas" que enfrentaron a la dictadura.

"Tenemos que seguir en la búsqueda de la memoria y de la verdad porque esa será la mejor forma de evitar que esto vuelva a ocurrir -añadió-. Las atrocidades de la dictadura siguen golpeando, y hay sectores políticos que han decidido revictimizar a las víctimas, reivindicando a la dictadura de la peor manera", agregó la dirigente comunista.

En sintonía con Cariola, el diputado oficialista Gonzalo Winter evaluó en diálogo con Télam que "50 años después, los chilenos seguimos hablando con la mayor intensidad del golpe de Pinochet, porque el proyecto del presidente Allende sigue vigente".

Winter también reconoció cierto desacople del Gobierno con las manifestaciones sociales, pero destacó que siguen en conexión con expresiones organizadas.

“Creo que nuestro gobierno mantiene su vínculo estrecho con los movimientos sociales, como el movimiento feminista, el ambientalista, pero lo que se pierde un poco es esta relación entre los movimientos sociales y el ciudadano indignado, que es el que llenó la plaza del 2019. Pareciera un sinónimo, pero no lo es”, afirmó.

El gobierno de Boric tuvo acompañamiento y reconocimiento por los actos y políticas que planteó con motivo de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, entre los que destacan el anunció de un plan de búsqueda de desaparecidos; la presentación de una agenda legislativa relacionada; la participación del presidente en la movilización por los derechos humanos de este domingo y la organización de una masiva vigilia de mujeres en la noche previa al acto oficial.

Sin embargo, el acto de este lunes logró reunir apenas a unas 200 personas.

Marcela Alvarado, de 50 años, es una de las asistentes que se ubica detrás de las vallas de invitados y de la prensa, donde la organización también repartió molinos de viento con los colores patrios.

“Mi papá trabajaba en el gobierno de Allende en ese tiempo. Hoy lo principal es reconocer esta matanza que hubo en Chile, porque eso es lo que fue. Me parece muy bien que este sea el primer presidente que tiene el valor de decirlo”, expresó.

En medio de un clima de divisiones con los partidos opositores al gobierno, los asistentes que dialogaron con Télam, calificaron a los partidos que decidieron no firmar el “Compromiso de Santiago”, al que convocó Boric, como expresiones herederas de la dictadura.

“La derecha siempre se ha negado lo que le conviene, lo que además los identifica. Ellos, conjunto con Estados Unidos, complotaron en contra de su propio país, de su propia patria. Si estuvieran aquí me parece que habría sido inadecuado”, dijo la dirigente nacional de los profesionales de la salud Ana María Bustamante, de 60 años.

Por su parte, el docente Rodolfo -que evitó dar su apellido-, de 38 años, ligó a la derecha nacional con otros partidos de la región.

“Vivimos tiempos complejos en Latinoamérica así como en Argentina, donde también hay negacionismo, donde el fascismo está avanzando y por tanto es necesario reafirmar los acuerdos civilizatorios, de democracia, de derechos humanos”, aseveró.

“Hay que demostrar que el pueblo está del lado de los derechos humanos y de la vida, por eso estamos aquí”, agregó.

Promediando las 11, al inicio del acto, el cielo se despejó y el sol abrigó a los invitados que estaban bajo una gran carpa en la Plaza de la Constitución, en el sector norte del palacio de gobierno.

“Vieron que salió el sol”, dijo Carlotto cuando le tocó subir al escenario. La dirigenta argentina fue la única que fue aplaudida de pie al inicio y fin de su discurso.

Isabel Allende, hija del expresidente, también recibió un aplauso cerrado de los asistentes cuando tuvo que cortar su discurso por la emoción al recordar las últimas horas con su padre.

Además de un grupo de mujeres familiares de desaparecidos que interpretó desde el escenario una cueca -danza nacional en Chile-, subieron al escenario poetas nacionales. Luego hubo un minuto de silencio por las víctimas de la dictadura.

A su turno, Boric nombró a sus principales invitados y entre los mandatarios internacionales, el expresidente Mujica fue el más aplaudido, y de las figuras nacionales Michelle Bachelet fue la que recibió más vivas de parte de los espectadores que estaban detrás de las vallas.

En ese sector, se escucharon grito con pedidos de "Justicia, verdad, no a la impunidad" y coreaban "Ahora, ahora, resulta indispensable que la justicia juzgue y castigue a los culpables".

La cantante chilena Mon Laferte cerró el acto cantando "Manifiesto" del cantautor Víctor Jara, asesinado a los pocos días del inicio de la dictadura con al menos cuarenta balazos, luego de ser torturado en el Estadio Nacional de Chile. Ese acto hoy lleva su nombre y será esta tarde escenario de un acto de homenaje a Allende y a las víctimas de la dictadura.

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