Opinión

06-06-2023 21:56 - geopolítica

Ya basta

El doble rasero con que los medios occidentales y los organismo internacionales han tratado el conflicto en el este de Europa, nos obliga a reflexionar sobre el rol de los comunicadores, en momentos que se aproxima un cambio de época.

Por Hernando Kleimans
Por Hernando Kleimans
06-06-2023 | 21:56
El conflicto interno en Ucrania comenz tras el golpe de Estado en febrero de 2014
El conflicto interno en Ucrania comenzó tras el golpe de Estado en febrero de 2014

Alguna vez, alguien tiene que decirlo. Ya basta. Basta de mentiras y de horrendas falsedades. Basta. Basta de bombardear a una opinión pública huérfana de verdades con insolentes malversaciones de los hechos.

Lo hizo Hitler. Así le fue. ¿No sería hora de que quienes reiteran esa política, se den cuenta de que, como decía mi padre, “la mentira tiene patas cortas”?

Durante diez años, los ucronazis de Kíev (como los llaman en el Donbass) bombardearon impunemente ciudades, instalaciones industriales, centrales energéticas, nudos de transporte en esa histórica región de “Malorossia” (Pequeña Rusia) como se la denominaba en el imperio zarista.

Durante diez años, decenas de miles de habitantes de Donetsk, Lugansk, Mariúpol y otras grandes ciudades de la Cuenca del río Don fueron asesinados por las bombas y los cañonazos de los golpistas de Kíev cuando no aceptaron el nuevo régimen y conformaron su propia autonomía: las Repúblicas Populares de Donets y de Lugansk.

De la misma manera que estos ucronazis quemaron vivos en la Casa de los Sindicatos en Odessa a quienes protestaban contra el arrebato del poder, o pasaron a degüello a los habitantes de Járkov, el gran centro industrial del oriente ucraniano, que no aceptaron el régimen impuesto por el golpe de noviembre de 2013.

Un golpe, como se sabe, fogoneado por la embajada norteamericana en Kíev al no aceptar el gobierno ucraniano de entonces someterse al dictado de la Unión Europea. Victoria Nuland, consejera a la sazón del embajador y actual subsecretaria de Asuntos Políticos del Departamento de Estado, repartía donas y sándwiches a los amotinados en la plaza Maidán.

De la misma manera bloquearon el transporte y cerraron el suministro de agua potable y energía a Crimea cuando esta declaró su retorno a Rusia en histórico plebiscito. ¡Dejaron sin agua y sin luz a una península que no tiene fuentes propias de energía y apenas algunos pozos de agua! ¿Alguna organización internacional solidaria del tipo de cascos blancos o amnesty o greenpeace movilizó sus militantes para siquiera protestar por este atroz crimen humanitario? ¿Algún buque tanque con agua o con GNL de algún compungido estado occidental se presentó en el puerto de Sebastópol, antigua cuna de la marina rusa, para abastecer a la población? ¿Ocurrió alguna campaña en la comunidad mediática internacional, en las redes sociales, de solidaridad con los crimeanos muertos de sed?

La poblacin de Donetsk y Lugansk ha estado bajo ataque de la tropas del rgimen de Kiev desde hace casi una dcada
La población de Donetsk y Lugansk ha estado bajo ataque de la tropas del régimen de Kiev desde hace casi una década

Durante esos diez años, ningún organismo internacional, ninguna Unión Europea y mucho menos la OTAN no digo protestó o criticó por esos crímenes de lesa humanidad, sino que ni siquiera los observó. No existe ningún documento de la ONU que sancione esos asesinatos. No ha habido suministros de armamentos de la OTAN a las repúblicas autónomas. Ningún tribunal internacional juzgó a los responsables de todos esos crímenes como se hizo en el caso de la destrozada Yugoslavia o la saqueada Irak.

La ONU fue creada por las potencias vencedoras sobre la Alemania nazi en 1945, con el principal objetivo de no permitir nunca más el renacimiento del nazismo. No hay una sola declaración de la organización mundial que critique el surgimiento, fomento y consolidación de organizaciones nazis en Ucrania como “Azov”, “Sector Derecho”, OUN y otras. Por el contrario, sus líderes, con la esvástica tatuada en sus brazos, fueron recibidos en altas tribunas occidentales como líderes del mundo democrático pese a sus furibundas manifestaciones antijudías, contra los inmigrantes, los gitanos y…los activistas LGBT.

Falsarios europeos como Francois Holland y Ángela Merkel, además de mantener la política de “Marsch nach Osten” de sus antecesores, expandiendo la OTAN hasta las fronteras con Rusia pese a las promesas en lo contrario dadas a Moscú, impulsaron la firma de los Acuerdos de Minsk en 2014, que además de imponer un armisticio, una franja fronteriza de desarme y el retiro de armamento pesado, estipulaba la realización de un plebiscito para definir la formación de un estado federal ucraniano que contemplara la autonomía, además de las repúblicas del Donbas, de las regiones de Zaporozhie, Járkov, Jersón y Odessa. ¡Esto está escrito en el documento firmado por Ucrania, Rusia, Alemania, Francia y las repúblicas del Donbass y protocolizado en los correspondientes organismos internacionales!

Con decoro y sin mayores exteriorizaciones, Holland y Merkel en diciembre de 2022 confesaron, muy sueltos de cuerpo, que esos acuerdos tuvieron como finalidad “congelar” el litigio y darle tiempo a Kíev a que se rearme. ¿Algún alto dirigente de la UE se indignó por esas confesiones? ¿En el Parlamento Europeo, tan dado a las altisonantes declamaciones democráticas, alguno de los dos fue acusado como falsarios? El alto comisionado para asuntos exteriores de la UE, el inefable Joseph Borrell llamó a imponerles sanciones?...

En diciembre de 2021 el gobierno ruso advirtió a la OTAN y a Washington que no continuaran con estas violaciones al derecho internacional. Definió entonces una famosa “línea roja” que no debería ser cruzada. Reiteró que Crimea era rusa y que el Donbass quedaba bajo su protección, dada la enorme mayoría de población rusa que siempre tuvo.

¿Cuál fue la respuesta? Una nueva oleada mediática acusando a Rusia de preparar la invasión a Ucrania, como primer paso para seguir la expansión a Polonia, los países bálticos y el resto de las naciones del ex campo socialista. Ningún organismo internacional, tribunal, parlamentos interregionales, etc., asomó su nariz del plato que le obligaba a comer el concentrado poder del mundo unipolar.

Antes del inicio de la “operación militar especial” rusa, mucho antes, el emporio mediático falsario occidental lanzó dos deliberadas campañas de prensa marketineras destinadas a preservar su dictadura económica mundial: contra la vacuna anti-COVID rusa y contra la provisión de gas ruso a Europa.

¡Qué no se habrá dicho contra la indestructible “Sputnik”! Que no estaba probada, que era veneno, que tenía chips para cambiarle la cabeza a la gente, que las plantas eran obsoletas… Bueno, hoy en día, sigue siendo la más segura y la que menos efectos colaterales provoca. ¡Que me lo digan a mí que acabo de sufrir la bivalente Pfizer!…

La provisión de gas y petróleo rusos a Europa (Occidental y Oriental) se convirtió en principal fuente energética del Viejo Continente desde que en la década del 60 la Unión Soviética comenzó a bombear por el oleoducto “Druzhba” (Amistad) 66,5 millones de toneladas anuales por el ramal norte a Bielorrusia, Polonia, Alemania, Letonia y Lituania y por el sur a Ucrania, Chequia, Eslovaquia, Hungría y Croacia. Luego, con el boom del gas siberiano, los gasoductos cruzaron toda Europa proveyendo por caño del fluido más barato del mundo. Ello permitió a Alemania, por ejemplo, desplegar su poderío económico sabiendo que tenía asegurada sus espaldas energéticas, clausurando incluso sus centrales atómicas; a Francia a estabilizar su jaqueada economía y a España e Italia olvidarse del hambre energético.

Pero… cuando el fracking irrumpió en el mercado internacional de los hidrocarburos y pese a los evidentes e inminentes peligros geológicos que ese tipo de extracción genera, los Estados Unidos no sólo se autoabastecieron sino que tuvieron excedentes que permitieron impulsar una agresiva política de exportación. No obstante los elevados precios del producto norteamericano y la inestabilidad de la provisión en dependencia de que los pozos sigan funcionando, Washington se propuso imponer sus condiciones en especial a la Europa subordinada y por tal motivo lanzó una bestial campaña contra la provisión rusa, acusándola de dominadora política y condicionante de la libertad mundial… El resultado fue el sabotaje criminal e inhumano a los gasoductos “Nord-Stream 1 y 2”. Una acción de comando que ni Ian Flemming podría haber soñado para los arteros enemigos de James Bond. Pero el peor resultado fue que Europa se privó del barato gas ruso con lo que la crisis más tremenda para la economía continental se desplomó como una negra nube de inflación, recesión y empobrecimiento sobre el “reino del bienestar”.

¿Qué gobierno europeo, que gran medio europeo, qué Euronews ha salido a condenar, a criticar o simplemente a expresar su furia y su desesperación por este sabotaje de repercusiones mundiales? ¿A qué ostracismo periodístico se los ha condenado en los EE.UU. a figuras como Tucker Carlson o al Pulitzer Seymour Hersh siquiera por osar sospechar de la autoría de este crimen por parte de las marinas norteamericana y noruega?

Las milicias locales prorrusas han enfrentado a las tropas de Kiev desde el comienzo del conflicto
Las milicias locales prorrusas han enfrentado a las tropas de Kiev desde el comienzo del conflicto

Las fuerzas armadas de Kíev, saturadas hasta el absurdo de armamento occidental, no cesan de bombardear deliberadamente ciudades del Donbass, como lo vienen haciendo desde 2014. ¡Ciudades! ¡Hospitales, escuelas, viviendas, ómnibus escolares…!¡Ningún objetivo militar! Están las fotos, los videos profesionales y de ciudadanos comunes, las declaraciones de órganos de seguridad y de justicia… Nada de eso se muestra.

Lo curioso es que tampoco se muestran las grandes destrucciones provocadas por los misiles rusos. El hecho es que no existen ni fotos ni videos simplemente porque los rusos no bombardean ni destruyen objetivos civiles. Durante la guerra contra los nazis, también fueron ellos los que no destruyeron centros industriales como Silesia, ni ciudades como Viena o Budapest. Los bombardeos salvajes, de “alfombra” fueron los norteamericanos sobre Dresden, por ejemplo, o los de napalm que arrojaron sobre Vietnam. De esos tampoco tenemos demasiadas imágenes occidentales…

Llegaron al absurdo los grandes centros mediáticos monopólicos de informar sobre el bombardeo ruso a la central atómica de Zaporozhie, ocupada por Rusia desde marzo del 2022… ¡con proyectiles de la OTAN! O de mostrar imágenes de muertos civiles en Bucha, ciudad de la que con anterioridad a la “masacre” se habían retirado las tropas rusas, altamente armadas por los artistas de la falsía informativa. Recuerdo la “masacre” civil en Siria por un “ataque químico” ordenado por el presidente sirio Bashar Háfez al-Ássad, totalmente armado por los “Cascos Blancos”, ya que la OPAQ (Organización para la Prohibición de las Armas Químicas) mucho antes había certificado que Siria no disponía de armas químicas…

¡Bah! ¡Qué significa la verdad cuando todavía nadie ha condenado a los Estados Unidos, desencadenantes de la cruenta invasión a Irak luego que el extinto Collin Powell mintiera descaradamente en Naciones Unidas exhibiendo una probeta como supuesta prueba de la tenencia por Irak de armas de destrucción masiva!...

Ni hablar de las excentricidades que comienzan a frecuentar los espacios mediáticos referidas a la agresión china en… el mar de China. Ahora mismo, esa situación es cubierta por destructores y portaaviones de la OTAN y la propia OTAN considera la apertura de una “oficina” en Asia. Aclaramos que OTAN significa Organización del Tratado del ATLÁNTICO NORTE… Eso no es impedimento para declamar sobre los desplazamientos de la flota y la aviación china en el estrecho de… Taiwán. O denunciar la realización de maniobras conjuntas de China, la India, Irán, Rusia y Turquía en… Asia Central.

Nos enseñaron que las cruzadas tuvieron el propósito de rescatar el Sacro Sepulcro en Tierra Santa. Nunca nos dijeron que, en realidad, los surgentes estados comerciales europeos buscaban conquistar las ricas tierra del Asia Menor y liberarse, al mismo tiempo, de los inservibles y molestos señores feudales que se oponían a los burgos. Leed, si os place, el “Quentín Durward” del sir Walter Scott o los primeros escritos de Robin Hood…

En fin, luego vinieron Douglas Fairbanks y Errol Flyn a poner en orden la historia…

Todo operativo mediático basado en falsedades es casi de inmediato cubierto por el olvido y nuevas mentiras. El objetivo es único: mantener la creencia de que los “malos” son los periféricos y colonizados y los “buenos” son nuestros colonizadores.
En la madrugada del 6 de junio, las fuerzas de Kíev lanzaron varias bombas sobre la represa de la central hidroeléctrica de Kajovka, que abastece de energía a toda la región de Jersón y también alimenta la central nuclear de Zaporozhie… Nada novedoso. Vieja noticia. A fines de diciembre del año pasado, el general ucraniano Andréi Kovalchuk informó a “The Washington Post” que sus tropas habían realizado un “ataque de prueba” contra una compuerta de la represa, utilizando misiles norteamericanos HIMARS. El objetivo era elevar el nivel de agua del río Dniéper hasta desbordarlo.

Hoy, ese objetivo fue logrado, provocando una inundación de varios metros de altura que afectó a decenas de miles de habitantes de regiones tanto rusas como ucranianas, ya que Jersón está ocupada por unos como por otros.
En forma automática, seguramente ya preparada en los displays de las grandes agencias informativas, se largó la inveterada versión de la culpabilidad rusa del ataque…

Vladímir Leóntiev, el alcalde de Nóvaia Kajovka, recordó que los ataques ucranianos sobre la represa vienen ocurriendo con mucha frecuencia desde diciembre, coincidiendo con lo que informó el general Kovalchuk. Los restos de proyectiles recogidos son todos de la OTAN… La logística de los ataques fue provista por satélites estadounidenses…

Vasili Nebenzia, representante ruso en la ONU instó “encarecidamente” al secretario general Antonio Guterres, en carta fechada el 21 de octubre de 2022, a empeñar sus esfuerzos ante los planes de Kíev para destruir la central. Ese “crimen atroz”, como lo calificó el diplomático, provocaría “inundaciones catastróficas” y “daños irreparables”…

Hoy, María “Masha” Zajárova”, la fantástica vocera de la Cancillería rusa, en rueda de prensa se preguntó: “¿Qué hizo el secretario general de la ONU para evitar este escenario?”.

Y esa es la cuestión que se nos plantea. Pero más que a la opinión pública en general, que se alimenta de lo que nosotros, los periodistas, les damos, es a nosotros mismos. Con mayor o menor experiencia y sapiencia, el artel periodístico olfatea, intuye y determina por dónde pasa la historia. Claro está que este artel, como decía mi inolvidable Luis Más, siempre está en peligro de ser “el más mercenario de todos porque escribe lo que quiere quien le paga”.

No obstante, los hechos son los hechos y la realidad es tozuda. Es hora de entender que la guerra hoy no es simplemente cañones y metralla. Hoy la guerra es, antes que nada, mental. Por la mentalidad de la gente. Porque es lo que determina que uno sea o no libre e independiente. Y lo que trata de evitar este viejo, carcomido y paranoico poder unipolar es que uno sea libre e independiente.

Lo hace a través de su expresión más acendrada que son los grandes monopolios informativos. Con sus inabarcables tentáculos mediáticos nos imponen los “héroes” norteamericanos mártires en Afganistán, o los “malvados” venezolano-colombianos narcotraficantes, o la silente y omnipresente mafia rusa, los arrebatados e irascibles árabes o los herméticos saboteadores chinos, ni hablar de los agentes cubanos… Según el momento y la confrontación actual, así serán los enemigos por batir.

Los Brics buscan concretar un mundo multipolar sin la hegemona anglosajona
Los Brics buscan concretar un mundo multipolar sin la hegemonía anglosajona

Hoy, los “enemigos” del hegemónico bloque anglosajón tienen poderosas herramientas para coordinar su gestión independiente. Los BRICS a los que la Argentina está a punto de incorporarse, la OCSh en la que podríamos asumir el papel de observador, nuestra UNASUR revitalizada por Lula, Petro, Arce, nosotros… Somos todas expresiones del nuevo mundo multipolar. Por el contrario, ese bloque ve todos los días desflecarse su poder unipolar y languidece en una muy peligrosa atonía política sobre la que hay que advertir para evitar horripilantes consecuencias terminales.

Hay una respuesta para la evasiva pregunta clásica de “¿Quién le pone el cascabel al gato?” Los único que podemos hacerlo somos quienes manejamos la cotidiana marea informativa y tenemos la obligación de separar la paja del trigo. Aunque algunos no se hayan dado cuenta todavía, somos los más eficientes, avezados, experimentados y abnegados soldados de la nueva guerra mundial: la comunicacional. Se la gana no poniéndole el cascabel al gato de la falsedad y la felonía, sino exterminándolo con la verdad.

Algo, la verdad, que sólo nosotros, los comunicadores, podemos conocer y evidenciar.
Va siendo hora de que la honorable cofradía de trabajadores de la información: periodistas, camarógrafos, fotógrafos, editores, digitalizadores, diagramadores, conductores de programas, relacionistas públicos, programistas y los que no nombro asuma y enarbole la sacrosanta divisa que nos dejaron nuestros grandes maestros: objetividad, hechos, sin condicionales ni condicionantes.

Nunca estuve, en el fondo, de acuerdo con Luis. Porque él mismo se encargó de destruirlo cuando en 1973 lo encaró a Constancio Vigil, en la vieja “Atlántida” para decirle que dejara de difamar al FREJULI o él abandonaba su cargo de redactor político… Al día siguiente paseaba su orgullo de “insolente” desocupado por las callecitas de Buenos Aires. Nos veíamos en “Roma Olímpica”, enfrente del viejo Canal 7 donde yo era director periodístico de “La Primera de la Noche” conducida por dos grandes: Magdalena Ruiz Guiñazú y Antonio Carrizo.

Luis sí supo definir dónde estaba el punto crítico…


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