Cultura

30-03-2023 19:22 - noche de las ideas

Los juicios de lesa humanidad desde la literatura: cuando las palabras desbordan las salas

"Nunca más. Victoria Ocampo, cronista en los juicios de Núremberg. Escritores en las salas de audiencia" es el título que reunirá un conjunto de perspectivas este viernes a las 18.30 en la Alianza Francesa: avenida Córdoba 946, donde quienes quieran participar podrán retirar entradas media hora antes en el lugar. 

Por Emilia Racciatti
Por Emilia Racciatti
30-03-2023 | 19:22
El juicio de Nuremberg es uno de los pocos antecedentes a un caso similar al Juicio a las Juntas en Argentina
El juicio de Nuremberg es uno de los pocos antecedentes a un caso similar al Juicio a las Juntas en Argentina.

El lenguaje periodístico y el judicial prevalecen al momento de narrar las audiencias de los juicios de lesa humanidad, pero ¿qué aportan la literatura o el teatro para dimensionar las palabras que pronuncian testigos o sobrevivientes en esas salas cargadas de la intensidad del testimonio que busca más interlocutores que jueces o fiscales? Sobre esto conversaron con Télam Mónica Zwaig, Raquel Robles, Félix Bruzzone y Cécile Dazord, quienes este viernes compartirán mesa en la Noche de las Ideas.

"Nunca más. Victoria Ocampo, cronista en los juicios de Núremberg. Escritores en las salas de audiencia" es el título que los reunirá este viernes a las 18.30 en la porteña Alianza Francesa de avenida Córdoba 946, donde quienes quieran participar podrán retirar entradas desde las 18 en el lugar.

"La narrativa que prevalece sobre las audiencias es la narrativa periodística clásica.Sigue siendo un lenguaje periodístico muy atado a los datos duros de las audiencias y de las causas. Me parece interesante la presencia de escritores en salas de audiencia porque tienen otras herramientas de lenguaje y no están tan atados tampoco a la obligación de relatar hechos tal como hay que relatar", dice Zwaig, abogada, actriz, dramaturga y traductora.

Zwaig es también impulsora de la obra "Cuarto intermedio, guía práctica para audiencias de lesa humanidad" junto a Bruzzone, hace ya cinco años, en espacios que van desde la Ex Esma, pasando por la Universidad Nacional de Hurlingham hasta el teatro Picadero.

En diálogo con Télam, Zwaig, nacida en Francia durante el exilio de sus padres pero instalada hace ya varios años en la Argentina, asegura que "sigue siendo difícil difundir la obra y superar la barrera del prejuicio negativo de que si se trata de una obra sobre juicios de lesa humanidad, entonces va a ser un bajón".

"Nos enfrentamos a este prejuicio desde el inicio, la gente que la viene a ver por lo general sale contenta, la pasa bien diría incluso, pero a pesar de una buena recepción por el público que viene y por la prensa, sigue siendo un desafío convocar al público. Nos sirvió mucho hacer circular la obra por distintos teatros y lugares y ahora nos sirve mucho hacer funciones en un lugar grande como el Picadero porque atrae también otro público. Recién ahora siento que estamos logrando llegar a un público más nuevo para nosotros", reflexiona.

Juicio a las Juntas y Argentina 1985 un fenmeno de audiencias y de revelacin a nuevas generaciones
Juicio a las Juntas y "Argentina 1985" un fenómeno de audiencias y de revelación a nuevas generaciones.

Bruzzone -hijo de padres desaparecidos y autor de una obra que incluye el volumen de cuentos "76" y las novelas "Los Topos", "Barrefondo" y "Campo de Mayo"- coincide con Zwaig en que la presentación en el Picadero, con actores de la película "Argentina, 1985", implicó un cambio en la circulación de la obra: "Los juicios de lesa humanidad tienen su germen en ese juicio, entonces establecer ese lazo era interesante, habida cuenta de que estaba esa película que tiene un componente ficcional y documental bastante importante y en eso se parece a lo que hacemos con 'Cuarto intermedio'".

Por su parte, Cécile Dazord -curadora y museóloga especializada en arte contemporáneo que desde 2019 vive en Argentina-, cuenta que aprovechó “el cambio de país y de continente” para desplazarse “ligeramente y por un tiempo”, desde ”el arte contemporáneo hacia archivos y derechos humanos” y que fue en 2021 que se acercó al Museo Sitio de Memoria de la ESMA.

Justo en ese momento, el Museo des Archives nationales de France (en Paris y Pierrefitte-sur-Seine) presentaba una muestra basada en los registros audiovisuales de la justicia francesa desde 1987: horas de fragmentos de videos de juicios sobre crímenes de lesa-humanidad filmados en tribunales en Francia.

"De ahí nació el proyecto 'Juzgar y filmar los juicios por crímenes de lesa humanidad-Francia, Argentina, Chile' que se desarrollará primero en Buenos Aires, en la Alianza francesa, bajo la forma de un ciclo de cinco encuentros entre el 20 de abril y el 22 de junio próximos; luego como muestra en el Museo de la Memoria de los Derechos Humanos en Santiago de Chile, de 6 de septiembre al 10 de diciembre, es decir, a 50 años del golpe militar en Chile y 40 de la vuelta a la democracia en Argentina", explica Dazord. El encuentro de este viernes es el lanzamiento de este ciclo.

Felix Bruzzone hijo de padres desaparecidos y autor de una obra que incluye el volumen de cuentos 76 y las novelas Los Topos Barrefondo y Campo de Mayo
Felix Bruzzone: -hijo de padres desaparecidos y autor de una obra que incluye el volumen de cuentos "76" y las novelas "Los Topos", "Barrefondo" y "Campo de Mayo".

¿Qué narrativa, qué escritura prevalece sobre las audiencias y qué aportan la literatura o una propuesta como "Cuarto intermedio" para retomar la palabra pronunciada en las salas?

"Prevalecen las crónicas. Hay una poética del testimonio que es interesante rescatar no solamente por las voces de quienes hablan sino por la literatura en el sentido de un texto que utiliza procedimientos técnicos con el objetivo de generar un efecto. Creo que va más allá de la retórica, pero la literatura utiliza otras estrategias". La que habla es Raquel Robles, escritora, referente de H.I.J.O.S e hija de Flora Celia Pasatir y Gastón Robles, detenidos y desaparecidos el 5 de abril de 1976.

El 2 de agosto de 2020, vía Zoom por la pandemia, fue testimoniante en la megacausa Campo de Mayo y rompió con la tradicional forma del testimonio. "¿Dónde están mi mamá y mi papá? Estoy en pelotas frente a la Justicia", dijo y se quitó la ropa al finalizar su declaración, llevaba los nombres de 500 desaparecidos y desaparecidas escritos en su cuerpo.

A casi tres años, recuerdo ese día como "un momento de muchísima intensidad, tenía un texto que quería leer que era la investigación sobre Campo de Mayo" y cuando le dijeron que no podía leer, todo cambió.

Mnica Zwaig impulsora de la obra Cuarto intermedio gua prctica para audiencias de lesa humanidad
Mónica Zwaig, impulsora de la obra "Cuarto intermedio, guía práctica para audiencias de lesa humanidad"

"Sentí que transmutaba, me poseyó un saber que no sabía que tenía y dije todo lo que quería decir. El presidente del Tribunal me interrumpía y eso me puso mucho más en eje y enfática y clara sobre lo que quería decir. Dos amigas me habían escrito todo el cuerpo con los nombres de la causa. No sabía cómo iba a sacarme la ropa. Fue muy orgánico y fui creciendo, creciendo en esa retórica”., rememora.

“Dije que no puede ser que siga preguntando lo mismo que preguntaba a los cuatro años, dónde está mi papá, dónde está mi mamá. Bueno, ante la justicia yo me siento así. Lo dije y me saqué la ropa y fue muy muy alucinante para mí. Performático en el sentido más literal de haber terminado una función. Todo lo puesto ahí se condensa y cierra. Lo recuerdo como una cosa muy del cuerpo. Me sentí habitada por una voz, mi cuerpo alojaba y dejaba salir eso de esa manera", repasa la autora de "Papá ha muerto", "Perder" y "La última lectora".

Para Dazord, "la prensa y las producciones culturales (en particular, cine, teatro, literatura) cumplen un papel decisivo para transmitir entre un público más amplio lo que se juega y se registra en el seno de los tribunales. Los archivos de juicios no sólo inspiran a los artistas, pero los artistas vehiculan representaciones de los archivos y así, los hacen circular".

La museóloga cita como ejemplos el cine de ficción o documental y recupera la experiencia de Georges Méliès, “quien presenció numerosas audiencias del caso Dreyfus y realizó una reconstitución a posteriori. 'El juicio de Núremberg' fue filmado con un equipo dirigido por el cineasta americano John Ford, quien dirigía los servicios cinematográficos del ejército de EEUU. El reciente éxito de la película de Santiago Mitre, ‘Argentina 1985’, es sintomático del fuerte interés del público por los juicios".

La francesa cuenta que armó este ciclo con Zwaig basándose en las crónicas de Victoria Ocampo en el juicio de Nüremberg, para "reflexionar sobre el lugar de los escritores en las salas de audiencias, con respecto al de los periodistas o historiadores, con respecto a las filmaciones". Por eso argumenta que invitaron a dos escritores, Bruzzone y Robles, que "tienen ambos una historia y un trabajo literario vinculado a la dictadura". "La misma Mónica Zwaig, francesa de padres argentinos radicada en Argentina desde hace 15 años con un pie en los juicios de lesa humanidad y otro en la literatura y el teatro, me pareció la persona ideal para llevar a cabo un tal ciclo", agrega.

Sobre esa pregunta por la literatura y los juicios de lesa humanidad, Robles recuerda el testimonio en tercera persona de uno de los sobrevivientes que logró escapar del centro clandestino de detención Mansión Seré.

"Esa estrategia es algo que quienes escribimos nos preguntamos mucho. A esta altura ya no hay una verdad que vaya a modificar el resultado de los acontecimientos. Cuando se llega a la sala de audiencias lo que se intenta es dejar un testimonio de lo vivido -dice-. El modo de contar, de traficar esa verdad, de que llegue a sus destinatarios, que no son los jueces sino el pueblo, quien uno imagina que va a leer en el futuro esos registros, viaja por un texto que tiene que ver con el objetivo de la literatura que es transmitir un sentimiento, una sensación a quien no la ha tenido".

"Algo de la realidad es transformado en un objeto que pueda ser agarrado por otro, otra y que se pueda transmitir eso, ya sea un sentimiento, un modo particular de haber atravesado eso que nos tocó vivir, ya involucra al arte. La otra información, la que sería despreciable que tuviera herramientas del arte, es la información que tiene el enemigo. Lo que nosotros tenemos para dar no es información, está más cerca del arte", señala Robles.

Apuntes sobre la circulación de las representaciones de los juicios de lesa humanidad

¿Cómo se potencia la comunicación al momento de contar los juicios de lesa humanidad? ¿Qué elementos potencian esa narración para lograr ampliar la circulación de los testimonios? Monica Zwaig, Félix Bruzzone y Cecile Dazord reflexionan sobre qué pasa con esa circulación de la palabra que desborda las salas de audiencia.

Bruzzone piensa cómo fue la recepción de la obra "Cuarto intermedio" que lleva cinco años circulando por un público diverso y asevera que esos espectadores se han ido ampliando y no duda en recuperar los textos que se fueron escribiendo sobre la puesta. "Está tan colocado en primer plano el tema lesa humanidad, hasta en el título de la obra, que quedan un poco opacadas las cosas que hacen que la obra sea una obra y no una explicación de un tema. Eso en la recepción empezó a verse más. Lo teníamos claro desde el comienzo, es que es importante usar el lenguaje que sea a pesar de ese tema tan fuerte", dice a Télam.

El autor de "Piletas" dice que sobre los casos de lesa humanidad prevalece la narrativa más informativa periodística, pero advierte que "no veía ningún discurso que sensibilizara sobre estos juicios como hechos históricos en sí mismos".

"En ese sentido, con Mónica lo que tratamos de hacer es darle vida más allá de estos grandes bloques: el periodístico y el jurídico. Nos propusimos crear algo a pesar de eso, hacer un ejercicio creativo. El lenguaje teatral aporta que aparezcan los cuerpos en forma presente: los puestos arriba del escenario y los de la gente que convocamos en cada función. En los juicios, si hay algo que está presente, son esos cuerpos que sobrevivieron pero remiten a ausencias. Eso en el teatro es más potente todavía", señala.

Sobre esa circulación, Zwaig trae a la charla "una muy linda reflexión que publicó Marina Mariasch luego de ir a ver 'Cuarto Intermedio', cuando concluyó en lo importante que es mirar al costado. Marina dice que es algo que nosotros hacemos en la obra y yo creo que es lo que a mi me gusta ver en las crónicas de escritores en audiencia (https://latfem.org/show-de-lesa-humanidad/). En 'Cuarto Intermedio', además de mirar al costado como dice Marina, creo que también le ponemos el cuerpo y eso es un gran aporte del lenguaje teatral. El público también le pone el cuerpo y lo hacemos con mucho cuidado".

La obra dirigida por Juan Schnitman, escrita y actuada por Bruzzone y Zwaig, podrá verse el domingo 16 de abril y el sábado 13 de mayo, a las 17, en el teatro Picadero.

Acerca de la circulación, la reproducción de la palabra dicha en los juicios, Dazord destaca que "la oralidad y la publicidad de los debates judiciales constituyen dos principios fundamentales en materia de justicia criminal tanto en Argentina como en Francia" y cuenta que a partir de 1985 se autoriza en ambos países la filmación de ciertos juicios. Sin embargo, el público que asiste a las salas de audiencias o que accede a las fuentes audiovisuales sigue bastante restringido.

"En Francia la ley es muy clara al respecto: los archivos audiovisuales de un juicio se vuelven libres después de 50 años. Antes sólo se pueden consultar bajo un motivo específico (familiar, investigación, realización de un documental o de una película) y sólo se pueden usar previa autorización del Ministerio de Justicia. En la práctica ‘todxs’ tenemos imágenes, representaciones de lo que es un juicio, pero poca gente presenció un juicio, y menos todavía consultó archivos. Lo que sabemos y conocemos proviene mayormente de libros, películas, fotos, dibujos u obras de teatro", indica.

Sobre qué pasa en ambos países en relación a los registros fílmicos de los juicios, la museóloga que trabaja con estos archivos desde 2021 en el Museo Sitio de Memoria Esma, dice que "los modos de filmar varían según los países".

"En Francia, donde se filma menos, se concibe un protocolo para cada juicio; en Argentina se organiza como un flujo. Varían también según las épocas y las evoluciones técnicas. Del juicio de Núremberg se filmaron sólo 28 horas debido a problemas técnicos, mientras que se registraron más de 700 horas de archivos sonoros. El video analógico y después digital facilitó mucho la filmación y la desmultiplicación y la diversificación de imágenes y pantallas para verlas", cuenta.

¿Qué pasa actualmente con la presencia del público en las salas? "Hoy en día en un juicio el público en las salas de audiencias, gracias a las pantallas, puede ver las caras de personas que le dan la espalda. Los abogados saben que se difunden imágenes de su rostro en pantalla cuando pronuncian alegatos. La pandemia inauguró la difusión de juicios por videoconferencia. El paradigma muy teatral -frontal y presencial- de los tribunales se enfrenta con los nuevos regímenes de la producción de imágenes", afirma.




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