Opinión

02-03-2023 14:03 - Políticas de Defensa

Tanques modernizados

Los tres puntos del programa de actualización tecnológica y productiva del Tanque Argentino Mediano (TAM), que utiliza el Ejército. Las características un vehículo militar que se convertirá en el más avanzado de la región. 

Por Jorge Luis Bernetti
Por Jorge Luis Bernetti
02-03-2023 | 14:03
Foto Ral Ferrari
Foto: Raúl Ferrari
A fin de año, si todos los planetas se alinean adecuadamente, un grupo de unidades del Tanque Argentino Mediano (TAM), serán entregados para su operación a unidades del Ejército Argentino. Será el momento de inicio de la resolución en serie del programa de modernización del tanque más importante de la fuerza terrestre. El VC TAM, su nombre oficial, cuenta con 231 unidades, según el Libro Blanco de la Defensa publicado en 2015 por el Ministerio de Defensa. El Ejército cuenta también con 113 unidades de SK-105 y un remanente de AMX-13, apenas 42 de los que fueron adquiridos en el lejano “Plan Europa” ejecutado por la dictadura Juan Carlos Onganía en los fines de los ’60.

El TAM fue un ambicioso desarrollo de la dictadura del “Proceso” cuyas primeras unidades comenzaron a ser utilizadas en 1979. El proyecto se propuso reemplazar al tanque francés AMX-13 por uno que fuera construido sobre exigencias de los diversos terrenos de una enorme geografía como la argentina. Un convenio con la empresa alemana Thyssen-Henschel desarrolló un tanque de 30,5 tn. de peso, con una longitud de 6,75 m., un ancho de 3,25 y un alto de 2,42 m.

El tanque equipado con un cañón de 105 mm., su arma principal que tiene un alcance de 2000 a 2500 metros, y dos ametralladoras FN MAG de calibre 7,62 como secundaria, está impulsado por un motor de 6 cilindros de 22.400 cm3 que le permite alcanzar una velocidad máxima de 78 km. por hora. Su capacidad de combustible es de 640 litros lo que le permite alcanzar una autonomía de 550 km. El tanque se moviliza a través de un rodaje de dos cintas deslizantes –orugas- compuestas por 6 ruedas de acero en cada lado de la unidad. Almacena 50 proyectiles, 30 en su chasis y 20 en la torre del vehículo listos para disparar. Su tripulación está compuesta por tres personas: el jefe del tanque, el conductor y el apuntador, encargado del disparo del cañón.

El proceso de modernización es complejo, según informa Roberto Adaro, el sub secretario de Investigación Científica y Política Industrial del Ministerio de Defensa. El programa se desarrolla en tres puntos. El primero es el acuerdo con el Directorio de Cooperación Internacional del Ministerio de Defensa de Israel que provee una renovación de su ingeniería y de la tecnología compleja a emplear, básicamente la actualización de la torre y los sistemas de comunicación.

La fábrica argentina IMPSA, situada en Mendoza, construye el mecanizado de la torre y el trabajo en la batea del vehículo y el montaje final se realiza en las instalaciones del Ejército situadas en Boulogne (Gran Buenos Aires), remanentes de la disuelta empresa TAMSE (TAM Sociedad del Estado). Según Adaro, cuando se ponga en acción el TAM modernizado va a ser el proyecto, en su materia, más avanzado en Sudamérica y América Latina, con la renovación de su telemetría y la cámara nocturna.

Foto Ral Ferrari
Foto: Raúl Ferrari
El nuevo TAM tendrá un generador eléctrico colocado fuera de la caja, que permitirá que el cañón sea manejado con independencia del motor que moviliza al vehículo, dotándolo así de una capacidad mayor. Con el nuevo desarrollo el TAM tendrá una cualidad que lo va hacer más silencioso.

También va a ser dotado de “contramedidas electrónicas” que le va a permitir a la tripulación saber si el vehículo está siendo apuntado por un enemigo. Será equipado además con un extinguidor automático para enfrentar el fuego.

En el proyecto, que supervisa directamente el Ejército se ha procurado incrementar la participación local. Por ello, la modernización de la batea y del tren rodante se va a hacer con proveedores locales. La planta de Fabricaciones Militares de Río Tercero se integra al proyecto proveyendo las soldaduras.

El total de TAM a modernizar es de 74 unidades. Cuando el proyecto finalice su ejecución se estima que se desarrollará una segunda etapa dirigida a producir también la modernización de los VCTP (Vehículos para Transporte de Personal) también de la serie TAM, de los cuales la Argentina ha declarado poseer 107, cifra consignada en el Libro Blanco de la Defensa 2015.

El plan de modernización del TAM arrancó en el 2012 en el gobierno kirchnerista cuando se firmó el respectivo contrato con la agencia de Israel. Pero ese contrato fue congelado por la administración macrista. Ahora el gobierno de Alberto Fernández renegoció el contrato, en medio de la pandemia y de la guerra entre Rusia y Ucrania. Fue un proceso complejo porque las exigencias del mercado internacional de armas se han incrementado ahora por este último conflicto. La renegociación condujo a un acuerdo de complementación productiva que tiene una duración de 7 años.

Dado que la empresa que hizo los tanques ya no existe, el Ejército hizo una evaluación técnica de quién podía hacer este proyecto considerándose importante la transferencia de tecnología.

Cuando el nuevo TAM sea declarado listo en la planta industrial se lo someterá a pruebas de campo: se examinará su operación; se lo someterá a maniobras exigentes y, por último, se juzgará el funcionamiento de su arma fundamental con el disparo del cañón y también de las ametralladoras.

El programa del TAM constituye otra etapa específica de las desarrolladas con los astilleros Río Santiago y Tandanor y la Fábrica Argentina de Aviones para reconstruir e impulsar la industria argentina para la Defensa que, además de su fin específico, constituye otro elemento de recuperación de la capacidad industrial nacional.

También te puede interesar