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27-01-2023 09:34 - Más allá de los algoritmos

El imparable fenómeno de las películas y series irlandesas

La presencia de realizadores y actores de ese origen en las nominaciones (9) a los Premios Oscar pone de manifiesto el peso que las producciones de Irlanda actualmente tienen en el cine y las plataformas. 

Por Diego Batlle
Por Diego Batlle
27-01-2023 | 09:34
Los espritus de la isla Foto prensa
"Los espíritus de la isla". /Foto prensa.

Cuando el martes pasado se anunciaron las nominaciones a los premios Oscar varios analistas repararon en un detalle no menor: la enorme cantidad de reconocimientos para artistas irlandeses.

“Los espíritus de la isla” (“The Banshees of Inisherin”), de Martin McDonagh, fue la segunda producción con más candidaturas (9); mientras que “The Quiet Girl”, ópera prima de Colm Bairéad, se convirtió en el primer largometraje hablado en idioma local (gaélico irlandés moderno) en ser incluido en la categoría de Mejor Película Internacional (es uno de las rivales de “Argentina, 1985”). Y el fenómeno se extendió incluso a los cortos, ya que entre las aspirantes en ese rubro figura “The Irish Goodbye”.

Si nos concentramos en los rubros interpretativos la presencia irlandesa es abrumadora: Colin Farrell (nacido en Dublin) figura en la categoría de Mejor Actor Protagónico por “Los espíritus de la isla”, pero también aparece allí el ascendente Paul Mescal (originario de Maynooth, una ciudad de 15.000 habitantes) por su trabajo en la ópera prima “Aftersun”.

Otros dublineses como el veterano Brendan Gleeson y el joven Barry Keoghan están nominados a Mejor Actor de Reparto, mientras que Kerry Condon (nacida en Thurles, un pueblo que no llega a los 8.000 vecinos) competirá por la estatuilla a Mejor Actriz de Reparto.

Tráiler de Los espíritus de la isla

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El caso más impactante de una joven estrella irlandesa es el de Paul Mescal, quien a los 26 años viene de un éxito en el universo de las series como “Normal People”, otro en cine como “Aftersun” y por estos días agota en cuestión de segundos las entradas en el West End londinense con su interpretación de Stanley Kowalski en “Un tranvía llamado deseo”, la obra de Tennessee Williams. Y, apenas termine esa temporada teatral, se sumará al rodaje de “Gladiador 2”, secuela de la épica de 2000 con Russell Crowe, que dirigirá Ridley Scott.

The quiet girl Foto prensa
"The quiet girl". /Foto prensa.

Una rica historia verde

Cualquiera podría pensar que se trata de una casualidad o de una moda pasajera, pero lo cierto es que Irlanda se viene destacando desde hace ya mucho tiempo tanto en el universo del cine como en el de las series a partir de importantes apoyos estatales por parte de agencias públicas como Fís Éireann / Screen Ireland, que incluyen también fuertes incentivos fiscales y reembolsos de gastos para aquellas producciones internacionales que opten por rodar en sus bellísimas locaciones.

El boom del cine irlandés no es nuevo y se remonta a las décadas de 1980 y 1990 con éxitos mundiales como “Mi pie izquierdo” (1989), del dublinés Jim Sheridan; “The Commitments” (1991), transposición de la popular novela de Roddy Doyle sobre un grupo de jóvenes desempleados que forman una banda de soul en Dublin, que filmó el inglés Alan Parker con actores no profesionales irlandeses; y “El juego de las lágrimas” (1992) y “El precio de la libertad” (“Michael Collins”), ambas de otro director local como Neil Jordan.

El último gran suceso del cine irlandés es “Los espíritus de la isla”, cuyo estreno en los cines argentinos se anuncia para el próximo jueves 2 de febrero. Escrita y dirigida por Martin McDonagh (“Sie7e psicópatas”, “3 anuncios por un crimen”), un londinense de ascendencia irlandesa, esta tragicomedia está ambientada en una pequeña comunidad insular en 1923 por lo que abreva en las tradiciones, costumbres e idiosincracia de los habitantes de ese origen. Se trata, además, del reencuentro casi 15 años después entre Colin Farrell y Brendan Gleeson, protagonistas de otro elogiado film de McDonagh como “Escondidos en Brujas” (2008).

La expansión de las series irlandesas

 Las audiencias globales se conmovieron en 2020 con “Normal People” (disponible en el servicio de streaming LionsGate+), aquella historia de amor entre Daisy Edgar-Jones y el citado Paul Mescal escrita por Sally Rooney a partir de su propia novela y con dirección del dublinés Lenny Abrahamson, realizador de elogiadas películas como “Adam & Paul”, “Garage” y “La habitación”.

Normal people Foto prensa
"Normal people". /Foto prensa.

Y la exitosa dupla Rooney-Abrahamson se reunió el año pasado para “Conversaciones entre amigos” (“Conversations with Friends”), miniserie disponible en Star+ sobre Frances y Bobbi, dos estudiantes universitarias de Dublin que se vinculan de manera inesperada con una pareja casada que les lleva muchos años.

Pero, como ocurre con el cine, el suceso de las series irlandesas no surge por generación espontánea sino que encuentra una rica tradición en populares propuestas como “Red Rock”, “Love/Hate” y “Father Ted”.

Claro que el fenómeno hoy se extiende por todas partes: “Derry Girls”, creación de la showrunner Lisa McGee a partir de sus propias vivencias adolescentes que narra las desventuras de cinco chicas que estudian en un colegio católico en la ciudad de Derry durante la década de 1990, es una de las series favoritas en Netflix; y la productora Cartoon Saloon es hoy una de las más elogiadas en el ámbito de la animación con joyas como “The Secret of Kells”, “Song of the Sea”, “The Breadwinner”, “Wolfwalkers” y “My Father's Dragon”, que consiguieron desde un foco en el muy cinéfilo BAFICI porteño hasta múltiples nominaciones a los Oscar.

Derry girls Foto prensa
"Derry girls". /Foto prensa.
Y el boom no afloja. En el Festival de Sundance que se está desarrollando por estos días la compra más cara fue para una película dirigida por otro dublinés: John Carney. En efecto, el realizador de éxitos como “Once” (2007), “¿Puede una canción de amor salvar tu vida?” (“Begin Again”, 2013) y “Sing Street: Reviviendo los '80” (2016) estrenó en esa muestra estadounidense su más reciente trabajo, “Flora and Son”, una mixtura entre el musical y la comedia romántica sobre una madre (Eve Hewson) que se acerca a su conflictuado hijo (Orén Kinlan) a partir del amor en común por la guitarra. Para ello decide tomar lecciones desde Irlanda vía Zoom con un profesor (Joseph Gordon-Levitt), que está en el otro extremo del planeta.

Las críticas positivas no tardaron en publicarse y a las pocas horas el servicio de streaming Apple TV+ se quedó con los derechos mundiales al desembolsar más de 20 millones de dólares y superar así las ofertas de otros streamers y estudios.

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