Cultura

26-11-2022 12:50 - Día del Humorista

Fontanarrosa, siempre presente con Inodoro Pereyra, Boogie y muchos más

Inodoro Pereira, Mendieta, Eulogia Tapia, Boogie el Aceitoso, Sperman. Los personajes dibujados y escritos por Roberto Fontanarrosa forman parte del Olimpo de la historieta argentina. Con un humor que nos provoca más de una sonrisa, y también alguna lágrima, sus creaciones mantienen una extraordinaria vigencia. “El Negro” cumpliría este sábado 78 años y en su memoria se celebra el Día Nacional del Humorista.

Por Daniel Giarone
Por Daniel Giarone
26-11-2022 | 12:50
Telam SE

“ ‘Puto el que lee esto’…Lo leí en un baño público, en una estación de servicio de la ruta. Eso es literatura. Eso es desafiar al lector y comprometerlo. Si el tipo que escribió eso, seguramente mientras cagaba, con un cortaplumas sobre la puerta del baño, hubiera decidido continuar con su relato, ahí me hubiese tenido a mí como lector consecuente. Eso es un escritor”.

Así empieza Roberto Fontanarrosa su relato “Palabras iniciales” (2003). Así creaba a sus personajes, con lenguas afiladas por el humor pero con un dejo de amargura. Así dejaba al lector: desafiado por lo que estaba leyendo, comprometido hasta el final.

Inodoro Pereyra, Mendieta, Boogie, el aceitoso, Sperman y la mismísima Eulogia Tapia cumplen con esta máxima “fontarroseana” sin concesiones: comprometer al lector, colocándolo con cada palabra, en cada cuadro, frente al abismo de la vida que sólo lo trivial muestra diáfano.

“¡Mire esta vaca, Serafín! Musa inspiradora de miles de composiciones escolares... ¡Y ahora es acusada de traficante de colesterol por el naturismo apátrida!”Inodoro Pereyra
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Presentes en el cuadro de honor de la historia argentina, expresan también la vigencia de un oficio, el del humorista, cuyo día se celebra este sábado a instancias de la ley 27.100 (2014), que rinde homenaje a Fontanarrosa en el día de su natalicio. “El Negro”, como lo llamaban los amigos, nació en Rosario, provincia de Santa Fe, el 26 de noviembre de 1944. Cumpliría 78 años.

Fontanarrosa fue “un laburante” del humor gráfico, que con el tiempo sumaría una destacada producción como cuentista y novelista. Siendo muy joven mostró habilidad para el dibujo humorístico. “Se destacó rápidamente por su calidad y por la rapidez y seguridad con que ejecutaba sus dibujos, cualidades que hicieron que su producción gráfica fuera copiosa”, puede leerse en la biografía publicada por Ediciones de La Flor, donde apareció casi toda su obra.

A fines comienzos de los aos 70 Fontanarrosa publicara en la revista Hortensia a Inodoro Pereyra y Boogie el Aceitoso
A fines comienzos de los años 70 Fontanarrosa publicaría en la revista Hortensia a Inodoro Pereyra y Boogie, el Aceitoso.

Qué lo parió

A fines de los años 60 Fontanarrosa comenzó a publicar en la revista Boom, a la que después siguieron Hortensia, Satiricón y Fierro y el diario Clarín, entre otros medios de comunicación de la Argentina y Amércia Latina.

Durante casi cinco décadas, falleció el 19 de julio de 2007 luego de padecer una Esclerosis Lateral Amiotrófica que a comienzo de ese mismo año le impidió seguir dibujando, publicó cinco libros de historietas, una docena con recopilaciones de viñetas y chistes (“Fontanarrosa contra la cultura”, “El fútbol es sagrado”, “Fontanarrosa continuará”) , tres novelas (“Best Seller”, la primera, en 1981) y quince libros de cuentos (“No sé si he sido claro”, “La mesa de los galanes”, “Uno nunca sabe”).

Además, fue guionista de films como “Martín Fierro, la película” (2007) y “Cuestión de principios” (2009). Sus textos fueron adoptados en películas como “Metegol” (2012), y “Boogie, el aceitoso: la película” (2009).

El humor en cuadritos

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Supo ganarse un lugar en el lenguaje popular a fuerza de frases involvidables y giros sorprendentes, presentes tanto en historietas como “Inodoro Pereyra” (su tira más celebrada, aparecida por primera vez en 1972), en los cuentos de “El mundo ha vivido equivocado” (1982) o en relatos como “19 de diciembre de 1971”, donde ficcionalizó la final que Rosario Central (club del que era hincha) le ganó a Newell’s Old Boys por el Torneo Nacional de Fútbol.

Pero serán los personajes de sus historietas emblemáticas las que le darán un lugar definitivo en el humor gráfico nacional. Seres entrañables, hechos en tinta sobre papel con un humor que propende a la sonrisa, a la filosofía del café, a una que otra lágrima. Porque como decía el propio autor, “el humor no debe ser risa. Sí, sonrisa. Y, de ser posible, llanto amargo”.

Inodoro Pereyra y Mendieta completan 32 volmenes publicados en Ediciones de la Flor
Inodoro Pereyra y Mendieta completan 32 volúmenes publicados en Ediciones de la Flor

Don Inodoro, con abuelo sanitario

“Soy Pereyra por mi mamá, e Inodoro por mi tata, que era sanitario”. Así se presentaba don Inodoro Pereyra, un gaucho “renegau”, de pocas pulgas y mucha picardía criolla que apareció por primera vez en una tira publicada a fin de 1972 por la revista Hortensia.

La historieta se caracterizaba por el uso del humor y el absurdo, a través del cual en una primera etapa se parodió a otros gauchos del comic para después derivar en una postal satírica de los lugares comunes respecto “al campo”.

Fontanarrosa supo ganarse un lugar en el lenguaje popular a fuerza de frases involvidables y giros sorprendentes.

“¡Mire esta vaca, Serafín! Musa inspiradora de miles de composiciones escolares... ¡Y ahora es acusada de traficante de colesterol por el naturismo apátrida! Nos da su leche, su carne, su cuero. ¡Lo quiero ver a usté haciéndose una campera de zapayitos!”.

La voz de este gaucho con vincha, “macho y cabrío”, bien montado y de buen payar, era secundada por la de “Mendieta”, un perro de raza indefinida habitado por “un cristiano emperrado por un inoportuno eclipse de luna”.

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Con el tiempo los parlamentos de Menidieta irían creciendo hasta convertirlo en co-protagonista de la tira. Sus remates “Qué lo parió” y “Negociemos, Don Inodoro”, se convirtieron en giros del habla cotidiana.

"Endijpué de tantos años, si tengo que elegir otra vez, la elijo a la Eulogia con los ojos cerrados. Porque si los abro elijo a otra".

En la vida de Inodoro Pereyra siempre hubo una sola compañera. Su “china” no era otra que Eulogia Tapia, una mujer que en los comienzos de la historia era jóven y esbelta para después convertirse en una matrona ampulosa y bastante torpe que podía llegar a enojarse como una fiera. “Acepto que la Eulogia es fulera, pero es de las que demuestran la beyeza por el absurdo”.

Entre los personajes secundarios se destaca Nabuconodosor II, un cerdo vegetariano, que se cree sex symbol (es el único macho entre varias hembras en el chiquero) y se considera a sí mismo filósofo e intelectual.

“Sé que Boogie me despreciaría mucho. Por sudamericano de un país periférico”Roberto Fontanarrosa

Completan “la familia” los loros, enemigos por antonomasia de don Inodoro y que lo toman “para el churrete”; el Escorpión Resolana, un gaucho tosco y peleador que supo batirse a duelo con Pereyra; y los indios Ranqueles, que encabezados por Lloriqueo suelen llegar hasta el rancho para amedrentar a don Inodoro o para pedirle consejo. "Si reflexionásemos no seríamos una tribu indígena. Seríamos una corriente de pensamiento", decía el cacique.

Publicadas también en las revistas Mengano, Siete Días y, finalmente, en Viva, donde Pereyra, Mendieta y la Eulogia encontrarán una vida más reflexiva y sosegada, las tiras de Inodoro Pereyra suman 32 volumenes compilados por Ediciones de la Flor.

Las malas palabras

Nadie lo esperaba. O, al menos, no esperaban oír lo que oyeron. Ocurrió en noviembre de 2004 y en Rosario, su ciudad natal. No fue en el bar “El Cairo” tampoco en la mesa de los galanes, sino en el III Congreso Internacional de Lengua Española, donde Roberto Fontanarrosa habló de “Las malas palabras”.

“La pregunta es por qué son malas las malas palabras, ¿quién las define? ¿Son malas porque les pegan a las otras palabras?, ¿son de mala calidad porque se deterioran y se dejan de usar?”, fueron las preguntas con las que el humorista inició una ponencia escrita a base de ironía y reflexión sobre el lenguaje y sus usos.

“Pienso que las malas palabras brindan otros matices. Yo soy fundamentalmente dibujante, manejo mal el color pero sé que cuantos más matices tenga uno más se puede defender para expresar o transmitir algo. Hay palabras de las denominadas malas palabras, que son irremplazables: por sonoridad, por fuerza y por contextura física”, detalló el creador de Inodoro Pereyra.

Y, a la hora de ejemplificar, expuso: “No es lo mismo decir que una persona es tonta, a decir que es un pelotudo… Hay una palabra maravillosa, que en otros países está exenta de culpa, que es la palabra ‘carajo’. Tengo entendido que el carajo es el lugar donde se ponía el vigía en lo alto de los mástiles de los barcos. Mandar a una persona al carajo era estrictamente eso. Acá apareció como mala palabra. Al punto de que se ha llegado al eufemismo de decir ‘caracho’, que es de una debilidad y de una hipocresía…”.

“Lo que yo pido es que atendamos esta condición terapéutica de las malas palabras. Lo que pido es una amnistía para las malas palabras, vivamos una Navidad sin malas palabras e integrémoslas al lenguaje, porque las vamos a necesitar”, concluyó envuelto en una ovación.



Boogie, primera animación 3D del cine nacional

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Un peso pesado

Inescrupuloso. Violento. Amante de las armas y del armamentismo. Misántropo. Boogie, el Aceitoso, es un sicario, un profesional de la violencia, un duro en una sociedad donde rige la ley de la selva y él quiere ser león.

La tira apareció por primera vez en 1972 en la revista Hortensia, donde Fontanarrosa construyó a su personaje como una contracara de sí mismo. “Sé que Boogie me despreciaría mucho. Por sudamericano de un país periférico. No estaría dentro de sus amistades”, dijo sobre su creación.

Es que Boogie era un mercenario despiadado, veterano de la guerra de Vietnam que quería seguir con la limpieza de aquello que odiaba: la humanidad, especialmente si esa humanidad es negra, gay o latina. Si bien era un matón a sueldo, su arco de intervención era amplio: la mira de la Magnum apuntaba donde el dinero le mandaba. Incluso podía asistir a un suicida que no tenía el valor de apretar el gatillo.

Boogie transcender las fronteras nacionales y llegar a Brasil Colombia Mxico e Italia
Boogie transcenderá las fronteras nacionales y llegará a Brasil, Colombia, México e Italia.

El trazo de Boogie acompaña sus rasgos de carácter: mandíbula “de bulldog”, dentadura amplia y perfecta, rubio, musculoso, un cigarrillo colgado de la boca, las armas como una extensión de su cuerpo. Un duro en una película yanqui, también dura.

Publicada también en las ya míticas revistas Humor y La Maga, alcanzó trasncendencia internacional gracias a sus aparariciones en el semanario mexicano Proceso y a colecciones editadas en Italia, Brasil y Colombia.

Boogie, el Aceitoso llegó además a la pantalla grande en 2009, con un filme de animación que llevaba como título su nombre y su alias, como no podía ser de otra manera. Dirigida por Gustavo Cova fue el primer largometraje argentino realizado en 3D. Pablo Echarri le puso la voz al protagonista y Nancy Duplaá, a Marcia.

Desde 2017 Fontanarrosa tiene su estatua en las puertas del Centro Cultural que lleva su nombre en la ciudad de Rosario
Desde 2017 Fontanarrosa tiene su estatua en las puertas del Centro Cultural que lleva su nombre en la ciudad de Rosario.

Un mundo lleno de Sperman

Si de copular se trata, ahí está él, siempre listo para fertilizar al mundo. Sperman, el Hombre del Sexo de Hierro, es el personaje menos conocido de Fontanarrosa, aunque no por ello el menos interesante. En una suerte de diálogo paródico con la cultura norteamericana, algo que ya había ocurrido con Boogie, Sperman es una suerte de socías de Súperman.

Su forma física y estética son las mismas que las del Hombre de Acero: traje ceñido al cuerpo, capa, la leyenda “Sperm Donor” estamapada en el pecho, el pelo renegrido peinado a la cachetada. También tiene como misión luchar contra el mal, aunque en este caso representado por la infertilidad, la impotencia, la frigidez y la despoblación de la Tierra.

Sperman el superhroe que lucha contra la infertilidad la impotencia y la frigidez
Sperman, el superhéroe que lucha contra la infertilidad, la impotencia y la frigidez.

Junto a su compañero inseparable, Germinal, un espamatozoide gigante que además de fertilizar puede hablar y volar, Sperman es un donante de seman único en el mundo. Su capacidad amatoria, como no podía ser de otro modo, es interminable y extraordinaria.

Aparecida en 1984 por entregas mensuales en la revista Fierro, Sperman tuvo un volumen recopilatorio, también a cargo de Ediciones de la Flor. Allí están reunidas todas las aventuras de Nicholas Colbert (doble rural de Clark Kent), un humilde granjero que a pesar de sus poderes ocultos no logra tener sexo con Laura, su novia siempre virgen que lo evita una y otra vez.

Fontanarrosa dejó de publicar Sperman por falta de tiempo el mismo año de su aparición. Es que seguía dibujando a Inodoro Pereyra y a Boogie, además de un chiste diario que publicaba en el diario Clarín. Pero esto en nada afectó su trabajo. La fecundidad de Sperman quedó en los otros personajes de “El Negro”. Esos que todavía pueblan la imaginación y la risa de sus lectores en todo el mundo.

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