Sociedad

01-10-2022 16:35 - caba

Estudiantes de escuelas tomadas cuestionan la infantilización de sus reclamos

Reunidos en la puerta del colegio Nicolás Avellaneda, compartieron con Télam sus reflexiones a una semana de la toma en el Mariano Acosta, una protesta a la que luego se sumaron más de una veintena de instituciones. 

Por Mara Clara Olmos
Por María Clara Olmos
01-10-2022 | 16:35
Nuestro objetivo nunca fue tomar colegios es la ltima instancia ante la falta de respuesta plantean desde el secundario Foto Eliana Obregn
"Nuestro objetivo nunca fue tomar colegios, es la última instancia ante la falta de respuesta" plantean desde el secundario / Foto: Eliana Obregón.

Estudiantes de escuelas secundarias públicas de la Ciudad de Buenos Aires cuestionaron que se hayan "individualizado e infantilizado" los reclamos que los llevaron en "última instancia" a las tomas de establecimientos y jornadas de lucha durante la última semana, las que consideraron una muestra de "un movimiento estudiantil organizado y colectivo" que busca construir un modelo "que incluya las voces y derechos de toda la comunidad educativa".

Así lo expresaron Lucía Guttlein y Gael Gómez, de la Escuela de Música Juan Pedro Esnaola; Martina Segretin, del Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas Juan Ramón Fernández; Brisa Hunglinger, de la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas Mariano Acosta, y Marcos Lainez, del colegio Nicolás Avellaneda.

Reunidos en la puerta de ésta última institución y después de saludarse con sentidos abrazos, compartieron con Télam sus reflexiones a una semana de la toma en el Mariano Acosta, una protesta a la que luego se sumaron más de una veintena de instituciones con tomas, pernoctes y abrazos simbólicos en reclamo de viandas dignas, mejoras edilicias y "prácticas laborales repensadas".

"No somos una minoría, se tomaron 26 colegios con el apoyo de sus estudiantes por votaciones casi unánimes, y estuvimos en reuniones permanentes con la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB), la más grande del país"Martina secretaria general del Centro de Estudiantes del Lenguas Vivas

"Pese a todos los reclamos que llevamos, lo que más nos preguntaron esta semana es qué opina mi papá de que yo esté tomando el colegio o sobre las notas de mi boletín, o si no había una forma 'menos violenta' de reclamar", comenzó Lucía (16), secretaria general del Centro de Estudiantes del Esnaola.

Y continuó: "Terminan infantilizando nuestros reclamos porque desde el adultocentrismo, si somos niños o adolescentes, no tenemos ni idea de lo que queremos y esto no es así".

"Lo que queremos es sentarnos a discutir la educación pública para construir un sistema educativo inclusivo en el que todos tengamos voz a la hora de tomar las decisiones que nos afectan", aseveró la adolescente.

En coincidencia con sus pares, Lucía cuestionó: "Nos quieren sacar de la cancha porque tenemos 16 años, pero planteamos una discusión política mucho más fundamentada y mejor planteada, que apunta a la educación pública como algo que se tiene que pensar colectivamente".

Los colegios tomados fueron 26 Foto Eliana Obregn
Los colegios tomados fueron 26 / Foto: Eliana Obregón.

Los estudiantes enfatizaron en el intento creciente de atomizar la lucha estudiantil. "En general, vemos que se busca cada vez más individualizar el movimiento y nuestros reclamos y no analizar qué está pasando en general, en este caso con la educación pública", dijo.

En esa línea, Martina (18), secretaria general del Centro de Estudiantes del Lenguas Vivas, cuestionó la "minimización" del movimiento estudiantil cuando se habla "de que somos unos pocos estudiantes que tomamos los colegios".

"No somos una minoría, se tomaron 26 colegios con el apoyo de sus estudiantes por votaciones casi unánimes, y estuvimos en reuniones permanentes con la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB), la más grande del país", argumentó.

Y apuntó: "Una minoría es la reunión que tuvo el Ministerio de Educación hace unos días con unos 30 estudiantes que son únicamente de la línea política de ellos".

Los estudiantes coincidieron en resaltar la solidaridad entre distintos colegios durante las jornadas de lucha y la colectivización de conocimientos.

Desde el lunes, además de los colegios ya mencionados, se sumaron a las distintas protestas la Escuela Normal Superior Lenguas Vivas Sofía Esther Broquen de Spangenberg, la Escuela Superior de Educación Artística en Artes Visuales Rogelio Yrurtia, la Escuela Superior Especializada en Cerámica N° 1, la Rodolfo Walsh, el Osvaldo Pugliese y también el Colegio Nacional Buenos Aires y la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, ambas dependientes de la Universidad de Buenos Aires (UBA), entre otras instituciones.

"Frente a un modelo educativo individualista, del 'sálvese quien pueda', nosotros tomamos los colegios, de manera organizada y colectiva, porque queremos construir un modelo de educación que integre a toda la comunidad educativa y los derechos de estudiantes, docentes, directivos y familias", añadió por su parte Brisa (16), consejera de Géneros del Acosta.

Asimismo, los estudiantes coincidieron en resaltar la solidaridad entre distintos colegios durante las jornadas de lucha y la colectivización de conocimientos.

"Quienes piensan que nos dan un manual con el paso a paso para una toma ningunean nuestra organización estudiantil, que se nutre de la transmisión de conocimientos entre compañeros", expresaron.

Las prcticas laborales obligatorias tal como estn planteadas son trabajo esclavo Foto Eliana Obregn
Las prácticas laborales obligatorias tal como están planteadas son trabajo esclavo / Foto: Eliana Obregón.

Respecto a las consignas que motivaron las jornadas de lucha, Gael (16) consideró que el estudiantado bajó "la vara de los reclamos" y que las demandas actuales "llegaron a ser las básicas y urgentes para mantener una educación digna", y dijo que a pesar de eso la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, las desconoce argumentado que "no es algo que hubiese sido planteado anteriormente".

"Además de ser mentira, es muy vergonzoso que la ministra de Educación salga a decir que nosotros nunca lo planteamos, cuando en realidad, por su cargo, ella se debería acercar por obligación a nuestros colegios y saber la realidad que tenemos", manifestó Brisa.

En ese contexto, cuestionaron que las autoridades porteñas no se hicieran presentes en el espacio de "mediación" propuesto por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad el pasado jueves.

"Nuestro objetivo nunca fue tomar colegios, es la última instancia ante la falta de respuesta, porque hasta esta semana fuimos totalmente invisibles", planteó Gael, quien junto a sus compañeros destacó que se logró poner "en agenda" a la juventud como sujeto político.

Alumnos y alumnas enfatizaron el deseo de "ir a aprender y disfrutar de ir a la escuela e incluso de un acercamiento a lo laboral pero con un sistema educativo de calidad que respete lo que queremos a futuro".
 
Con todo, sostuvo que es "una decisión política no convocarnos a un diálogo, como también lo es gastar 20 millones de pesos por día en publicidad y un cuarto de eso en educación pública".

En ese sentido, Marcos (16) agregó que "hay un plan de desfinanciación de la educación porque no sólo no es una prioridad, sino que directamente es un gasto y ya sabemos qué se hace con el gasto: se recorta".

"Cuando quienes no coincidimos con eso nos plantamos y cuestionamos estas cosas nos dicen que estamos 'sobreideologizados', que nos lavan la cabeza, o que somos unos vagos que no queremos estudiar, una idea muy instalada", dijo el vocero del Avellaneda.

Al respecto, los y las estudiantes enfatizaron el deseo de "ir a aprender y disfrutar de ir a la escuela e incluso de un acercamiento a lo laboral pero con un sistema educativo de calidad que respete lo que queremos a futuro".

"Que nos pongan como los violentos es un discurso terrorífico", coincidieron estudiantes secundarios

Estudiantes secundarios que llevan adelante tomas en reclamo de mejoras edilicias, viandas de calidad y contra las prácticas laborales obligatorias calificaron como "un accionar terrorífico" los discursos que los configuran como "los violentos" y la intimidación mediante el accionar policial, lo que -dijeron- se enmarca en un contexto de escalada de "la persecución política en general".

"De repente nosotros somos los violentos por tomar una medida de lucha protestando por nuestros derechos, pero no lo es que manden policías a intimidar a nuestras casas, que entre un servicio al colegio y nos corte la luz, que las viandas no lleguen y un pibe se quede sin comer", dijo a Télam Brisa Hunglinger, de la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas Mariano Acosta.

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, señaló ayer que "con los que mantengan las tomas" la gestión será "inflexible" y aseguró que "no hay diálogo ante la extorsión".

"Es muy grave cómo dan vuelta todo y construyen su discurso sobre la violencia. Violento es cursar sin saber si no se te cae el techo encima en cualquier momento", expresó Brisa.

Lucía Guttlein, de la Escuela de Música Juan Pedro Esnaola, sostuvo que "salen en los medios de comunicación a decir que no van a negociar con delincuentes", lo que consideró "absurdo" y afirmó que este tipo de discursos "habilitan violencias" en un contexto de escalada de "la persecución política en general".

En diálogo con Télam, los estudiantes criticaron la difusión de datos personales y la agresión en redes.

"No dejamos de ser menores de edad y (esos datos) se usan para violentarnos e incluso a algunas compañeras para sexualizarlas, como se vio en las redes sociales, que hubo un acoso constante", coincidieron varios alumnos.

Durante los últimos días los centros de estudiantes y comunidades educativas de distintos colegios repudiaron el envío de patrulleros a escuelas como el Colegio Nacional Buenos Aires y el Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas Juan Ramón Fernández, como así también el hostigamiento y agresiones verbales de personas ajenas a las instituciones, como denunció el "Lengüitas".

"En el Lenguas Vivas, vinieron dos patrulleros con cuatro policías y nos grababan y sacaban fotos, cuando legal y moralmente está mal por ser menores. Policías diciéndonos 'yo te conozco, sé quien sos', a mi personalmente me aterroriza", contó Martina Segretin, estudiante del Lenguas Vivas.

"Que nos pongan a nosotros como los violentos es un discurso terrorífico que me lleva directamente a momentos muy horribles de nuestra historia, a querer reinstalar la 'teoría de los dos demonios' para de alguna manera justificar el hostigamiento", apuntó.

En ese marco, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación presentó esta semana un hábeas corpus en la Justicia para lograr que sean retirados los agentes policiales de la puerta de las escuelas porteñas afectadas por tomas u otras protestas, pedido al que se sumaron otras organizaciones sociales.

"Estos accionares intimidatorios y los discursos que criminalizan nuestro derecho a la protesta no pueden crecer, tienen que frenar ya", exclamaron las estudiantes.

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