Policiales

23-09-2022 15:35 - Doble homicidio en Vicente López

Diego Del Río se desvinculó del crimen y volvió a complicar a su hermano Martín: "Practicaba tiro"

En una nueva declaración del mayor de los hijos de las víctimas, señaló que durante una época Martín, el detenido como presunto autor del parricidio, asistía regulamente a un polígono de la Ciudad de Buenos Aires.

Telam SE
23-09-2022 | 15:35
Martn del Ro
Martín del Río.

Diego Del Río, hermano mayor del presunto parricida de Vicente López, declaró otra vez en la causa para aclarar que no tiene ninguna relación con el crimen de sus padres y volvió a complicar a Martín, su hermano menor y detenido por el caso, al afirmar, entre otras cosas, que "practicaba tiro regularmente", informaron hoy fuentes judiciales.

La nueva declaración del mayor de los hijos de las víctimas José Enrique Del Río (74) y María Mercedes Alonso (72) se dio este jueves ante dos de los tres fiscales de la causa, Marcela Semería y Alejandro Musso, y se produjo de manera espontánea, ante la necesidad del testigo de aclarar algunas cuestiones planteadas por la defensora de su hermano, Mónica Chirivin, quien llegó a pedir en el expediente que se lo investigue como sospechoso.

"No tengo ningún tipo de vinculación con el homicidio de mis padres", dijo el consultor de 47 años, al inicio de su nueva testimonial, a la que accedió Télam, en la que incluso, le entregó a los fiscales su teléfono celular, marca Motorola, y les dio su clave para que lo periten.

Una de las cuestiones planteadas en la causa y de manera pública por la abogada Chirivin, para que el hermano mayor de su cliente sea investigado como sospechoso fue que el 25 de agosto, día del hallazgo de los cuerpos de sus padres, por la tarde, él había concurrido a la vivienda del country San Diego, de Moreno, donde las víctimas pasaban el fin de semana y donde luego la Policía secuestró una serie de armas de fuego.

Arresto del presunto parricida Foto Pablo Aeli
Arresto del presunto parricida / Foto: Pablo Añeli

Diego explicó que solo concurrió "en dos oportunidades y siempre por disposición de la Fiscalía y acompañado por policías" y que la primera fue aquella tarde del 25 de agosto a verificar si allí se hallaban las armas de fuego propiedad de su padre y que "unos días más tarde" regresaron para "secuestrar dicho armamento".

Chirivin también planteó en un escrito que los cuatro testigos que identificaron a Martín Del Río (46) como el"caminante encapuchado" que quedó filmando yendo y volviendo de la escena del crimen -entre ellos su hermano-, manifestaron que "odiaban" a su cliente.

Los fiscales le preguntaron a Diego si tenía hacia Martín un sentimiento de odio o lo tuvo previo al hecho, y contestó: "No, para nada, de hecho una vez que pasa esto nos juntamos tres veces con mi hermano, con el abogado Félix Linfante".

"El hecho que le haya prestado plata y que no me la haya devuelto sí enfrió un poco las cosas pero la verdad es que si nos veíamos, no había problema", dijo al recordar lo que ya había declarado con anterioridad, es decir, que su hermano nunca le terminó de devolver unos 110.000 dólares que él y su mujer le habían prestado.

Foto Cmara vial
Foto: Cámara vial

A diferencia de lo que dijo la defensora del acusado, Diego Del Río contó que luego de que Martín fuera arrestado por el caso, fue tres veces a su lugar de detención, la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro, a llevarle cosas como "ropa, comida y elementos de higiene".

"También le escribí dos cartas, le llevé un libro en estas visitas, pero después decidí no hacerlo más porque quise evitar la exposición mediática", agregó.

Nuevas preguntas de los fiscales a Diego Del Río


Los fiscales aprovecharon al testigo para preguntarle otras cuestiones y una de ellas fue si podía describir la relación de Martín con las armas de fuego, y al respectó, contestó: "Durante una época él practicó tiro regularmente. Me acuerdo que no fue hace tanto tanto tiempo, y él practicaba tiro regularmente en el polígono que estaba en La Pampa cerca de Migueletes, le agarró el gusto para ir a tirar".

"Él iba a tirar con sus armas, pero nunca vi en detalle cuáles eran porque, la verdad, es que las armas a mí nunca me gustaron", añadió.

También negó, tal como declaró en su indagatoria su hermano, que su padre Enrique fuera cómplice en el supuesto engaño a su madre ante la imposibilidad de mudarse en forma inmediata al edificio Chateau Libertador de Núñez, y volvió a ratificar que "lo que sabía o al menos suponía" según los dichos de sus padres era que "ese día se mudaban, el 24 de agosto".

Arma secuestrada
Arma secuestrada.

Sobre qué impresión tuvo de la actitud posterior de su hermano al hecho, contestó que se juntó varias veces con Martín para ver cuestiones administrativas porque él "no tenía idea de los negocios" de sus padres, pero aclaró: "Hasta el momento que lo arrestaron jamás dudé de él".

"Él iba a tirar con sus armas, pero nunca vi en detalle cuáles eran porque, la verdad, es que las armas a mí nunca me gustaron"Diego del Río


Reveló que el miércoles último se enteró que uno de los inquilinos "le había llevado plata el domingo anterior al asesinato y dijo que Martín quería comprar un garaje en la calle Virrey Liniers", aunque ni él ni su cuñada sabían nada de este nuevo negocio.

Los fiscales introdujeron con una pregunta a una mujer llamada "Geraldine", que según fuentes judiciales consultadas por Télam, iba a prestar declaración en la causa.

Sobre ella, Diego Del Río dijo que era una "amiga" de su hermano, que le escribió al enterarse de su detención, que la mujer le dijo que le parecía "una locura" y que le contó que le envió abogados pero "Pato" -como le decían en la familia al imputado-, los había rechazado.

En su declaración, el mayor de los hermanos también autorizó a los fiscales a ir a revisar los autos de la familia -su padre coleccionaba automóviles de alta gama-, que están estacionados en los garajes que explotaba comercialmente en la Capital Federal.

El hecho


El matrimonio Del Río apareció asesinado -él de tres balazos y ella de uno-, el 25 de agosto en el interior de su automóvil en el garaje de su casona de la calle Melo 1101, de Vicente López.

Su hijo menor, Martín Del Río, fue detenido el 7 de septiembre como autor del doble parricidio y quedó imputado por "doble homicidio cuádruplemente calificado por el vínculo, la alevosía, por criminis causa (matar para lograr la impunidad) y por el uso de arma de fuego", delito que prevé como única pena la prisión perpetua.

Para el equipo de fiscales, el comerciante que heredó los negocios de su padre fue quien el 24 de agosto por la tarde llegó a la casa de la calle Melo, con alguna excusa convenció a sus padres para subirse al auto Mercedes Benz E350 estacionado en la cochera y los ejecutó con una pistola calibre 9 milímetros desde el asiento trasero, para luego simular un robo en la propiedad y huir de la escena de un crimen que para los investigadores, tuvo un móvil económico.

El juez definirá el pedido de libertad de Del Río cuando resuelva su situación procesal

El juez de Garantías 1 de San Isidro, Ricardo Costa, le contestó a la defensa de Martín Del Río, el comerciante detenido como presunto autor del doble homicidio de sus padres ocurrido en agosto en el partido bonaerense de Vicente López, que el pedido que formuló para que cesara su detención, lo tendrá en cuenta para cuando resuelva su situación procesal, informaron fuentes judiciales.

“Corresponde tenerlo presente para su tratamiento en el momento procesal oportuno, ello frente al eventual pedido de conversión en prisión preventiva de la detención que viene cumpliendo el imputado Del Río”, señaló el juez en una resolución a la que accedió Télam.

De esta manera, el planteo presentado por la abogada Mónica Chirivin, será evaluado cuando se resuelva la situación procesal del acusado.

Fuentes judiciales indicaron a Télam que ello podría ocurrir dentro de dos semanas, ya que el plazo de los primeros 15 días que tenían los fiscales para pedir la prisión preventiva se agotó el miércoles pasado, pero ante un pedido de los representantes del Ministerio Público, el juez Costa habilitó una prórroga por otros 15 días.

El martes pasado, Chirivin pidió el cese de la detención de su cliente Del Río al considerar que la data de la muerte estimada en las autopsias de las víctimas -madrugada del 25 de agosto-, no coincidía con el momento en el que para los fiscales se cometió el doble crimen -la tarde del 24 del mes pasado-, y en el que cuestionó a los testigos que lo identificaron como el "caminante encapuchado" de los videos y además pidió que investiguen como posibles autores del hecho al hermano y la amante de su cliente.

Sobre algunos de estos cuestionamientos, el juez Costa aclaró que existen aún “medidas probatorias cuyo resultado se encuentra pendiente, que fueran dispuestas en el expediente digital y que guardan estrecha relación con algunas de las cuestiones que son objeto del planteo formalizado por la señora defensora particular”.

En tanto, la abogada Chirivin insistió en las últimas horas con un planteo de nulidad sobre la declaración testimonial que la madrugada del 8 de septiembre los fiscales le tomaron a la agente inmobiliaria con la que su cliente tenía una relación extramatrimonial y que lo complicó al reconocerlo en los videos de la causa como el sospechoso encapuchado que llegó y se retiró de la escena del crimen.

Chirivin denunció irregularidades en el procedimiento, ya que, según afirma, la mujer fue detenida en un primer momento en su domicilio, donde circularon en la prensa fotografías de ella custodiada por personal policial femenino, y con las manos hacia atrás como si estuviera esposada, pero cuando declaró en contra de su cliente, se la dejó en libertad.

“El defecto formal es insalvable y afecta garantías constitucionales del imputado por cuanto con ese proceder ilegal se buscó prefabricar prueba en contra de mi defendido, forzando a una persona visiblemente ‘privada de su libertad y con custodia policial’, a la cual se la venía investigando, para que incrimine al imputado mediante la introducción de una declaración testimonial y de esa forma recuperar su libertad”, sostuvo la abogada en otro escrito al que también accedió Télam.

Sin embargo, los fiscales lo negaron en una contestación a esta nulidad donde afirman: “Este equipo de Fiscales puede afirmar contundentemente, que en momento alguno se adoptó temperamento de semejante naturaleza respecto de la testigo (aprehensión) y dicha circunstancia no admite mayor análisis”.

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