Internacional

04-09-2022 14:07 - reino unido

Los conservadores eligen un líder y futuro primer ministro, con Truss como favorita

Según los sondeos, la ministra de Relaciones Exteriores se impondría al ex ministro de Finanzas Rishi Sunak en un contexto de pobreza y suba de servicios. 

Por Gabriela Albernaz corresponsal
Por Gabriela Albernaz, corresponsal
04-09-2022 | 14:07
Liz Trusss es canciller y candidata a lder conservadora Foto AFP
Liz Trusss es canciller y candidata a líder conservadora. Foto: AFP.

La ministra de Exteriores británica, Liz Truss, podría convertirse este lunes en la nueva líder del Partido Conservador y nueva primera ministra en reemplazo de Boris Johnson, según anticipan las encuestas, que le dan una ventaja de más de 30 puntos sobre el exministro de Finanzas Rishi Sunak, tras una campaña electoral dominada por el aumento del costo de la vida debido a la inflación y la crisis energética.

Unos 200.000 afiliados de la formación votaron online y por correo en un proceso que finalizó el viernes para elegir al sucesor de Johnson, que renunció el 7 de julio tras una avalancha de dimisiones de sus ministros como consecuencia de varios escándalos que minaron su imagen y le costaron el puesto.

El nombre del sucesor de Johnson se conocerá este lunes en un acto en Londres y la toma de posesión se celebrará al día siguiente en la residencia veraniega de la reina Isabel II de Balmoral, en Escocia. La monarca, de 96 años, modificó la tradición de recibir al primer ministro en el Palacio de Buckingham debido a sus "problemas de movilidad".

El nuevo o la nueva líder "tory" deberá afrontar no solo el alto costo de vida, sino que también estará obligado a convocar elecciones generales antes de enero de 2025.

Quien se imponga en la elección conservadora tomará inmediatamente las riendas del Gobierno para hacer frente a la crisis económica que vive el país, amenazado por las protestas y huelgas en un contexto de inflación descontrolada que alcanza ya el 10% y se encamina a superar el 13% a fin del año.

Muchos conservadores creen que su próximo líder debe abordar la crisis energética, que se suma a la mayor inflación de los últimos 40 años, de forma inmediata o el partido correrá el riesgo de ser derrotado en las próximas elecciones generales.

Mientras tanto, Sunak y Truss, que en julio fueron los dos candidatos elegidos por los parlamentarios conservadores de entre una decena de aspirantes, lucharon durante todo agosto para persuadir a los miembros del partido de que tienen lo necesario para dirigirlo y para conducir el país después de la renuncia de Johnson.

Durante la campaña, Truss, de 47 años, afirmó que no habría nuevos impuestos ni racionamiento energético si se convirtiera en primera ministra y dejó entrever que otorgará más ayudas para garantizar que las personas no enfrenten facturas de energía que no puedan pagar.

Se cree que su primera medida será reducir la tasa del IVA del 20% al 15%, además de otros impuestos para ayudar a los hogares durante el invierno, luego del aumento en el costo anual del gas y la electricidad en más del 80%, con tarifas que superan los 4.000 dólares anuales.

Truss se comprometió también a promover la ayuda y el suministro de armamento a Ucrania porque considera que "es vital la derrota de (el presidente ruso, Vladimir) Putin".

Rishi Sunak y Liz Truss en su ltimo debate Foto AFP
Rishi Sunak y Liz Truss en su último debate. Foto: AFP.

Por su parte, Sunak, de 42 años, que diseñó las medidas de respaldo durante las restricciones del coronavirus, afirmó que su programa no está basado en lo que la gente "quiere oír", sino en lo que "necesita escuchar" y defendió su argumento de que primero hay que combatir la inflación y controlar el déficit, para luego pensar en reducir los impuestos.

Sin embargo, según las encuestas, los miembros del partido creen que ninguno de los candidatos tiene lo que se necesita para lidiar con la difícil tarea de unificar a la agrupación, cuya contienda por el liderazgo se caracterizó por luchas internas, mientras se enfrenta a un contexto de incertidumbre económica.

Para Daniel Ozarow, concejal del Partido Laborista inglés y profesor titular de Gestión de Recursos Humanos en la Universidad de Middlesex de Londres,

en general hay poco entusiasmo entre los británicos por cualquiera de los dos candidatos al liderazgo conservador.

"Ambos fueron miembros leales del gabinete de Johnson a lo largo de todos los escándalos a los que se enfrentaron el Gobierno y el primer ministro", dijo en declaraciones a Télam.

Esto se dio hasta que Sunak aprovechó su oportunidad para rebelarse contra Johnson y ayudó a desencadenar una votación sobre el liderazgo.

"Ninguno de los dos parece entender el sufrimiento diario al que se enfrenta la gente y ninguno ha presentado las soluciones políticas que ayudarán a la mayoría de los ciudadanos a hacer frente a la peor crisis del coste de la vida a la que se ha enfrentado el país en la historia moderna", retrucó.

Sobre Sunak, dijo que su esposa posee una riqueza mayor que la de la monarca británica, fue ministro de Hacienda mientras ambos se beneficiaban de su estatus de "no domiciliada", que le permitía evitar legalmente el pago de millones de libras en impuestos en el Reino Unido, lo que le hizo perder la confianza y algunos le ven como un oportunista.

"Mientras tanto, Truss es popular entre los miembros del partido por considerarse una 'verdadera azul', pero es propensa a las meteduras de pata, está obsesionada con el recorte de impuestos y del Estado y ha tratado de emular a Margaret Thatcher en las últimas semanas", acotó.

Pero para Ozarow, mientras el electorado reflexiona sobre cuál de los dos candidatos que pertenecieron a un Gobierno que sumió a la nación en el escándalo asumirá el liderazgo, la verdadera cuestión "es cómo es posible que sólo el 0,25% de la población (los miembros del Partido Conservador) pueda elegir al nuevo primer ministro del Reino Unido que supervisará el caos social y económico".

"Las voces que piden unas elecciones generales son cada vez más fuertes, y el precedente (una parte importante de la Constitución no escrita) se ha establecido en los últimos años cuando Boris Johnson declaró la celebración de unas elecciones generales anticipadas a los pocos meses de ganar el concurso de liderazgo conservador y convertirse él mismo en primer ministro", concluyó.

Liz Truss, la ultraliberal promercado considerada la "nueva dama de hierro"

La ministra de Relaciones Exteriores británica, Liz Truss, que se perfila como la gran favorita para suceder a Boris Johnson, es una liberal acérrima que propugna un retorno a la pureza ideológica de libre mercado y una minúscula intervención estatal en la economía, y que fue apodada por algunos fanáticos como la "nueva dama de hierro", al ser comparada con Margaret Thatcher, paralelismo que aprovecha para establecer un contraste con sus pares y multiplicar su popularidad.

Si resulta electa, se convertiría en la tercera primera ministra de la historia del Reino Unido después de Thatcher y Theresa May.

Nacida como Mary Elizabeth Truss un 26 de julio de 1975 en Oxford, Inglaterra, hija de John Kenneth y Priscilla Mary Truss, desde temprana edad fue conocida por su segundo nombre.

La familia se mudó a Escocia cuando ella tenía cuatro años y Truss asistió a la primaria West en Paisley, y luego a Roundhay, una escuela integral en el noreste de Leeds.

Fue presidenta de los Demócratas Liberales de la Universidad de Oxford y miembro del comité ejecutivo nacional de su ala juvenil y estudiantil.

Integra el Parlamento por la circunscripción de South West Norfolk desde las elecciones generales de 2010 y fue ministra de Medio Ambiente desde 2014 a 2016, ministra de Justicia y Lord canciller desde 2016 a 2017 y secretaria parlamentaria del Tesoro desde 2017 a 2019.

Con sus padres, profesores ideológicamente de izquierda, asistió a innumerables marchas contra la guerra, la proliferación nuclear y contra Thatcher, pero su paso por la Universidad de Oxford marcó un brusco cambio, en el que desarrolló una veneración por la apertura de mercados, la reducción del Estado en la vida pública y la libertad económica como emblema de sus decisiones, hasta el punto de llamar Liberty a su hija.

En 1996, con apenas 21 años, se unió al Partido Conservador durante uno de los más difíciles períodos de la formación, que se enfrentaba al arrollador avance del Nuevo Laborismo encarnado por el entonces altamente popular Tony Blair.

Permanentemente comparada con Thatcher por su radicalización ideológica, Truss no solo no elude la analogía, convencida de que le granjea simpatías y adherentes, sino que además saca a relucir los dichos de antiguos colaboradores, según los cuales, cuando ella se empeña en algo, "lo único que la diferencia de un rottweiler es que el perro acaba soltando a su presa".

Los escándalos no han sido ajenos a su carrera política, entre ellos una relación extramatrimonial de 18 meses mantenida con un diputado tory, también casado, que dinamitó la relación del legislador, pero no la de Truss, y que desató la furia de los conservadores electores de su circunscripción de South West Norfolk.

Para su suerte, la historia ya casi no se recuerda, pero un discurso suyo en el congreso anual conservador de 2014 en el que condenó de forma bastante dramática que el Reino Unido importase dos tercios del queso que consume y su frase "esto es una vergüenza", que circuló profusamente en redes, la convirtió en carne de cañón para la proliferación de memes que aún son utilizados como argumento para cuestionar su idoneidad y capacitación, el gran talón de Aquiles que le imputan sus críticos.

En este punto, su reconocida habilidad con las redes sociales, donde pone en evidencia su humor mordaz y una astuta originalidad para lanzar dardos a sus oponentes, también le trajo críticas entre sus propios compañeros de bancada, que rebautizaron las siglas en inglés de su cartera, DIT (Department for International Trade), como "Departamento de Instagram de Truss".

Su inicial apoyo a la continuidad en la Unión Europea en el referendo de 2016, que reemplazó después por una feroz militancia a favor del Brexit, apenas le pasó factura, quizá porque fue menos ideológico que estratégico: sólo se trataba -aseguran tanto correligionarios como oponentes-, de estar del lado ganador.

Pero esa capacidad para reinventarse le permitió también concebir eficientes campañas a su favor, como el eslogan In Liz We Truss, que mezcla su nombre y el lema de Estados Unidos In God We Trust (En Dios Confiamos).

Sunak, el multimillonario de origen indio que pasó de favorito a quedar relegado en la carrera

El exministro de Finanzas británico Rishi Sunak, de 42 años, que pasó de ser considerado el favorito para reemplazar al primer ministro Boris Johnson a quedar relegado, nació en el seno de una acomodada familia, está casado con la hija de un multimillonario de la tecnología, fue uno de los primeros partidarios del Brexit y tuvo una vertiginosa carrera en el Partido Conservador.

Hijo de inmigrantes indios, padre médico y madre farmacéutica, estudió en la escuela privada de élite Winchester College y luego ingresó a Economía en la Universidad de Oxford, para hacer una maestría en la Universidad de Stanford, donde obtuvo la prestigiosa beca Fulbright.

Hizo una fulgurante carrera en el ámbito privado, donde trabajó como banquero de inversiones en Goldman Sachs y varios fondos de inversión. En ese contexto conoció a Akshata Murty, hija de un multimillonario indio de la tecnología, con quien se casó en 2009.

Su carrera política se inició en 2015 cuando fue elegido diputado del Partido Conservador por el condado de Yorkshire, en el norte del país, y desde entonces su popularidad entre los tories fue en rápido aumento hasta el punto de ser considerado un "golden boy" de la política británica.

Fue considerado durante mucho tiempo como la mano derecha de Johnson, pero es visto ahora en el círculo del primer ministro como el hombre que lo traicionó al anunciar su renuncia el 5 de julio, precipitando otras 60 dimisiones en el Gobierno y en última instancia la caída del líder conservador.

Su imagen contrasta con la de Johnson, ya que mientras la gestión del saliente premier es calificada de improvisada y caótica, Sunak se muestra muy organizado y meticuloso.

Fue ministro subalterno durante el Gobierno de la exprimera ministra Theresa May y su apoyo al liderazgo conservador de Johnson en 2019 le valió el nombramiento clave de secretario jefe del Tesoro.

Sunak debió lidiar con las consecuencias del denominado "partygate" y haber sido multado por la policía, junto a Johnson, por incumplir las reglas de confinamiento en Downing Street en junio de 2020.

Luego debió enfrentar una polémica por las finanzas de su esposa y supuestas maniobras para evitar pagar impuestos en Reino Unido sobre sus ingresos en el extranjero, lo que le valió una catarata de críticas, amplificadas por los aumentos impositivos que el mismo Sunak había establecido a varios sectores.

Este tema, revelado por el diario The Independent, que aseguró que su esposa se beneficia del estatus de "no domiciliado", sacudió en abril a los británicos, que padecían cifras inflacionarias récords y una brusca caída de su poder adquisitivo.

El 8 de julio, al día siguiente de la renuncia de Johnson, Sunak se declaró oficialmente candidato a la dirección del Partido Conservador y por tanto al cargo de primer ministro.

Newsletter

También te puede interesar