Policiales

10-08-2022 19:40 - caso García Belsunce

Un preso aseguró que Pachelo le confesó el crimen

En la audiencia de este miércoles, la fiscalía aseguró que un detenido -fallecido en 2021- que compartió calabozo con el principal imputado le contó a uno de los fiscales del caso que el exvecino del country Carmel de Pilar le confesó ser el autor del crimen y dónde había descartado el arma.

Telam SE
10-08-2022 | 19:40
Foto Victoria Egurza
Foto: Victoria Egurza

La fiscalía del juicio por el homicidio de María Marta García Belsunce aseguró este miércoles ante el tribunal que un preso que compartió calabozo con el principal imputado, Nicolás Pachelo, y que el año pasado murió, le contó a uno de los fiscales del caso que el exvecino del country Carmel de Pilar le confesó que mató a la socióloga y le reveló dónde había descartado el arma homicida.

E planteo fue realizado por el fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, quien planteó la posibilidad de sea su colega de Pilar Andrés Quinata -uno de los que también participa del debate- quien pueda declarar ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) 4 sanisidrense sobre un supuesto testigo que le contó que Pachelo le confesó el homicidio de María Marta.

De acuerdo a la fiscalía, se trata de Marcelo Maradei, un preso que murió el 21 de agosto del año pasado en la Unidad 9 de La Plata, del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).Según Ferrari, Maradei compartió una celda con Pachelo en la División de Investigación Penal y Administrativa (DIPA) que posee la Prefectura Naval Argentina (PNA) en el barrio porteño de Retiro.En ese momento, el exvecino estaba preso por una serie de robos cometidos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en 2003, a raíz de los cuales fue condenado en 2005 en un juicio abreviado.

El fiscal Ferrari sostuvo que Maradei le contó en 2019 a Quintana, a cargo de la instrucción de la reinvestigación del caso García Belsunce tras la absolución de Carlos Carrascosa, que “Pachelo le dijo que había matado a María Marta y dónde había descartado el arma”, pero que el representante del Ministerio Público no pudo incluir el testimonio porque había cerrado el lapso probatorio.

Foto Victoria Egurza
Foto: Victoria Egurza

Por tal motivo pidió incorporar ahora esa prueba mediante el testimonio del fiscal Quintana o buscar otros eventuales testigos de esa confesión entre los presos que hayan compartido el calabozo con Pachelo y Maradei en esa época.

Al escuchar al fiscal, una de las abogadas de Pachelo, la defensora Raquel Pérez Iglesias, se opuso al planteo de la fiscalía y la acusó de “ofrecer cosas a los testigos para que digan determinadas cosas”

En ese sentido, denunció que uno de los hijos de su cliente le contó que los fiscales le propusieron a su madre, Inés Dávalos -la exesposa del acusado-, declarar en el juicio que su exmarido fue el autor del crimen a cambio de protección.

También denunció la abogada que a otra testigo le pidieron que declare que hubo “violencia de género en la relación entre Pachelo y Dávalos”.

“Me parece un disparate decir que la fiscalía persuade un testigo. Pone en riesgo nuestro nombre”, respondió el fiscal Ferrari.

Sin embargo, los integrantes del TOC 4 difirieron la resolución del planteo para más adelante.

La declaración de Irene Hurtig


Durante la tarde, la jornada tuvo como testigo importante la declaración de la hermana de la víctima, Irene Hurtig, a quien se la vio acompañada por su hermano Horario y por el viudo Carrascosa, quien por primera vez se acercó hasta los tribunales de San Isidro desde que comenzó este tercer proceso el crimen de su esposa.Durante más de dos horas, la mujer declaró ante el tribunal y dijo sin dudar: "No tengo dudas de que Pachelo tuvo que ver en la muerte de mi hermana".

En su testimonio, Hurtig recordó que María Marta le había referido que Pachelo "era un tipo peligroso" y relató una reunión de socios del Carmel que se realizó a mediados de septiembre de 2002 porque varios vecinos habían "tenido problemas" con el ahora acusado, ya sea por el robo de palos de golf, de una computadora o la rotura de un alambrado.También declaró Juan Ramón Gauvry Gordon, el médico de la primera ambulancia que llegó a Carmel para asistir a la víctima y que fue juzgado y condenado por encubrimiento en el segundo juicio de 2011, aunque luego terminó absuelto."Me destruyeron la vida 20 años. Esto no se termina nunca más para mí. La Justicia no fue justa. Nadie me pidió perdón ni me dijo 'nos equivocamos'. Yo llegué al lugar para intentar salvar una vida", dijo el testigo.Además de Pachelo (46), quien está acusado de matar de seis balazos en la cabeza a María Marta cuando lo sorprendió robando en su casa el 27 de octubre de 2002, en este juicio están imputados como presuntos colaboradores los exvigiladores Norberto Glennon (57) y José Ortiz (45).


"El golpe con la canilla lo deduje yo", declaró el primer médico en asistir a María Marta en Carmel

Juan Ramón Gauvry Gordon, el médico de la primera ambulancia que llegó para asistir a María Marta García Belsunce cuando hace 20 años fue asesinada en el country Carmel de Pilar, y que fue condenado por encubrimiento pero luego absuelto, declaró que fue él y no alguien de la familia quien dedujo que la muerte había sido accidental y provocada por un golpe con la canilla de la bañera.

Gauvry Gordon recordó además que estando preso le pidió perdón al viudo Carlos Carrascosa por no haberse dado cuenta de que había sido un crimen a balazos.

“Me destruyeron la vida 20 años. Esto no se termina nunca más para mí. La Justicia no fue justa. Nadie me pidió perdón ni me dijo ‘nos equivocamos’. Yo llegué al lugar para intentar salvar una vida”, dijo al declarar como testigo ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de San Isidro, en el tercer juicio por el caso Belsunce.

Es que el médico fue juzgado y condenado en 2011 en el segundo juicio por el caso como uno de los encubridores del crimen, a una pena de tres años de cárcel, en un fallo que luego fue revertido por el Tribunal de Casación que lo dejó absuelto en 2015.

“Cuando estaba preso en el penal de Campana, a Carrascosa le dije que lamentaba no haberme dado cuenta que a la mujer le había pegado cinco tiros en la cabeza”, confió Gauvry Gordon ante los jueces, sobre los pocos días que, luego de su condena, compartió en la misma cárcel que el viudo hasta que salió excarcelado.

El profesional explicó que aquel 27 de octubre de 2002 entró a trabajar a las 19 o 19.15 a la base Pilar de la empresa Paramedic y recibieron un “código rojo” para el country Carmel para “una mujer con pérdida de conocimiento” y que, por los que le dijeron, “respiraba poquito”.

Explicó que al llegar al country, los condujeron con un carrito de seguridad hacia la casa, que allí fueron recibidos por quien después supo era el marido de la paciente, Carrascosa, que bajó con el chofer los elementos necesario para realizar maniobras de resucitación y que cuando subió al primer piso se encontró con otras dos personas que habían intentado hacer RCP: la masajista Beatriz Michelini y el por entonces estudiante de medicina Diego Plaza.

Gauvry Gordón explicó que hizo RCP y buscó una reacción durante “20 minutos” pero que no se pudo revertir el cuadro.

“Tenía tres orificios digitoformes, que eran del tamaño de mi dedo. Introduje solo la punta del dedo, no la primera falange. Me pareció un accidente doméstico. Traté de buscar la mecánica del accidente. Era un baño complicado”, comentó.

Y agregó: “Le busqué la explicación a una muerte estúpida. Pensé que se golpeó con la viga al levantarse, que tambaleó y se cayó a la bañera, entre los grifos, que era un objeto punzocortante, y se desvaneció en la bañera donde se ahogó”.

“El golpe con la canilla lo deduje yo, no me dijeron”, remarcó el eximputado y ahora testigo al dejar en claro que nadie de la familia le sugirió cuál podría haber sido el mecanismo de la muerte.

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