Internacional

26-07-2022 21:48 - Desde Canadá

Francisco pidió "que no se juzgue a las personas solo por lo que producen"

"Muchas veces la vida se mide por el dinero que se gana, por la carrera que se realiza, por el éxito y la consideración que se recibe de los demás. Pero estos no son criterios generativos", planteó el pontífice desde el Estadio Commonwealth de Edmonton. 

Telam SE
26-07-2022 | 21:48
Una de las asistentes Emma nativa de Edmonton destac a Tlam la alegra de la ciudad en general por la llegada del Papa Foto vaticannews
Una de las asistentes, Emma, nativa de Edmonton, destacó a Télam la "alegría" de la ciudad en general por la llegada del Papa. Foto: @vaticannews

El papa Francisco pidió este martes "que no se juzgue a las personas solo por lo que producen", al celebrar la primera misa pública de la visita que inició el domingo en Canadá, y "que no se repita" la violencia que sufrieron los pueblos indígenas en el país norteamericano durante el funcionamiento del sistema de escuelas residenciales durante casi todo el siglo XX.

"Muchas veces la vida se mide por el dinero que se gana, por la carrera que se realiza, por el éxito y la consideración que se recibe de los demás. Pero estos no son criterios generativos", lamentó el pontífice desde el Estadio Commonwealth de Edmonton, a donde llegó el domingo para iniciar una visita de seis días a Canadá.

Horas después de la Jornada Mundial de los Ancianos que se celebró el domingo a nivel mundial, el Papa recordó este martes frente a las 50.000 que calcularon las autoridades locales "la importancia espiritual de honrar a nuestros abuelos y mayores, de sacar provecho de su presencia para construir un futuro mejor".

Dentro de un estadio en el que es frecuente el merchandising de los eventos deportivos, puestos de recuerdos tenían a la venta remeras con la cara del Papa a 45 dólares canadienses (35 de la divisa estadounidense), gorros a 30 y pañuelos a 10. Según plantearon las autoridades locales, 50.000 personas participaron de la misa del Papa.

Fue un perdn monumental calific al discurso del Papa del lunes el lder indgena Phil Fontaine
"Fue un perdón monumental", calificó al discurso del Papa del lunes el líder indígena Phil Fontaine.

Una de las asistentes, Emma, nativa de Edmonton, destacó a Télam la "alegría" de la ciudad en general por la llegada del Papa que permite "ponernos a todos en una misma dirección para superar el pasado".

"Un futuro en el que no se descarte a los mayores porque funcionalmente no son necesarios; un futuro que no juzgue el valor de las personas solo por lo que producen", reclamó Jorge Bergoglio en ese marco, en una misa en la que se combinaron los tradicionales fieles católicos con representantes indígenas.

El Papa pidi por Un futuro en el que no se descarte a los mayores porque funcionalmente no son necesariosFoto AFP
El Papa pidió por "Un futuro en el que no se descarte a los mayores porque funcionalmente no son necesariosFoto: AFP.

Así, el Papa pidió construir "un futuro que no sea indiferente hacia quienes, ya adelante con la edad, necesitan más tiempo, escucha y atención".

"Un futuro en el que no se repita la historia de violencia y marginación que sufren nuestros hermanos y hermanas indígenas", agregó, 24 horas después del pedido de perdón que hizo este lunes a los nativos por la participación de cristianos en el sistema de escuelas residenciales que funcionó durante entre 1883 y 1996, con denuncias de abusos de todo tipo de las autoridades hacia los niños internados sin consentimiento de sus padres.

"Fue un perdón monumental", calificó al discurso del Papa del lunes el líder indígena Phil Fontaine en la previa de la misa, al hablar desde el escenario a los miles de fieles presentes.

Foto AFP
Foto: AFP.

Una de las asistentes a la misa, Edith Didzena, contó a Télam la historia familiar en la que su madre fue a una de las escuelas residenciales pero murió antes de poder vivir la llegada del Papa y escuchar el pedido de perdón.

De todos modos, desde las primeras filas del estadio, planteó que las palabras de Francisco "ayudaron a procesar lo sucedido, de cómo perdimos el idioma y la cultura, porque aunque no fui a la escuela residencial, me afectó", sostuvo.

En su homilía, el Papa planteó que "nuestros abuelos y nuestros mayores deseaban ver un mundo más justo, más fraternal y más solidario, y lucharon por darnos un futuro". "Ahora, nos toca a nosotros no decepcionarlos. Respaldados por ellos, que son nuestras raíces, nos corresponde a nosotros dar fruto", convocó en ese marco.

Bergoglio viajará 70 kilómetros al Oeste de Edmonton para participar del tradicional peregrinaje al Lago Santa Ana, una costumbre de los católicos locales que antes de la pandemia reunía a unas 40.000 personas al año, incluidos peregrinos de ciudades cercanas de Estados Unidos.

Allí, junto a representantes de los pueblos indígenas, Francisco bendecirá el agua del lago antes de iniciar la homilía que pronunciará en español alrededor de las 17.20 locales (20.20 de Argentina), en la que se espera una nueva condena a las actitudes colonialistas durante la época de los internados.

El Lago Santa Ana ha sido reconocido por los pueblos indígenas durante miles de años por sus poderes para curar y transformar dolencias físicas, mentales y espirituales. Fue llamado Lago de Dios por la Nación Alexis Nakota Sioux, Lago del Espíritu por los Cree, y luego fue nombrado con su nombre actual por los misioneros en honor a la que la tradición católica reconoce como la madre de María.

Jorge Bergoglio, de 85 años, recorre casi 20.000 kilómetros durante su viaje mientras continúa la recuperación por los dolores en su rodilla derecha que desde inicio de año le obligaron a suspender actividades y usar una silla de ruedas

Antes de la llegada de Francisco, uno de los peregrinos habituales al lago, Adam MacDonald, contó a Télam que hasta la interrupción por la pandemia caminaba cada año 500 kilómetros desde su casa en Fort McMurray para participar del evento, en lo que considera "un sacrificio personal".

"El lago tiene propiedades de sanación, y pido que sane los dolores del pueblo canadiense", planteó MacDonald sobre sus intenciones para este año.

Con la misa y la visita al lago Santa Ana el Papa termina este martes sus actividades en el Oeste de Canadá, antes de viajar este mièrcoles hacia Québec, en donde tendrá reuniones con las autoridades religiosas y civiles, incluido un encuentro bilateral con el premier Justin Trudeau.

Jorge Bergoglio, de 85 años, recorre casi 20.000 kilómetros durante su viaje mientras continúa la recuperación por los dolores en su rodilla derecha que desde inicio de año le obligaron a suspender actividades y usar una silla de ruedas, que también utiliza en algunos desplazamientos en Canadá.

Francisco lamentó "los terribles efectos de la colonización" sobre los indígenas en Canadá

El papa Francisco lamentó este martes "los terribles efectos de la colonización" sobre los indígenas canadienses, al encabezar un peregrinaje junto a fieles católicos y nativos en el que también pidió que la Iglesia no se deje "guiar por los intereses unos pocos" y priorice a los pobres y marginados.

"Señor, como la gente a la orilla del mar de Galilea no tenía miedo de clamar por sus necesidades, también nosotros esta tarde acudimos a ti, con el dolor que llevamos dentro", planteó el pontífice desde el Lago Santa Ana, en el Oeste de Canadá, a donde llegó el domingo para una visita de seis días centrada en el perdón a los pueblos indígenas por los abusos en internados entre fines del siglo XIX y la década de 1990.

"Te traemos nuestra aridez y nuestras dificultades, los traumas de la violencia padecida por nuestros hermanos y hermanas indígenas", aseveró el Papa en una colorida ceremonia que celebró en el lago ubicado unos 80 kilómetros al Norte de Edmonton, donde cumple la primera etapa de su visita.

Antes del discurso, se acercó a la orilla del lago considerando milagrosos por los nativos y lo contempló en silencio desde la silla de ruedas en la que se desplazó en el lugar. Allí, bendijo el agua y los cuarto puntos cardinales, una costumbre de los indígenas locales.

"En este lugar bendito, donde reinan la armonía y la paz, te presentamos las disonancias de nuestra historia, los terribles efectos de la colonización, el dolor imborrable de tantas familias, abuelos y niños. Ayúdanos a sanar nuestras heridas", enfatizó Francisco.

Ayer, el Papa pidió perdón "por el mal que tantos cristianos cometieron contra los pueblos indígenas" en las escuelas residenciales que funcionaron en el país norteamericano entre fines el siglo XIX y la década de 1990, y lamentó la "mentalidad colonialista" de miembros de la Iglesia que llevó a una "destrucción cultural" de los nativos.

Hoy, de cara a los miles de católicos que llegaron al lugar junto a los representantes de los pueblos indígenas First Nations y Métis, el Papa planteó a la Iglesia que priorice a los más necesitados.

"No podemos comenzar sino desde los pobres, desde los marginados" en el proceso de sanación de las comunidades, planteó.

"Con demasiada frecuencia nos dejamos guiar por los intereses de unos pocos que están bien; es necesario mirar más a las periferias y ponerse a la escucha del grito de los últimos, saber acoger el dolor de los que, muchas veces en silencio, en nuestras ciudades masificadas y despersonalizadas, gritan: No nos dejen solos", advirtió el Papa.

Ese, según Francisco, es "el grito de los ancianos que corren el peligro de morir solos en casa o abandonados en una estructura, o de los enfermos incómodos a los que, en vez de afecto, se les suministra la muerte".

Durante su mensaje, el pontífice advirtió además que "todos nosotros, como Iglesia, necesitamos sanación, ser sanados de la tentación de encerrarnos en nosotros mismos, de elegir la defensa de la institución antes que la búsqueda de la verdad, de preferir el poder mundano al servicio evangélico".

"Ayudémonos, queridos hermanos y hermanas, a contribuir para edificar con el auxilio de Dios una Iglesia madre como Él quiere: capaz de abrazar a cada hijo e hija; abierta a todos y que hable a cada uno; que no vaya contra nadie, sino al encuentro de todos", dijo a los fieles que llegaron al lugar.

En un mensaje que alentó la reconciliación entre indígenas y católicos, el Papa pidió "que la fraternidad es verdadera si une a los que están distanciados, que el mensaje de unidad que el cielo envía a la tierra no teme las diferencias y nos invita a la comunión, a volver a comenzar juntos, porque todos somos peregrinos en camino".

Luego de haber destacado esta mañana el rol de los ancianos en la vida social del país, el Papa dedicó una parte de su mensaje a las "abuelas" y su importancia en la transmisión de la fe católica.

"Queridas abuelas, sus corazones son fuentes de las que surge el agua viva de la fe, con la que han apagado la sed de hijos y nietos. Me admira el papel vital de la mujer en las comunidades indígenas. Ocupan un puesto de mucho relieve en cuanto fuentes benditas de vida, no sólo física sino también espiritual", sostuvo.

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