Sociedad

18-05-2022 14:32 - El censo en Ushuaia

Invitaciones a pasar, casas al fondo y un gallo como testigo

“Lamentablemente nos recomiendan no ingresar a las casas, muchas gracias de todos modos”, responde a cada invitación Romina Zárate, la censista que Télam acompañó durante esta jornada en el barrio Caiquén.

Por Gabriel Ramonet
Por Gabriel Ramonet
18-05-2022 | 14:32
Hoy hay mucho entusiasmo porque finalmente lleg el da Foto Cristian Urrutia
"Hoy hay mucho entusiasmo porque finalmente llegó el día” / Foto: Cristian Urrutia.

Las invitaciones para contestar el cuestionario del Censo Nacional 2022 dentro de las viviendas, en algunos casos con desayuno de por medio; los terrenos con más de un hogar y diversas mascotas convertidas en testigos del operativo, caracterizaron uno de los recorridos de los censistas nacionales en la ciudad de Ushuaia.

“Lamentablemente nos recomiendan no ingresar a las casas, muchas gracias de todos modos”, responde invariablemente Romina Zárate, la censista que Télam acompañó en la primera parte de su trabajo, ante cada invitación de un vecino.

Zárate es profesora de Lengua y Literatura, además de diplomada en narración oral y escénica, y se dedica a la docencia tanto en escuelas públicas como privadas de la capital de Tierra del Fuego.

“Tuvimos una capacitación de nueve módulos, con autoevaluaciones que debíamos aprobar para seguir adelante con cada uno. Hoy hay mucho entusiasmo porque finalmente llegó el día”, cuenta Romina mientras sale de la escuela 47, en el barrio de Andorra, con una pechera identificatoria, una aplicación activada en el celular y varias planillas en la mano.

En el colegio se reunieron todos los censistas de la zona para recibir el material de trabajo y cargar el código que les permitirá utilizar la aplicación del teléfono destinada específicamente a la actividad.

A Zárate le tocó un radio ubicado a unos minutos de la escuela, en el barrio Caiquén, una zona de montaña, con mayoría de casas de chapa y madera rodeadas de árboles, por encima de la avenida que recorre a Ushuaia en las cotas más alejadas de la costa.

El primer hogar que le toca censar es una vivienda todavía en construcción, sin portón en la entrada y con un auto gris estacionado en la puerta.

Eliana, la “jefa de hogar”, la recibe con gran amabilidad y la invita a ingresar mientras un perro ladra por la ventana y dificulta que las dos mujeres se escuchen.

El censo nacional muestra el problema habitacional de la ciudad donde hay escasez de viviendas Foto Cristian Urrutia
El censo nacional muestra el problema habitacional de la ciudad, donde hay escasez de viviendas / Foto: Cristian Urrutia.

La dueña de casa pide entonces un minuto para abrigarse, hace callar al perro y se dispone a contestar las primeras preguntas: es cocinera y tiene 51 años, vive con su hijo, con su sobrino y con un nieto que alterna la estadía allí con la casa de su madre.

Es oriunda de Córdoba aunque hace más de cinco años que reside en Tierra del Fuego, responde Eliana y agrega que no había podido realizar el autocenso digital.

La censista acomoda papeles y trepa por una calle de tierra hasta un segundo domicilio, donde la atiende un joven vestido con una camiseta de básquet y cara de recién despierto.

Le informa que su familia hizo el censo digital y mientras va en busca del código, advierte que detrás de la casa hay otros dos departamentos.

Cuando toma el pasillo hacia el interior del terreno, los habitantes de los departamentos esperan a Romina con la ventana abierta y le pasan el teléfono celular con los códigos del censo virtual, con lo que la tarea se alivia y la censista lo agradece mientras continúa el recorrido.

El censo nacional corrobora una tendencia habitacional de la capital fueguina: la mayoría de las construcciones tienen otras casas o departamentos en la parte posterior del predio, donde habitan familiares o inquilinos.

El dato muestra el problema habitacional de la ciudad, donde la falta de espacio, por las características propias del terreno, se combinan con un crecimiento poblacional desmesurado y la escasez de viviendas suficientes para contener tanta demanda.

Telam SE

Por enésima vez, la censista es invitada a pasar, solo que esta vez accede porque la casa tiene una mesa y unos bancos al aire libre, donde puede apoyar los papeles y realizar mejor la entrevista.

Sergio contesta que es mendocino, tiene 58 años y vive con su esposa y su hijo, aunque en el mismo terreno hay otro departamento cuyos habitantes no se encuentran en ese momento.

El hombre convida un mate y bizcochitos aprovechando unos rayos de sol que se asomaron de repente mientras juguetea con un perro siberiano llamado Magnus que no para de saltar, treparse a los bancos y hasta la mesa, hasta que su dueño decide encerrarlo para que no moleste.

Sergio permanece en silencio varios segundos ante la pregunta sobre “cuál es el sexo con el que nació”, y responde “hombre” después de que Romina le aclara que son preguntas de rigor en el cuestionario.

Por encima de los techos de la propiedad caminan dos gatos de pelo blanco y uno negro, mientras que por el jardín asoma su cresta un gallo enorme, rodeado de dos gallinas más pequeñas que nunca se le adelantan.

“Es un gallo nuevo que tenemos -aclara el hijo del dueño de casa- al anterior lo mató el perro, pero sin querer. Estaban jugando, cosas que pasan”.

Romina Zárate agradece los mates, los bizcochos y la predisposición de los censados, al tiempo que cierra el portón de entrada y se escucha de fondo un potente cacareo del gallo que sirve de despedida.

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