Cultura

07-04-2022 15:31 - en el Malba

El arte textil y el arte contemporáneo activan narraciones desde Paraguay y Perú

Dos muestras del museo ponen en foco la obra de artistas paraguayos, argentinos y peruanos y trabajos de arte textil. 

Por Marina Seplveda
Por Marina Sepúlveda
07-04-2022 | 15:31
Algunas de las obras seleccionadas por La Colombino Foto Daniel Dabove
Algunas de las obras ´seleccionadas por Lía Colombino. Foto: Daniel Dabove.

Las obras de artistas contemporáneos de Paraguay, Argentina y Perú dialogan con el arte textil, artesanal, en un tejido que dispara tantas narraciones como obras en las dos nuevas muestras que podrán visitarse desde este jueves en el Malba: "Tejer las piedras", la primera exposición individual en la Argentina de la peruana Ana Teresa Barboza, y la colectiva "Aó. Episodios textiles de las artes visuales en el Paraguay", curada por Lía Colombino, con obras de Claudia Casarino, Marcos Benítez, Feliciano Centurión y Mónica Millán, entre otros.

Obras como "El gran manto", de Ricardo Migliorisi (2018), un patchwork de 12 metros de largo que recopila gobelinos y los reagrupa con intervenciones de textos bordados traducidos con un traductor automático de la web; o "Apyte Ao" (Corona de tela) de 2011 de Casarino, un círculo de vestidos que cuelgan y se derraman sobre el piso.

Foto Daniel Dabove
Foto: Daniel Dabove.

O la bioinstalación "Sí, quería" de Joaquín Sánchez: un vestido de novia blanco con encajes y un corazón rojo de ñandutí dentro de una caja de vidrio en cuyo interior unas arañas (vivas) tejen sus redes "invocando" el nombre del encaje, ñandutí, de la prenda.

Esta exposición colectiva, curada por Colombino, directora del Museo de Arte Indígena del Museo del Barro de Paraguay, instala las nuevas narraciones desde el arte contemporáneo y convoca "al textil tradicional", recuperando la práctica y su entorno en "Aó Episodios textiles de las artes visuales en el Paraguay", y podrá visitarse del 8 de abril al 2 de agosto en una sala del primer piso del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires.


"En cada tejido se pone en juego una forma de alfabeto. Las manos enlazan, asumen trama y urdimbre, registran hilo a hilo sus propias historias. Los tejidos populares paraguayos relatan historias de las personas que los realizan (mayormente mujeres) y los emplean en el ámbito doméstico o laboral", reflexiona la curadora en su texto.

Distintos temas se plasman en obras, desde el matrimonio, el rol de las mujeres, y el mito o no del sostén del hogar por parte de la mujer, las posibilidades de emancipación económica, el mandato de estar impecables pero la obligación del trabajo pesado, algo que trabajan Casarino y Sánchez. Y también Millán con su serie "situación de estudio: el vértigo de lo lento" que exhibe un ejemplo de intercambio originado en el proyecto que realizó durante diez años en el pueblo de Yataity donde compartió con el círculo de mujeres de hilados y bordados.

"El textil está entramado en Paraguay, es parte de una clave identitaria muy fuerte y hay operaciones textiles que tienen que ver con el textil tradicional, que a veces se encienden en nuevos sentidos a partir de la intervención de artistas contemporáneos que vienen de otra tradición", explica Colombino.

Foto Daniel Dabove
Foto: Daniel Dabove.

Al respecto, agrega que se da una comunión cuando esas operaciones son tomadas por algunos artistas: "Se encienden otros significados que se diferencian de ese textil tradicional que repite cierta fórmula de un continuum cultural, y lo que hace el arte contemporáneo es ver qué otras cosas puede decir el textil tradicional a partir de estás pequeñas operaciones o torceduras".

Si bien la agenda del arte contemporáneo no es la misma que la de las artesanas, "lo bueno es que se contaminen esas agendas y puedan potenciarse", señala la curadora.

"Hay una reversión de esa invisibilidad", explica Colombino sobre la práctica tradicional y expresa una idea que comparte con Casarino y Benítez: "El trabajo artesanal debe ser considerado arte popular que no cumple con ciertas normas de la idea de arte occidental, porque esa idea está circunscripta a un período que se pretende universal".

Por su parte, Casarino acota que su trabajo y las obras de la muestra comparten "arte que trabaja desde y con lo textil, pero no arte textil", porque "el arte textil es otra rama a la que personalmente con mi práctica no me acerco". Y ello está expresado claramente en el título de la muestra, dicen a dúo artista y curadora.

Por ello, Colombino, diferencia: "Acá (en Argentina) cuando se habla de arte textil son operaciones del arte contemporáneo sobre el textil. Y para nosotros, hay una clara diferencia. El arte textil es el que realizan las tejedoras, las bordadoras tradicionales".

A modo de ejemplo sobre esta diferencia, Casarino sostiene que cuando escoge cierto tejido está hablando "desde la tierra donde se plantó el algodón hasta el proceso de producción y cómo funciona esa economía familiar", por lo que se vale "del tejido para hablar de esas cosas".

Foto Daniel Dabove
Foto: Daniel Dabove.

"Hay una línea muy constante en mi trabajo que tiene que ver con una cuestión de invisibilización del trabajo de las mujeres y las violencias, diferentes tipos de violencias en torno a las mujeres y sus cuerpos, relacionadas con una historia personal, familiar y muy regional", agrega y es una historia de las mujeres muy cercana al de la indumentaria y las políticas de la apariencia, tal como describe.

A su vez, lo político también tiene su espacio en la obra de Salerno "Atrévete al silencio" donde repite el aforismo de Augusto Roa Bastos bordado en paños de entretela blanca: "salí del encierro oliendo a intemperie", en referencia a la larga y última dictadura militar paraguaya.

Pero también el extractivismo y la deforestación es otro de los ejes presentes. En "Ao. Proyecto Herbolario", Benítez lo aborda con sus largas telas que abrazan troncos de árboles y recogen sus huellas, como sudarios y que cuelgan uno al lado del otro en la espaciosa sala. Precisamente, Ao en guaraní significa tela, ropa, abrigo, afirma.

"Son sudarios, como un registro fantasmagórico", dice el artista que viene trabajando sobre las hierbas medicinales y sus usos en una geografía extensa que une Paraguay con Argentina, Brasil y Uruguay, pero desde una mirada que abarca lo cultural del territorio atlántico, sobre el que investiga: "es un territorio cultural, no uno político, que atraviesa estos límites geopolíticos -de Argentina y Paraguay- donde crecen estás hierbas, algo que está muy arraigada en nuestra cultura", expresa.

A partir de una investigación sobre los árboles endémicos de las cercanías de una Asunción en cuyas veredas se cortan los árboles para que no molesten, ensucien o se caigan sobre los coches, identifica las especies recomendados para plantar en las veredas. Especies como el Pindó, el Jacarandá o el Palo borracho -muy presente en la cosmovisión indígena del Chaco-, son sus modelos para retomar la dimensión cultural que no se agota en la problemática del medioambiente.

La idea de abrigo de los textiles -desde la palabra Ao que teje este diálogo de obras- se presenta en las frazadas intervenidas por Centurión con sus pequeñas historias del afecto, como define la curadora, o las mantas de Cardozo con "Piré", que significa piel en guaraní.

Para Colombino, esta muestra permite acercar desde el arte a ambos países con las "pequeñas historias compartidas a nivel micro (político, doméstico), con historias que se parecen, a pesar de que extrañamente existe una distancia muy grande en otros sentidos". Entonces, "más allá de conocer obras de artistas del Paraguay, hay cosas que pueden pulsar, ya sea por reflejo o sensibilidad".

En esta muestra un total de 16 trabajos producidos entre 1993 y 2022 recuperan las prácticas textiles de diez artistas que comparten una geografía común que atraviesa fronteras políticas y se instala desde las tradiciones y políticas ejercidas históricamente sobre ciertas regiones americanas, con la conquista española y la evangelización cristiana.

La Colombino Claudia Casarino Marcos Bentez y Mnica Milln Foto Daniel Dabove
Lía Colombino, Claudia Casarino, Marcos Benítez, y Mónica Millán. Foto: Daniel Dabove.

Se exponen trabajos de Benítez, Félix Cardozo, Casarino, Feliciano Centurión, Arnaldo Cristaldo, Ricardo Migliorisi, Osvaldo Salerno y Sánchez, y de las argentinas Millán y Karina Yaluk.

La muestra se inaugura el jueves a las 19 con el conversatorio entre Colombino y Damián Cabrera con la moderación de María Amalia García, una hora antes.

En sintonía con este diálogo entre lo contemporáneo y lo tradicional, "Tejer las piedras" se presenta con un conversatorio entre la artista peruana Ana Teresa Barboza y la curadora de la muestra Verónica Rossi, el viernes a las 18.

Barboza (Lima, 1981) tiene con esta exposición, ubicada en la luminosa sala del subsuelo del museo, su primera muestra individual en la Argentina, centrada en las obras que desarrolla desde 2016 en que pasó del trabajo del bordado y la mirada sobre su cuerpo a los tapices y sus diferentes geografías que confecciona capa sobre capa distintos paisajes.

La peruana Ana Barboza expone por primera vez en la Argentina Foto Daniel Dabove
La peruana Ana Barboza expone por primera vez en la Argentina. Foto: Daniel Dabove.

En los tapices, incluida la de sitio específico "Quebradas que forman redes" creada especialmente para la triple altura del Malba, el tiempo y los materiales de la labor artesanal se entretejen con el territorio y sus comunidades. Y allí reside la relevancia del trabajo de investigación y creación de la artista, que vuelve su mirada sobre un arte artesanal y materialidades específicas al que revitaliza con su mirada y del que se nutre para obra e investigación.

La muestra reúne 14 obras de producción reciente de la artista -algunas las trabaja en equipo- donde se condensan elementos recurrentes en su trayectoria. La artista se expresa a través de técnicas de bordado, tapiz y cestería en diferentes formatos, desde grandes instalaciones a pequeños tapices y fotografías intervenidas; y algunas de estas fotografías son el punto de partida de algunos de sus tapices como los tres que plasman el paisaje de los humedales de la costa peruana.

Tejer las piedras Foto Daniel Dabove
"Tejer las piedras" . Foto: Daniel Dabove.

Ana Teresa Barboza: "Cuando uno ve una obra textil no ve todo el proceso de trabajo que hay detrás"

En la exposición "Tejer las piedras", de la artista Ana Teresa Barboza, los territorios cobran nueva vida y muestran otras formas de ser y hacer desde la mirada del arte contemporáneo hacia el saber trabajar los materiales disponibles en un territorio y la confección de objetos artesanales, imprimiendo la transformación como posibilidad.

Barboza se expresa a través de las técnicas de bordado, tapiz y cestería, tanto en grandes instalaciones como en pequeños tapices y fotografías intervenidas, y el entorno natural define la materialidad de las piezas que son trabajadas en conjunto, como las de comunidades de picapiedras de Junín o la maestra textil Elvia Paucar, explica la curadora Verónica Rossi, que desde que conoció el trabajo de Barboza hace ya diez años soñaba con presentar una muestra de su trabajo en Argentina, donde el arte textil no tiene el mismo estatus artísticos que otros.

"El trabajo textil tiene muchas capas y cuando uno ve una obra textil no ve todo el proceso de trabajo que hay detrás", afirma Barboza a Télam. Y prosigue: "en Perú, donde todavía se conservan distintas prácticas tradicionales textiles esa práctica, en esa comunidad específica está muy relacionada al territorio. En esas comunidades logran entender el espacio donde viven y utilizan lo que tienen alrededor para poder producir textiles, cestería o trabajo en piedra".

"Lo que me permite el textil es aproximarme a esos territorios a partir de esos conocimientos que te lleva a descubrir sobre las plantas, los minerales, los animales, las fibras, las actividades que se desarrollan a partir de todos estos materiales, y sobre el clima, porque el textil está muy relacionado con esto, y entender el territorio", reflexiona.

"Es una aproximación a esos territorios y un deseo de hacer que la persona que vea las piezas pueda acercarse -porque el textil te invita a tocarlo- de alguna manera, aunque sea metafórica a estos paisajes trayendo con ellos las esencias o las fibras de estos lugares", explica a la vez que rescata "todo el valor que hay detrás de ese conocimiento".

Ante la revalorización sobre lo artesanal, dice que esos conocimientos siempre estuvieron e indica: "No es que les esté dando un valor, siempre lo han tenido. Solamente estoy señalándolo para que otros lo puedan ver", destaca la artista.

Así como las geografías van cambiando, las obras también porque están siempre en proceso y pueden seguir transformándose, tal como se refleja en "Humedal paraíso"´, "Urdir" o "Detrás del textil" con su registro fotográfico del paisaje costero peruano intervenido con hilos de algodón, oveja y alpaca, por ejemplo.

"Es muy interesante cómo Barboza trabaja los tapices, sus diferentes materialidades y la vez lo entreteje con las redes y comunidades (de personas) que están atrás del tejido; y este contacto con la naturaleza nos confronta con su cuidado, algo que estás comunidades traen desde tiempos ancestrales. Esa es la idea fundante de su obra que es clave en este momento", reflexiona Rossi.

"Hacia el 2016 empezó con esta mirada sobre la naturaleza. Deja de mirar su cuerpo y cambia el bordado por el tapiz, deja de dibujar para dedicarse a la investigación, a obras con mayor planificado. Lo otro era más instantáneo", grafica.

"Ella decía que el bordado era como un dibujo, haces el boceto y sale. En cambio cuando pasa al tapiz es una obra de más investigación, sobre los recursos naturales, el medio ambiente, del trabajo de la fibra, la lana o el hilo peruano (que utiliza)", explica la curadora.

El nombre de la muestra, que de algún modo remite literalmente a las piezas de piedra y tejidos que artista realizó con el artista Rafael Freyre para otra muestra, es para Rossi la relación con Perú y el lugar donde Barboza reside y trabaja, "un lugar muy desértico lleno de piedras", que preservaron los textiles antiguos del paso del tiempo y su degradación o vuelta al entorno natural: "Nos gustaba esa idea de lo que va saliendo a la luz a través del trabajo de Ana y que lo lleva a lo contemporáneo".

"Veníamos trabajando con tres artesanos, uno de piedra, cestería y tejido, y nos interesaba ese flujo y movimiento que hay entre los materiales, que no están separados, a pesar de que los artesanos hacen actividades distintas, pues en el entorno y el paisaje todos estos elementos se están mezclando, por eso hay un tejido saliendo de la piedra", sonríe.

Con numerosas exposiciones individuales y colectivas, premios y participación en distintas residencias artísticas de Australia, Taipei, Ginebra y París como en la IV Bienal del Fin del mundo en Mar del Plata (2015), la obra de Barboza forma parte de colecciones públicas y privadas se puede ver desde mañana en el Malba.

También te puede interesar