Cultura

05-04-2022 18:33 - crítica literaria

Llega "Falstaff", un libro central sobre Shakespeare de Harold Bloom

El célebre libro analiza en el volumen de reciente aparición al emblemático personaje del autor de "Hamlet", caracterizado como "el embajador de la vida". 

Por Carlos Daniel Aletto
Por Carlos Daniel Aletto
05-04-2022 | 18:33
Falstaff
Falstaff.

"Falstaff", el primer libro de una serie que publicó el célebre crítico Harold Bloom (1930-2019) dos años antes de su muerte, está dedicado al personaje homónimo -uno de los más emblemáticos de la obra de William Shakespeare-, "tan inteligente como Hamlet" aunque "Hamlet es el embajador de la muerte, mientras que Falstaff lo es de la vida", dice el autor cuya pasión por el "caballero gordo" trascendió la crítica y el papel al punto de interpretarlo varias veces sobre distintos escenarios.

De este modo llega a la Argentina una obra central de la crítica literaria. Bloom murió a los 89 años, en octubre de 2019. Un par de años antes seguía todavía con el arduo trabajo de desmenuzar el mundo de Shakespeare, pieza fundamental del teatro moderno en su obra clave: "El canon occidental".

La colección de la editorial Vaso Roto publica este libro, "Falstaff: Lo mío es la vida", como parte de la serie "Personajes de Shakespeare" que se completa con "Cleopatra, soy fuego y aire", "Lear, la gran imagen de la autoridad", "Yago, las estrategias del mal" y "Macbeth, un puñal imaginario", dejando afuera a Hamlet y a Rosalinda a quienes llama "dominantes" en su valioso libro "Shakespeare: La invención de lo humano".

Bloom, quien fuese duramente criticado por formar un canon masculino y blanco, ya en sus anteriores trabajos dejaba en claro una de sus hipótesis más sólidas: Falstaff es el cómico sabio más complejo de Shakespeare y el dios mortal de sus imaginaciones.

Bloom comienza la "Edad Aristocrática" de su canon de Occidente con Shakespeare y, a continuación, lo estudia en relación con casi todos, desde Chaucer a Montaigne, que dejaron huella en su obra; a través de muchos de aquellos sobre quienes influyó -Milton, Dr. Johnson, Goethe, Ibsen, Joyce y Beckett entre ellos-; y también a través de quienes intentaron rechazarlo: Tolstói en particular, "junto con Freud, quien se apropió de Shakespeare al tiempo que insistía en que era el conde de Oxford quien había escrito las obras de el hombre de Stratford".

Para Bloom, Sir John Falstaff es tan original y arrollador que con él Shakespeare dio un giro de 180 grados a lo que fue crear a un hombre por medio de las palabras. Falstaff es el protagonista de las tres obras sobre Enrique de Shakespeare: "Enrique IV" parte uno y dos y "Enrique V". Es el compañero del príncipe Hal (el futuro Enrique V), quien lo adora y a la vez se burla de él, quien le da los gustos y con quien comete todo tipo de travesuras, desde las más inocentes a las más crueles. Falstaff es un personaje que va variando en su comportamiento, pasa de ser lujurioso a divertido, sin preocuparse nunca por los otros personajes. Es un amigo poco confiable, a quien no se le puede prestar dinero y, en definitiva, su lealtad hacia el nuevo Rey es sólo una máscara.

Bloom lo ubica entre los personajes vitalistas heroicos de la literatura, como el Panurgo de Rabelais, la Mujer de Bath de Chaucer y el Sancho Panza de Cervantes: "Falstaff señorea sobre ellos. John Ruskin enseñó que la única riqueza es la vida. Falstaff, el Sócrates de Eastcheap, encarna esa verdad", señala el crítico norteamericano.

El estudio sobre Falstaff es compasivo y despierta simpatía en Bloom. Es descripto como un personaje con una sabiduría verdadera. La relación entre Falstaff y el príncipe Hal es trabajada para entrar en el corazón devastado por los vínculos rotos y la angustia que genera la traición. Bloom escribe sobre su propia comprensión cambiante de Falstaff a lo largo de su vida en la que, en última instancia, salimos con una apreciación más profunda de este carácter profundo.

Este es el libro 46 del profesor de Yale ganador de la beca Fulbright 1955, la MacArthur 1985 y la medalla de oro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras 1999. Un hombre que no le quitaba el cuerpo a la polémica. Él argumentaba con planteos sólidos que ciertos escritores, entre ellos Shakespeare, pero también Homero, Dante y Tolstoy, son esenciales para cualquier educación.

En el canon, Bloom decía que Shakespeare, desde Falstaff en adelante, añade a la función de la escritura de imaginación, que era enseñarnos a hablar con los demás, la ahora dominante, aunque más melancólica, lección poética: cómo hablar con nosotros mismos, porque había hecho "hablar a los moralistas", quienes habían catalogado al personaje con epítetos desagradables: "parásito", "cobarde", "fanfarrón", "corruptor", "seductor" y otros mucho más inmediatos como "glotón" y "borracho".

La tapa del ensayo
La tapa del ensayo.

Pero Bloom se quedaba con la crítica de George Bernard Shaw quien decía sobre Falstaff: "Un desdichado, descerebrado y desagradable anciano", lo cual para Bloom era "una reacción que generosamente atribuyo a que Shaw comprendía en secreto que no podía competir con Falstaff en ingenio, y que tampoco podía preferir su mente a la de Shakespeare como afirmaba con tanta frecuencia, seguridad y confianza".

En este trabajo el autor recuerda uno de los Proverbios del Infierno de William Blake, "el camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría", un resumen de su pensamiento sobre el personaje, y lo compara con Hamlet: "la exuberancia de existir se vuelve profundamente negativa" dice sobre éste último. "Falstaff es su propio Hamlet. Hamlet es su propio Falstaff" y en su grado más intenso, "el clamor de lo humano" emana de ellos.

Bloom señala que Falstaff se sitúa entre Cleopatra y Hamlet: "Ella se niega a rendirse y se transfigura con su suicidio. Hamlet abraza la muerte. Falstaff decae y muere en la desdicha. Y sin embargo, el inmortal Falstaff retiene su vitalidad, inigualable en toda la literatura imaginativa de Occidente".

El canon como eje central, la creación de lo humano en la obra de Shakespeare y la obsesión por Falstaff aparecen condensados en este libro de Bloom. Y los lectores (y los espectadores) de Shakespeare son interpelados porque como él mismo señala: "Si eres un moralista, Falstaff te ofende, si eres un anticuado, Rosalinda te descubre; si eres dogmático, Hamlet se te escapará siempre. Y si eres de los que les gusta explicarlo todo, los grandes villanos de Shakespeare te desesperarán".

Su polémica más grande fue contra lo que llamó "Escuela del resentimiento": un conjunto de académicos que promovían la lectura de textos desde el punto de vista del feminismo, el marxismo u otras ideologías y que querían ampliar el canon para que sea más multicultural. El crítico sostenía que "leer al servicio de cualquier ideología no es leer en absoluto". Bloom veía en la corrección política un problema continuo de la educación. "Durante 50 años luché contra la muerte de los estudios humanísticos en las universidades y colegios y, en general, contra el fracaso de nuestra formación intelectual: Perdimos la guerra", sostenía.

Como "falstaffiano vitalicio de 86 años", así se definía, Bloom cree a ciegas que, si hubiera que definir a Shakespeare por sólo una obra, debería ser por "Enrique IV" en sus dos partes, a las que añadiría el relato de la muerte de Falstaff que hace doña Prisas en el acto segundo, escena tercera de "Enrique V": concibe todo ello como una "falstaffiada" más que como una "henriada", como la llaman los eruditos.

Por todo esto "Falstaff" es un libro central para entender el corazón de Bloom. Es un viaje al interior del pensamiento más profundo (y obsesivo) de una de las mentes más brillantes de la crítica literaria. Un libro (y una colección) para atesorar. Los amantes de Shakespeare, los apasionados de la literatura encontrarán en estas páginas la vitalidad de un personaje que trasciende el papel y los escenarios.

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