Espectáculos

06-03-2022 16:58 - TELEVISIÓN

Boy Olmi vuelve a "La hora exacta" por El Nueve para "entretener y evocar"

Desde este lunes el actor compartirá con la animadora Teté Coustarot, la segunda temporada del ciclo, una propuesta con la que, destacó, "podés entretenerte con un juego muy liviano pero también evocar cosas muy emocionantes de nuestro pasado".

Por Martn Olavarria
Por Martín Olavarria
06-03-2022 | 16:58
Boy Olmi conduce con Tet Coustarot un ciclo que va por la segunda temporada
Boy Olmi, conduce con Teté Coustarot, un ciclo que va por la segunda temporada.

El actor Boy Olmi compartirá nuevamente con la animadora Teté Coustarot, desde mañana a las 22 a través de El Nueve, la segunda temporada de "La hora exacta", una propuesta con la que, destacó, "podés entretenerte con un juego muy liviano pero también evocar cosas muy emocionantes de nuestro pasado".

"Y de repente podemos viajar de forma muy interesante a nivel cultural por el mundo entero, por la historia de la humanidad, por los temas de los seres humanos", sostuvo Olmi durante una entrevista con Télam.

El programa de preguntas y respuestas que vuelve al prime time de El Nueve tras un primer año con buena recepción, promete el estreno de un formato renovado, con nuevos juegos, secciones y escenografía, además de los reconocidos informes históricos y de cultura general que lo caracterizan.

"Me interesó particularmente ese lugar del programa que nos permite meternos por cualquiera de los vericuetos de la historia y hablar de cosas muy serias o sorprendentes."Boy Omi


Al respecto, Boy Olmi consideró que el atractivo del programa proviene de "la evocación emotiva que tienen los archivos, que provienen de la historia no solo de nuestra cultura sino de la humanidad".

-¿Qué balance hacés del primer año del programa?
-"La hora exacta" resultó una grata sorpresa para todos: los que lo hacemos y los espectadores. Funcionó bárbaro el año pasado y ahora redoblan la apuesta. Porque en un año pandémico del que venimos, llovieron los programas de entretenimiento. Pero acá había un rasgo distintivo que lo hace diferente, que es a lo que apostamos todos: la evocación de los archivos. Se instaló como un programa lleno de sorpresas.

-¿La variedad temática es lo que más te interesó?
-
Me interesó particularmente ese lugar del programa que nos permite meternos por cualquiera de los vericuetos de la historia y hablar de cosas muy serias o sorprendentes. Los juegos son muy divertidos. Y es muy amplio: el año pasado tuvimos a Lito Vitale, Juan Carlos Baglietto, Jairo, Susana Rinaldi, Litto Nebbia o Leonardo Sbaraglia, que sorprenden cuando aparecen porque no es un programa de invitados.

-¿Cómo te resultó la conducción del programa con Teté Coustarot?
-Teté y yo somos un equipo complementario fascinante. Porque ella tiene una experiencia enorme y un manejo de la situación y de la conducción avalado por toda su enorme trayectoria y experiencia, y yo me acerco a las cosas desde un lugar del momento presente. Como soy actor, la conducción es un ejercicio más de estar en el momento presente. Y, desde ese lugar, siento que los participantes, nosotros y los espectadores estamos compartiendo un momento en donde a algunos nos toca conducir, al otro le toca participar y a otro, ver desde su casa. Estamos creando entre todos un momento, que no es patrimonio de los conductores, de la producción o del concurso, que no es lo más importante. Lo que nos pasa jugando a ese concurso es lo más importante; recordando esos hechos, esas canciones, películas, libros y programas de televisión. Hay mucho material que proviene de la cultura universal y eso hace que la gente se enganche mucho y juegue desde su casa.

-¿El programa va a tener novedades este año?
-"La hora exacta" no es la misma que la de antes, pero se mantiene el espíritu y la reflexión de mirada hacia el pasado para entender hacia adónde vamos. Hay juegos nuevos y este año en vez de cuatro participantes, van a ser dos duplas. Lo que le da un carácter de equipo en el que ese equipo de dos se suma al equipo de dos que somos con Teté, vamos a ser tres parejas encontrándonos. Siempre a los participantes les digo que el programa es como estar en una casa, en el medio de un viaje, donde te encontrás con desconocidos y pasás un momento intenso jugando pero, al mismo tiempo, compartiendo la emoción del juego y la evocación y reflexión que surge a partir de los archivos.

-¿Cómo convivís con tanto nivel de exposición a conocimientos culturales?
-El programa se lleva muy bien con la forma en la que tengo la cabeza, bastante abierta. Porque que me interesa todo. Soy una persona muy curiosa y los temas que tocamos los conozco, o los he transitado, leído o vivido. A lo largo de mi vida he viajado muchísimo, visto mucho cine, leído muchos libros y hecho muchas cosas. Por supuesto, no es que sepa todas las respuestas, pero nada de lo que estamos hablando me resulta indiferente. Hay un equipo de producción enorme en el que hay psicoanalistas, sociólogos, historiadores. Hay profesionales y académicos de todo tipo y es muy interesante cuando se avienen a preguntas frívolas de una telenovela. La mirada con la que se aborda es sumamente amplia.

-Como actor, ¿qué te parece la actualidad televisiva en cuanto a la ficción y su migración a plataformas, y la preeminencia de los realities y programas de entretenimiento?
-La ficción sufre todo el tiempo mutaciones que los actores extrañamos y estamos siempre expectantes. Como actor, sigo haciendo películas, ficción y teatro. Hay temas económicos y de las nuevas plataformas, pero la ficción va mutando como lo van haciendo los espacios de difusión. Es decir, hoy los canales de TV tienen otros medios de producción y otras plataformas y sistemas, y creo que nos estamos adaptando hacia donde vamos. La ficción no puede desaparecer jamás: es lo que nos hace reflexionar y permite la catarsis. Acompaña a los humanos desde siempre y nos va a seguir acompañando porque nos hace vibrar y es lo que transforma a la humanidad y la ayuda a procesar sus emociones. La cantidad de programas livianos creo que tiene que ver con la necesidad de descansar un poco la mente, lo que la pandemia trajo como inquietud y la sobreinformación de los noticieros.

También te puede interesar