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13-01-2022 19:31 - Brasil

Lula llamó psicópata a Bolsonaro y lo comparó con Jim Jones, el masacrador de Guyana

El expresidente brasileño expresó que el mandatario derechista trató a la pandemia de coronavirus con "desprecio" y lo relacionó con el líder de una secta estadounidense que en 1978 provocó el suicidio en masa de 918 personas en Guyana.

Por Pablo Giuliano corresponsal en Brasil
Por Pablo Giuliano, corresponsal en Brasil
13-01-2022 | 19:31
Las encuestas presidenciales otorgan a Lula una ventaja de ms de 20 puntos sobre Bolsonaro
Las encuestas presidenciales otorgan a Lula una ventaja de más de 20 puntos sobre Bolsonaro.


El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó este jueves como un "psicópata" al presidente Jair Bolsonaro, a quien comparó con el pastor estadounidense Jim Jones, el líder de una secta estadounidense que en 1978 provocó el suicidio en masa de 918 personas en Guyana.

Lo hizo al fustigar la actuación del mandatario frente a la pandemia, sobre todo luego de que Bolsonaro lanzara noticias falsas sobre la vacunación infantil, que comenzará en Brasil el próximo lunes pese a la posición individual del jefe del Estado, que no se vacunó contra la Covid-19.

"Bolsonaro sigue tratando la Covid con desprecio. Solo un psicópata como Jim Jones sería capaz de repetir la insanidad de Bolsonaro en el enfrentamiento de la pandemia", dijo Lula en sus redes sociales, al salir al cruce del jefe del Estado y su campaña de desprestigio contra la vacunación infantil.

Lula elevó el tono contra Bolsonaro luego de que el ultraderechista acusara al líder del Partido de los Trabajadores de estar "vendiendo cargos a futuro" en caso de ganar las elecciones para poder reunir aliados. Aclaró que carece de pruebas, durante un acto oficial en el Palacio del Planalto.



Las encuestas otorgan a Lula una ventaja de más de 20 puntos sobre Bolsonaro y una posibilidad de victoria en la primera vuelta en las elecciones de octubre próximo.

La comparación con Jim Jones, el responsable de la masacre de Guyana, ya había sido realizada por el senador Renan Calheiros, relator de la comisión parlamentaria que acusó a Bolsonaro de crímenes contra la humanidad y otros 10 delitos por sus omisiones y actos oficiales frente a la pandemia.

Bolsonaro había dicho que la variante Ómicron era "bienvenida" a Brasil supuestamente para contagiar a la población y generar inmunidad de rebaño.

"Solo un psicópata como Jim Jones sería capaz de repetir la insanidad de Bolsonaro en el enfrentamiento de la pandemia".Luiz Inácio Lula da Silva


También Bolsonaro acusó a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de haber autorizado en forma sospechosa la vacunación infantil, aunque no presentó pruebas, no obstante lo cual el Ministerio de Salud adquirió a Pfizer las vacunas pediátricas, con un primer lote arribado este jueves a la ciudad de Campinas.

Desde la Organización Mundial de la Salud le respondieron a Bolsonaro sobre ómicron.

"Ningún virus que mata a la gente es bienvenido, especialmente cuando hay personas sufriendo", le respondió Michael Ryan, director de emergencias de la OMS.

Bolsonaro adelantó que no dejará que su hija de 11 años sea vacunada.

El mandatario informó que no se ha vacunado ni lo hará contra la Covid-19, aunque resolvió por decreto que su libreta de vacunación esté bajo secreto de Estado por 100 años.

La ONG Human Rights Wacht acusa a Bolsonaro de amenazar la democracia en Brasil

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, supone una amenaza para la democracia en su país por sus intentos de "mellar" la confianza en los sistemas electoral y judicial a menos de un año de las elecciones de octubre, alertó este jueves en su informe anual la ONG Human Rights Watch (HRW).

"Bolsonaro ha supuesto un gran retroceso en la evolución de la democracia brasileña", dijo Kenneth Roth, director de la organización defensora de derechos humanos, en la presentación virtual del reporte sobre el gigante sudamericano en Sao Paulo.

HRW responsabilizó al mandatario de extrema derecha de intentar debilitar los "pilares de la democracia" al atacar al Supremo Tribunal Federal, que ha iniciado cuatro investigaciones penales en su contra, y por repetir "alegaciones infundadas de fraude electoral" en la antesala de los comicios.

"Con la cercanía de las presidenciales de octubre de 2022, las instituciones democráticas brasileñas deben proteger los derechos al voto y la libertad de expresión de cualquier tentativa de subversión del sistema electoral o del debilitamiento del Estado de derecho y las libertades fundamentales por parte del presidente", señala el informe, según reprodujo la agencia de noticias AFP.

El mandatario brasileño emprendió el año pasado una campaña contra el actual sistema electrónico de voto de Brasil, al que cuestiona -sin pruebas- por supuestamente prestarse al fraude.

Bolsonaro llegó incluso a declarar que se negará a reconocer una eventual derrota y que "solo Dios" lo sacará del poder si pierde la batalla electoral, en la que probablemente tenga como rival al expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, favorito en las encuestas, si bien aún no oficializó su candidatura.

En su reporte, HRW también denunció que el Gobierno brasileño buscó enviar a prisión a "por lo menos 17 críticos" de su gestión, al servirse de una ley de seguridad nacional promulgada durante la dictadura militar (1964-1985) y que fue revocada por el Congreso en agosto.

Además, la directora de HRW Brasil, Maria Laura Canineu, criticó la "política desastrosa en relación con la pandemia", minimizada por el gobernante y que deja más de 620.000 muertos en el país, una cifra superada solo por Estados Unidos, así como la deforestación en la Amazonía, la más alta desde 2006.

"El gobierno Bolsonaro promovió políticas contrarias a los derechos humanos en otras áreas, incluyendo derechos de los pueblos indígenas, derechos de las mujeres, derechos de las personas con discapacidades y libertad de expresión", reza el documento.

El informe advierte, asimismo, que la letalidad policial alcanzó un número récord en el gigante sudamericano, con más de 6.400 víctimas fatales -de las cuales el 80% eran negros- en 2020, el último año sobre el cual hay datos disponibles.

La cifra, consolidada por la ONG Foro Brasileño de Seguridad Pública (FBSP), es la más alta desde que existen registros.

"Si bien algunas muertes por policías son en defensa propia, muchas otras son resultado del uso ilegal de la fuerza", aseguró HRW.

Canineu lamentó la impunidad en esos casos y acusó a Bolsonaro de "no condenar nunca la violencia policial, inclusive de incitarla".

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