Policiales

22-12-2021 18:34 - Anuario 2021

Rosario registró un nuevo récord: 236 homicidios bajo la sombra de "Los Monos"

La tercera ciudad más poblada del país enfrenta una crisis de seguridad pública, que tiene como protagonista al jefe de la banda "Los Monos", Ariel "Guille" Cantero, quien desde la cárcel sigue liderando la venta de drogas y el delito organizado en la región.

Por Luciano Couso
Por Luciano Couso
22-12-2021 | 18:34
Guille Cantero tiene condenas por 96 aos
"Guille" Cantero tiene condenas por 96 años.

Una vez más, Rosario mostró la cara más violenta del fenómeno narcocriminal del país: en lo que va del año, esta ciudad santafesina superó el número de asesinatos del último lustro al contabilizar 236 homicidios, registró decenas de balaceras contra edificios públicos y privados como método de amenaza y extorsión, y el jefe de la banda "Los Monos", Ariel "Guille" Cantero, sumó otras dos condenas y acumula penas por 96 años de prisión, aunque todo indica que desde la cárcel sigue liderando la venta de drogas y el delito organizado en la región.

La crisis de seguridad pública que persiste en la tercera ciudad más poblada del país provocó en dos años el cambio de seis cúpulas policiales y consumió la gestión del primer ministro del área del gobernador Omar Perotti, Marcelo Sain, quien renunció en marzo pasado en medio de una disputa con la oposición política.

También motivó la intervención del Gobierno nacional, que en marzo envió 300 efectivos federales a la ciudad y en octubre, cuando asumió el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, reforzó con otros 575 gendarmes y la creación de unidad fija en la ciudad.

El departamento Rosario registró, hasta el 15 de diciembre último, 236 homicidios, una cifra que supera el récord de 2015, que según las estadísticas del Observatorio de Seguridad Pública de Santa Fe había alcanzado a 234 víctimas.

La misma fuente indica que más del 60 por ciento de esos crímenes (141) tuvieron como contexto la "economía ilegal y las organizaciones criminales".

Foto Sebastin Granata
Foto: Sebastián Granata

Una investigación conjunta entre la Agencia de Criminalidad Organizada, fiscales federales de Rosario y la Procunar (Procuraduría contra la Narcocriminalidad), puso en evidencia cómo "Los Monos" coparon a sangre y fuego la venta de drogas en un barrio cuyo control lo ejercía el jefe de la otra banda importante de la ciudad, la liderada por Esteban Lindor Alvarado, también preso desde febrero de 2019.

Según esa investigación, entre mediados de 2020 y septiembre de 2021 se registraron en barrio Godoy 23 balaceras y 12 homicidios.

Cuando los pesquisas pusieron la lupa sobre ese territorio descubrieron que otro preso, Pablo Nicolás Camino, había decidido correr del barrio a los tiros a la gente de Alvarado, por orden de "Guille" Cantero y de otro detenido, Leandro "Pollo" Vinardi.

"Por orden de Vinardi y Cantero, (Camino) ejecutó la puesta en marcha de una organización criminal integrada por distintas personas que bajo sus directivas llevaron a cabo la comisión de diversos delitos, entre los cuales podemos destacar conductas vinculadas al tráfico de sustancias estupefacientes, homicidios, extorsiones, amenazas y abusos de armas en el barrio Godoy", dice el dictamen de la Procunar.

"En ese barrio mando yo, me paro de manos": una pelea narco quedó registrada en escuchas judiciales

Una investigación judicial sobre un grupo criminal de Rosario liderado por un preso que actuaba por órdenes de "Los Monos" revela la violencia empleada en la disputa territorial por la venta de drogas, que quedó registrada en una escucha donde el detenido amenaza a sus competidores: "En ese barrio mando yo, y ahí me paro de manos".

La escucha forma parte de una causa originada en 23 balaceras y 12 homicidios ocurridos durante un año en el barrio Godoy de Rosario, en el que el jefe de "Los Monos", Ariel "Guille" Cantero, buscaba desplazar en la venta de drogas a quien controlaba ese territorio, el narco también preso Esteban Lindor Alvarado.

De acuerdo a la causa, con ese fin Cantero ordenó a otro preso por homicidio, Pablo Nicolás Camino, que "copara" el barrio.

Gabriel Martínez, alias "Gavilán", una tercera línea del grupo de Alvarado, recibió una nota amenazante: "Comunicate o si no vamos hablar de otra manera, vos el del BMW negro, el amigo del gavilán".

En un diálogo con otra persona, identificada como Fernando Leyria, Martínez acusó recibo de la amenaza: "Si me llegan a hacer los vivos acá en mi casa o algo, y allá agarro para la mierda con el Tite, con toda la familia del Tite, la hago corta. Me llegan a tocar mi familia yo le mato todo a ellos", dice una escucha del caso.

En otra conversación, Leyria le dice a su interlocutor que tiene que averiguar "en qué pabellón (de la cárcel) está" Pablo Camino, que es quien le había pedido que pagara para vender drogas en barrio Godoy.

"Sino, tengo que averiguar dónde vive la familia de él y le mato toda la familia, que se joda, que se compre una nueva", continúa Leyria.

Antes, desde la cárcel santafesina de Piñero, Camino le había enviado un audio: "Vos y Gabi me van a pagar, así de corta. Si no, lo voy a recagar a tiros hasta que se vayan del barrio", dice, y sigue: "Deja de hacerte el pillo conmigo, porque te juro que te voy a entrar a tu casa y te voy a cagar matando, hijo de puta. Te voy a hacer la más loca… Te voy a hacer la engaña pichanga y te voy a matar… por gil".

Según las escuchas, Camino les exigía dinero a cambio de seguir vendiendo drogas en el barrio: "Vamos a llegar a un numerito y me van a tener que pagar vos y Gabi, corta. No te metas tirando contactos, línea, ni nada de esas cosas. Porque en ese barrio mando yo, y ahí me paro de manos".


El 30 de septiembre, Cantero fue condenado a 22 años de prisión como instigador, desde la cárcel, de siete de las diez balaceras registras en 2018 contra inmuebles judiciales y domicilios particulares de jueces, que habían intervenido en el primer juicio contra él, por asociación ilícita y homicidio.

El día antes a que se iniciara el juicio, a mediados de este año, fue baleada la sede del Ministerio Público de la Acusación (MPA), donde iba a desarrollarse el proceso oral, por dos jóvenes que dispararon desde una moto.

Un fiscal ordenó requisar la celda de Cantero en el penal federal de Marcos Paz por esa investigación, y le encontraron un teléfono de línea que utilizaba él de manera exclusiva.

El 8 de octubre, tras imputar a 16 personas ligadas a un grupo comandado por Cantero –de las cuales 12 ya estaban presas-, el fiscal rosarino Pablo Socca dijo en medio de la audiencia: "No hay que investigar más a 'Guille' Cantero. Tiene condenas por 84 años, ¿Qué estamos haciendo, gastando plata en policías, fiscales, jueces y operativos, para qué? Lo único que hay que hacer es impedir que tenga acceso a un teléfono".

Telam SE

Ese mismo mes, Cantero fue condenado por la Justicia Federal, mediante un juicio abreviado, a 12 años de prisión en una causa por tráfico de cocaína, por lo que acumuló penas por 96 años, aunque el Código Penal establece que no se puede cumplir un castigo mayor al medio siglo de encierro.

También en octubre, cinco miembros de la banda de Alvarado –que irá a juicio por transporte de marihuana y está detenido por homicidio y asociación ilícita- fueron condenados por lavado de activos y les impusieron multas por $50 millones, lo que revela el poderío económico de esa organización, rival de "Los Monos".

Rosario registr decenas de balaceras contra edificios pblicos y privados como mtodo de amenaza y extorsin Foto Sebastin Granata
Rosario registró decenas de balaceras contra edificios públicos y privados como método de amenaza y extorsión. Foto: Sebastián Granata

Los ataques a las estaciones de servicios


La violencia que emplean las organizaciones criminales se centró en noviembre en un rubro comercial puntual: las estaciones de servicios.

Seis de esos establecimientos fueron baleados en pocos días, en una modalidad más o menos habitual que han sufrido otros rubros, que son atacados por grupos mafiosos que les piden dinero a cambio de seguridad de ellos mismos.

Sin embargo, en estos casos que aún no fueron esclarecidos, la fiscal que los investiga, Valeria Haurigot, apuntó a un intento por sembrar pánico en la población e inestabilidad en los gobiernos locales y afirmó que una hipótesis es la de la "intimidación pública", atento a que los comerciantes no recibieron llamados extorsivos.

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Todo indica que la cifra de las 236 víctimas de homicidio podrá ser superada en los días que restan para culminar el año, mientras las autoridades judiciales y policiales, tanto provinciales como nacionales, trabajan insistentemente en la planificación de estrategias de prevención, con presencia de efectivos de seguridad en las calles, para intentar mitigar las altas tasas de delitos.

La "empresa de sicarios" comandada por un preso

La decisión del dueño de un laboratorio de la ciudad santafesina de Rosario de ofrecer 500.000 pesos para asesinar a un competidor comercial puso al descubierto, en mayo de este año, la existencia de "una empresa de sicarios" gerenciada desde una cárcel por un preso que organizaba crímenes por encargo.

La investigación expuso que el empleo de la violencia extrema no es privativo de las disputas entre organizaciones narcocriminales, sino que llega a ofrecerse a terceros con capacidad económica y carencia de escrúpulos.

La pesquisa de los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery, realizada en mayo pasado, detectó que un empresario de suplementos nutricionales, por medio de otra persona, contactó a un preso alojado en la Unidad Penitenciario 3 de Rosario, llamado Fabio Giménez, para "contratar" el asesinato de un exempleado que se había convertido en competidor, a cambio de 500.000 pesos.

El crimen no se concretó –aunque la víctima fue atacada de tres balazos- porque las comunicaciones del preso Giménez eran escuchadas por la Justicia Federal en una causa por drogas y permitieron descubrir –y evitar- el plan criminal.

De todos modos, puso al descubierto la presunta participación del preso en el asesinato de la mano derecha de un narco ocurrido en abril.

Los fiscales acusaron a Giménez de contactar a sicarios para matar al exempleado del empresario Lucas Farruggia, quien quedó imputado por tentativa de homicidio.

También descubrieron durante la pesquisa que el preso había cobrado 370.000 pesos para ordenar el crimen de Nicolás "Fino" Ocampo, ocurrido en abril, aunque de las escuchas se desprende que pagó 270.000 pesos, una moto y una pistola a los ejecutores.

Ocampo era la mano derecha del jefe narco rosarino Esteban Lindor Alvarado, que aguarda un juicio por homicidio y asociación ilícita, y había sido condenado como parte de esa banda.

Las escuchas del caso también dieron cuenta de un "trabajo" solicitado a Giménez para tirotear a una persona, para lo cual le ofrecieron al principio "100 gramos de flores (de marihuana)" en forma de pago.

El preso se contactó con el presunto "tira-tiros" y le comunicó a la persona que encargaba el hecho: "40.000 dijo mi amigo, tres tiros en la pierna".

Para el fiscal Edery, en la investigación quedó al descubierto "una empresa de sicarios que se contrata -quien tiene la plata para hacerlo- para que maten gente", mientras que el juez del caso, Ramón Lanzón, sostuvo que "los audios y las transcripciones parecen guionadas de una película".

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