Sociedad

18-12-2021 16:58 - fiestas navideñas

Regalos sustentables: cómo ejercer un consumo responsable y generar menos residuos

En diálogo con Télam, emprendedores y activistas opinaron que las fiestas son "una buena oportunidad para replantearnos qué tipo de consumo vamos a elegir y qué tipo de proyectos vamos a fomentar" para generar "un efecto positivo desde lo ambiental, económico y social".

Por Milagros Alonso
Por Milagros Alonso
18-12-2021 | 16:58
Foto Victoria Gesualdi
Foto: Victoria Gesualdi

Regalar juguetes de madera, compartir experiencias y utilizar envoltorios de papel de diario o telas, son algunas de las ideas que especialistas en sustentabilidad destacaron para tener un festejo responsable con el ambiente en las próximas fiestas, que se caracterizan por "ser un momento donde se incentiva mucho más el consumo".

¿Es posible festejar de manera amigable con el ambiente? ¿Son compatibles los regalos con el consumo responsable?, pueden ser preguntas habituales por estos días, sobre las cuales el director general de la Fundación Vida Silvestre Argentina, Manuel Jaramillo, y las activistas socioambientales en redes Dafna Nudelman (@lalocadeltaper) y Agustina Legasa (@blondaverde) aseguraron a Télam que es necesario buscar alternativas para adquirir productos sin tener un impacto negativo en el planeta.

"Pensemos cómo podemos hacer para disfrutar en estas fiestas siendo responsables y que el consumo que tengamos esté a escala planetaria, que pueda ser recuperado y producido para el planeta", dijo Jaramillo, quien es ingeniero forestal.

Entre las opciones de menor impacto, remarcó elegir regalos que estén hechos de materiales reciclados o en el caso del papel y la madera, certificados con etiquetas FSC, que garantiza que provienen de bosques gestionados de manera responsable.

"Un juguete de madera es siempre menos impactante que un juguete de plástico producido a través de combustibles fósiles", apuntó y subrayó que hay plásticos que duran hasta 500 años.

Foto Victoria Gesualdi
Foto: Victoria Gesualdi

Por eso, indicó que "hay que revisar qué compramos y para qué lo compramos" y advirtió que lo mejor es que "sean regalos que se puedan reparar, que tengan un tiempo de vida mayor para que realmente esos recursos que se tomaron del planeta justifiquen su fin".

Otras ideas son jugar a la amiga o amigo invisible para evitar regalos en exceso, restaurar muebles, regalar experiencias que permiten reducir la demanda de recursos físicos, o apoyar iniciativas de ONGs, como la campaña "Doná un árbol nativo" de Vida Silvestre que se realiza todos los años y ya acumula 120.000 plantines de 40 especies en la selva misionera.

Para la activista Dafna Nudelman, creadora de la cuenta @lalocadeltaper, a la que siguen más de 80 mil usuarios en Instagram, "las fiestas son especialmente un momento donde se incentiva mucho más el consumo", por lo que "es muy importante mesurarnos y tratar de poner una mirada más ambiental y social".

Nudelman promueve en las redes el lema "consumir menos y mejor" y explicó a Télam que "año tras año hay más conciencia, pero todavía no es algo del todo masivo".

"El mejor residuo es el que no se genera"Agustina Legasa

En Argentina el promedio de generación diaria de residuos por persona es de 1,15 kilos, lo que representa unas 49.300 toneladas por día, y alrededor de 18 millones de toneladas anuales, cifras que exhiben "uno de los problemas de gestión más acuciantes por falta de medios técnicos y financieros", según el Informe del estado del ambiente de 2020 elaborado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación.

Agustina Legasa, otra concientizadora socioambiental en redes a través de su cuenta @blondaverde, subrayó a Télam la importancia de "repensar la forma en la que festejamos para celebrar sin ensuciar ni contaminar".

"El mejor residuo es el que no se genera", aseguró la joven economista, que pidió reducir los envoltorios de regalos para estas fiestas.

Foto Victoria Gesualdi
Foto: Victoria Gesualdi

Legasa indicó que "los papeles plásticos metalizados no se reciclan, terminan siendo basura porque duran dos minutos en la mano de quien recibe el regalo y no vale la pena".

En ese sentido, dio consejos para envoltorios más sostenibles: "podemos usar papel de diario, de revistas, o reutilizar telas que queda lindo".

En la misma línea, Jaramillo consideró que "a veces asociamos la suntuosidad o el cariño que transmite un regalo en un packaging más brilloso. Eso también es importante modificarlo".

"El regalo tiene que transmitir lo que sentimos por la persona a la cual se lo damos y eso no necesariamente tiene que estar vinculado a más color que generalmente son materiales de mayor impacto ambiental", agregó y planteó: "Cuánto más interesante puede ser un papel kraft (madera) sencillo con una buena dedicatoria o un dibujito".

Los activistas consultados coincidieron en que las fiestas son "una buena oportunidad para replantearnos qué tipo de consumo vamos a elegir y qué tipo de proyectos vamos a fomentar" y recomendaron elegir emprendimientos locales de "triple impacto", es decir, aquellos que generan un efecto positivo desde lo ambiental, económico y social.

El proyecto Liviano, fundado por Mariana Meller, fabrica juguetes sustentables como barriletes, pelotas y muñecos con tela de papel y papel lavable, que son reutilizables y reciclables.

"La tela de papel tiene una gran vida útil, ya que su fabricación fue pensada para un uso intensivo en industrias más pesadas, como la construcción o en laboratorios médicos", explicó a Télam Meller.

Foto Victoria Gesualdi
Foto: Victoria Gesualdi

La emprendedora, que busca que los juegos "tengan más de un uso", explicó que Liviano se pensó "para ser un emprendimiento de triple impacto", ya que la confección es realizada por talleres textiles de la Fundación Cosiendo Redes y la Red de Costureras de Pilar, que integran a personas en situaciones de vulnerabilidad, mientras que en el armado final trabajan jóvenes con discapacidad intelectual de Fundación Idel.

Algo similar plantea Silvina López, diseñadora industrial y dueña de la juguetería Alarte ubicada en el barrio porteño de Núñez, que no comercializa productos de plástico y trabaja con proveedores que usan materiales amigables con el ambiente.

Entre muñecos de tela con tinturas naturales, autitos de madera e instrumentos musicales hechos con caña de bambú, López remarcó que estos juguetes "son eternos" y permiten a los chicos "crecer junto con el producto, reduciendo el impacto ambiental".

Otra propuesta sustentable son los productos elaborados a partir de sachets de leche y paquetes de snacks que fabrican en la Asociación Laboral para adultos con discapacidad intelectual (Alpad).

"Promovemos el consumo responsable, ético y social desde nuestro accionar y desde la creación de objetos útiles"Laura Pelagatti Rey

En el taller ubicado en el barrio de Saavedra, catorce personas trabajan confeccionando individuales para la mesa con sachets de leche en un proceso que va desde la limpieza hasta el cosido de las telas y lleva dos horas y media de trabajo.

También producen servilleteros de madera a partir de restos de pallets y velas de cera de soja, entre otros productos, detalló a Télam la presidenta de Alpad, Laura Pelagatti Rey.

"Promovemos el consumo responsable, ético y social desde nuestro accionar y desde la creación de objetos útiles en cuando a su uso cotidiano sin que esto signifique más daño del que ya hemos provocado al ambiente", aseguró Pelagatti Rey.

Menos desperdicio de alimentos: cocinar lo justo y recetas de estación

Activistas socioambientales alertaron que durante las fiestas de fin de año aumenta el desperdicio de alimentos, por lo que pidieron planificar para cocinar "las cantidades justas y necesarias" y priorizar "recetas de estación con productos menos procesados".

"Es una época en que hay muchas reuniones, entonces es un momento para ser súper conscientes, planificar primero qué llevar y hacer las cantidades justas y necesarias", dijo a Télam Agustina Legasa, economista y concientizadora socioambiental en las redes a través de su cuenta @blondaverde.

En caso de que sobre comida, una opción es repartirla.

"Muchas veces se la dejamos al anfitrión de la casa, pero si sobra un montón está bueno sacarle ese excedente", continuó la activista y agregó que otra alternativa es acercarse a organizaciones sociales y comedores que estén recibiendo comida después de las fiestas.

Alrededor de 2.250 millones de toneladas de alimentos producidos se pierden anualmente, lo que representa aproximadamente el 40% de todos los alimentos cultivados, según el último informe del Fondo Mundial para la Naturaleza de agosto pasado, difundido en Argentina por Fundación Vida Silvestre.

Si bien no hay estadísticas oficiales que muestren cuánto se incrementa el desperdicio durante las fiestas, el director general de la Fundación Vida Silvestre, Manuel Jaramillo, estimó que se trata "del doble del que hay en un día normal, al menos a nivel domiciliario".

También advirtió sobre los alimentos que la industria elabora específicamente para Navidad y Año Nuevo, que suelen tener "una sobreproducción y no se logran vender", generando un efecto ambiental negativo.

"Nosotros estamos impactados por la cultura europea y consumimos en verano cosas que no tienen nada que ver con las necesidades calóricas, como los turrones", agregó Jaramillo y marcó la importancia de priorizar recetas con alimentos de estación, menos procesados y más verduras.

A su vez, alertó que cuando desperdiciamos la comida, también "estamos desperdiciando la tierra, el agua y la energía que se utilizó para producir esa comida".

Por otro lado, ambos especialistas coincidieron en reducir el uso de vajilla descartable y evitar guardar las sobras utilizando plásticos de un solo uso como el papel film.

"Está bueno que empecemos a llevar nuestros tuppers por si sobra comida", aseguró Legasa.

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