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07-12-2021 19:34 - Un año sin "Pachorra"

Mascherano sobre Sabella: "Con él me volvieron las ganas de jugar en la Selección"

"Me dio la posibilidad de sentirme bien otra vez un lugar muy especial", dijo a Télam el ex capitán del seleccionado "albiceleste" y actual titular del Departamento de Metodología y Desarrollo de la AFA.

Telam SE
07-12-2021 | 19:34
Mascherano y el afecto eterno a uno de sus grandes referentes como Alejandro Sabella Foto Juan Roleri
Mascherano y el afecto eterno a uno de sus grandes referentes como Alejandro Sabella. Foto: Juan Roleri

Javier Mascherano, uno de sus jugadores emblemáticos de Alejandro Sabella en su paso como técnico del seleccionado argentino, recordó con nostalgia y respeto a "Pachorra", a un año de su muerte: "Sin dudas es el entrenador con el que me volvieron las ganas de jugar en la Selección".

Mascherano, en diálogo con Télam, puntualizó: "Me dio la posibilidad de sentirme bien otra vez un lugar muy especial, de poder compartir y disfrutar de un grupo hermoso. Se lo extraña mucho. Tenía mucho para dar y con él podíamos aprender".

Sabella fue quien tomó la decisión de quitarle la cinta de capitán del seleccionado a Mascherano para dársela a Lionel Messi pero eso no significó ningún inconveniente. 'Masche' lo tomó de la mejor manera y nunca dejó de ejercer el liderazgo que le correspondía naturalmente. La relación entre ambos se fortaleció.

El histórico número 14 de la Selección no se cansó de publicar en sus redes que "siempre le agradezco a la vida haberlo cruzado en mi camino".



En otro tramo de charla, Mascherano contó que "Alejandro fue una persona, un entrenador muy importante en mi carrera, con el que conseguí tener una conexión diferente a otros, con el que he disfrutado compartir una Selección durante tres años. Aprendí mucho en el día a día".

"El aprendizaje no era solo en el entrenamiento, sino en cada charla que se podía compartir, las de fútbol y en las que hablábamos de la vida, transmitía siempre mucha tranquilidad, te daba paz", agregó el excapitán argentino.

Mascherano también remarcó al recordar a Sabella que "desde que lo conocí aprendí a tenerle un gran aprecio, un enorme cariño, y como persona está todo dicho, todo el mundo habla fantásticamente bien de Alejandro, era un hombre con valores".

Sabella también fue importante en la decisión de Mascherano de regresar al país y jugar un tiempo, tal vez menos del que hubiera deseado, en Estudiantes. El "Jefecito" reconoció en aquel momento que todo lo que le había dicho Alejandro y otros referentes del club le hicieron inclinar la balanza para ponerse la casaca del "Pincha". Y, como contó el propio Javier en aquel momento, "el deseo de conocer desde adentro un club" con un ADN muy propio.
Masche y Sabella fueron parte del subcampeonato del Mundo en Brasil 2014 Foto Fernando Gens
"Masche" y Sabella fueron parte del subcampeonato del Mundo en Brasil 2014. Foto: Fernando Gens

Sabella, un predicador del fútbol

Alejandro Sabella fue un hombre de convicciones muy profundas, muy culto; estudiante inconcluso de abogacía, siempre utilizó frases inspiradoras para definir momentos y situaciones.

En uno de los homenajes que le realizó la Universidad Nacional de La Plata post Mundial mezcló la política y las acciones de vida y lo encuadró en esta definición: "La democracia es el poder del pueblo, que gobierna a través de sus representantes. Y eso es en definitiva lo que he sido yo: un representante de la patria deportiva".

Y remató su pensamiento: "Somos representantes de sueños y de ilusiones y no nos podemos olvidar nunca. Y en cada una de nuestras actitudes tenemos que dejar bien sentado el orgullo, la dignidad y lo que es el ser argentino".

A pesar de ser un digno representante de la escuela "pincharrata", Sabella supo diferenciarse de una máxima del doctor Carlos Bilardo "el segundo es el primer perdedor" y en un reconocimiento que le hicieron en la Municipalidad de Ensenada dio su opinión.

"Cuando salimos segundos con 40 puntos y habiendo jugado 10 partidos por Copa Libertadores, me preguntaban eso. Por ser segundos no fuimos reconocidos, pero aquel fue el mejor equipo de Estudiantes que dirigí y no ganamos nada", afirmó Alejandro.

"Después tuvimos la suerte de salir campeones con 45 puntos y desde en ese momento me acordé del Vélez que salió segundo con 43. Quería reconocerlo porque gracias a ellos nos esforzamos más, nos hicieron mejores y también merecieron salir campeones. Es difícil perder pero también hay que saber ganar, ser justo y magnánimo en el momento de la victoria, por eso quiero reconocer a mi amigo el Flaco Gareca", expresó Sabella por entonces.

El día que asumió en el 2011 como entrenador de la Selección Argentina en la presentación miró hacia un costado y expresó lo que iba a transformarse en un estilo de conducción, una semblanza de su forma de ser: "Allí tenemos la bandera (señalando la bandera argentina en la sala de conferencias), creada por Manuel Belgrano. Él dio todo por la Patria, dejó su sueldo, murió pobre. Es el ejemplo a seguir: el de poner el bien común por encima del individuo".

Fiel a sus convicciones políticas y su excelente oratoria en el balcón de la Municipalidad de La Plata, usó frases de dos líderes, Juan Domingo Perón y Raúl Alfonsín, ante una Plaza Moreno repleta de hinchas de Estudiantes que disfrutaban la obtención de la cuarta Libertadores.

Una de ellas fue "la ciudad está en orden", y tras el delirio y la ovación dijo "llevo en mis oídos la más maravillosa música, que es el grito del pueblo pincharrata" y remató con un "Estudiantes de la Patria".

También Sabella era gran motivador, con arengas imborrables, pero antes de la final de la Libertadores y antes del viaje a Brasil colgó un marco vacío en una de las paredes de la concentración del Country y les dijo a sus jugadores "ahora falta la foto de ustedes con la Copa". Antes de jugar en el Mineirao completó "ahora salgan, miren al cielo y bajen una estrella para ponérsela en la camiseta".

Sabella alguna vez contó una anécdota previa a la final de la Copa del Mundo ante el Barcelona y una charla que tuvo con Rodrigo Braña: "Chapu, tengo un amigo que me dice que te pida una cosa, que entres y le pegues una patada terrible a Iniesta. Yo te voy a pedir por favor que no lo hagas, si nos quedamos con 10 vamos a conocer el infierno mismo". Así les inculcaba a sus jugadores que el partido se empezaba con 11 y se tenía que terminar con 11.

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