13/10/2021 15:14 - sustentabilidad

Impacto ambiental de la menstruacin

La menstruacin tiene un costo econmico y ambiental ya que los productos descartables estn compuestos de plsticos y qumicos txicos para el ambiente. Sobre la importancia de incorporar el debate de una gestin menstrual sustentable opinaron para Tlam la Lic. Mariana Romano, Instituto de Geografa UBA, y la Lic. Daniela Guberman, investigadora en formacin INDEGEO (Programa de Investigacin y Desarrollo en Enseanza de la Geografa)-Instituto de Geografa UBA.

Lic. Mariana Romano y Lic. Daniela Guberman

Por Lic. Mariana Romano y Lic. Daniela Guberman

El debate sobre la gestión menstrual y sus desechos.
El debate sobre la gestin menstrual y sus desechos.

En los ltimos aos la demanda por la cuestin ambiental se volvi central en la agenda de la juventud al mismo tiempo que romper el tab sobre la menstruacin se torn en una demanda a visibilizar por parte de la agenda de los feminismos en nuestro pas. Es en este eje que ambas luchas coinciden: romper con los tabes y poner en palabras aquello que antes no haba sido tenido en cuenta.

La menstruacin adems de un costo econmico tiene un costo ambiental y, si bien en un determinado tiempo histrico el poder acceder a productos de gestin menstrual descartables realizados a base de plsticos fue un beneficio para las personas menstruantes ya que aportaba mayor versatilidad y comodidad, hoy en da las cifras sobre el impacto que producen estos tipos de desechos no reutilizables nos convoca a pensar en clave de sostenibilidad y de mitigacin ambiental como factor deseable y necesario a la hora de gestionar la menstruacin.

Es muy poco lo que nos han enseado y educado sobre menstruacin debido a la imposicin del tab dnde menstruar es algo "vergonzoso" y se nos exigi por dcadas cargar con el mandato de hacer todos los esfuerzos posibles en ocultarla.

Bajo este paradigma era totalmente impensado reflexionar informadamente acerca del impacto que estos productos (toallas sanitarias y tampones) tienen en los ecosistemas y en el ambiente en general.

A dnde van a parar las toallitas descartables o tampones que utilizamos por un periodo no mayor a 4 hs/8 hs? Algunas estimaciones nos dicen que en el transcurso de la vida, una persona que menstra usar entre 5 y 15 mil toallitas o tampones, los cuales terminarn en la basura como residuos plsticos que no tienen tratamiento y que permanecern en el ambiente por ms de 500 aos. Segn la encuesta anual de la Defensora del Pueblo de la provincia de Buenos Aires slo el 25% de las personas encuestadas reconocieron usar mtodos reutilizables, y del 75% que se inclina por los descartables y manifestaron desechar entre 4 o 5 productos al da, lo que equivale a unos 22 productos en los cinco das que dura aproximadamente el sangrado, y unos 286 productos por ao (en un total de 13 ciclos).

Estas preocupaciones son un claro ejemplo del nexo entre ambientalismo y feminismo, dos corrientes que han ocupado un lugar secundario histricamente y que ahora emergen con total prioridad en la agenda poltica y, en especial, de la juventud.

Estos planteos nos llevan a considerar nuestras prcticas cotidianas de manera multiescalar. El impacto ambiental de hbitos que consideramos a escala micro, como el uso sistemtico de toallitas, tampones descartables conlleva consecuencias ambientales que se visibilizan a mayor escala.

Es importante comprender que la menstruacin en s no representa una causa de contaminacin, sino los productos que se utilizan para su gestin y, puntualmente, el proceso de produccin y la forma de desecharlos.

Los productos descartables conllevan una doble problemtica: estn compuestos de plsticos y compuestos qumicos txicos para el ambiente y, por otro lado, su degradacin puede tardar hasta cinco siglos.

La eleccin de un producto sanitario adecuado es una decisin que involucra mltiples factores que contemplan disponibilidad y acceso a los productos y a agua potable, acceso a informacin confiable y segura, variables climticas y culturales, adems de preferencias personales.

En este sentido observamos que actualmente es una preocupacin de las nuevas generaciones no solo la capacidad que tenga el producto de absorber la sangre menstrual sino con qu componentes est hecho y si es amigable con el ambiente por lo cual aquellos elementos reutilizables como las copas menstruales y las toallitas y bombachas absorbentes van ganando espacio sobre aquellos que producen deshechos no tratables.

En esta lnea, la incorporacin de estas cuestiones en los debates escolares, en el marco de la enseanza de problemticas ambientales y de promocin de hbitos de consumo sustentables resulta un desafo clave.

Asimismo, nos lleva a cuestionarnos: existen diferenciales regionales en el uso de los elementos de gestin menstrual? Cmo vara segn el contexto que habitamos? Cules son las prcticas en otros entornos que no sean el urbano? Cmo es el acceso a los productos de gestin menstrual? Vara segn la edad de la persona menstruante?

Pensar el vnculo en como accedemos a estos productos ya sea por la importancia de contar con informacin adecuada y los recursos econmicos ya que la menstruacin es un factor de desigualdad porque tiene un costo que no podemos evitar refuerza la necesidad de profundizar las polticas pblicas que promuevan el acceso, promocin y distribucin de productos sostenibles a lo largo y ancho del pas.