12/10/2021 21:06 - a 40 aos de su muerte

Las obras de Antonio Berni siguen vigentes para pensar lo popular

Una retrospectiva sobre sus obras, presentada por los curadoresMarcelo Pacheco y Adriana Lauria, muestran el abanico artstico que form desde el intelectual Grupo de Pars, hasta sus retratos del mundo cotidiano de los campesinos e inmigrantes.

Foto: Camila Godoy
Foto: Camila Godoy

Antonio Berni (1905-1981), joven promesa que expuso en Rosario a sus 15 aos y cre narrativas como las de Juanito Laguna y Ramona Montiel entre tantos personajes que pueblan una obra extensa de fuerte compromiso social, mora hace 40 aos y parte de su trayectoria se refleja en el pensamiento de los curadores Marcelo Pacheco y Adriana Lauria, artfices de dos importantes retrospectivas del artista.

Junto a figuras como Raquel Forner, Alfredo Bigatti, Hctor Basalda, Juan Del Prete, Lino Enea Spilimbergo, Berni fue parte del Grupo de Pars -con el que luego rompi por razones ideolgicas-, en una poca en que los artistas argentinos eran becados para perfeccionarse en Europa. Se conect con las vanguardias europeas, con Andr Breton -autor del manifiesto surrealista- y con el Partido Comunista.

"Regres de Pars en 1930. Me haba formado en Europa, en un mundo de escritores, pintores y msicos, con poco contacto con la vida. Al llegar a la Argentina la problemtica no era solamente la revolucin de la forma, se estaban produciendo otros cambios", contaba en una entrevista, sobre esa experiencia, el autor de obras fundamentales como "Manifestacin" (1934), "Desocupados", "Chacareros" (1935) y "Medianoche en el mundo" (1937), dedicada a la Guerra Civil Espaola.

Berni y su obra La Rosita. Foto AGN.
Berni y su obra La Rosita. Foto AGN.

Artista plstico, docente y promotor del Nuevo Realismo, adapt sus narrativas a los recursos estticos y a nuevas prcticas y corrientes de las que se iba apropiando. Su genialidad fue pasar de la modernidad y las vanguardias europeas en la que se inscriben sus comienzos a lo contemporneo, asimilando y absorbiendo tcnicas, sin perderse en eso.

"Era un intelectual que participaba en tertulias artsticas y polticas, donde se definan los temas de cada poca -resume Pacheco-. Se sum a exposiciones contra la guerra de Vietnam o pona en sus obras elementos antieclesisticos", por ejemplo.

"Era un artista jugado hasta en lo estilstico: durante 60 aos fue mutando su lenguaje, mantenindolo personal pero al mismo tiempo mirando con mucha atencin y tomando lo que quera de cualquier lado. Hay que tener muy buena cintura para poder mantener esa multiplicidad de voces reconocibles como una, pero que vara constantemente en su presentacin", indic el curador.

"La apoteosis de Ramona".
"La apoteosis de Ramona".

Berni es autor de series emblemticas como Santiago del Estero, donde retrata la vida campesina y la migracin a las grandes urbes y de donde surgen arquetipos como Juanito Laguna, un nio que son todos los nios pobres de mundo, y Ramona Montiel, la prostituta.

"El estilo se transforma en un espacio constante de citas y apropiaciones, en un campo de reflexin. Surrealista contestatario, realista inquietante, informalista figurativo, pop pardico, el artista no descansa en su absorcin constante y custica", defina Pacheco en un catlogo del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), editado en 2005, a 100 aos del nacimiento del artista.

En esa oportunidad, igual que en la retrospectiva curada por Pacheco en 2013 en el Museo de Bellas Artes de Houston, Estados Unidos, se exhibieron los prodigiosos monstruos que expuso en 1965 en el Instituto Di Tella, que "representan la amenaza de los poderes" y cuentan con "una serie dedicada a las pesadillas de Ramona", comenta Laura.

Berni fue interlocutor de las nuevas generaciones de artistas, introdujo el surrealismo plstico en Argentina en 1932 y estuvo en desacuerdo con el postulado de los muralistas mexicanos encarnado.

Antonio Requeni, por Antonio Berni
Antonio Requeni, por Antonio Berni

Si la revolucin deba plasmarse en los murales pblicos, en un contexto como el argentino despus del primer golpe militar de 1930 que derroc a Yrigoyen y las consecuencias de la Gran Depresin de Estados Unidos de 1929, Berni ide "murales que podran ser transportables, mviles, sobre bastidores y que incluso pudieran ser llevados como pancartas en alguna manifestacin", explica Lauria.

Es as que para esas grandes composiciones como "Manifestacin" us telas de arpillera y muy resistente que consegua en el puerto de Rosario que eran unidas en un gran lienzo.

"El Berni surrealista como tal no existe", sostiene Pacheco, para quien el modelo de Berni se ancla en el ideal planteado por Xul Solar y el lenguaje del Neocriollo que mezcla lo local, regional e internacional como concepcin de un arte y cultura enraizada en la migracin europea asentada en Amrica con sus cruces tnicos y culturales como elementos fundantes. De hecho sus obras surrealistas fueron mal recibidas por la crtica en los aos 30', aunque en los aos 40' empez a ganar grandes premios a nivel local y desde fines de los 50' sus exposiciones y los premios locales e internacionales que recibi lo colocaron como referente.

En 1962 recibi el Premio de Grabado y Dibujo de la 31 Bienal de Arte de Venecia y a partir de ah su trayectoria remont vuelo internacional. Influenci a los artistas emergentes del Di Tella y otros como como Oscar Bony y Pablo Surez, ayudantes de taller que lo acompaaban a recoger materiales para ensamblajes.

Foto: Camila Godoy
Foto: Camila Godoy

Uno de sus grandes hallazgos viene del campo literario: "invent dos personajes y desarroll la vida de ambos a travs de la pintura, lo que le dio la posibilidad de cambiar de lenguaje artstico todas las veces que quiso, desde el surrealismo hasta el ltimo tiempo con el hiperrealismo", destaca Pacheco.

Con estos personajes hay pop, neo-surrealismo, hiperrealismo, de todo, "le dan la libertad de experimentar el lenguaje puro, porque est usando el lenguaje narrativo pictrico para contar sus vidas. No tiene por qu declararse o asumir como totalidad un solo lenguaje. Hay tantos Bernis como Bernis hay, en todos hay variantes, y al mismo tiempo es siempre reconocible", explica.


"Si bien es un artista de la modernidad en virtud de esos mecanismos y procedimientos que utiliza sobre todo a partir de los aos 50', se incorpora al arte contemporneo rpidamente. Entre los 50' y los 60' la eclosin de Juanito como tema especfico de la infancia marginada, las villas miserias, y despus, con la aparicin de Ramona (1961-62)", explica Lauria.

"Estaba dibujando constantemente. Andaba con una libretita y se pona hablar por telfono y mientras tanto dibujaba", describe Pacheco.

Ambos destacan la relacin del artista con la fotografa, que comienza en Pars con su cmara Leica con la que registra el entorno, la gente y luego lo usa para sus obras. En ese amplio archivo fotogrfico estn sus recorridos por provincias como Catamarca, Chaco, Santiago del Estero, Jujuy y Buenos Aires, donde visitaba pueblos en los que se pasaba das pintando. "Tiene series completas de San Antonio de Areco, Baradero, de asentamientos de la pampa hmeda cuando no era sojera", dice Pacheco.

A lo largo de dos o tres aos decor las telas que se instalaran en la capilla de San Luis de Gonzaga de Las Heras, provincia de Buenos Aires: "El Apocalipsis" (con sus cuatro jinetes, la televisin y una valija con dinero) y "La Crucifixin" (con personas del pueblo, y el legionario romano con ametralladora que representa la represin), un encargo del rector del colegio, el padre Hiplito Pordomingo. En estos dos grandes murales que retoman la iconografa cristiana, la contemporaneidad se manifiesta en los personajes.

Berni reinterpreta la iconografa cristiana, al igual que hizo con otros temas, en obras como "Cristo en el garage" (1981), "Cristo en el departamento" (1980) y "Magdalena" (1980).

Entre sus ltimos trabajos est "Sin ttulo", de 1981: un cuerpo de mujer depositado sobre la arena de una playa, que recuerda a su "Difunta Correa" y que da cuenta de que, an hoy, a 40 aos de su muerte, la obra de Antonio Berni sigue vigente para repensar lo contemporneo y lo popular.