08/10/2021 00:23 - Humor para leer y escuchar

Finde largo: A huir! (Del finde largo)

Hoy, en exclusivo, desde la vida cotidiana, nuestro enviado especial, Adrin Stoppelman, se toma el fin de semana extra large. Pero no se lo toma de vacaciones, sino que se lo toma con poca seriedad. Lalo, antes de salir de finde largo. Despus no diga que no le avisamos.

Por Adrin Stoppelman


Finde largo: A huir! (Del finde largo)

Hay un grupo de gente que no escarmienta frente a los fines de semana largos: son los dueos de departamentos, casas, chozas y/o carpas de lona de arpillera ubicados en algn destino turstico. A este grupo de gente se le suma otro grupo, - tal vez mayor -, que no aprende: los que manguean y consiguen que les presten el susodicho buln turstico.

Hablo con conocimiento de causa porque en mi familia tuvimos durante 30 aos un departamentito en Mardel. Que nos dio enormes momentos de felicidad, especialmente cuando mi padre pudo acceder a l y despus, lgicamente, ese momento emocionante cuando logr venderlo y sacrselo de encima.

Porque vos sabs lo que va a a pasar. La odisea empieza cuando intents abrir la puerta de entrada al edificio. El consorcio cambi la cerradura, pero como vos vivs a ms de 400 km, no te mandaron copia y ahora son las 3 de la tarde y es ms fcil encontrar a Donald Trump leyendo un libro que encontrar al encargado. Vas volando hasta la administracin, pero son las 3 de la tarde y est cerrada. Pero cerrada como si nunca ms fuese a volver a abrir y el administrador fugado a Corea del Norte.

Una vez que logrs franquear las puertas del edificio y de tu casa/depto, primer momento de felicidad: te das cuenta de que no te han desvalijado.

Pero… despus de estar cerrado 8 meses, la sputza a humedad y encierro te recuerda a Chernobyl, aunque nunca hayas estado all. “Abran todo” Ja! Las persianas no abren porque se hincharon por la sal marina, las ventanas tampoco porque se peg la pintura y el ventiluz requiere el esfuerzo de 4 personas para abrirlo en un mnimo ngulo de 12 grados por el que entre un poquito de aire.

Y lo primero que quers usar es el bao. Ja! El fuelle de goma que une el inodoro con la pared est ms seco que duna del Sahara en verano. Y hay que cambiarlo, peeeroo… las ferreteras recin abren dentro de 4 horas.

Mientras tanto, para darte una duchita, intents encender el calefn. Ja! El sarro y la falta de uso lo han hecho ms inservible que 4x4 en un piquete en la Panamericana. Con suerte consegus un gasista plomero que te “hace el favor de venir” – la palabra “favor” indica un plus de 2 lucas, mnimo -, porque est muy ocupado arreglando los calefones de todos los que vinieron este finde. La frase es clsica: "Es el diafragma. O hay que cambiar la camisa". Traduccin: te hubiera salido ms barato traer un calefn nuevo en el bal.



A esta altura ya es sbado a la tarde-noche, y te la pasaste de ferretera en gasista, de casa de electricidad en tcnico de televisin, porque el Ranser de 21 pulgadas que llevaste hace 8 aos se ve con ms fantasmas que la mansin de Casper y la mitad de las bombitas estn quemadas - o ausentes - y la canilla de la cocina pierde agua por el cuerito reseco, y ves a tu esposa con los guantes de goma y el detergente tratando de sacar el sarro de la baadera, y como no hay nada tens que ir al sper para comprar una gaseosa, un sachet de leche, caf... y reponer el shamp, la crema enjuague, el jabn, el detergente y hasta la sal y el azcar, que vos creas que haba quedado la ltima vez que estuviste...

En el caso del manguero es peor: tens que comprar el tamao ms pequeo de todo -el ms caro-, porque no vas a andar dejndole un litro de aceite de oliva o un kilo de azcar al miserable del dueo que no fue capaz de dejarte esas cosas.

Ahora si. Ya pods disfrutar de la comodidad de ese hogar amueblado con sobras de tu casa original o con muebles torabas comprados “porque total para el uso que le vamos a dar”. Y as el colchn se hunde ms que el Titanic en simultneo en 3 canales de cable, te sents en una silla de oferta que no est preparada par tu nuevo peso corporal y te dispons a cortar una milanesa con un juego de cuchillos que no cortan ni el agua tibia.

Ah… y que no haga fro, porque la estufa, no prende. Y tu bolsillo ya no soporta otro “favor” del gasista. Y el control remoto de la tele al que, si no se le sulfataron las pilas, tiene los botones solidificados. Igual, sin cable, hay medio canal para ver y con sombra triple. Wi fi? Naaa… A menos que puedas colgarte de alguno de un vecino, olvidate: nadie paga internet todo el ao para ir 15 das. O sea que tu fin de semana largo es como un pequeo viaje, pero a 1987.

Finalmente… ahhh… en un momento logrs terminar con todas las tareas. Es el momento en que tens que volver a tu casa, porque se pas el fin de semana largo!

Y es por todas esas cosas que yo cuando viene el finde largo no lo puedo evitar: agarro el auto, enfilo para la ruta y pego el volantazo y vuelvo a casa. Por qu? Porque no tengo depto en zona turstica ni nadie me lo presta. No s por qu. Tal vez por algn comentario que le hice alguna vez sobre el estado de sus muebles, o de los electrodomsticos, o las sillas, o las canillas, la estufa, el calefn, la baadera...

And a saber. La gente est muy susceptible y necesita relajarse un poco. Menos mal que existen los finde largos!