Economía

05-10-2021 13:47 - Deuda

Stiglitz insiste con la eliminación "inmediata" de los sobrecargos que impone el FMI

Según el economista y Premio Nobel, "imponerles cargos a los países que se encuentran en situaciones más extremas a cambio de brindarles el apoyo básico" del FMI "es un traspaso regresivo, y es probable que esto se intensifique en el mundo luego de la pandemia".

Telam SE
05-10-2021 | 13:47
Stiglitz recibi el Nobel de Economa en el 2001
Stiglitz recibió el Nobel de Economía en el 2001.

El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz insistió este martes en la necesidad de "eliminar inmediatamente" los sobrecargos de los préstamos que pagan los países al Fondo Monetario Internacional (FMI), al considerar que son "regresivos" e implican un traspaso de recursos de la gente de los países que más necesitan ayuda al organismo.

En una columna publicada en la fecha, días antes de la Asamblea Anual del FMI y del Banco Mundial que tratará este tema, Stiglitz consideró que "los sobrecargos impuestos son a cargo del país" y son, por lo tanto, "solamente un traspaso de recursos de la gente del país al FMI".

Según el experto en temas de desarrollo, "los sobrecargos afectan de manera desproporcionada a los países de ingresos medios con cuotas más bajas, que necesitan tanto un amplio financiamiento del FMI para pagar como así también períodos de reembolso más prolongados para recuperarse de las crisis".

Stiglitz expresó sus opiniones en una columna titulada "Entender las consecuencias de los sobrecargos del FMI: la necesidad de implementar reformas", en coautoría con el economista Kevin Gallagher, publicada en el Global Development Policy Center de la Universidad de Boston.

Los autores consideraron que el Fondo "no debería involucrarse en el negocio de sacar provecho de quienes se encuentran en una situación desesperada. Debería eliminar los sobrecargos inmediatamente en medio de la crisis del Covid-19 y trabajar para reformar sus propias cuentas".

"Imponerles cargos a los países que se encuentran en situaciones más extremas a cambio de brindarles el apoyo básico de la institución financiera de último recurso del mundo puede parecer extraño: es un traspaso regresivo, y es probable que esto se intensifique en el mundo luego de la pandemia, ya que un número cada vez mayor de países pobres deberá asumir sobrecargos", señalaron.

Según los economistas, "es importante que los países miembros no dependan demasiado del FMI para obtener liquidez, pero los sobrecargos regresivos y procíclicos no son la forma de crear incentivos para tal fin en medio de una crisis económica mundial".

Al respecto, indicaron que se pueden oponer al menos dos objeciones al argumento de imponer sobrecargos para evitar que se deje de pagar: la primera, debido al estatus de acreedor preferido que ostenta el FMI y el papel central que desempeña en el sistema financiero internacional, la falta de pagos directamente no representa un problema, o al menos no hasta ahora.

El segundo argumento, continuaron, es que, según se aduce, las tasas de interés altas (sobrecargos) son necesarias para prevenir el riesgo moral, para disuadir a los países de tomar préstamos del FMI en exceso y para alentarlos a pagar de forma más veloz.

Los economistas opinaron, sin embargo, que "los países suelen hacer todo lo posible para evitar acudir al Fondo Monetario, incluso llegan a pedir préstamos a otros a tasas mucho más elevadas".

Asimismo, "dado que no existe un derecho automático a solicitar préstamos, el FMI siempre estará en condiciones de frenar el endeudamiento excesivo", concluyeron Stiglitz y Gallagher.

Stiglitz apela a la receta keynesiana por más infraestructura para salir de la crisis

El premio Nobel de Economía Josepth Stiglitz se manifestó hoy nuevamente a favor de la tradicional receta keynesiana de "más infraestructura" para salir de la crisis mundial, aunque aggiornada a los tiempos que corren, y sostuvo que la inversión debe apuntar a facilitar la conexión de las personas, mejorar el transporte público, los servicios de electricidad y, en especial, la economía verde, entre las prioridades para afrontar el desafió planteado por la pandemia de coronavirus.

En un un seminario organizado por la Cámara de la Construcción, Stiglitz -a través de una videoconferencia- se refirió a la "incertidumbre" reinante en distintos niveles, debido a que "no sabemos qué tan rápido el mundo se va a recuperar de la Covid".

"Es un momento de gran incertidumbre acerca de la naturaleza de la recuperación mundial", dijo el economista.

"Los países tomaron medidas para resucitar economías que arrancaron con las finanzas públicas, con lo que muchos países tienen un nivel de resaca que no es sostenible ni sustentable", subrayó.

Mencionó que "la arquitectura internacional no fue diseñada de manera de permitir reestructurar esa deuda. Aquí es donde la infraestructura juega un papel importante", dijo Stiglitz.

La infraestructura, según Stiglitz, es "vital para revivir las economías", debido a que ayuda a "proveer demanda para aumentar la productividad y es esencial si queremos hacer las transición verde y enfrentar el desafío del cambio climático".

"Necesitamos infraestructura para cambiar la dinámica de la economía; en general el modelo económico de producción está cambiando y necesitamos infraestructura para conectar a la gente, para hacer grandes inversiones en trasporte público, en electricidad", enfatizó.

Stiglitz comparó la situación actual con la era de posguerra, donde la inversión pública en infraestructura permitió alentar otras inversiones privadas y aumentar la economía, de manera que tuvo un efecto para contrarrestar la recesión y la inflación generada inicialmente.

"No estoy muy preocupado por la inflación. Estamos viendo subas de precios más rápidos que en otros años, como paso en tiempos de guerra hacia la paz. En estas transiciones dramáticas los gobiernos tienen un rol principal en gestionar estas transiciones", remarcó.

Stiglitz también dio la bienvenida a los nuevos recursos que proveyó el FMI con la emisión de su moneda, si bien lamentó que aún no se avanzó con la creación de un fondo con recursos que los países más desarrollados no necesiten, para traspasarlo a los más afectados por la crisis que dejó la pandemia.

Puntualizó que "en América Latina, los países no pudieron responder a tiempo, aun antes de la pandemia estaban sumergidos en endeudamiento extremo".

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