25/09/2021 20:19 - opinin

Biden movi ficha: America First

EEUU pacta con Australia y Gran Bretaa para aislar a China, mientras ignora a sus socios europeos, cada vez ms irrelevantes en un mundo multipolar.

Manolo Monereo

Por Manolo Monereo



Asombra la rapidez. Biden fue recibido como la gran esperanza blanca que nos liberaba del neofascista Trump y que nos traa las promesas de una nueva Amrica a lo Roosevelt. La izquierda europea lo recibi con entusiasmo; vio en l la posibilidad de salir de la austeridad, de tomarse en serio la crisis climtica y de avanzar con firmeza hacia un feminismo ms universal. Haba cosas que no se decan, que conscientemente se dejaban en un segundo plano como su agresividad contra China y Rusia o su reafirmacin clara y rotunda de la hegemona norteamericana en el mundo y, ms all, su apuesta por la militarizacin de las relaciones internacionales. Ahora ya estamos en el otro lado, se afirma que Biden es como Trump. Tampoco es verdad. Para uno y para otro, Amrica siempre ser lo primero, sus intereses geopolticos, su incansable lucha por mantener y ampliar su poder. Para ambos China es el enemigo. Sin embargo, en la tctica y, sobre todo en la estrategia, hay diferencias significativas.

El acuerdo entre Gran Bretaa, Australia y EEUU (AUKUS) hay que situarlo en un contexto marcado por la huida de Kabul y por el deterioro del prestigio del presidente Biden. Se ha escrito bastante sobre esto, no aadir mucho ms. La Administracin norteamericana tena que retomar la iniciativa poltica y dar una seal de firmeza. Las prisas son malas consejeras; el nuevo acuerdo ha generado muchas ms dudas y deja muy tocada su poltica de alianzas. La palabra clave es unilateralidad. Francia ha hablado de deslealtad, de pualada por la espalda y de diplomacia secreta; la Unin Europea ha mostrado una dbil solidaridad con una Francia humillada y Borrell nos sigue hablando de la necesidad de una mayor autonoma estratgica de la UE. EEUU manda, no consulta, a sus aliados y toma decisiones que afectan, directa o indirectamente, a sus socios. Cundo no ha sido as?

El acuerdo de EEUU con Australia y Gran Bretaa, sin embargo, ensea mucho sobre la direccin de la poltica de la Administracin Biden, de su estrategia bsica y de su compleja poltica de alianzas. En primer lugar, afirma con rotundidad que su prioridad es eso que hoy se llama Indo- Pacfico y que todo lo dems (como Europa, por ejemplo) le est subordinado. En segundo lugar, que hay aliados y aliados; es decir, que su ncleo duro sigue siendo su alianza con Gran Bretaa y el mundo anglosajn. En tercer lugar, que no est dispuesta a darle protagonismo a actores externos como Francia en un conflicto que necesita dirigir sin mediadores. En cuarto lugar, que a la Unin Europea se le tiene en cuenta por medio y a travs de la OTAN; su presencia en la zona es admitida solo como complementaria y subordinada a los intereses norteamericanos.

Foto: @BorisJohnson 565
Foto: @BorisJohnson 565


Francia ha sido duramente golpeada. Defini hace aos su estrategia para el Indo-Pacfico y tiene intereses en una zona vital para ella con territorios de ultramar como Nueva Caledonia, la Polinesia Francesa o La Reunin. Su industria militar es muy importante y necesita imperiosamente competir en un momento en el que se estn produciendo cambios tecnolgicos de enorme calado. Con el acuerdo Francia pierde un conjunto de contratos que le suponan en torno a 66 mil millones de dlares y deja muy debilitada su pretensin de convertirse en aliado autnomo en la zona. La retrica ir dejando paso a una realidad que ha marcado a Macron: Francia no contempla una poltica exterior y de seguridad que no sea bajo el paraguas de la OTAN y una alianza estrecha con los EEUU.

“Francia a diferencia de Alemania es consciente de la tendencia a un mundo multipolar”



Hay matices, sin duda; Francia, a diferencia de Alemania, es consciente de que la tendencia principal es hacia un mundo multipolar y que la hegemona norteamericana est profundamente cuestionada. Suea con convertirse en un aliado autnomo de los EEUU y protagonizar una transicin repleta de peligros, conflictos y, posiblemente, enfrentamientos armados. EEUU no comparte esa posicin y, al final, Francia ceder una vez ms.

El da 24 de septiembre se renen los pases del “cuadriltero”, EEUU, India, Japn y Australia. Se espera un comunicado duro contra China y la defensa del derecho a una navegacin libre en espacios econmicos abiertos y basado en normas. El cerco se va cerrando. Si se mira el mapa con atencin se ver que, poco a poco, se est formando una alianza entre islas que pretende encerrar a China en su mar meridional convertido en espacio en disputa y en zona de inestabilidad permanente. La Franja y la Ruta -la mayor reorganizacin de espacio-tiempo de Eurasia desde los mongoles- siempre tuvo un fuerte componente geopoltico en bsqueda de salidas que neutralizaran la dependencia del estrecho de Malaca (por el que pasa el 60% del comercio mundial y va de ingreso del 80% del crudo que llega a China) y, sobre todo, eludir los intentos de bloqueo como provocacin para la guerra.

El termino Indo-Pacfico es relativamente nuevo, antes se hablaba de Asia-Pacifico. El cambio no es casual, proviene de militares indios y aparece en 2010. Qu se consigue? Neutralizar la centralidad de China y asegurar el protagonismo de una India que aspira a ser un actor principal en el nuevo orden multipolar que se atisba en el futuro. Hablar de Indo-Pacifico es definir una poltica de alianzas que necesita, para vencer o frenar a China, una India beligerante unida a Occidente. India-Rusia; China-Pakistn, son viejas alianzas polticas y reminiscencias de futuro. Afganistn se ha convertido en un problema aadido para una India que ve como se refuerza su tradicional enemigo, Pakistn. El nacionalista de derecha Modi, presidente de la India, toma nota. Se sabe pieza clave y entrar en el “Gran Juego” desde posiciones de privilegio. Medir mucho sus pasos, mucho.

Occidente frente 0riente? No est tan claro por ahora. EEUU busca aliados y no tiene demasiado tiempo; de ah sus meteduras de pata y sus inmensos errores. Va por detrs de China y no acaba de entender su juego. Repite viejas soluciones a problemas nuevos. Ahora se trata de construir un bloque alternativo a China propiciando el alineamiento de los diversos pases de la zona, neutralizando la influencia econmica-tecnolgica de China y militarizando las relaciones entre pases. EEUU, como siempre, emplear todos los medios a su alcance y no tendr problemas en apostar a fondo por una potencia como la India que tiene fuertes pretensiones hegemnicas en la zona. El AUKUS busca redefinir un marco de alianzas flexibles desde un ncleo duro que se ir ampliando rpidamente y conectndose con los dos grandes protectorados poltico-militares de los EEUU: Japn y Corea del Sur. La clave es el alineamiento sin fisuras, definicin clara del enemigo y coherencia estratgica en el espacio y en el tiempo.

La respuesta de la Unin Europea indica impotencia y subalternidad. Antes ya se ha dicho y lo repito: se ha dejado sola a Francia. Pronto volvern las aguas a su cauce y se habr perdido una oportunidad ms para defender posiciones propias y polticas diferenciadas. Las declaraciones de Borrell sorprenden por su debilidad, por su falta de criterio geopoltico y, sobre todo, por su inadecuacin al tiempo histrico. En un momento donde la Comisin define su Estrategia para la Cooperacin en la Regin Indo- Pacfico y presenta su informe sobre Prospectiva Estratgica 2021, el alto representante de la Unin y vicepresidente de la Comisin parece preocupado por la incapacidad de la UE para organizar una fuerza de 5000 efectivos de despliegue rpido, con el objetivo, entre otras cosas, de impedir una salida como la de Kabul. Borrell habla de fuerzas militares propias, diferenciadas de la OTAN y, eso s, complementarias de las mismas.

Si hay un fantasma que recorre hoy la Unin Europea es sin duda el de la llamada “autonoma estratgica” y el de la urgente necesidad de construir unas fuerzas armadas europeas independientes y paralelas de la OTAN. Lo ms inquietante es que una cuestin de esta magnitud poltico- estratgica este fuera del debate pblico y se deje en manos de un conjunto de funcionarios y militares del entramado de poder que es hoy la UE. Se estn tomando decisiones que hipotecan nuestro futuro, que definen alianzas internacionales y polticas militares que reafirman la hegemona de los EEUU y que se oponen a la construccin de un nuevo orden multipolar ms plural e inclusivo. Hay que reaccionar y pronto.

*Abogado, politlogo y poltico espaol. Ha sido militante del PCE e IU y diputado de Unidas Podemos. Su ltimo libro es "Oligarqua o democracia. Espaa, nuestro futuro" (El Viejo Topo).