Sociedad

21-09-2021 12:00 - ANIVERSARIO

Houssay en el Ibyme, uno de "los mayores legados" del Premio Nobel de Medicina

Las investigadoras del Instituto de Biología y Medicina Experimental, Victoria Lux-Lantos y María Silvia Bianchi, destacaron la relevancia actual de las investigaciones sobre la diabetes de Houssay y aseguraron que sus valores aún siguen vigentes.

Telam SE
21-09-2021 | 12:00
Victoria LuxLantos destac la relevancia actual de las investigaciones de Houssay Foto Raul Ferrari
Victoria Lux-Lantos destacó la relevancia actual de las investigaciones de Houssay. (Foto: Raul Ferrari)

Victoria Lux-Lantos y María Silvia Bianchi, investigadoras del Instituto de Biología y Medicina Experimental (Ibyme), creado por el doctor Bernardo Houssay, destacaron la relevancia actual de sus investigaciones sobre la diabetes y aseguraron que sus valores aún siguen vigentes en esta institución que consideran como "uno de los mayores legados que dejó".

La institución, que fue fundada en 1944 por Houssay junto a los reconocidos doctores Eduardo Braun Menéndez, Oscar Orías, Juan Lewis y Virgilio Foglia, inició como una institución privada dedicada al desarrollo de las ciencias biológicas y de la medicina en una casa antigua y pequeña ubicada en la calle Costa Rica 4185, en el barrio de Palermo.

Fue allí donde Houssay, su secretaria, Josefina Yanguas, y su equipo vivenciaron la llegada del telegrama que lo anunciaba ganador del Premio Nobel.

Recién en la década del 70, el Ibyme se mudó a un edificio más adecuado, al comenzar a depender de la Universidad de Buenos Aires y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

Mara Bianchi asegur que Houssay fue un pionero y visionario Foto Raul Ferrari
María Bianchi aseguró que Houssay fue "un pionero y visionario". (Foto: Raul Ferrari)

Victoria Lux-Lantos, doctora en Bioquímica y actual directora del Ibyme, aseguró que tiene una "carga simbólica grande" dirigir este espacio creado por Houssay, que supuso "uno de sus mayores legados junto al Conicet" y que hoy cuenta con más de 300 investigadores.

Si bien Lux-Lantos no fue contemporánea al doctor, desde que ingresó al instituto en 1980 tuvo "el privilegio" de compartir con profesionales que lo conocieron y que se encargaron de "mantener viva" la figura de éste maestro prolífico.

Por su parte, la doctora María Silvia Bianchi, bióloga de formación e investigadora del Ibyme, se dedica a estudiar junto a Lux-Lantos terapias alternativas para el tratamiento de la diabetes, enfermedad que fuera el principal tema del doctor Houssay y por cuyos hallazgos fue reconocido con el Premio Nobel.

Al respecto, Bianchi aseguró que fue "un pionero y visionario" al estudiar esta enfermedad, considerando la "relevancia que hoy tiene".

En la actualidad, la diabetes es definida por la Organización Mundial de la Salud como "una pandemia al igual que la Covid", al afectar a más de 420 millones de personas en el mundo y a un 10% de la población en Argentina.

En este sentido, la doctora advirtió que los números están creciendo y que alarma "la incidencia en niños y adolescentes", lo cual supone un aumento en la cantidad de personas "que van a tener que estar medicadas toda su vida", y que se atribuye principalmente "a los cambios en la alimentación y el sedentarismo".

Ambas investigadoras enfatizaron en la importancia de estas investigaciones, iniciadas en su momento por el Premio Nobel, y la necesidad de seguir trabajando para que "el sueño de Houssay, de promover la ciencia para impulsar el desarrollo del país, se cumpla realmente".

De los hallazgos de Houssay sobre la diabetes al tratamiento hormonal de Messi

Las investigaciones de Bernardo Houssay sobre el papel de la hipófisis en la regulación de la cantidad de azúcar en sangre, por lo que fue galardonado con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1947, resultaron fundamentales para comprender la diabetes y abrió las puertas para el desarrollo de líneas de investigación en el campo de la endocrinología que mantienen hasta el día de hoy sus principios, como el tratamiento hormonal que recibió Lionel Messi, según destacó el doctor Alejandro Federico De Nicola, uno de los discípulos del prestigioso científico argentino.

"El principal aporte de Houssay en investigación fue demostrar el papel que juega la glándula hipófisis, que está adentro de la cabeza, en la base del cerebro, en el metabolismo de los azúcares", dijo a Télam el doctor De Nicola, presidente de la Fundación Instituto de Biología y Medicina Experimental (Ibyme) y profesor emérito de la Universidad Nacional de Buenos Aires.

"Todo empezó cuando Banting y Best (dos científicos canadienses) descubrieron el papel del páncreas en la diabetes: le sacaban el páncreas a un perro y el perro se volvía diabético", indicó el investigador superior del Conicet.

"Y Houssay lo que descubrió es que si a ese mismo perro diabético le sacaban la hipófisis mejoraba su diabetes", continuó y resaltó que "ese fue su gran descubrimiento porque se sabía poco de lo que hacían las glándulas y el papel de las hormonas".

"En ese momento los animales para hacer investigación eran el perro y el sapo; hoy en día ninguno de los dos, no se trabaja más en perros y los sapos son una especie protegida", aclaró De Nicola.

Otro de las contribuciones de Houssay fue mostrar el rol de la hipófisis en la producción de la hormona del crecimiento a través de experimentos "muy simples", como por ejemplo, tenía "dos o tres perros hermanos, a uno de ellos le sacaba la hipófisis y ese perro no crecía", contó el investigador y explicó que "cuando se le administraba un extracto de hipófisis, el perro volvía a crecer".

"En aquel entonces era un hallazgo experimental, pero después se usó en humanos, con hipófisis cadavéricas donde se le sacaba la hormona del crecimiento y se hacía crecer a chicos chiquitos", añadió .

"Luego se hizo una hormona de crecimiento recombinante en bacterias, que es el caso de Messi", apuntó De Nicola y contó que tuvo la oportunidad de hablar en España con uno de los médicos endocrinólogos que trató al futbolista.

"Con la hormona de crecimiento recombinante lo hicieron crecer alrededor de ocho centímetros", detalló el investigador y se emocionó al pensar cómo, a través del tiempo, "lo que hizo Houssay en los perritos pasó a Messi".

"La cosa cambió mucho, pasaron los años y varió la tecnología, pero el principio es el mismo", concluyó.

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