19/09/2021 12:06 - La democracia en Chile

La baja participacin en las elecciones puso al voto obligatorio en el centro del debate

El actual sistema deinscripcin voluntaria produjo unprogresivo envejecimiento del padrn electoral, debido a la baja proporcin de jvenes que se inscribapara poder participar de los comicios. El apoyo poltico a la obligatoriedad crece cada vez ms en todo el arco poltico.

Por Ivn Gajardo Millas

Desde el retorno a la democracia en 1990 se empezó a observar una baja incripción de jóvenes para participar de los comicios.
Desde el retorno a la democracia en 1990 se empez a observar una baja incripcin de jvenes para participar de los comicios.

La efervescencia poltica de los ltimos aos, en medio de un ao eleccionario de difcil pronstico y una Convencin Constituyente impuesta por el estallido social de 2019, repuso el debate sobre el voto obligatorio en Chile, un pas cuyos ndices de participacin electoral en picada pesan como un grave dficit democrtico.

En medio de febriles negociaciones, resistencias, avances y retrocesos, por estos das avanza en el Congreso chileno un proyecto que busca restablecer la obligatoriedad y -segn enfatizan los medios locales- recuperar los niveles de participacin necesarios para enfrentar los desafos que la democracia y el pas enfrentarn en los prximos aos.

La dictadura militar de Augusto Pinochet se inici en 1973 y culmin con el plebiscito del 5 de octubre de 1988, en el que la ciudadana expres mayoritariamente su deseo de retornar al sistema democrtico. En esa oportunidad la poblacin se inscribi masivamente en los registros electorales y se lleg a un nivel histrico de participacin en las elecciones generales de 1989.

Previo a la dictadura y durante buena parte del siglo XX en el pas haba regido el voto e inscripcin obligatoria en el registro electoral, sistema que qued congelado por 17 aos.

Desde el retorno de la democracia en 1990, ahora bajo un sistema de inscripcin voluntaria y voto obligatorio, se empez a observar un progresivo envejecimiento del padrn electoral, producto de la baja proporcin de jvenes que se inscriba para luego poder participar.

Buscando revertir esa tendencia, el primer Gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010) patrocin cerca del final de su mandato un proyecto que invirti los tantos: estableci un sistema de inscripcin automtica, pero simultneamente el voto pas a ser voluntario.

Durante el primer Gobierno de Michelle Bachelet se implementó un sistema de inscripción automática pero con voto voluntario, que fracasó. Foto AFP.
Durante el primer Gobierno de Michelle Bachelet se implement un sistema de inscripcin automtica pero con voto voluntario, que fracas. Foto AFP.

Poco ms de diez aos y varias elecciones despus, la estrepitosa cada en la participacin -menor al 50% para las presidenciales y 40% para municipales- dio cuenta de que el intento termin en un rotundo fracaso, paradjicamente en medio de un amplio consenso ciudadano sobre el voto voluntario.

"El actual debate sobre la necesidad del retorno al voto obligatorio se vena cuajando hace tiempo. Las encuestas ya mostraban cinco aos atrs un creciente apoyo, que aunque sigue siendo levemente minoritario, atraviesa buena parte del arco poltico" seal el Doctor en Ciencia Poltica e investigador, Alfredo Joignant.

El debate finalmente se impuso ahora y, segn Joignant, hay que entender que con el rgimen de votacin voluntaria los partidos crean sus nichos electorales y el electorado es conocido de memoria, "por consiguiente el incentivo para expandir el electorado con la obligatoriedad es bajo".

Sin embargo, esto "deja de ser cierto cuando el abstencionismo crece y, por tanto, tambin la legitimidad de los resultados", advirti.

Por eso, actualmente cada vez crece ms el apoyo a una vuelta al voto obligatorio en todo el arco poltico chileno.

Un punto curioso es que este creciente consenso tambin se produca -aunque en sentido contrario-, cuando se pas al voto voluntario y quienes impulsaban esta modalidad confiaban transversalmente en que reducira la cada de la participacin.

El modelo del voto voluntario "era mayoritario en la derecha, pero tambin en la centroizquierda, pese a los reclamos de cientistas polticos que advertamos el sesgo de clase propio de ese sistema", acot Claudia Heiss, de la Red de Politlogas de Chile.

En la actualidad, explic la analista, ante la escasa credibilidad del sistema poltico y de los partidos, lo que crece nuevamente es la adhesin al voto obligatorio "entre las dirigencias polticas de todos los sectores".

"Aunque persiste un sesgo pro-voto voluntario en la derecha", acot.

Esto ltimo se explica por dos razones: una ideolgica, especialmente entre los grupos liberales de la derecha que conciben el voto como un derecho y no un deber; y otra estratgica, al suponer que el voto obligatorio "moviliza a sectores populares que podran beneficiar a la izquierda", asegur la politloga.

Para Heiss, el estallido social de octubre de 2019, que sacudi la realidad poltica del pas y termin impulsando una nueva Constitucin que reemplazar la heredada de la dictadura, actu como catalizador del debate y lo reimpuso con fuerza en la agenda pblica.

No obstante, ste "no se reduce a la contingencia de este proceso constituyente", advirti la profesora de Ciencia Poltica de la Universidad Catlica de Chile y tambin miembro de la Red de Politlogas, Julieta Surez.

En el Congreso, la oposición está favor del voto obligatorio y el Gobierno de Sebastián Piñera es quién pone objeciones.
En el Congreso, la oposicin est favor del voto obligatorio y el Gobierno de Sebastin Piera es quin pone objeciones.

La acadmica record que este proceso incluye tres hitos, dos de ellos con voto voluntario (el plebiscito del 25 de octubre de 2020 y la eleccin de convencionales el 15 y 16 de mayo de 2021, ambos ya realizados) y el plebiscito de salida del 2022, que de manera extraordinaria se realizar con voto obligatorio y sanciones a quien no voten, segn lo ya acordado por casi todo el arco partidario.

"El punto es si, como en el caso de la ley de paridad de gnero, que rigi para la eleccin de convencionales, va a tener vigencia una vez o para todas las futuras elecciones".

En relacin a los apoyos y rechazos que el proyecto concita entre las principales fuerzas polticas chilenas, Surez indic que en el Congreso "a grandes rasgos la oposicin est favor y el Gobierno (de Sebastin Piera) es quin pone 'palos en la rueda'".

"La derecha no apoya el voto obligatorio y como Gobierno no lo impuls" explic y record que "en un pas tan presidencialista como Chile es muy difcil que salgan reformas del Congreso sin apoyo de la Presidencia", destac.

Adems, interpret que "en cierto sector de la oposicin, a veces apoyan ms para la tribuna y nunca terminan por ponerlo como prioridad. Entonces, si bien hay un acuerdo en que el voto obligatorio sera deseable entre el Frente Amplio, el PC y algunos integrantes del Partido por la Democracia (PPD), despus hay menos acuerdos sobre la letra chica".