16/09/2021 08:29 - opinin

La Noche de los lpices: mltiples voces, ms all de las efemrides

Cada 16 de septiembre se rememora uno de los das ms tristes de la historia argentina, conocido como La noche de los lpices. Este ao se cumplen 45 aos de esas jornadas, en las que diez estudiantes de secundaria de la ciudad de La Plata fueron detenidos por miembros de la Polica bonaerense, y uno de los cuatro sobrevivientes, Emilce Moler, autora del libro "La larga noche de los lpices: relatos de una sobreviviente", record para Tlam este hecho que vivi con 17 aos.

Emilce Moler

Por Emilce Moler

"Qu pensaste cuando te detuvieron? Sabas lo que te poda pasar? Por qu no te fuiste de La Plata? Cmo resististe? Vali la pena? Te arrepentiste? Cmo saliste adelante? Cmo era militar?".

Cada 16 me interpelan stas y otras tantas preguntas. Buceo en mi interior, viajo al pasado, me sito en el presente para poder responderlas, acercando la brecha de apenas 45 aos…

La construccin de las memorias colectivas no slo est en pugna en las interpretaciones del pasado, sino en los significados de lo que somos hoy como sociedad.

Ya hemos visto que el mero hecho de recordar, u olvidar, determinados acontecimientos no nos garantizan su carcter transformador, debemos complejizar los procesos de transmisin de la memoria.

Y es en cada 16 de septiembre que se nos presenta, a quienes sentimos el deber de conmemorar el trgico hecho de la Noche de los Lpices, una oportunidad para evocar imgenes, tejer tramas de la memoria y, sobre todo, proyectar nuevos horizontes.

Es nuestro desafo promover y generar espacios para que las nuevas generaciones expresen los conflictos, las contradicciones, las dudas que generan estos temas. Esto no es solo necesario sino sumamente motivador para que puedan apropiarse de la historia reciente. No nos debe asustar, ni paralizar este tipo de situaciones, hay que tener en cuenta que para los y las estudiantes las controversias y tensiones, funcionan como una especie de antdoto ante situaciones que les resultan lejanas y colaboran en el proceso de produccin del relato histrico.

Mucho hemos avanzado como sociedad con estos legados. Las nuevas generaciones aprendieron de nuestra historia, que hay que dar batalla, a no resignarse, a valorar y defender la vida. Que la democracia se construye da a da, que hay que fortalecerla, que la participacin en las instituciones es trascendente.

Porque la construccin de una sociedad ms justa y equitativa lleva tiempo, es una profunda disputa de poderes, de intereses enfrentados, de construcciones simblicas y culturales. Lleva esfuerzo, incomoda.

Y as lo entienden los y las jvenes que se hacen presentes en las calles, en marchas, entre banderas, con sus nuevas reivindicaciones, con la fuerza de los movimientos feministas, en las luchas por el aborto legal, por el cuidado del ambiente. Se apropian de la historia reciente, protagonistas de su poca, marcan nuevas agendas, actividades, valores.

Este ao, tan particular, donde no dejamos atrs por completo la pandemia, pero comenzamos a transitar nuevas cotidianeidades, los y las adolescentes toman las voces narradas en primera persona, y las multiplican con sus propios lenguajes, con sus propias maneras, con sus nuevos estilos. En sus apps, videos, canciones, encuentros virtuales, podcast y un sinnmero de mensajes que dicen No al olvido.

Desde las pantallas se debate, se celebra y se milita que nos encontramos en los umbrales de las vacunas para adolescentes. Y esto no es menor, porque un joven vacunado es un joven que est mejor preparado para para disfrutar la vida y eso, eso vale mucho.

El desafo es que las voces se escuchen no solo en las efemrides, sino cada da a da, en cada momento, en cada decisin. Que no sean susurros, sino que suenen fuertes, altas, potentes… como en las banderas en las emblemticas marchas del 16.

Un nuevo septiembre que trae consignas por la memoria de quienes no estn, contra el olvido, la verdad, justicia y en especial…. Para defender la vida que queremos.