14/09/2021 09:14 - Entrevista

Figueras: "Las historias de horror existirn mientras necesitemos exorcizar los dolores padecidos"

"Todos los demonios estn aqu"transcurre durante la crisis argentina del 2001.
Figueras sostiene que el gnero de ficcin ms adecuado para contar la historia argentina de los ltimos 50 aos es el terror y se pregunta: "Qu otro envase narrativo puede transmitir mejor lo que significaron los aos de la dictadura, convivir con los fantasmas de los desaparecidos, el trauma de las hiperinflaciones, la fiesta artificial del uno a uno y la desintegracin del pas que casi nos llev puestos en el 2001?"

Por Carlos Daniel Aletto

Nacido en en Buenos Aires en 1962, el escritor trabajó en el diario Clarín y la Revista Humor.
Nacido en en Buenos Aires en 1962, el escritor trabaj en el diario Clarn y la Revista Humor.

Como una criatura de su tiempo, inevitablemente un manojo de contradicciones "como lo fuimos todos durante los 90", un buen hombre que no puede evitar ser frvolo, un buen mdico que no puede dejar de pensar en la guita que debe, un padre amoroso "que no tiene la ms puta idea respecto de cmo ser buen padre", define el escritor Marcelo Figueras a Toms Pons, el protagonista de su novela "Todos los demonios estn aqu", al que caracteriza tambin como "un tipo que necesita, imperiosamente, despertarse de la pesadilla que supuso el siglo XX".

La novela publicada por Alfaguara transcurre durante la crisis argentina del 2001. Figueras sostiene que el gnero de ficcin ms adecuado para contar la historia argentina de los ltimos 50 aos es el terror y se pregunta: "Qu otro envase narrativo puede transmitir mejor lo que significaron los aos de la dictadura, convivir con los fantasmas de los desaparecidos, el trauma de las hiperinflaciones, la fiesta artificial del uno a uno y la desintegracin del pas que casi nos llev puestos en el 2001?", dice a Tlam.

La trama se centra en el psiquiatra Toms Pons, que trabaja en el Hospital Alvear. Al clima social de la ciudad de Buenos Aires se le mezclan sus conflictos personales: se separa de la madre de su nico hijo. Los problemas econmicos aumentan y, en ese momento, recibe una oferta que no puede rechazar: un puesto jerrquico en una ignota clnica en una isla del Delta de Tigre. Comienza a trabajar en la casona antigua donde funciona la clnica rodeada de la naturaleza lugarea. Los internados recorren el jardn tranquilamente. Sin embargo gradualmente el protagonista empieza a divisar situaciones extraas que se resuelven de manera muy violenta, desdibujando las fronteras entre lo real y lo fantstico.

Nacido en en Buenos Aires en 1962, el escritor trabaj en el diario Clarn y la Revista Humor. Es autor de "Kamtchatka", "El muchacho peronista", "El negro corazn del crimen". Con su nueva novela "Todos los demonios estn aqu", Figueras hace confluir a uno de sus autores favoritos Stephen King con los personajes y la cartografa de la "Divina Comedia" de Dante Alighieri en una Argentina embrujada.

- Tlam: Por qu elegiste el contexto de la crisis del 2001 para escribir esta historia?

- Marcelo Figueras:
Gracias a la dictadura nos transformamos en un pas-casa embrujada, donde pretendamos vivir como si nada raro pasase mientras infinidad de fantasmas -como el del padre de Hamlet, pero multiplicado por 30.000- nos reclamaban justicia y la posibilidad de obtener una simple sepultura donde llevarles flores. Con el retorno de la democracia pensamos que nos habamos ganado el derecho de pasar de pgina (y de cambiar de gnero, claro), pero de a poco advertimos que no iba a ser posible. Haba demasiados esqueletos ocultos en cada sitio que pisbamos, en el sentido metafrico... pero tambin en el literal! Y los problemas no resueltos fueron aflorando de a uno, como muertos vivos, hasta tornar imposible la vida cotidiana.

El 2001 fue clave en ese sentido: el ao en que todas nuestras deudas impagas -en materia de economa, pero tambin de poltica y de justicia- acudieron a buscarnos, a rodearnos, a asfixiarnos.

La crisis econmica deriv en crisis institucional y se sucedieron presidentes como moscas, en cuestin de das. Nunca pude olvidar esa impresin: era como si la Argentina se hubiese convertido en el Valdemar del cuento de Edgar Allan Poe, un cuerpo que est muerto pero no lo sabe y se desintegra de golpe cuando se le recuerda su condicin. Me pareci que era un escenario ideal para ubicar la historia de un profesional de la salud mental -esto es, un experto en desintegracin mental- que se descubre en una situacin tan extrema que pone en riesgo su propia cordura.

-T.: Cul es la importancia de la "Divina Comedia" en tu novela?

-M. F.:
El libro de Dante Alighieri llev a la cultura occidental de paseo por el Infierno. El circuito que imagin entonces sigue vigente en nuestra imaginacin, que no olvida al barquero Caronte que transportaba las almas, ni al centauro Neso que patrullaba el Crculo de la Violencia, ni a la mismsima organizacin concntrica del Averno. Entre nosotros, Borges y Bioy Casares bautizaron su coleccin de libros policiales con el nombre de "El Sptimo Crculo" - que es precisamente aquel que custodiaba el centauro, donde los violentos reciban justo castigo.

En mi novela, los signos que remiten a la "Comedia" son lo que ponen en la pista a mi protagonista, el psiquiatra Toms Pons, sobre las caractersticas de su propio viaje. Para llegar al neuropsiquitrico que acaba de contratarlo, Pons debe subirse a una barcaza. Cuando llega a la isla del Tigre donde se alza el instituto, descubre sobre un muro de piedra la misma inscripcin que Dante puso en la puerta del Hades: "Por m se va a la ciudad doliente; por m se va al dolor eterno; por m se va hacia la gente perdida". Pons sabe poco y nada respecto del libro de Alighieri, pero con el correr de los das empieza a entender que lo suyo tambin ser una suerte de temporada en el infierno.

-T.: Stephen King es un referente en la genealoga de la novela?

-M.F.:
King es uno de mis autores favoritos, desde la adolescencia. A muchos lectores les cuesta digerir los elementos fantsticos o de terror en la literatura, pero King tiene una tcnica maravillosa para conducir hasta al lector ms escptico por el camino que a l ms le gusta. Suele tomarse todo el tiempo del mundo para construir un relato realista y presentar personajes verosmiles, con los que enseguida te vinculs emocionalmente. Y una vez que te enganchaste con esa gente, quers saber qu ser de ella, pase lo que pase. No importa que lo que le salga al cruce sea un auto con voluntad propia o un vampiro: como ya te enredaste con los personajes, vas a seguir leyendo, porque a esa altura lo que ms te importa es saber qu pasar con ellos.

En mi novela proced de forma parecida. Mi intencin era que los lectores se familiarizaran con el protagonista, que identificaran la circunstancia del pas -y de la ciudad- durante los ltimos meses del fatdico ao 2001. Una vez que te sents adentro de ese mundo, la irrupcin de lo fantstico ya no te molesta: slo quers saber qu va a ocurrir a continuacin. Receta King ciento por ciento: el tipo es un narrador descomunal!

El otro sentido en el que reconozco la influencia del flaco es la forma en que utiliza el elemento terrorfico. En los relatos de King, el horror no aparece simplemente para hacerte saltar de la silla, al modo de los golpes de efecto de tanto cine de terror de hoy. King usa algo monstruoso para hacernos contemplar y pensar sobre, nuestros miedos ms reales. "El resplandor" surgi de reconocer en s mismo impulsos violentos, potenciados por la intoxicacin alcohlica, que lo hicieron replantearse su vida. Cuando se lo usa de este modo, el gnero de terror deja de ser tan slo un pasatiempo y se convierte en una suerte de exorcismo literario: te ayuda a metabolizar tus miedos... y tambin tus demonios, claro.

Con su nueva novela "Todos los demonios están aquí", Figueras hace confluir a uno de sus autores favoritos Stephen King con los personajes y la cartografía de la "Divina Comedia" de Dante Alighieri en una Argentina embrujada.
Con su nueva novela "Todos los demonios estn aqu", Figueras hace confluir a uno de sus autores favoritos Stephen King con los personajes y la cartografa de la "Divina Comedia" de Dante Alighieri en una Argentina embrujada.

-T.: Cul es el rol del personaje llamado Sopha?

-M.F.:
Ella es una suerte de mash up, como se dice ahora, de dos personajes claves de la Comedia de Dante Alighieri. Por un lado, opera como versin femenina de Virgilio, el poeta histrico a quien Alighieri eligi en su poema para que lo guiase por el Infierno. Sopha acompaa a Pons en su descenso personal, sin ella Pons se perdera. Sobre el final, quiero creer que ella deja de ser Virgilio para adoptar ms bien el rol de Beatriz, que para el Dante encarnaba el ideal femenino - la mujer que lo condujo al Paraso. Claro, en este caso sera una versin de Beatriz un tanto ms sexy y proactiva: una mujer de este tiempo, bah.

-T.: Cortzar deca que la realidad es porosa y que por esos huecos entra lo fantstico. Por qu huecos de la realidad entra lo fantstico en tu escritura?

-M.F.:
Me parece que la relacin entre realidad y ficcin es ms bien paradojal, a la manera del gato de Schrdinger. Me refiero al fsico que debati con Einstein en 1935 y plante un ejercicio hipottico, en el cual meta a un gato dentro de una caja y postulaba que era posible que el gato estuviese vivo y muerto al mismo tiempo. Realidad y ficcin tambin estn dentro de la misma caja, modificando constantemente sus estados. Lo que te pasa es lo que te lleva a imaginar ciertas ficciones y no otras, a plantearte qu querras que ocurriese, o qu podra ocurrir. Y una vez que exploraste ese universo paralelo, hipottico, lo que experimentaste modifica tu realidad. En ltimo trmino, escribir ficcin es una forma alternativa de pensar la realidad, por fuera de la lgica cartesiana. Funciona como un simulador de vuelo: te permite elevarte por encima del nivel del suelo, sin exponerte al riesgo de que te hagas moco.

En el caso de la relacin entre la realidad argentina y el gnero de horror que cuenta tan bien su ltimo medio siglo, la cosa sera parecida. Historias de horror seguir habiendo, mientras necesitemos exorcizar los dolores padecidos. Pero para que el horror deje de ser el gnero que mejor nos cuenta, hay que cambiar la realidad -o sea, reescribirla. Reducir sus races a la mnima expresin: la miseria, la injusticia, la desigualdad de oportunidades. Esa es una escritura en la cual todos estamos involucrados, lo queramos o no. En lo que hace a la ventura de un pas, todos los ciudadanos somos co-autores, y de nadie ms depende dejar de contar cosas terribles y rastreras para empezar a escribir, en cambio, pginas bellas.