14/09/2021 08:41 - Fenmeno

La literatura argentina de terror se reposiciona a partir de premios y nuevas traducciones

Desde que Mariana Enriquez gan el Premio Herralde de Novela por "Nuestra parte de la noche" en 2019, el terror local dej de ser un gusto de nicho para convertirse en inters masivo y bestseller. Luciano Lamberti, Mara Beln Aguirre y Agustina Bazterrica analizan cmo el gnero evolucion en los ltimos aos.

Por Dolores Pruneda Paz


La literatura de terror atraviesa un tiempo de reposicionamiento, de la mano de autoras multipremiadas y cada vez ms traducidas, con obras adaptadas a nuevos formatos y una hibridacin que tiene en el realismo una de sus facetas ms inquietantes, al tiempo que se prolonga un contexto global de emergencia sanitaria que expande los mrgenes de interpretacin de lo presuntamente fantstico y las posibilidades de lo real.

El horror histricamente fue un gnero cultivado por escritoras -Ann Radcliffe (1764-1823) es una pionera de la novela gtica y Mary Shelley (1797-1851), otra britnica, la gran creadora de monstruos, pero nunca antes, como de ahora a un tiempo atrs, han sido tantos los reconocimientos recibidos por autoras locales. Sobre esto reflexionan las escritoras Agustina Bazterrica, Mara Beln Aguirre y Luciano Lamberti.

Desde que Mariana Enriquez gan el Premio Herralde de Novela por "Nuestra parte de la noche" en 2019, el terror local dej de ser un gusto de nicho para convertirse en inters masivo y bestseller. Despus, la autora de "Los peligros de fumar en la cama" asumi la direccin de Letras del Fondo Nacional de las Artes y se desat una polmica cuando lanz la convocatoria al premio literario de la institucin, que qued delimitado al terror, la ciencia ficcin y la fantasa.

La decisin de que la distincin sea para una obra que se ocupe de lo siniestro, en momentos inverosmiles de pandemia y aislamiento, sirvi para sacar otra vez sac al gnero del nicho e instalarlo en las redes. La obra ganadora fue finalmente el poemario "Siamesas" y recay en otra mujer, Mara Beln Aguirre.

Si el boom del horror que comenz en los 70 con Stephen King como estrella indiscutida, capaz de liar lo sobrenatural con lo cotidiano como nadie, en la Argentina ese fenmeno lleva 10 aos con voces como las de Mariano Quirs, Celso Lunghi, Diego Muzzio y Federico Falco (con un componente pesimista ms fuerte, menos conciliatorio). Hoy el podio local lo ocupan Enriquez y Samanta Schweblin, con novelas como "Distancia de rescate", prxima a estrenarse en su adaptacin audiovisual en Netflix.

El escritor Luciano Lamberti.
El escritor Luciano Lamberti.
"Leo libros, no me importa si estn escritos por mujeres o por hombres", dice a Tlam otro potente representante del gnero, Luciano Lamberti. Libros a los que se accede a travs de un canon histrico de buena literatura -preferentemente blanca, heterosexual y masculina-, y de un mercado que hasta no hace mucho distribua y comercializaba, preferentemente, ese canon y que ahora lo ha ampliado, en coincidencia con la cuarta ola feminista que, fagocitada por el capitalismo, alcanza circuitos comerciales y cubre con su manto la idea de lo polticamente correcto.

Este ao Agustina Bazterrica renov el reconocimiento a su novela "Cadver exquisito", que haba ganado el Premio Clarn de Novela, y que ahora tiene el Premio Ladies of Horror Fiction, traducida por la canadiense Sarah Moses y publicada como "Tender is a flesh" (Tierna es la carne) por la editorial estadounidense Scribner. Tambin este ao otra argentina, Ana Llurba, gan el premio Celsius con "Constelaciones", cuentos que espera publicar para fin de ao, en Argentina, el sello independiente 17 grises.

La escritora María Belén Aguirre.
La escritora Mara Beln Aguirre.

"A la hora de pensar el canon, me prefiero no binaria, andrgina, ni hombre ni mujer, todo a la vez -dice Mara Beln Aguirre-. El horror estuvo siempre, quizs ahora nos baste un vistazo para advertirlo, pero el canon se desplaza, es movedizo y es en los mrgenes barrosos donde se cuecen las habas de la verdad humana. El canon complace. Los mrgenes, no. Son incorruptibles, aunque tal vez en lo hondo de su ingenuidad algn soador aspire al desangelado trono del consenso".

-Tlam: Cul e la potencia que la hibridacin, hoy presente en todos los gneros le aporta a lo siniestro?

-Luciano Lamberti:
Mi generacin se cri leyendo pero tambin viendo pelculas en la tele, y creo que en ese sentido nadie puede distinguir muy claramente entre alta y baja cultura. El hecho de que pocos escritores argentinos puedan vivir de lo que hacen tambin es muy liberador: no tenemos esa clase de presiones.

-Mara Beln Aguirre: La hibridacin explora y comunica, crea una ilusin de libertad creativa pero tambin pone de manifiesto un desasosiego de fondo, una esttica de la insatisfaccin que busca y busca, da vueltas la casa, rompe todo, quiere encontrar y en ese afn por hallar para seguir estando crea pastiches ms o menos kitsch, ms o menos camp. Pienso en la hibridacin de los gneros cinematogrficos cuando la industria atravesaba una crisis que la llev a promover maridajes de lo ms inusuales; retos que desafiaban al purismo, para convocar a pblicos masivos. Es el miedo a la extincin lo que potencia lo probable.

Agustina Bazterrica.
Agustina Bazterrica.
-Agustina Bazterrica: En nuestro pas el terror no se ubic en una zona central como ocurri en Estados Unidos, con escritores dedicados al terror como Shirley Jackson, Poe, Lovecraft. Si bien nuestros escritores incursionaron con algunas obras con atmsferas ominosas, siniestras o con cierta maldad psicolgica -Quiroga en "La gallina degollada"; Silvina Ocampo en "Cielo de claraboyas" o "La novia del muerto" de Manuela Gorriti - el terror se movi por zonas marginales y esa es su mayor fortaleza, porque permiti mayor libertad, ahondar en el riesgo y en la experimentacin y eso implica salirse del cors, hibridar. Un buen ejemplo es "El Matadero", de Echeverra, nadie lo definira como un cuento de zombies verdad?

-T: Por qu el cruce con el realismo es el que ms convoca hoy?

-L.L:
La herencia de Stephen King y lo que hizo en trminos de realismo es muy fuerte, es el Borges del gnero: medio ineludible pasar por l para pensarlo. Pero Cortzar me ense que darle argentinidad, un marco reconocible por el lector, es mucho ms interesante a la hora de introducir lo sobrenatural.

-M.B.A: En su factura ms ntima el realismo est hecho de morbo, que es la forma degradada de la empata, una suerte desgraciada de divina mmesis que replica hasta el abismo lo horrendo, una emocionalidad desapegada que mata lo poco humano que nos queda. Desde el Gnesis hubisemos querido asistir primeros a la escena del crimen de Can, conocer en detalle la metodologa fratricida y no tener que conformarnos con el interrogatorio admonitorio de Dios y todo lo que de l se infiere. Y aqu, sin habrmelo propuesto, he hibridado al terror con el gnero policial, a travs de una trama discursiva de predominancia religiosa. La hibridacin es un hecho inexorable. Una fatalidad humana.

-A.B: Escribimos sobre lo que conocemos, incluso aquello desconocido o sobrenatural forma parte de las posibilidades de realidad y est hablando de ella. Drcula representa al noble que le chupa la sangre a los humildes. Los zombies son la masa de desclasados, los marginales que representan una amenaza. El fantasma habla de nuestro miedo inmemorial a la muerte, porque es el nico que pudo regresar.

-T:Hay algo de poca en la aceptacin en ascenso de este gnero?

-M.B.A:
El triunfo de la no ficcin no implica necesariamente la derrota de la ficcin, sino un triunfo rarificado de la solidaridad. Esto no es fatal. Es mvil, retornable. Cuando la no ficcin nos agobie, la literatura ficcional volver. Creo que la pandemia ha provocado un fenmeno de manifestacin dual: promovi la pasividad del lector/ consumidor compulsivo que devora lo escabroso y ha despertado o ratificado el orculo barthesiano de la muerte del autor; esto ltimo, solo y solo s el autor tiene la gentileza de salirse del encuadre y dejar al lector la sugestiva tarea de imaginar. Existiran, pues, a mi parecer dos clases de lectores: el lector que lee y el lector que escribe. Yo escribo para este ltimo.

-A.B: El capitalismo salvaje nos ensea a naturalizar la crueldad, ese capitalismo que toda persona perpetua porque somos hijos e hijas y ese sistema en el cual estamos insertos se traslada a las narraciones, a la ficcin. Algunas de esas obras lo ponen en cuestionamiento, nos corren de esos lugares y nos obligan a pensar qu naturalizamos y por qu.

-T: A qu responde el aumento de autoras en la oferta editorial y librera?

-A.B: Escriben buena literatura, hablan de la condicin humana, tocan temas universales que duelen de tal manera que una los puede tolerar y sus voces son iluminadoras. Adems, durante siglos se ley el punto de vista de escritores hombres, blancos, heterosexuales, ahora hay una necesidad sumar las otras voces, de ver cmo piensa la otra mitad del planeta: mujeres, trans, no binarias.

-T: Esta apertura general en la escucha hacia las voces que el canon a dejado fuera habilita a otra disposicin a la hora de escribir y pergear tramas?

-A.B:
Si, porque desde siempre escribo sobre lo que me interpela, sobre lo que me incomoda. Y uno de los temas en los que pienso, sobre los que leo, es la complejsima matriz del patriarcado, porque si bien hay un poco ms de apertura y un poco ms de escucha la realidad es que se sigue matando, excluyendo y silenciando a las mujeres entonces, sin dudas, es un tema presente que vuelco en lo que escribo.

-T La pandemia puede haber intervenido en la forma de procesar y asimilar la literatura de horror?

-A.B:
Eso que pareca imposible, completamente descabellado, no lo era. Me pas con mi novela Cadver exquisito, donde aparece un supuesto virus que ataca a los animales y por eso no se los puede comer ms.
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