08/09/2021 16:26 - literatura

Lojo: "Si hay un trasmundo ser un espacio construido a partir de lo que hicimos en esta vida"

En su nuevo libro "As los trata la muerte", la autora recoge historias de personajes enterrados en el Cementerio de la Recoleta en una coleccin de relatos que no excluyen lo sobrenatural.

Por Carlos Daniel Aletto

"Así nos trata la muerte", la nueva colecciòn de relatos de María Rosa Lojo. Foto:Camila Godoy.
"As nos trata la muerte", la nueva coleccin de relatos de Mara Rosa Lojo. Foto:Camila Godoy.

En "As los trata la muerte", Mara Rosa Lojo recrea historias de personajes enterrados en el Cementerio de la Recoleta como Lucio V. Mansilla, Mariquita Snchez de Thompson, Camila O'Gorman o Dominguito Sarmiento a travs de un registro que se permite el experimento y se abre hacia lo sobrenatural, logrando volver verosmil lo increble. "El ms all es una instancia de revelacin, de enfrentamiento a veces muy doloroso y desagradable con la propia verdad. O una oportunidad de aprendizaje", dice la escritora y crtica.

En los relatos publicados por Alfaguara hay muertos que resucitan ms jvenes (o no) en otro lado del mundo o en otro tiempo, fantasmas que se materializan, y un universo paralelo donde se anula y se corrige una historia de exterminio. "As los trata la muerte" es un largo recorrido histrico con variados personajes convocantes: escritores como Victoria Ocampo, Lucio y Eduarda Mansilla, Mariquita Snchez de Thompson, o hijos de literatos y periodistas, que eligieron, cada uno a su modo, tomar las armas (Dominguito Sarmiento y Vicki Walsh).

Hay tambin un heroico jefe de bomberos (Jos Mara Calaza); un mdico y msico (Polidoro Segers) testigo de la masacre del pueblo selk'nam; un playboy arruinado (Macoco lzaga Unzu); una mujer que sostuvo hasta las ltimas consecuencias su derecho a la libertad de amar (Camila O'Gorman).

Lojo tiene un largo entrenamiento tanto en la crtica literaria como en la ficcin histrica. "Historias ocultas en la Recoleta", "La princesa federal", "Amores inslitos de nuestra historia", "Las libres del sur", "Una mujer de fin de siglo" son algunos libros entre decenas de ttulos. "La crtica y la ficcin me han habituado al conocimiento fino y a la imitacin (re)creativa de otras voces", seala Lojo.

Lojo recorrió la ficción histórica en varios libros. Foto:Camila Godoy.
Lojo recorri la ficcin histrica en varios libros. Foto:Camila Godoy.


En la narrativa utiliz siempre como recursos fecundos cartas, diarios personales y desde luego dilogos, donde pueden construirse de manera rica y fluida hechos y personajes. "El ms all es una instancia de revelacin, de enfrentamiento (a veces muy doloroso y desagradable) con la propia verdad", explica la autora en entrevista con Tlam.

- Tlam: Cules fueron tus fuentes para trabajar con los distintos relatos y personajes del libro?

- Mara Rosa Lojo: Obras de ficcin, epistolares, biogrficas, historiogrficas, antropolgicas, mitolgicas, de crtica literaria, siempre guiada por una curiosidad omnvora y detectivesca. Pensando tambin en la curiosidad de quienes me lean, elabor una bibliografa indicativa con los textos principales utilizados en cada cuento.

T.: La muerte puede considerarse la nica justicia que trata a todos por igual?

M.R.L.: La "muerte igualadora" es un gran tpico de la literatura medieval, expresado en los versos de Jorge Manrique que cito en uno de los epgrafes. Hasta ahora, al menos, ningn ser humano pudo evadir el destino mortal, sin importar su clase social, su autoridad o su fama. Pero no es solo eso: las consecuencias de nuestros actos y deseos, nuestros temores y asignaturas pendientes, nos siguen, a todos, siempre.

Si hay un trasmundo, como imagina el libro, no ser un lugar ajeno y exterior, sino un espacio construido a partir de lo que fuimos e hicimos en esta vida. Recibiremos nuestra propia medicina: en eso la muerte va a tratarnos de manera igualitaria. Y qu mejor posibilidad para poner en acto esta idea que la ficcin: ese mbito donde se ejerce, precisamente, la "justicia potica"?

T.: Cmo trabaja "As los trata la muerte" la "hermandad" entre sueo y muerte?

M.R.L.: Ciertos relatos podran ser soados: en unos cuantos casos, los personajes han muerto durmiendo, o han ido perdiendo la conciencia bajo el efecto de calmantes. Algunos cuentos parecen construidos como un sueo dentro de otro ("Tu triunfo de ayer", sobre Macoco), o surgir en la semivigilia de un agonizante: as, "Otros recuerdos de viaje", donde la figura fantasmal de Eduarda Mansilla sera tambin la muerte que viene a buscar al historiador Kirkman.

En "Nuevas cartas de mam o El Cielo estaba en Pars", focalizado en la perspectiva de Florencia Thompson, tal vez nos hallamos ante el delirio de una hija que procesa trabajosamente el duelo por su madre y cree seguir recibiendo sus cartas, ahora desde Pars. Tambin podemos jugar con la idea de que todas las vidas son un sueo cuyo despertar se alcanza del otro lado de la muerte.

Cuento tras cuento, sus protagonistas acceden a introspecciones que antes no tenan: "No vi ni pens estas cosas cuando estaba en el mundo", dice Camila. "Pero ahora las veo, tan claras como si se me hubiese descorrido un velo."

El ms all es una instancia de revelacin, de enfrentamiento (a veces muy doloroso y desagradable) con la propia verdad. O una oportunidad de aprendizaje: "Algunos y algunas tienen que completar su educacin aqu", le advierte Fani a Victoria Ocampo, ahora invitada en la "nsula" que gobierna su antigua ama de llaves. A diferencia del "Cielo" o "Infierno" de los catecismos, esta otra dimensin no es esttica. Permite comprender, crecer, cambiar. Incluso arrepentirse del dao que se ha inferido, iniciar una (auto) redencin.

- T.: Por qu el territorio literario de la Recoleta?

- M.R.L.: El primero en definir la Recoleta como patrimonio literario es Sarmiento cuando, en su meditacin sobre el "Da de los muertos", habla de las "novelas tiernas" y "tragedias pavorosas" ocultas bajo las lpidas de cada sepulcro. Esa cita es el epgrafe general de un libro mo anterior: "Historias ocultas en la Recoleta" (2000, con Roberto Elissalde en la investigacin histrica). Veinte aos despus, tomo otra cita de ese mismo texto sarmientino, en la que se define al cementerio como "la patria con cuerpo y alma, la patria del maana", cuyos habitantes sern "juzgados por la Historia". Sarmiento comprende desde el inicio la potencialidad narrativa y el carcter emblemtico y simblico de este espacio: un verdadero palimpsesto de los relatos de la nacin, cifrados en los nombres inscriptos all.

- T.: Se puede considerar el humor como un contrapunto con la tragedia?

- M.R.L.: Es un balance necesario y hay bastante humor en este libro. Muchos personajes terminan tomndose menos en serio: se ven ridculos y falibles, se desacartonan. Tambin son cuestionados por otros con los que dialogan. Todo es parte de su proceso de reconocimiento de s. En casos como el de Macoco, las situaciones humorsticas y grotescas son imprescindibles para su "expiacin".

- T.: Hay una reconstruccin de una "biblioteca" personal, de lecturas en estas historias?

- M.R.L.: Desde luego: Victoria Ocampo, Lucio y Eduarda Mansilla, Sarmiento, Mariquita Snchez, forman parte imprescindible de mis referentes literarios argentinos; los cuatro primeros fueron personajes de otras ficciones mas. Hay deudas inmediatas explcitas en el Prlogo, que hacen a la propuesta del libro, como los "Dilogos de los muertos", de Luciano de Samsata, o la obra teatral "Os vellos non deben namorarse", del gallego Castelao. Y otras implcitas: sin duda resuena por ah la escenografa infernal de "Adn Buenosayres"; creo que el cuento ms "cacodlfico" es "El rey del fuego".

En todo el trasfondo se cruzan filosofas y poticas: de Blake a Goethe, de Swedenborg a Caldern de la Barca. Y lecturas sobre mitos, chamanes y pueblos originarios. El ms all y sus paradojas me interesan desde siempre; por eso escrib "Historias del Cielo" (2010) incluido en la compilacin de microficciones lricas "Bosque de ojos".

- T.: Qu podras decir del dilogo entre muertos de distintas pocas y la descripcin del otro mundo...? Y lo contrafctico?

- M.R.L.: La escena del otro mundo tiene distintas modalidades. A veces se trata de mbitos parecidos a los que estos personajes ocuparon en algn momento de su existencia terrenal (el cuarto donde Camila le escribe cartas a la monja medieval Elosa; la casa del Tigre en "Hurfanos"); otras veces viajan a lugares que transitaron en el pasado pero modificados por un futuro que excedi el trmino de sus vidas (cuando Lucio V. Mansilla vuelve a Buenos Aires o Eduarda regresa a Washington); en ocasiones son sitios, para ellos desconocidos, de la geografa contempornea ("Nuevas cartas de mam"), o parodias de algn infierno ("El rey del fuego"). Siempre sorprenden y desconciertan a quienes llegan.

En cuanto a los dilogos entre figuras de distintos tiempos, se deben a sus afinidades profundas ms all de las diferencias (la dramtica apuesta por la libertad de Camila y de Elosa; los destinos similares de los protagonistas de "Hurfanos" y su relacin con sus conspicuos padres). A veces es el contraste lo que los une: Calaza, servidor pblico, se ha consagrado a apagar incendios y el megalmano Nern (a quien va a interrogar al Infierno) presuntamente a provocarlos.