04/08/2021 13:49 - vctima de la dictadura de 1976

La provincia de La Rioja pedir que se modifique el acta de defuncin del obispo Angelelli

El acta de defuncin original, labrada por un juez de la dictadura militar, refera un accidente. Las pruebas actuales, que incluyen condena firme para los asesinos del sacerdote, permitirn corregir aquella deliberada falsedad.

El asesinato, maliciosamente fraguado en 1976 como "accidente"  fue probado en la Justicia y existe una condena firme para los asesinos del sacerdote.
El asesinato, maliciosamente fraguado en 1976 como "accidente" fue probado en la Justicia y existe una condena firme para los asesinos del sacerdote.

El secretario de Derechos Humanos de La Rioja, Dlfor Brizuela, anunci este mircoles que la provincia pedir a la Justicia Federal el acta original de defuncin del obispo Enrique Angelelli, asesinado hace 45 aos en un hecho que agentes de la ltima dictadura cvico militar fraguaron como un accidente automovilstico, para que sea modificada.

"El acta de defuncin fue labrada con mala intencin por el juez Rodolfo Vigo de la dictadura militar. Era un documento que hablaba sobre un accidente y muerte natural. Hoy existe una condena firme para los asesinos de Angelelli y ese documento debe ser modificado", seal Brizuela en declaraciones a la prensa local

El 4 de agosto de 1976, monseor Angelelli era asesinado a manos de efectivos del Tercer Cuerpo de Ejrcito, comandado por el genocida Mario Benjamn Menndez, quien hace siete aos result condenado a prisin perpetua por ese crimen junto con Luis Fernando Estrella.

“Esta maana (por este mircoles) presentamos la nota y esperamos que en poco das nos den la certificacin para seguir avanzando en la modificacin del acta”, asegur el funcionario.

El secretario anunci que “muy pronto comenzar en la Justicia el juicio por el asesinato de Wenceslao Pedernera, que todava no ha sido resuelto”.

“Wenceslao fue el primer laico mrtir asesinado por la ltima dictadura militar, igual que los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longeville, por seguir las enseanzas de nuestro obispo Angelelli, que nos predicaba “viviendo una vida con un odo en el pueblo”.