02/08/2021 07:23 - ANIVERSARIO

Hace 40 aos se cumpla el postergado sueo de ver a Sinatra en la Argentina

A pesar de la debacle econmica que viva el pas con una de las devaluaciones ms feroces de su historia y en medio de los malabares cada vez ms complicados de la dictadura militar para ocultar sus aberrantes crmenes, los argentinos dejaban de lado por unos diez das sus penurias cotidianas para cumplir el sueo de ver actuar en nuestra tierra a la gran leyenda de la cancin popular que, a sus 65 aos, vena por primera vez a ofrecer una serie de conciertos.

Por Hernani Natale

Sinatra en Buenos Aires (foto archivo Roman von Fikstein)
Sinatra en Buenos Aires (foto archivo Roman von Fikstein)


A pesar de la debacle econmica que viva el pas con una de las devaluaciones ms feroces de su historia y en medio de los malabares cada vez ms complicados de la dictadura militar para ocultar sus aberrantes crmenes, los argentinos dejaban de lado por unos diez das sus penurias cotidianas para cumplir el sueo de ver actuar en nuestra tierra a Frank Sinatra, la gran leyenda de la cancin popular que, a sus 65 aos, vena por primera vez a ofrecer una serie de conciertos.

Desde el domingo 2 de agosto de 1981, momento en que aterriz junto a su esposa Barbara en nuestro pas, cada paso que dio "La Voz" acapar la atencin de toda la prensa y la farndula local, se convirti en tema de conversacin diaria de los argentinos y solo encontr una tenue competencia en el inters popular en el inminente campeonato que Boca Juniors estaba a punto de obtener de la mano de la joven estrella Diego Armando Maradona.



En un hecho casi indito en nuestro pas, puesto que hasta entonces no era una plaza habitual para los grandes artistas internacionales, Sinatra brind una exclusiva cena show el 5, 6, 7 y 8 de agosto en el Hotel Sheraton, en donde adems de hosped; y el 9 y 10 ofreci conciertos destinados a un pblico ms popular en el Luna Park.

El sueo de tener a Sinatra en la Argentina fue posible gracias a las largas negociaciones del empresario Ricardo Finkel y al apoyo financiero de "Palito" Ortega, aunque la historia oficial injustamente solo reconoce al cantautor tucumano como nico responsable, tal vez por su popularidad y por el rojo en el balance de las cuentas finales que debi afrontar, a raz de una suba del dlar de alrededor del 200 por ciento desde la firma del contrato.

Ms all de eso, los seis shows que llevaron a un extremo inusitado las capacidades de producir un show que haba en el pas, y que concitaron la atencin del pblico y de los famosos que no queran perderse la oportunidad de ser parte del acontecimiento, marcaron un antes y un despus en la historia de conciertos clebres que se dieron en Argentina.

The Best is Yet to Come - Frank Sinatra


"La llegada de Sinatra al pas en lo artstico era un sueo imposible, algo que se pensaba que nunca iba a pasar. Era algo impensable as que se vivi de esa manera, como algo que nunca iba a pasar pero finalmente estaba pasando", grafic en dilogo con Tlam el periodista Diego Mancusi, autor junto a Sebastin Grandi, de "Operacin Sinatra", un libro que cuenta los pormenores de esa visita.

Pero adems del fervor popular, que se extendi a la farndula argentina que se desviva por asistir al concierto con el inconfesable deseo de aparecer en las fotos junto al artista; la visita de Sinatra fue un tema de Estado para la dictadura militar, que en esos meses haba ubicado al represor Roberto Viola en la Presidencia de la Nacin.

"Haba una decisin de la dictadura de mostrarse de cara al mundo como un pas abierto con el fin de esconder las cosas que estaban pasando y que se empezaban a conocer en el resto del mundo. Era parte de esa famosa `campaa antiargentina que haba que contrarrestar", advirti Mancusi al recordar la reunin que el dictador Viola mantuvo con Sinatra, del mismo modo que meses atrs lo haba hecho con Queen.

El propio Sinatra colabor con las intenciones de lavado de imagen de la dictadura hacia el mundo cuando en la nica entrevista que concedi en el pas, para la revista Gente, dijo que su postergada visita era posible "porque se dieron finalmente las condiciones" y dej en claro expresamente que se refera con eso a la "lucha contra la subversin".

Los shows de "La Voz" en el pas hicieron historia no solo por cumplir un viejo sueo de dcadas de ver a una leyenda en vivo, ni por el contexto en que ocurrieron; sino adems por elevar la vara en lo referente a niveles de produccin en el mbito local.

"El rider de Sinatra en cuanto a pedidos tcnicos era inslito para el pas. Se tuvieron que asociar los sonidistas, los iluminadores para poder cumplir algo que no era negociable. As que, desde el punto de vista tcnico y en lo logstico, fue rupturista por completo para la produccin de shows en la Argentina", puntualiz el periodista.

All es donde entr en juego Peter Deantoni, histrico mnager y productor argentino, que organiz gran parte de los grandes conciertos de figuras internacionales en toda Amrica Latina, a quien precisamente por recomendacin del equipo de trabajo de Joe Cocker –que pocos aos antes haba actuado en Argentina-, contact Bob Kiernan, jefe de produccin de Sinatra, para que realice esa misma tarea en las jornadas de agosto y adems oficie de traductor.

"Me llam desde Sudfrica y yo pens que era un amigo mo que viva en Nueva York y siempre me haca jodas telefnicas. Nos reunimos a los das en el Sheraton, almorzamos y me propuso trabajar con l. De ah fuimos al Luna Park para ver las instalaciones y le dijo a 'Tito' Lecture todo lo que necesitbamos", evoc a Tlam Deantoni.

Entre las particularidades del montaje del show destac el armado del escenario en el centro del Luna Park, como se dispona el ring en las veladas boxsticas, para lo cual hubo que construir unos andamios especiales para colgar la iluminacin, segn detall.

"El sonido fue bastante simple ms all de lo que se pueda pensar, pero para las luces se tuvieron que juntar dos empresas, Quaranta y Fernndez. Tambin haba que desmontar todo lo del Sheraton y llevarlo al Luna Park, porque los equipos eran los mismos. Sinatra pidi un piano en el camarn y hubo que desarmar uno para entrarlo y volver a armarlo. El camarn estaba todo empapelado en un smil terciopelo", enumer Deantoni, al repasar las cuestiones que ms trabajo requirieron.

El premio por su gran labor, adems de algunos intransferibles momentos vividos junto a "La Voz", quien lo llamaba "compadre" por compartir orgenes piamonteses, fue una carta de recomendacin del propio artista a la Embajada de Estados Unidos para que le concedan una visa de trabajo y residencia.

"Gracias a eso viv 15 aos en Estados Unidos y organic la bajada a Sudamrica de todas las grandes figuras internacionales. Las veces que nos vimos tuvo muy buena onda, fue muy amable conmigo, y cuando me entreg la carta y luego vi la visa me dije: `este tipo es muy grande de verdad", remat Deantoni.

Diez das despus de su arribo, Sinatra concluy su visita plenamente satisfecho por el trato recibido y la reaccin del pblico argentino, bajo la promesa de regresar que nunca pudo cumplir.

Pero, ms importante que eso, es que nunca perdi de vista los esfuerzos del equipo de produccin local para cumplir con todos los trminos del contrato a pesar de las enormes dificultades, y supo valorarlo y agradecerlos de manera personal con en los aos subsiguientes, con diversos gestos.