01/08/2021 14:25 - Presente continuo

Cules son los cambios que trajo la pandemia en la percepcin del tiempo

Distintos expertos charlaron con Tlam sobre la nueva forma de entender el tiempo en este contexto pandmico donde crece el uso extendido de la tecnologa y el teletrabajo. Desconcierto, avaricia y multitasking.

Por Ana Clara Prez Cotten

Los cambios que trajo la pandemia en la percepción del tiempo: desconcierto, avaricia y mutitasking (Ilustración  Pablo Blasberg)
Los cambios que trajo la pandemia en la percepcin del tiempo: desconcierto, avaricia y mutitasking (Ilustracin Pablo Blasberg)

Los distintos grados de confinamiento que imprimi la pandemia, el uso extendido de la tecnologa y cierta incompatibilidad de las rutinas hogareas con una demanda desmedida de productividad cambiaron la percepcin que tenemos del tiempo: algunos no saben qu da es, a otros se les pasa la jornada volando, para muchos es difcil acotar el espacio de lo laboral y para todos es complejo lidiar con la incertidumbre.

Por qu los das parecieran colarse entre los dedos? Por qu pasan lento y rpido a la vez? La pospandemia traer otra forma de usar el reloj?

La medicin del tiempo acta, como propone el escritor francs Olivier Marchon en su libro "30 de febrero y otras curiosidades sobre la medicin del tiempo", como un barniz tranquilizador. Cuando se rasga, nos aparece desnudo y no podemos evitar hacernos las preguntas ms esenciales. "Nombrarlo, contarlo, nos da la ilusin de que lo controlamos y permite, tal vez, ahorrarnos la pregunta angustiante sobre su esencia", sostiene.

Los filsofos Diana Sperling y Daro Sztajnszrajber, el psicoanalista Luciano Lutereau y la economista Luca Cirmi analizan la nueva forma de entender este tiempo rasgado.

"No sabemos qu es el tiempo pero intuimos cmo nos afecta. La pandemia inscribi una marca fuerte porque nos da la impresin de que vivimos en un presente constante, una suerte de espera sin un horizonte claro. Lo vital se posterga", advierte la filsofa Diana Sperling. Segn su percepcin, el pasado se achic y el futuro todava no se avizora: "Estamos suspendidos y eso nos acerca a la condicin animal. Me recuerda aquella frase de Nietzsche, en la Segunda consideracin intempestiva: `La vaca que pasta en el prado vive en un hoy perpetuo".

El tiempo nos tiene encorsetados, el presente continuo es como un magma que atrapa. "El futuro hoy es una hendija muy pequea que todava no permite abrir la puerta para ir a jugar", define la autora de "Filosofa para armar", para quien la perpetuacin del presente origina distorsiones en la percepcin.

Al pensar en el paso del tiempo se dan dos fenmenos que parecen contradictorios: la percepcin inmediata y la percepcin retrospectiva estn relacionados inversamente. Es decir, cuando salgamos del magma y recordemos, nos parecer que todo ha transcurrido muy rpido porque no sern tantos ni tan variados nuestros recuerdos.

"Con las distintas formas de confinamiento asistimos a una desestructuracin de nuestra experiencia, del orden temporal y espacial. Cuando se dice que vivimos un suceso extraordinario, esa palabra remite a que se sobrepasa la normalidad construida hasta el momento. El afuera y el adentro, es lo primero que implota. Y despus, el orden calendario, que marca lo productivo, tambin entr en jaque", reflexiona el filsofo y escritor Daro Sztajnszrajber. Para analizar la extraeza que nos genera esta ruptura, le gusta recurrir a aquella escena en la que Hamlet ve al fantasma de su padre y dice: "El tiempo est fuera de quicio".

"La figura del fantasma es interesante porque implica la difuminacin de la frontera entre la vida y la muerte. S, colapsaron las fronteras. Y ante eso, hay una clara reaccin para resistir a ese desajuste: hay intentos de permanecer en la productividad como si nada pasara", advierte el autor de "Filosofa a martillazos".

"Con las distintas formas de confinamiento asistimos a una desestructuracin de nuestra experiencia, del orden temporal y espacial".

Daro Sztajnszrajber


Aun sin caer en aquella idea trillada de que "crisis es oportunidad", el filsofo s cree que la pandemia permiti repensar hasta qu punto nuestro tiempo estaba enajenado. "Se abri una fisura de oportunidades para ir a fondo con otras cuestiones. Kairos, esa deidad griega con un mechn en la frente y una balanza desequilibrada, rompe con lo lineal. Representa la idea de tiempo como ocasin, para mover algo. Ahora se mueve Kairos para repensar nuestros vnculos, la vocacin, la relacin con lo domstico y lo ms existencial", asegura Sztajnszrajber sobre cmo la pandemia, an con todo ese magma de presente continuo que trajo, termin operando sobre el futuro.

Y qu vendra a romper Kairos? Tal vez, una nocin alienada del deseo. "El tiempo ligado a la idea de productividad es una creacin del capitalismo. Antes, se meda por la sucesin de las generaciones. Otras culturas se refugiaron en percepciones circulares", recuerda Sperling, para dejar en claro hasta qu punto se trata de una construccin de poca.

El psicoanalista Luciano Lutereau advierte que hoy la avaricia no solo est ligada a la cuestin econmica: "El tiempo es lo que ms se recorta. Hay un componente en esa avaricia que consiste en llevarlo a algo que se pueda cuantificar, como si fuera un elemento que se puede determinar de esa forma". Lutereau resalta que es justamente en la experiencia amorosa donde no se cuantifica. "Si algo tiene de interesante el amor es que sentimos que el tiempo no entra, que qued afuera de esa experiencia, decimos: "Uy, ya pas", el tiempo nos sorprende", recrea.

Los smartphones, como la representacin ms condensada y popular del uso de la tecnologa, se convirtieron en hogares mviles y su uso nos sustrae de espacio temporal y espacial. Las ecuaciones son las que suelen dejar en claro hasta qu punto el tiempo se licua. Por ejemplo, treinta minutos menos en redes sociales por da implican, a lo largo de un ao, la lectura de treinta libros cortos. Una suerte de dieta detox aparece como la solucin para que el aparato no consuma al usuario: existen aplicaciones que prometen lmites al uso, tcnicas conductuales para adquirir rutinas o hackeos a la adiccin como esconderlo en un lugar secreto de la casa.

La pandemia atent contra ese dique interno que intentaban algunos usuarios previo a la llegada del coronavirus: el aislamiento, el trabajo remoto y aburrimiento sumaron horas frente a las pantallas. Como si fuera una reaccin a esa vida conectada, volvieron las rutinas de raz ms analgica: cocinar, escuchar msica, leer clsicos voluminosos y hasta mirar por la ventana para seguir la rutina de los vecinos.

"Todos estos cambios hicieron que se romantizara menos el teletrabajo, creamos que era ms sencillo cuidar y trabajar desde casa".

Luca Cirmi


El retorno al hogar no necesariamente implic una forma novedosa de administrar las horas sino que, en muchos casos, reforz esquemas de lo ms tradicionales. Luca Cirmi, economista y directora nacional de Polticas de Cuidado en el Ministerio de las Mujeres, Gneros y Diversidad, advierte que en la vida prepandmica subestimbamos qu tanto era el tiempo dedicado al cuidado. "Pero en la pandemia, al salir menos de casa y al ser testigos de cmo otras cosas se paralizaban, vimos cmo el cuidado estuvo ms presente que nunca, como un trabajo sin horario", reflexiona y apunta que las estadsticas del Indec reflejan que en 7 de cada 10 hogares las tareas del hogar se incrementaron y que ese peso recay sobre las mujeres. "Todos estos cambios hicieron que se romantizara menos el teletrabajo, creamos que era ms sencillo cuidar y trabajar desde casa. Por eso es muy importante la nueva ley de teletrabajo que entre los artculos garantiza el derecho a interrumpir la tarea para asumir el cuidado, visibiliza ante la ley horas que antes no existan", sostiene.

Para Sztajnszrajber, asistimos a un cambio existencial: "Ms all de la administracin, la nueva temporalidad nos arroj a repensar los vnculos. Se rompi la dinmica de la familia moderna en la que los padres salan de la casa a trabajar todo el da y se reencontraban a la noche, de forma casi furtiva. Cmo es ser padre y madre todo el da? Vamos a notar cambios en todas nuestras relaciones".

Acelerado o enlentecido, vaciado de recuerdos por el encierro, retaceado por la alienacin de la productividad o invisibilizado en la pantalla de un celular o detrs de las tareas de cuidado, el tiempo pareciera haber perdido su viejo poder de barniz tranquilizador.