28/07/2021 19:02 - deceso

Tamara Kamenszain y una obra que condensa la fuerza de la ficcin para narrar la vida

La autora de "La boca del testimonio", "Una intimidad inofensiva" y "El libro de Tamar" padeca cncer. Fue poeta, ensayista, docente, bibliotecaria, periodista y editora. Recibi distinciones como el Konex de Platino en 2014 y la beca de la Fundacin John Simon Guggenheim.

Por Emilia Racciatti

El último libro que dio a conocer Tamara  Kamenszain fue "Chicas suspendidas".
El ltimo libro que dio a conocer Tamara Kamenszain fue "Chicas suspendidas".

Poeta, ensayista y docente, Tamara Kamenszain fue una autora singular que tom riesgos en su escritura siempre apostando al ejercicio de la memoria y a transformar lo ntimo en literatura, cultivando una obra que supo condensar la fuerza de la ficcin para narrar la vida pero tambin para cicatrizar duelos.

Nacida en Buenos Aires en 1947, Kamenszain fue una formadora de escritores, tarea que desempeaba como docente y fundadora de la primera carrera universitaria de escritura del pas que se dictaba en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) pero esa faceta de gua, una especie de armadora de lazos lectores, tambin atravesaba sus libros, ya que siempre estaban los autores o autoras que la haban inspirado, conmovido para iniciar su escritura.

"Leer y escribir es una dupla que solo puede separarse cuando se levanta la cabeza de las pginas ajenas para volver a inclinarla en las propias", escribi en "Libros chiquitos", el trabajo que form parte de la coleccin Lector&s de la editorial Ampersand en el que cont su encuentro con obras que la impulsaron a escribir, clases que le mostraron nuevas formas de lectura y colegas que la ayudaron a ampliar los sentidos de su oficio como periodista o bibliotecaria en distintos momentos de su vida.


Estudiante de filosofa, periodista cultural y bibliotecaria, Kamenszain es autora de potentes libros de poemas como "La novela de la poesa" -que rene en un solo tomo sus diez libros dedicados al gnero y ensayos como "El texto silencioso", "La edad de la poesa" y "La boca del testimonio" y por estos das haba editado por Eterna Cadencia, "Chicas en tiempos suspendidos", la que se convirti en su ltima publicacin.

Dividido en cinco captulos: "Poetisas", "Abuelas", "Chicas", "Antivates" y "Fin de la historia", el libro indaga en los universos de Delmira Agustini, Juana Bignozzi, Cecilia Pavn o Celeste Diguez pero tambin en sus nietas, en el grupo musical Los Abuelos de la Nada o en Abuelas de Plaza de Mayo.

La autora fue Fue fundadora y asesora general de la Licenciatura en Artes de la Escritura de la Universidad Nacional de las Artes (UNA).
La autora fue Fue fundadora y asesora general de la Licenciatura en Artes de la Escritura de la Universidad Nacional de las Artes (UNA).

Identificada como parte de la generacin de los poetas barrocos junto a Arturo Carrera y Nstor Perlongher, despleg sus reflexiones sobre los gneros y el ejercicio de la escritura en los ensayos "El texto silencioso. Tradicin y vanguardia en la literatura sudamericana", "La edad de la poesa", "La boca del testimonio" y "Una intimidad inofensiva. Los que escriben con lo que hay".

Justamente su reflexin sobre las formas est en "El libro de Tamar", una obra difcil de definir, en la que la riqueza est en la transformacin constante que propone para pensar las palabras, su sonido y la diversidad de su alcance.

Publicado en 2018, este cruce de ensayo y diario, comienza cuando encuentra un poema escrito y dedicado por su exmarido Hctor Libertella durante el proceso de separacin. El papel haba pasado por debajo de la puerta de su departamento pero ella lo encontraba despus de la muerte de quien fue padre de sus hijos: Malena y Mauro.

Lectores sagaces de sus obras, compaeros en el exilio en Mxico, socios de muchas y variadas cotidianeidades, Kamenszain y Libertella aparecen en "El libro de Tamar" como los protagonistas de una historia de amor que asume el desencuentro como parte del cuento.


A partir de ese papel, en el que el escritor jugaba con las seis letras de su nombre, "Tamara", "Tamar amar", "Trama mar", la escritora recupera fragmentos, retazos de esa vida compartida en la que relee tambin a otros escritores: Ricardo Piglia, Josefina Ludmer o Mara Moreno.

Ella lo reconoca como impulsor de su obra, ya que fue quien la convenci de llevar su libro "Los No" a Enrique Pezzoni, editor de Sudamericana en ese entonces y que luego se convirti en el editor y "maestro" de Kamenszain, como lo llamaba ella.

Mientras tanto: Subrayados feministas. Tamara Kamenszain


Entre los lectores de "El libro de Tamar" estuvo el productor Diego Dubcovsky, que convoc a la autora para llevar la historia al cine y fue ella la que propuso a Anala Couceyro para la adaptacin y el guion de la pelcula. "Adaptar algo ya escrito es volver a escribirlo, lo mismo que pasa con las traducciones", cont a Tlam cuando se supo que su libro sera llevado al cine. Ella que siempre respetaba mucho las versiones que hacen los traductores de mismos libros.

Sus textos fueron traducidos al ingls, francs, portugus, alemn e italiano y entre los reconocimientos que cosech estn el Premio Municipal de Ensayo, la beca John Simon Guggenheim, el Konex de Platino y la Medalla de Honor Pablo Neruda. Por "La novela de la poesa. Poesa reunida" haba ganado el premio de la Feria del Libro de Buenos Aires al mejor libro publicado en 2012 y el Premio Lezama Lima de Cuba.

"En mi adolescencia cuando terminaba con algn noviecito alternativamente descubra algn nuevo libro que me consolaba con sus poemas llorones de amor. Eso me hace pensar que la poesa trabaja ms con el objeto ausente que con la presencia. La gente en general suele acercarse a leer poesa cuando tiene que digerir alguna situacin lmite, si no, le suelen huir y dicen que no la entienden. Lo mismo para quien escribe poesa: se dice que los mejores poemas suelen tener que ver con muertes cercanas, grandes prdidas, como si uno encontrara en el reservorio del gnero algo ms directo para decir. Ah las metforas caen, dejan de ser artificios y se pliegan a lo real", dijo en una entrevista con esta agencia.

Reconoca al periodismo como "una verdadera escuela de escritura", lo haba ejercido en la seccin Internacionales del diario La Opinin, donde un jefe le haba dicho: "hay que ir a los bifes". Entonces tom esa consigna como premisa para poner en marcha su escritura.

"El hecho de tener que pensar en un lector definido y no poder delirarse con cualquier libertinaje esttico o gramatical, o el hecho de estar obligado a un poder de sntesis, son herramientas invalorables para despus poner en prctica cuando uno escribe", destacaba.

En La Agenda, donde su hijo -el escritor Mauro Libertella- era uno de los editores, Kamenszain conjugaba sus oficios: como lectora, como docente y tambin como periodista escriba sobre sus lecturas recientes, sobre las formas de escrituras de poetas o autoras que admiraba pero tambin sobre sus artificios, los que descubra en otros y la llevaban a repensar lo que ella pona en prctica como escritora.

En esos textos se detuvo en Aurora Venturini, Karl Ove Knausgrd, Mariana Eva Prez o Cecilia Pavn pero tambin en repasar su rol como gestora en el Centro Cultural Rojas donde lleg convocada por Lucio Schwarzberg, que era director de cultura de la Universidad de Buenos Aires, y la llam en 1984 para hacerse cargo de la funcin de directora de Actividades Extracurriculares.

Y entonces reuni a duplas integradas por Enrique Pezzoni-Alberto Girri, Fogwill-Csar Aira o Jos Bianco-Gustavo Cobo Borda para formar parte de un ciclo llamado Conversaciones. Entre las iniciativas de esos das, motoriz unos homenajes que tomaban forma de performances y se titularon: "Los que conocieron a...". La consigna se iba completando con nombres como los de Masotta, Gino Germani, Marechal, Macedonio, Mara Rosa Lida, Osvaldo Lamborghini, Alejandra Pizarnik y as sucesivamente. Por ese espacio pas un jovencsimo Batato Barea que segn recordaba con su presentacin "se instal en el Rojas para siempre y la literatura qued felizmente desvirgada por el teatro, la performance, la msica".

Para Kamenszain, la escritura impona lectura pero tambin juego con el que poda recuperar del pasado, resignificarlo y descomprimirlo para proyectar nuevos textos, que siempre convocaban a esa comunidad de lectores que la empieza a extraar desde hoy.

En su ltimo libro, dedicado a la poeta y escritora mexicana Margo Glantz, en el captulo final titulado "Fin de la historia" deja el interrogante como forma de escritura y convocatoria a repensar lo ya escrito.

"Lejos de los tiempos de la cronologa

suspendida en una galaxia discontinua

se me present

como milagrosa lengua muerta

y explotando de anacronismo inclusivo

la palabra poetisa.

Me acord que Didi-Huberman dice

que el anacronismo es fecundo

y tambin que vivimos un tiempo

que no es el de las fechas.

Eso me dio coraje

para ponerle de ttulo a mi artculo

Las nuevas poetisas del siglo XXI

Y las chicas de mi generacin?

Merecemos llamarnos poetisas?

O esa alianza vieja-nueva nos deja afuera?

me pregunto ahora que estoy terminando

este libro que escrib inspirada

en el artculo que me encargaron

No puedo saberlo

sern otras las que al dorso

de una foto del siglo XX

reconozcan nuestros nombres

me digo mientras me voy retirando.

Y sin embargo y sin embargo

como si no me perteneciera

de golpe se me cae pegada

a lo das de la pandemia".