18/07/2021 12:47 - Investigan las armas usadas en la represin

Bolivia: desgarradores detalles sobre las masacres de Pedregal, Sacaba y Senkata

Desde Bolivia, un informe especial sobre cmo fueron los brutales ataques contra las marchas a favor de Evo Morales en los que fueron asesinados 37 personas. Para lvaro Garca Linera, fueron las armas envadas por el anterior gobierno argentino.

Por Jaime Iturri Salmn. Especial para Tlam desde La Paz *

María Condori, madre de Rudy Cristian Vásquez Condori, de 23 años. Fue asesinado en Senkata.
Mara Condori, madre de Rudy Cristian Vsquez Condori, de 23 aos. Fue asesinado en Senkata.

Bolivia espera expectante el informe de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre las masacres producidas en Pedregal (La Paz), Sacaba (Cochabamba) y Senkata (El Alto) que el organismo hemisfrico de proteccin y promocin de DDHH entregara este martes 20 de julio.

En ese informe se compilarn decenas de testimonios de familiares de los muertos, de heridos y de apresados.

Luego de la renuncia de Evo Morales, 37 bolivianos fueron asesinados por uniformados y paramilitares. Y tambin se registraron ms de cien heridos y casi dos centenares de detenidos.

En relacin a las vctimas, el exvicepresidente boliviano, lvaro Garca Linera, record que Paulino Condori y Percy Conde murieron por disparos de balines: “Heridos por perdigones de escopeta, esos cartuchos que regalaron, que entregaron a la polica y a las Fuerzas Armadas, han matado gente, han herido gente”.

En declaraciones al programa televisivo "Papel, piedra y tijera", del canal La Razn Digital, Garca Linera asegur que Condori y Conde “murieron por disparos de cartuchos de escopeta” y agreg que las municiones empleadas, en ambos casos, fueron las entregadas por el entonces gobierno de Argentina en noviembre de 2019.



Una bandera del MAS como torniquete


La violenta represin contra los movilizados, que estaban furiosos por el golpe de Estado y por el hecho de que los insurrectos hubieran quemado en plena plaza principal de La Paz la wiphala (ensea indgena reconocida como bandera nacional a la par y, con el mismo valor, que la rojo, amarillo y verde), comenz el 11 de noviembre de 2019. Cuando Jeanine ez todava no haba asumido la presidencia.

En esas horas el poder real estaba en manos de militares y policas, que determinaron “pacificar el pas”. Quisieron hacerlo a bala, sangre y golpes.

A las 10 de la maana de aquel 11 de noviembre de 2019, pocas horas despus de la renuncia de Evo Morales y del propio Garca Linera, el albail Josu Pillco Catunta reciba en la zona sur de La Paz la descarga de balines:

"Era un joven alegre, trabajador y deportista. Tenía el sueño de ser un general de policía, para ayudar a su familia y su madre", dice María Condori, cuyo hijo fue asesinado.
"Era un joven alegre, trabajador y deportista. Tena el sueo de ser un general de polica, para ayudar a su familia y su madre", dice Mara Condori, cuyo hijo fue asesinado.


“De un disparo me llegaron 8 balines. Asustado, me escap de los policas, que minutos antes estaban gasificando a la gente. A los que caan, los arrestaban y los suban a la camioneta. Un baln perfor mi brazo y destroz mi dedo. Luego me lleg a la cadera, a la rodilla, al estmago y dos a la espalda.

Josu Pillco Catunta


“De un disparo me llegaron 8 balines. Asustado, me escap de los policas, que minutos antes estaban gasificando a la gente. A los que caan, los arrestaban y los suban a la camioneta. Un baln perfor mi brazo y destroz mi dedo. Luego me lleg a la cadera, a la rodilla, al estmago y dos a la espalda. El baln que perfor mi estmago haca que perdiera fuerza”, relat Pillco.

Pillco fue internado en el hospital municipal Los Pinos, de La Paz. Hasta ese lugar llegaron dos bomberos (que en Bolivia conforman una rama de la polica), que estaban encapuchados. Sobre aquel episodio, el albail revivi lo que sigui despus:
“Entraron y dijeron: ‘enfermeras, vyanse, nosotros vamos a atenderlo’. Ellas se fueron y ah los bomberos me dijeron: ‘Qu estabas haciendo ah?, quin te ha pagado?’.”

Pilco record: “Yo tena una bandera del MAS amarrada a mi pierna para que pare la sangre. Un bombero me dijo: ‘Aqu est, vos eres masista, vos estabas bloqueando, habl’. Y yo le contest: ‘No, yo estaba yendo a trabajar’. ‘Mentira, mentira’, me dijeron y me empezaron a sopapear y a golpear de mi estmago. Uno de los bomberos, entonces, agarr la pinza, y como tena una herida en el estmago, me punz ah y me hizo gritar. Me hizo sangrar. Ese bombero encapuchado me tortur: us una pinza para hundirla en las heridas de baln que tena”.

Al retirarse, los uniformados instruyeron a las enfermeras para que no lo atendieran.

Felizmente, un mdico se apiad y lo oper. Le sac diez centmetros de intestino comprometido por los balines. Para que no sea arrestado por la polica, en su historial mdico le pusieron “operado de gastritis”.

La masacre de Sacaba


El puente de Huajllani se encuentra al ingreso de la ciudad de Cochabamba. Hasta ah llegaron, el 15 de noviembre de 2019, miles de manifestantes, sobre todo del trpico cochabambino, que es la zona donde se encuentran los cocales, los cultivos de coca.

Horas despus, la televisin mostraba las imgenes de cuerpos sin vida de once bolivianos. La Defensora del Pueblo, en su informe sobre la vulneracin de Derechos Humanos en Bolivia durante el lapso 2019-2020, seal: “El 15 de noviembre de 2019, tres das despus de que el gobierno interino tomara el mando, las fuerzas del Estado abrieron fuego contra una marcha que pasaba por la ciudad de Sacaba, dejando al menos once muertos y 120 heridos. Todos los asesinados y heridos eran civiles, indgenas. Ningn polica o soldado result herido. En respuesta, la presidenta interina Aez aprob el Decreto Supremo 4078, que conceda inmunidad a las fuerzas de seguridad, provocando una condena generalizada por parte de la comunidad internacional”.

Las fuerzas del Estado abrieron fuego contra una marcha que pasaba por la ciudad de Sacaba, dejando al menos once muertos y 120 heridos. Todos los asesinados y heridos eran civiles, indgenas. Ningn polica o soldado result herido.

Informe de la Defensora del Pueblo


Uno de esos heridos fue Hernn Maldonado Rosales, de 30 aos, afiliado al sindicato agrario Tamborada 3 del Trpico. Maldonado Rosales perdi la vista tras ser herido por un impacto de baln que le destroz el ojo.

Uno de esos heridos fue Hernán Maldonado Rosales, de 30 años, perdió la vista tras ser herido por un impacto de balín que le destrozó el ojo.
Uno de esos heridos fue Hernn Maldonado Rosales, de 30 aos, perdi la vista tras ser herido por un impacto de baln que le destroz el ojo.


Maldonado record sobre aquella jornada: “Luego del golpe decidimos marchar primero a Cochabamba y luego a La Paz, porque se estaban violando todos los Derechos Humanos de nuestros hermanos de poncho y nuestras hermanas de pollera. Llegamos al puente de Huajllani y nos encontramos con policas, tanquetas y militares. No quisieron dejarnos pasar, estuvimos horas esperando. Ocho horas nos encerraron dentro del tnel. Ya era tarde, quisimos salir y nos empezaron a gasificar. Los ms afectados fueron los nios y las mujeres”.

El cocalero agreg: “Muchas seoras se desmayaron por los gases y estaban botadas. Con otros compaeros las ayudamos, pero algunos cayeron muertos. Me arm de valor y de coraje y entr. Ya haba ayudado a 5 personas, y cuando estaba auxiliando a otra, algo me lleg al ojo. Sent dolor y que estaba caliente mi ojo. Ca hacia atrs unos tres metros. Llev mis manos al ojo derecho, porque estaba pura sangre y tena miedo de que se saliera. Llegaron varios policas, me patearon y perd el conocimiento. Despert dos das despus”.

Para el exvicepresidente Garca Linera, los balines empleados eran parte del arsenal enviado por el entonces mandatario argentino, Mauricio Macri, a Bolivia.

El chico que soaba con ser polica


Senkata es el distrito 8 de la ciudad de El Alto. All estn instalados los depsitos de gas y gasolina de Yacimientos Petrolferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Hasta esos almacenes se movilizaron vecinos alteos durante varios das.

El 19 de noviembre, buscando evitar el desabastecimiento de carburantes, el gobierno de facto orden el ingreso violento de cisternas para transportar los energticos.

Ante la movilizacin, uniformados dispararon balas, balines y gases lacrimgenos. Murieron otros once manifestantes y, como remarc el informe de la Defensora del Pueblo, ni un slo uniformado fue herido.

Fue la segunda vez en lo que va del milenio que los uniformados de Bolivia dispararon contra los manifestantes de esa zona. Senkata tambin ostenta muertos en la llamada masacre de El Alto cuando el expresidente Gonzalo Snchez de Lozada orden disparar contra los alteos que se oponan a la exportacin de gas a California a travs de puertos chilenos. El resultado fue ms de 60 muertos y centenares de heridos.

El 19 de noviembre de 2019 se produjo la mueva matanza.

Este el testimonio de Mara Condori, madre de Rudy Cristian Vsquez Condori, de tan solo 23 aos: “Yo tengo este dolor porque me arrebataron a mi hijo. Mi hijo no ha ido a participar ni nada. Estaba de pasada a ver a su to y le dieron un disparo. La bala le entr por la frente. Este dolor que sufro como mam nadie lo puede entender. Tengo una rabia contenida por no encontrar Justicia para mi hijo. Tena 23 aos. Era un joven alegre, trabajador y deportista. Tena el sueo de ser un general de polica, para ayudar a su familia y su madre. Estos porqueras me lo han arrebatado, tengo una rabia contenida al no encontrar Justicia”.

Por ltimo, la madre, dolida, aadi: “Mi hijo fue trasladado a la posta sanitaria de Senkata, luego en una ambulancia lo llevaron al Hospital Holands y despus a una clnica particular, pero los mdicos no quisieron atenderlo por la falta de un especialista, y al final lo llevaron hasta el Hospital General, donde quisieron salvarle la vida pero ya era tarde, porque haba fallecido en el trayecto. Ahora slo pido Justicia”.

El chico soaba con ser polica. Lo mat la represin policial.

La impostura de Almagro


El mircoles pasado, durante una reunin virtual del consejo permanente de la Organizacin de Estados Americanos (OEA), el secretario general Luis Almagro pidi un minuto de silencio por los muertos en Senkata y Sacaba.
Almagro recin habl de estos sucesos 18 meses despus de que ocurrieran.

Un da antes de que comenzaran esas masacres, ocurridas entre el 11 y el 19 de noviembre de 2019, el titular de la OEA haba difundido los “resultados preliminares” del informe del organismo sobre las elecciones presidenciales de Bolivia que se haban realizado el 20 de octubre de ese ao.

El ltimo mircoles, tras el minuto de silencio pedido por Almagro, el embajador boliviano ante la OEA, Hctor Arce Zaconeta, calific esa posicin de "impostura".

"Considero una gravsima impostura que una persona que ha defendido los informes que han causado la muerte de bolivianos inocentes finalmente sea quien haya planteado un minuto de silencio”, cuestion el diplomtico.

*Con entrevistas de Richard Snchez.