17/07/2021 12:23 - campaa nacional

La vacunacin lleg a los hacheros de Piruaj Bajo, all donde ruge el monte santiagueo

"Vivimos de lo que nos da el monte", explicaron a Tlam algunas de las 400 personasdel poblado, quienes integran una comunidad indgena autoreconocida como descendiente del pueblo lules-vilelas y dedicada principalmente a la actividad forestal.

Por Soledad Gonzlez

"Salud vino a Piruaj Bajo, como lo hacemos en cada pueblo por más pequeño que sea, para llegar a vacunar a toda la población". Foto: Emilio Rapetti
"Salud vino a Piruaj Bajo, como lo hacemos en cada pueblo por ms pequeo que sea, para llegar a vacunar a toda la poblacin". Foto: Emilio Rapetti

La campaa de vacunacin contra el coronavirus sigue avanzando hacia cada rincn del territorio de Santiago del Estero. Piruaj Bajo, all donde sus pobladores dicen sentirse orgullosos de lo que lograron como comunidad aborigen y el primer caso de Covid-19 fue detectado recin en junio pasado, fue uno de los poblados del norte argentino que se sumaron al proceso de inmunizacin ejecutado por la Nacin y esa provincia.

Piruaj Bajo se ubica en el sudoeste del departamento Copo, al norte de la provincia, a 325 kilmetros de la capital santiaguea y a unos 80 del lmite con Salta y Chaco. Se trata de un poblado de unas 400 personas, quienes integran una comunidad indgena autoreconocida como descendiente del pueblo lules-vilelas y dedicada principalmente a la actividad forestal.

Los lules y los vilelas constituan dos grupos pequeos y separados de aborgenes nmades, cultural y regionalmente relacionados, aunque hablaban lenguas diferentes. Habitaban la regin noreste del actual territorio argentino, parte del cual en la actualidad pertenece a Santiago del Estero.

Foto: Emilio Rapetti
Foto: Emilio Rapetti

"Vivimos de lo que nos da el monte", explicaron algunos de ellos a Tlam, lo que conlleva a cortar lea, hacer carbn, embolsarlo y venderlo no slo en pueblos cercanos, sino enviarlo a otros lugares de la provincia. Tambin se sostienen de la produccin de postes de quebracho colorado y de la cra de vacas, chanchos, gallinas y caballos.

"Piruaj Bajo viene del quechua, que quiere decir 'troja vieja', porque nuestros antepasados usaban la troja, un depsito de la cosecha, que antes era de mucho zapallo y maz", cuentan los pobladores de la comunidad.

Juan Mansilla, Comisionado de San José de Boquero. Foto: Emilio Rapetti
Juan Mansilla, Comisionado de San Jos de Boquero. Foto: Emilio Rapetti

El operativo de vacunacin se inici desde horas muy tempranas en la posta sanitaria del lugar, adonde se acercaron habitantes de 18 a 39 aos. "Es una de las comunidades con la que hemos empezado a vacunar a personas de 18 a 39 aos", dijo a Tlam el coordinador de la Direccin de Interior del Ministerio santiagueo de Salud, Pablo Sgoifo.

"La idea es descentralizar un poco (los puntos de vacunacin) para llegar ms rpido a la gente con las vacunas", explic por su parte la coordinadora de la Zona sanitaria Norte y directora del Hospital Nueva Esperanza, Rosana Roldn.

El equipo de salud conoce bien toda esa extensa rea y, en ese sentido, Roldn remarc "el hecho de que la gente tenga que trasladarse (para ser inmunizada) puede resultarle una complicacin. Por ese motivo, Salud vino a Piruaj Bajo, como lo hacemos en cada pueblo por ms pequeo que sea, para llegar a vacunar a toda la poblacin".

Foto: Emilio Rapetti
Foto: Emilio Rapetti

Foto: Emilio Rapetti
Foto: Emilio Rapetti

"Es ir al territorio y vacunar en las propias comunidades", aadi la funcionaria, quien sostuvo que en los operativos las autoridades sanitarias brindan informacin preventiva y sobre los frmacos inyectables porque "hay personas que se quieren vacunar y otras no por cuestiones de creencias u otras razones", pero "se les informa que la vacuna es para todas aquellas personas que quieran recibirla".

Los vacunadores en Piruaj Bajo fueron oriundos de la zona, incluso dos de ellos pertenecen a la comunidad originaria.

Uno de ellos es el agente sanitario Esteban Exequiel Romero (26 aos) trabaja desde hace tres aos en la posta sanitaria de la localidad, "donde "llevamos todo el registro y el seguimiento a los nuestros", seal a Tlam.

El objetivo santiagueño es haber vacunado a toda la población con al menos una dosis a fines de agosto. Foto: Emilio Rapetti
El objetivo santiagueo es haber vacunado a toda la poblacin con al menos una dosis a fines de agosto. Foto: Emilio Rapetti

Y agreg que "en Piruaj Bajo contamos con 403 habitantes, hay 92 casas y la mayora de nuestra poblacin es joven"; una condicin demogrfica por la cual -dijo- "no hay muchos problemas de salud, ms all de algunas personas mayores, que tienen las enfermedades tpicas de la edad".

El inters de ese joven santiagueo por todo lo relacionado a la salud lo llev a estudiar durante dos aos Enfermera, para luego inclinarse por ser agente sanitario, rol que desempea en la actualidad.

"Me gusta mi trabajo, porque uno puede ir casa por casa, charlar, preguntar qu problema hay y cmo se puede solucionar", relat Romero.

"Poder hacer que la gente se abra para contar lo que tiene o lo que le pasa es una gran satisfaccin, porque muchos son cerrados. Si va uno que no los conoce, ellos no quieren hablar mucho", agreg.


Foto: Emilio Rapetti
Foto: Emilio Rapetti

"Yo no slo hablo con ellos de temas de salud o cuestiones sociales, sino tambin de sus trabajos, porque aqu se hace mucho carbn y tambin postes de quebracho colorado, todo lo que da el monte, lo cual se lo vende a lugares de la zona y tambin a otros", detall en otro pasaje de la entrevista con Tlam.

Ms all de su flora y su fauna, de sus silencios y del eco del monte que propaga el viento, la mayor caracterstica de Piruaj Bajo, como en casi todos los pueblos santiagueos, es la hospitalidad.

Foto: Emilio Rapetti
Foto: Emilio Rapetti

La mayor característica de Piruaj Bajo, como en casi todos los pueblos santiagueños, es la hospitalidad. Foto: Emilio Rapetti
La mayor caracterstica de Piruaj Bajo, como en casi todos los pueblos santiagueos, es la hospitalidad. Foto: Emilio Rapetti

Con esfuerzo colectivo y con el acompaamiento de los gobiernos nacional y santiagueo, la comunidad de Piruaj Bajo logr muchos avances, tales como una posta sanitaria, una escuela, un destacamento policial, una delegacin de tratamiento del agua, de programa Prohuerta, una iglesia catlica y una evanglica, como tambin cisternas por las cuales recolectan agua de lluvia en cada una de sus casas, adems de tener el sistema de agua que funciona con los grandes paneles solares, al igual que la energa elctrica.

A la mayora de los pobladores se les asign viviendas sociales, construdas por el gobierno provincial, las cuales se destacan en medio del monte por el colores de los murales de sus paredes, hechos por estudiantes, y por los paneles solares a travs de los cuales obtienen agua y energa elctrica.

Foto: Emilio Rapetti
Foto: Emilio Rapetti



Don Segundo cambi de idea y acept ser vacunado

Con sus 82 aos, Segundo Marciano Romero no solo es uno de los pobladores ms antiguos de la comunidad indgena de Piruaj Bajo sino que pertenece a uno de los colectivos de riesgo de perecer debido a la pandemia. As y todo, fue el hecho de haber contrado coronavirus lo que lo llev a cambiar su rechazo a vacunarse a, por estos das, esperar con ansiedad su recuperacin para sumarse a la cola de quienes deben ser inmunizados con prioridad.

"Espero poder recuperarme y despus vacunarme", dijo en dilogo con Tlam Don Segundo, que permanece aislado en la casa de uno de sus hijos y transita sin grandes complicaciones la enfermedad.

Don Segundo dijo ser una persona creyente, tiene cinco hijos y, segn cont, desde hace unos aos se dedica al descanso. "Trabaj toda mi vida en el monte. Ahora que lo hagan los ms jvenes", seal.

"Somos un pueblo unido, solidario. Sabemos que podemos unirnos para defender lo nuestro, como ya lo hicimos alguna vez para defender nuestra tierra"

Don Segundo

"A l le haba dicho muchas cosas de esta vacuna, por eso l no quera vacunarse", coment uno de sus hijos, a lo que su padre interrumpi rpidamente y agreg: "Pero ahora, cuando pueda, si me voy a vacunar".

"Yo ya me haba vacunado contra la gripe, pero bueno a uno le haban dicho tantas cosas de esta vacuna por eso no me quera vacunar, pero ahora ya s que me har bien y cuando termine mi aislamiento me voy a vacunar", explic don Segundo.

Tiene una vivienda con una frase en el frente de su casa, en la que muestra su creencia religiosa, un patio muy amplio de muchos metros, por lo que sentarse en l es una costumbre. Desde lejos el que pasa por el camino los saluda gritando y levantando la mano, a lo que l, a pesar de sus aos, lo escucha y le responde con otro saludo.

Los futuros médicos santiagueños deberán hacer sus prácticas en hospitales del interior provincial. Foto: Emilio Rapetti
Los futuros mdicos santiagueos debern hacer sus prcticas en hospitales del interior provincial. Foto: Emilio Rapetti

"Somos gente que ha nacido y se ha criado aqu en Piruaj Bajo. Mis abuelos fueron los primeros en estar en esta tierra, Mara Manuela Alvarado y Juan Romero, ellos siempre nos contaban cmo trabajaban aqu de lo que les daba el monte y eso se fue pasando de generacin en generacin", relat Don Segundo.

E indic: "Somos un pueblo unido, solidario. Sabemos que podemos unirnos para defender lo nuestro, como ya lo hicimos alguna vez para defender nuestra tierra".

"Nos sentimos orgullosos de ser quien somos, de ser descendientes de indgenas", manifest con una voz tenaz.

No dud en sealar, al igual que sus hijos que vivir en Piruaj Bajo, un lugar tan lejano, para ellos es una gran satisfaccin, un gran "orgullo de tener esta tierra, porque unidos podemos salir adelante, como lo hacemos da a da".

Don Segundo: "Nos sentimos orgullosos de ser quien somos, de ser descendientes de indígenas". Foto: Emilio Rapetti
Don Segundo: "Nos sentimos orgullosos de ser quien somos, de ser descendientes de indgenas". Foto: Emilio Rapetti