18/07/2021 07:16 - Plan Qunita

El que afloja pierde

En una clase de diseo industrial, Tiago Ares supo que en Finlandia, uno de los pases con menor tasa de mortalidad infantil, el gobierno entregaba moiss, ropa y juguetes a embarazadas y pens que algo parecido podra hacerse en Argentina. Tres aos despus naci el Plan Qunita y las muertes de bebs se redujeron un 8,5%. Con la llegada del macrismo, el juez Bonado orden destruir todos los kits. Tiago nunca se enter: haba muerto un ao antes, a los 25, de cncer de colon. Como si todava tuviera mucho por decir, como si fuese un refugio de la enfermedad y las internaciones, en los ltimos meses de vida complet cuadernos enteros con dibujos de personajes espaciales y una frase: "el que afloja pierde".

Por Julia Muriel Dominzain, para Revista Anfibia

Ilustraciones:  Antonella Malachite
Ilustraciones: Antonella Malachite

Un estudiante universitario se entera, en una clase, de que existe un riesgo de mortalidad infantil que se puede prevenir. Piensa una solucin. El Estado convierte la idea en poltica de Estado: nace el plan Qunita. El pibe cumple el sueo de devolver a la sociedad lo que la sociedad le dio con la educacin pblica. La mortalidad infantil baja. Una diputada hace una denuncia. El joven no llega a enterarse de que un juez ordena destruir el proyecto: muere de cncer pocos meses antes, a los 25 aos. Tampoco alcanza a saber que se ha creado un smbolo, un smbolo con forma de cuna.

Esta historia tiene de todo. Y, por supuesto, comienza mucho antes.

Santiago (“Tiago”) Ares naci en 1990. Aos ms, aos menos, por entonces creca la generacin que entenda la importancia de cuidar la democracia, aunque la poltica no enamorara. Una poca de privatizaciones, Disney y promesas de viajes a la estratsfera que deriv en ollas populares, fbricas recuperadas y el dos mil uno.

El beb Tiago lleg a una familia ensamblada. Lo haban deseado mam Laura -diseadora grfica, hija de padres comunistas- y pap lvaro -editor de un peridico, exiliado durante la dictadura por intentar hacer una obra de teatro-. Tena tres hermanos ms grandes que l: Andrs, Bruno y Federico.

A los pocos meses de vida, un mdico les explic a Laura y lvaro que el nio tena una inmunodeficiencia poco comn y sin cura. Tendra que hacer un tratamiento ambulatorio para siempre. Estaban todos muy angustiados. Pero Tiago, “en vez de permanecer y transcurrir, honr la vida”, dice lvaro. Tambin cuenta que estudi cancionstica, que ser padre lo acerc a nuevos miedos y que aprendi de su hijo que cada da tiene que ser el mejor. Andrs, hermano de Tiago, agrega: “Era como si entendiera que la vida es ms corta de lo que uno cree”.

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El nio Tiago creci muy conectado con el arte y la literatura, fantico del dibujo y los legos. De chico conoci al amigo que lo acompaara toda la vida. Se llama Marcos Giampani y recuerda que se conocieron pasando las vacaciones en country en la Provincia de Buenos Aires. “Muy noventas”, dice Marcos. Despus, en los 2000, ya no habr countrys ni un mango para vacacionar. Entonces, un verano, Tiago lo dedicar a aprender a usar el photoshop con un manual prestado, de a ratos, en una librera. Con el tiempo, Tiago y Marcos se convertirn en compaeros de militancia de La Cmpora y, poco antes de que muera Hugo Chvez, viajarn juntos a Venezuela. Pero, para eso, todava falta.

Ahora, por unos instantes, Marcos recuerda: tienen seis aos y Tiago le dice “hoy tenemos hospi”. Un rato despus, los dos amigos estn en una habitacin del Hospital Italiano mirando dibujitos animados en la tele. Conectado a una sonda, Tiago recibe la medicacin. Para ellos es una escena familiar, cotidiana. Y entonces juegan, porque son nios.

Ilustraciones:  Antonella Malachite
Ilustraciones: Antonella Malachite


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Cuando termin la primaria en el Mariano Acosta, Tiago entr al Nacional Buenos Aires, el mismo colegio en que haba estudiado su mam. Despus se anot en Diseo Industrial en la Facultad de Diseo y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires. Toda una vida en la educacin pblica.

En las sobremesas de las comidas familiares siempre hubo mucha conversacin. Su hermano Bruno recuerda que tenan “una ideologa clara pero hurfana”. Andrs suma: “Tuvimos una crianza desde la sensibilidad. Pero venamos de los ‘90: nadie quera saber nada. Fue Tiago el que entendi que haba algo interesante en la poltica”.

Pasaron los aos y aparecieron lgidos debates en la mesa familiar. La lucha de clases, el troskismo, Nstor, el conflicto del campo, que no todos tenemos las mismas oportunidades, que cmo saber cul es el verdadero campo popular. “Tiago nos enseaba a todos. A m me deca: ‘vos sos peronista y no te das cuenta”’, dice su pap.

Ilustraciones:  Antonella Malachite
Ilustraciones: Antonella Malachite


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El 11 de marzo de 2010, en un acto en el Estadio de Ferro, Nstor Kirchner le dijo a la juventud que haba que aprovechar el momento histrico y “construir una Patria con justicia, equidad, inclusin y alegra”. A Tiago, que estaba con su amigo Marcos entre la multitud, ese mensaje lo interpel.

En la FADU, Tiago pens cada uno de sus trabajos desde una perspectiva social. Estudio, juventud y militancia eran una sola cosa. Un da, despus de una jornada de apoyo escolar en un barrio, con sus amigos disearon un mobiliario para escuelas. Eran resistentes, apilables, de bajo costo y con espacio para guardar la netbook de Conectar Igualdad. Lo llamaron “Tiza” y ganaron el premio Innovar del Ministerio de Ciencia, Tecnologa e Innovacin Productiva (Mincyt).

Sus compaeros de militancia cuentan que, cuando identificaba un problema, Tiago buscaba soluciones generales, no individuales. As dise un juguete colectivo -solo se poda usar de a dos- con forma de caracol, un sistema de potabilizacin de agua para el Chaco y una parrilla portable a la que denomin “Domingo: lindo da para hacer un asado”. A una bolsa para llevar vveres la llam “la Chola”; a un juguete para primera infancia, “Gur”.

Muchas de las iniciativas surgan como respuesta a las consignas que les daba Mara Eugenia Vila Diez, docente del Taller de Diseo Industrial 3. “Para m es muy importante traer lo que est pasando en nuestra sociedad al debate sobre el diseo, acercar datos concretos”, dice. Fue ella quien, en una clase, coment que el gobierno finlands tena un programa que entregaba un moiss de cartn, sbanas, ropa y juguetes a personas embarazadas. Los alumnos se pusieron a guglear ah mismo, queran ms informacin. As Tiago supo que esa poltica, que exista desde la dcada del ‘30, permita que Finlandia fuera uno de los pases con menor tasa de mortalidad infantil en el mundo.

“La observacin original fue que muches nies que nacan en nuestro pas estaban expuestos al colecho no porque se tomara la decisin sino porque las familias no tenan otro lugar en donde hacer que durmieran segures”, explica Leonel Tesler, Presidente de la Fundacin Soberana Sanitaria. “Dormir en colecho quintuplica la probabilidad de tener una muerte sbita”, indica.

Ilustraciones:  Antonella Malachite
Ilustraciones: Antonella Malachite

Tiago se obsesion con el tema. Al ao siguiente, con sus compaeros del Estudio Polenta (Alejandro Gonzlez, Gaspar Iwaiura y Andrs Waisberg) empezaron a disear el proyecto. El abordaje deba ser integral, concebido desde los cuidados. El objetivo no era solamente fabricar un moiss, para los primeros meses: deban lograr que las personas gestantes se vincularan con el sistema de salud, que hicieran los controles peridicos y accedieran a informacin. El moiss no poda ser de cartn -como en Finlandia- porque quiz llegaban a casas con piso de tierra. El proyecto deba ser pensado federalmente, algo bien argentino, ntegramente de industria nacional. Que fuera fcil de armar (es encastrable y sin tornillos) y fcil de transportar (entra en un bolso colgado del hombro). Imaginaban el caso de una mujer que se tiene que ir sola y a pie de la maternidad. Tal vez podran dibujar en la trama de las sbanas animales autctonos, como caimanes o guanacos. Quiz, se entusiasmaban, podan escribir el nombre de todas las provincias en el portabeb. Primero lo llamaron Wawa. Poco tiempo despus se convirti en Qunita.

El prototipo lleg a manos de Cristina Fernndez de Kirchner, que invit a Tiago en Casa Rosada. Estaba super nervioso. “Tranqui, que va a estar re bueno”, intentaban calmarlo. Junto al moiss, Tiago le dej una carta. Das despus, la presidenta le respondi.

—Boludo, miraaaaa! Me escribi Cristinaaaaa!

Su hermano Andrs todava recuerda los gritos.

La carta deca as:

Buenos Aires, 2 de junio de 2015

Querido Santiago,

Cada vez que recibo mensajes como el tuyo de jvenes militantes tan comprometidos con el pas y con este proyecto me lleno de esperanzas porque creo que tenemos futuro. Adems, tu historia profesional refuerza mi conviccin de que estamos en el camino correcto. Cada vez ms jvenes pueden emprender el camino de una carrera universitaria y, lo que creo que es importante, se les presentan posibilidades reales de emprender y crecer profesionalmente.

Esto es lo que me da fuerza para seguir adelante formulando polticas de inclusin para que muchos jvenes puedan estudiar. Lo que ms valoro de lo que me conts es que han encarado este proyecto no solo como un desafo profesional sino pensando en el otro. Sobre profundos valores solidarios. Y esta es la manera de transformar.

Lo de Qunita es maravilloso. Por ltimo y en referencia a tu salud, te deseo de corazn que te repongas pronto. Mucha fuerza, porque te necesitamos. S que la tens y no creo que sea casual el nombre que eligieron para el estudio. Muchas gracias por tus palabras y te deseo a vos y a tus compaeros todos los xitos en este emprendimiento.


El estudio se llama Polenta.

Tiago deca que el que afloja pierde.

Ilustraciones:  Antonella Malachite
Ilustraciones: Antonella Malachite

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Poco tiempo despus, Qunita se convirti en el “Programa Nacional de acompaamiento de la madre y el recin nacido”. El kit apuntaba a “un comienzo de vida equitativo”. Lo recibiran las beneficiarias de la Asignacin Universal por Embarazo y se calculaba que llegara a un universo de 150 mil personas por ao.

El kit inclua ropa, portabeb, cambiador, chupete, termmetro, crema de calndula, protectores mamarios, preservativos, sonajero, camisn, libros, pantuflas, una app, frazadita y ms. Tambin la “Gua de cuidados para la mam y el beb”, una publicacin colorida e ilustrada con las recomendaciones del Ministerio en relacin a la lactancia, la alimentacin, el sueo seguro, el puerperio, los indicadores de desarrollo y las vacunas.

Cristina present el Programa al inaugurar la quinta edicin de Tecnpolis, en julio de 2015. Por entonces, Tiago atravesaba el peor momento de su vida: haba fallecido su mam, a l le haban diagnosticado un cncer de colon y haba comenzado las primeras sesiones de quimioterapia. Pero estaba entusiasmado. Fue a Tecnpolis con su familia, su amigo Marcos y los compaeros de Polenta. Estaban cebados y a punto de cumplir un sueo: esa idea loca que se les haba ocurrido en los pasillos de la facultad se estaba por convertir en una poltica pblica.

Cristina habl sobre cido flico, aulas digitales, mujeres del Bicentenario, exportaciones, Paka Paka, el periodismo, la Justicia, el Hospital Florencio Varela y Qunita.

Cuando termin la cadena nacional, Wado de Pedro le indic a Cristina que estaba Tiago en la primera fila. Ella se acerc y le hizo seas para que subiera al escenario. Nadie sabe cmo logr saltar la valla. Ella lo abraz y le hizo sostener a l la Qunita para la foto. Varios ms lo abrazaron: Daniel Scioli, Wado de Pedro, Axel Kicillof, Carlos Zannini, Mariano Recalde y Andrs “El Cuervo” Larroque. Desde el pblico, su amigo Marcos estaba tan emocionado que no se poda decidir entre sacar fotos y aplaudir. De fondo, sonaba Estelares:

Hooooy es el da perfecto
todos hablan de esto
carrusel de los sueos
gorriones pequeos


Ilustraciones:  Antonella Malachite
Ilustraciones: Antonella Malachite

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Menos de una semana despus, la ahora diputada Graciela Ocaa present una denuncia por ‘abuso de autoridad y violacin de los deberes de funcionarios pblicos’ y ‘defraudacin en perjuicio de la Administracin Pblica’. Poco despus llegaron las elecciones presidenciales. El 25 de octubre de 2015 ni a Daniel Scioli ni a Mauricio Macri les alcanz para ganar en primera vuelta. Ese da, Tiago sala de una terapia intensiva. Abri los ojos y pregunt:

—Y? Cmo nos fue?

—Mal! – respondi su hermano Andrs.

—Cmo que nos fue mal? Yo ya no entiendo ms nada!

Muri pocos das despus, con el sueo intacto de ganar el ballotage.

***

La denuncia de Ocaa haba tenido origen en un artculo de una web que hoy ya no existe y que le pasaron “por twitter”. En el programa Intratables, en 2016, Ocaa cont: “Fui con mi ta a Once, digamos, no hice una gran pesquisa”. Concluy que haba sobreprecios.

El juez Claudio Bonado proces ese ao a una veintena de personas, entre las que estaban Anbal Fernndez, el exministro de Salud Juan Manzur, Daniel Gollan (actual Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires) y Nicols Kreplak (actual vice de la misma cartera).

Despus, orden la destruccin de los kits por considerarlos “peligrosos”.

Las flamantes autoridades del Ministerio de Salud decidieron suspender la distribucin. Madres de Plaza de Mayo, UNICEF, la CTEP y el cura de la Isla Maciel Francisco Paco Olivera, entre otros, exigieron que se entregaran las Qunitas. Desde la Fiscala subrayaron que el Ministerio de Salud estaba pagando 770 mil pesos mensuales al depsito que guardaba los miles de kits sin entregar. Los jueces del Tribunal Oral Federal 1 le indicaron al gobierno que los distribuyera. Para entonces, algunos elementos se haban vencido.

Gaspar, amigo de Tiago y socio en Polenta, recuerda esa etapa con tristeza: “Eran los primeros meses del nuevo gobierno, veamos cmo todo se caa y sabamos que lo de Qunita no iba a ser la excepcin. Se cancelaban todas las polticas que buscaban nivelar desde abajo para arriba”.

La docente Mara Eugenia Vil Diez junto con sus colegas Lucrecia Piatelli, Carolina Muzi y Anabella Rondina presentaron una ponencia en el Congreso DiSur 2017 (Red de carreras de Diseo en Universidades Pblicas Latinoamericanas). Dijeron que en la historia del diseo industrial en la educacin pblica no haba existido antes una iniciativa de tal impacto social en Argentina. “El Kit Qunita fue unnimemente defendido por mdicos, enfermeras, parteras y dems profesionales del mbito”, explicaron.

Durante los meses que funcion el programa, segn Telam, se distribuyeron 74.408 kits. Segn un estudio de Soberana Sanitaria, en 2015, con la implementacin del plan Qunita -sumado a polticas como la AUH y AUH por embarazo- la tasa de mortalidad infantil (TMI) baj un 8,5 por ciento. El ndice lleg a estar -por primera vez en la historia del pas- en un dgito. Cuando en 2016 se interrumpi el programa, la disminucin de las muertes de bebs se estanc.

A finales de junio de 2021, la fiscal de juicio Gabriela Baign pidi el sobreseimiento de todos los imputados por inexistencia de delitos. En el dictamen escribi que el perjuicio real para las arcas pblicas era que no se hubieran distribuido los kits. Se espera la definicin de los jueces.

Ilustraciones:  Antonella Malachite
Ilustraciones: Antonella Malachite


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Tiago, de todo este largo entuerto judicial y meditico, casi no se enter. Solamente lleg a saber sobre la denuncia inicial. Eso no lo achic.

—Tranquilcense, va a estar todo bien. Nos atacan porque atacan al Gobierno —le deca a sus amigos.

Confiaba en Qunita con todo su corazn. Estaba seguro de que estaban bien hechas, pona las manos en el fuego por lo que haban diseado. Su hermano Bruno dice que la calidad con la que lo hicieron le recordaba a la dignidad de la Fundacin Eva Pern. Andrs coincide, con Tiago conversaban sobre lo hermosas que eran las casas que entregaba Evita. “Todos tenemos derecho al goce!”, decan. Su pap cuenta que, despus de la muerte de Tiago, dej de usar Facebook porque le escriban “viva el cncer” en su muro.

Tiago, que toda la vida haba dibujado, en sus ltimos meses lo haba hecho con ms intensidad. Como si tuviera mucho todava por decir, como si le resultara un refugio. Dibujaba en el hospital o en el caf de la esquina. Su familia y amigos lo acompaaban. En silencio lo dejaban irse, meterse en el universo que creaba. Ahora conservan varios cuadernos de entonces, esos de espiral y hojas lisas. Son ilustraciones repletas de detalles, giros y conexiones inesperadas y graciosas.

El mundo que cre Tiago est formado de personajes que viven dentro de un traje de astronauta (o de eternauta). Estn todos conectados, unos con los otros, a travs de la tecnologa, unos cables, las redes sociales. Trascienden el funcionamiento del cuerpo humano (“estamos hechos de carnes y jugos”, dice), se preguntan sobre la perversa relacin entre los medios de comunicacin, las marcas, la publicidad y la geopoltica. En uno de ellos escribi: “El New York Times miente”. En otro cit una cancin de la Vela Puerca: “al dolor de seguir vivo, que es lo bueno que tiene el dolor”.

El personaje principal de Tiago vive aventuras. Sobrevuela el conurbano bonaerense sobre un skate del Gauchito Gil. Viaja por Gerli, Monte Chingolo, Valentn Alsina. Se cruza con bombos, cunitas, ONG’s y banderas. Quiere entender. Sabe que el mundo que recorre est lleno de injusticias y ridiculeces, oficinas anodinas, sometimientos, desigualdad.

Pero tambin est convencido de que hay que ponerle corazn y pica.

Porque el que afloja pierde.