03/07/2021 09:29 - opinin

La educacin, el camino para incorporar hbitos responsables en favor del medio ambiente

Introducidas en los aos setenta, las bolsas de plstico rpidamente se hicieron muy populares. La mayor parte de estas bolsas no se reutilizan ni se reciclan y acaban en los basureros o en el mar. En el Da Internacional sin bolsas de plstico, opin para Tlam Vernica Ramos, directora ejecutiva de la asociacin civil Ecoplas, una entidad tcnica profesional especializada en plsticos y medio ambiente.

Vernica Ramos

Por Vernica Ramos

Todos realizamos las compras. Se trata de una situacin de la vida cotidiana que algunas personas disfrutan y otras prefieren resolver lo ms rpido posible. Sin embargo, para unos y otros corresponde la misma responsabilidad a la hora de tomar conciencia sobre el correcto uso de las bolsas de plstico, que son tan tiles para hacerlo.

Podemos detallar varias instancias para contribuir con su utilizacin racional y sustentable. En primer lugar, es importante llenarlas hasta el tope, para aprovechar toda su capacidad al momento de la compra. Luego, se pueden reusar en varias oportunidades dentro de los hogares, por ejemplo, para guardar mudas de ropa o transportar otros elementos.

Pero el reuso ms importante de las bolsas plsticas en el hogar es para realizar una correcta separacin domiciliaria: la bolsa negra para los residuos hmedos y la verde para los reciclables. Son claves para ayudarnos en esta tarea. Incluso las propias bolsas plsticas se reciclan. Al final de su vida til, se convierten en un recurso ms para fabricar nuevos productos, como mobiliarios para plazas o escuelas, caos de riego, bolsas de consorcio, entre muchas otras posibilidades. As, evitamos que este recurso para la economa circular est dispuesto en rellenos sanitarios, o mal dispuesto por su uso incorrecto en el medio ambiente.

Lamentablemente, la realidad indica que es ms sencillo prohibir que educar. Sin embargo, el camino fcil por lo general no es el ms conveniente. Desde que se restringieron las bolsas plsticas en la Ciudad de Buenos Aires, aument la generacin de residuos porque las personas separan menos. Entonces hoy nos encontramos con una industria plstica recicladora que tiene una capacidad ociosa pero, a la vez, con una oportunidad para separar y reciclar ms.

Se proponen sustitutos para las bolsas plsticas, sin embargo debemos estudiar y evaluar si son ambientalmente convenientes. Por caso, las de papel de comercio, en comparacin, pesan nueve veces ms que las plsticas. Esto significa que el volumen que ocupan es sustancialmente mayor y, por lo tanto, incrementan los costos de transporte y las emisiones de gases con efecto invernadero.

Por otra parte, el avance tecnolgico en las materias primas y los procesos de produccin permitieron una reduccin del 66% del peso de las bolsas plsticas de supermercado, con la misma prestacin de calidad y carga. De hecho, estudios de Anlisis de Ciclo de Vida realizados por entidades independientes, como los ministerios de ambiente de Inglaterra y Dinamarca, demuestran que las bolsas plsticas son las que tienen menor impacto ambiental comparadas con las de papel, biodegradables o tejidas de algodn.

La presencia de bolsas o cualquier otro plstico en el ambiente es consecuencia de una mala conducta de uso y descarte, que se debe modificar incorporando hbitos responsables en favor del medio ambiente. En el Da Internacional Sin Bolsas de Plstico, Ecoplas quiere promover su consumo responsable y reciclado para una economa circular. Por eso, en lugar de prohibir su utilizacin, es interesante pensar la alternativa superadora de la educacin. No es tan difcil si nos comprometemos todos a reducir, reusar, reciclar y recuperar: las 4 R son clave para gestionar este valioso recurso de la economa circular.

Por Vernica Ramos, directora ejecutiva de la asociacin civil Ecoplas, una entidad tcnica profesional especializada en plsticos y medio ambiente.