01/07/2021 15:40 - OPININ

Las familias atravesadas por femicidos

Desde el primer "Ni Una Menos" en 2015, se registraron ms de 1.700 femicidios, es decir, que en Argentina una mujer fue asesinada cada 31 horas y con eso se destroz una familia de un da para el otro. Con el objetivo de ayudar a otras familias que estn pasando por este mismo dolor, se fund Atravesados por el femicidio. Una de sus fundadores Marcela Morera, mam de Julieta Mena asesinada por su novio a los 22 aos, opin para Tlam sobre qu pasa con las familias el da despus.

Marcela Morera

Por Marcela Morera

Las familias que hemos sido atravesadas por un femicidio tenemos en comn la perpetuidad, pero no de los asesinos de nuestras mujeres, es la perpetuidad del dolor con el que conviviremos por el resto de nuestras vidas. Nos falta una abuela, madre, hija, hermana, prima o cuada y a veces tambin algn nio/a al que les han quitado la vida junto con su mam. Esa ausencia se siente todos los das y se acenta el vaco en fechas especiales.

Cada integrante del grupo es capaz de empatizar con otro porque sabemos lo que siente nuestro par. Todos pasamos por ese da en el que el mundo se nos cay. Sentimos esa angustia y ese dolor en el pecho que no nos deja respirar. Miramos siempre las mismas fotos recordando con lgrimas a nuestras chicas asesinadas por algn macho violento y nos llenamos de preguntas: por qu nos pas o qu no hicimos, como cargndonos con culpas que no tenemos. Los nicos responsables de esta ausencia son los femicidas.

Le debemos sumar si conseguimos o no justicia, porque un femicidio impune carga con mas dolor e impotencia; o si hemos logrado una condena hay que estar atentos a los asesinos que piden domiciliaria, reduccin de pena o inconstitucionalidad de la perpetua. Perpetua que no es tal. Porque imaginamos que significa "para toda la vida", pero para la justicia perpetua son solo 35 aos.

Nos encontramos con casos donde el femicida o bien pertenece a una fuerza de seguridad o es ayudado por las mismas a limpiar el lugar del hecho, a ensuciar las pruebas y donde los ciudadanos debiramos sentirnos protegidos nos encontramos en un estado de indefensin que nos deja paralizados.

Peregrinar por pasillos para conseguir justicia sin un abogado que nos represente porque no contamos con los medios para pagar sus honorarios es otra historia de sin sabores y aunque tengamos uno debemos estar atentos vigilando que haga lo correcto, porque hay todo tipo de profesionales, algunos sin escrpulos que solo aumentan mas dolor al que ya cargamos. Pelear con fiscales y jueces para que hagan su trabajo con la visin de gnero que requieren estos casos. Pasamos de no entender los trminos legales en que nos hablan a encontramos usando esas palabras que antes desconocamos.

Un captulo aparte merecen las familias que se han quedado con los nios hurfanos que muchas veces tienen que lidiar con que su propio padre fue quien asesin a su mam. Estas familias deben reorganizarse tanto en lo emocional, habitacional y econmico. Un devenir de trmites para conseguir la guarda de los menores, tramitar Ley Brisa y contenerlos psicolgicamente sin asistencia estatal enfrentando un sinfn de cuestiones y preguntas que van creciendo con ellos/as a medida que avanza el tiempo.

Hay femicidas que nos amenazan desde el penal por las redes o sus familias nos hostigan como si lo que ya pasamos hubiera sido poca cosa.

Hay familias que salen a buscar el cuerpo de sus chicas porque quien debiera hacerlo no lo hace. Enfrentamos juicios donde escuchamos mentiras y como ensucian a nuestras vctimas con tal de conseguir una reduccin de pena.

La vida para los familiares de vctimas de femicidio no es fcil. Es algo que nos atraviesa para siempre. Ya nunca seremos los mismos.