26/06/2021 10:53 - literatura

Leonora Carrington, una obra que gana vigencia con nuevas ediciones y presencia estelar en Venecia

La pintora, escultora y escritora britnica construy una iconografa personalsima que supera el genio surrealista que admiraron popes del movimiento como Andr Bretn, Marx Ernst, Salvador Dal o Picasso.

Por Dolores Pruneda Paz

Carrington (Inglaterra,1917-México, 2011) construyó una iconografía personalísima que supera el genio surrealista.
Carrington (Inglaterra,1917-Mxico, 2011) construy una iconografa personalsima que supera el genio surrealista.

A diez aos de la muerte de la pintora, escultora y escritora britnica Leonora Carrington, una de las mximas exponentes del surrealismo, se publican en castellano sus "Cuentos completos", una edicin que recupera los textos de “La casa del miedo”, “El sptimo caballo” y tres inditos que dan la impresin de que, si la Alicia de Lewis Carroll hubiera crecido, podran haber sido escritos por ella.

A este rescate del Fondo de Cultura Econmica se suma el libro infantil "Leche del sueo", con textos que Carrington imagin para contarle a sus hijos, presentados por primera vez al pblico en una edicin facsimilar que conserva intacta la poesa visual y los dibujos originales. Texto que se resignifica con el flamante anuncio de que ese mismo ttulo llevar como lema en 2022 la 59 Bienal de Venecia, que adems ser eje de la exposicin central que propondr un viaje imaginario a travs de la metamorfosis de los cuerpos y las definiciones de lo humano.

En los cuentos de Carrington "nada es lo que parece", advierte el prlogo del libro, y es que el singular bestiario que la artista despleg en pinturas y esculturas salta a su literatura como imgenes onricas, de simbologa mstica y mitolgica que se mezcla con lo real: un padre afable tortura a su pequea hija porque insiste en convertirse en caballo, un jabal sensual toma de amante a una joven que habla la lengua de los gatos, una hiena libera a una chica de su debut en sociedad hacindose pasar por ella.

“Haba transcurrido alrededor de una hora cuando se present la primera seal de infortunio. Un murcilago entr por la ventana, dando chillidos. Los murcilagos me dan un miedo espantoso, as que me escond detrs de una silla, con los dientes castaeteando. Apenas me haba arrodillado detrs del respaldo cuando el estruendo en mi puerta sofoc el aleteo. Mi madre entr, plida de furia. -Acabamos de sentarnos a la mesa, cuando esa cosa que ocupaba tu lugar se levant y grit: ‘Con que huelo un poco mal, eh? Pues yo no como pasteles!’. Luego se arranc la cara y se la comi. Y de un gran salto, escap por la ventana”, escribe en el cuento “La debutante”.

Carrington (Inglaterra,1917-Mxico, 2011) construy una iconografa personalsima que supera el genio surrealista que admiraron popes del movimiento como Andr Bretn, Marx Ernst, Salvador Dal o Picasso. Lo hizo recurriendo a muchsimas fuentes, desde las historias celtas de la nana irlandesa de su infancia aristocrtica en Lancashire, pasando por el psicoanlisis junguiano hasta el Popol Vuh, libro sagrado de los mayas que la fascin, ya instalada en Mxico, cuando recorra Chiapas en bicicleta -as la recuerda la escritora Elena Poniatowska- para pintar un mural con su cielo, su tierra y su inframundo.

Pero Carrington -nacionalizada mexicana tras su exilio del nazismo y de su familia paterna- va ms all, demasiado insumisa para identificarse con el surrealismo como con el feminismo. “Independiente, hizo una obra absolutamente personal y nica que tuvo como protagonistas a las mujeres, en un contexto muy hostil”, dice a Tlam la autora Laura Ramos.

Su importancia para el surrealismo puede leerse fuera de su obra, en gestos inhabituales. Slo dos mujeres integran la “Antologa del humor negro” de Bretn y Carrington es una de ellas: el patriarca crey descifrar su espritu -libre, ocurrente, lcido- vindola charlar armoniosamente en una cena con los comensales mientras se pinta los pies con mostaza.

Nacida en Reino Unido el 6 de abril de 1917, fue la segunda de cuatro hermanos de una familia conservadora contra la que se rebel desde chica, distinguida al punto de que su presentacin social fue ante la corte del Rey Jorge V.

Expulsada de dos colegios de monjas, estudi arte en Florencia y en Londres, donde apenas cumplidos los 20 aos conoci al grupo surrealista de Bretn, entre quien estaba Ernst, 26 aos mayor que ella, con quien escap a Francia y vivi un idilio de dos aos hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando detuvieron al artista alemn.

Tras el arresto de Ernst la internan en un psiquitrico espaol, donde la tratan con un frmaco que le provoca convulsiones y prdida de conciencia parecidas al electroshock. Escapa a los seis meses, durante un viaje a Lisboa: la acompaa una cuidadora. En un descuido Leonora se escabulle y va a tocar el timbre a la Embajada de Mxico donde era cnsul el poeta Renato Leduc, amigo de los surrealistas.

Se casa con Leduc para dejar Europa y protegerse del nazismo y de su padre, que quera internarla en Sudfrica. Viajan en 1941 a Nueva York donde viven un ao y se divorcian de comn acuerdo y en 1942 llega sola a Ciudad de Mxico, donde la recibe una importante comunidad internacional de refugiados de la vanguardia artstica como Luis Buuel y Remedios Varo.

Una peculiaridad de Carrington es que visit el universo de la locura con un boleto de ida y de vuelta. El libro “Memorias de abajo” cuenta qu pas del otro lado del espejo y, junto a “La casa del miedo” ahora traducida por Fondo de Cultura Econmica, es referencia y clave de lectura de toda su obra, donde la prdida de la razn es la condicin propicia para crear el mundo y para entenderlo.

Ese mundo tena que ver con las presencias que ella poda invocar dentro de su propio imaginario. El misticismo, el humor negro britnico y mensajes ntimos permearon toda su obra, influida por el contexto histrico y un carcter autobiogrfico que se fue complejizando. No se trata de peripecias mundanas sino de travesas metafsicas en busca de la verdad.

"Leonora es parte de la estirpe de latinoamericanas surrealistas del siglo XX -dice Ramos-, el mundo fantasmagrico y vital de sus cuadros est en sus cuentos".

Como Silvina Ocampo -resea la escritora- Carrington practica una especie de realismo mgico, en el sentido de que atraviesa el realismo con la misma fantasa brutal, cruel y sorpresiva. Pero su obra literaria rebasa la crueldad en ocasiones naif de la autora de "Cornelia frente al espejo", como si los internados de monjas y los asilos para dementes que padeci en vida hubieran penetrado en sus ficciones de manera carnal y definitiva”.

"Mxivo un pas tan fantstico, brutal y desmesurado como su obra, calz perfecto con su mundo demencial, que de todas maneras no olvid sus races inglesas: la alta sociedad est intacta, tal vez enmascarada con las escamas de los reptiles que protagonizan sus cuentos, embozada pero sin desaparecer”.

Laura Ramos


“Las mujeres estaban en el huerto, que se encontraba en la parte trasera de la casa, rodeado por una alta barda de ladrillo. Trep al lomo del caballo y as pude ver una escena inslita: las seoritas Cuningham-Jones, cada una provista de un enorme ltigo, daban azotes a las hortalizas diestra y siniestra, gritando: Hay que sufrir para ir al cielo! Las que no lleven cors jams sern admitidas! Las verduras, por su parte, peleaban entre ellas, y las ms grandes arrojaban a las ms pequeas hacia las damas, con chillidos de odio”, se lee en “El to Sam Carrington”.

La impresin de sus cuentos -y de su biografa- es la de un relato que va hacindose a medida que se va desarrollando, por profusin de ideas y sucesos, con gestos surrealistas que son una bsqueda vinculada a la libertad, no a la simple ocurrencia, y que muestran la imaginacin funcionando, un trnsito que no percibe un destino sino la inmanencia del espritu.

Carrington vivi en Mxico siete dcadas, hasta su muerte, el 24 de mayo de 2011, a los 97 aos, amorosamente aceptada por esa cultura y sociedad, al punto que tres museos llevan su nombre. All arm una familia, cri dos hijos con el fotgrafo hngaro Chiqui Weiz y pas de ser “la novia del viento” surrealista a “la hechicera”, la que Poniatowska siempre recuerda en la cocina, "moviendo mole en un perol como el de las brujas de Macbeth".
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