23/06/2021 22:25 - falleci el martes a los 77 aos

La Biblioteca Nacional despidi a Horacio Gonzlez como "su director compaero"

Bajo la lluvia y fuera de toda solemnidad, Horacio Gonzlez fue despedido este mircoles en la explanada de la Biblioteca Nacional por trabajadores, amigos y compaeros.

Por Emilia Racciatti

El actual director de la Biblioteca Nacional, Juan Sasturian, en el homenaje a Horacio González.
El actual director de la Biblioteca Nacional, Juan Sasturian, en el homenaje a Horacio Gonzlez.

"Estamos despidiendo a un compaero", dijo este mircoles el escritor y actual director de la Biblioteca Nacional, Juan Sasturain, rodeado de trabajadores y trabajadoras de la institucin que motorizaron un encuentro para homenajear a Horacio Gonzlez a horas de su muerte en la explanada del edificio construido por Clorindo Testa, el mismo lugar en el que lo despidieron en diciembre de 2015 despus de diez aos como director.

Sin el ruido ni los cnticos de ese da pero con la emocin y el cario renovados hacia ese lector, docente y ensayista que supo transformar esa casa en un proyecto de comunidad cultural y poltica, Gonzlez fue celebrado por delegados, trabajadores y el actual director lejos de la solemnidad.

En declaraciones a Tlam, Sasturain defini el encuentro como "una reunin de compaeros que hablaron de un compaero muy especial porque Horacio traspasaba barreras, era una de las caractersticas propias de su inteligencia y su sensibilidad".

"Hered conscientemente. Me apropi salvajemente de los compaeros y amigos de Horacio de esta Biblioteca. Me incorpor a un equipo que era con el que haba trabajado con l haca muchsimos aos, el 90% de estas direcciones provienen del rin de la gestin Gonzlez, de esa dcada de trabajo. Soy un surfer que es llevado por toda esta gente. Estos compaeros y amigos nuevos se los debo a Horacio. Todos somos saludablemente deudores del compaero", expres el escritor, periodista y guionista. ​

Pasadas las 16, entre lluvia, viento, paraguas y barbijos se fueron congregando las ancdotas de quienes se animaban a tomar el micrfono para despedir a alguien que "tuvo una gestin siempre abierta a la pluralidad", segn Diego Martnez, delegado de la Asociacin de Trabajadores del Estado (ATE), quien destac que Gonzlez hizo crecer esa casa "desde lo bibliotecolgico como en su carcter de espacio para el debate y la difusin cultural".

A la tarde se despidió a Horacio González en la explanada de la Biblioteca.
A la tarde se despidi a Horacio Gonzlez en la explanada de la Biblioteca.


Lo llam "el director compaero, una persona que hacia de su saber una herramienta para imaginar una mejor comunidad de trabajo, un tesoro de nuestro pueblo" entre aplausos y risas cuando cont que el vnculo atravesaba tambin discusiones y tensiones que se solan desarmar con ironas y suspicacias.

Otro de los que se anim a tomar el micrfono fue Esteban Bitesnik quien ley un texto sobre la cantidad y diversidad de preguntas que atajaba Gonzlez cuando llegaba a la Biblioteca e intentaba subir el ascensor hasta el tercer piso, donde estaba su oficina. Ante esas preguntas siempre balbuceaba respuestas, con sus libros y el Pgina/12 bajo el brazo, evoc el investigador y escritor, curador de varias de las muestras del Museo del Libro y de la Lengua.

A medida que pasaba la tarde, quienes se haban mostrado tmidos al principio se fueron animando a tomar el micrfono. Eso hizo "El gallego", el chofer que relat un viaje a Rosario en el que mientras Gonzlez lea el diario La Nacin, l gritaba porque de un camin empezaba a picar, "cual pelota de rugby", una rueda. Ante su grito, Gonzlez baj el diario y pregunt qu haba pasado. Para ese entonces, la rueda haba dejado de picar: "Es que este diario no me deja ver la realidad".

Otro da lo llev a un acto en el que tiraban al ro cenizas del militante John William Cooke: "Horacio se qued atrs, tiraron las cenizas y el viento traicionero del ro las trajo de vuelta y a los que se apuraron por ganar la primera fila se les vinieron las cenizas en la cara. Se dio vuelta y me dijo 'Ahora son ms peronistas que nunca'", record el chofer.

Guillermo David, director de Cultura de la Biblioteca Nacional, cont que en un momento el autor de "Redacciones cautivas" haba pensado en la crcel de Caseros como una nueva sede, que lo obsesionaba la federalizacin del funcionamiento de la institucin, "la ms antigua del Estado nacional, la que constituye una memoria troncal".

"Para l, el tema era el legado que las palabras, transformadas en escritos o no, pudieran dejar. Por ejemplo, la obra de Pern, que fue uno de sus grandes temas, era ante todo su oralidad. Haba un misterio de la palabra que l cultivaba en su propia lengua, fue un cultor de la msica de la lengua como pocos en Argentina. Pienso en Borges, tal vez en Macedonio", dijo a Tlam apenas terminado el encuentro David.

Se realizó también una ceremonia íntima de familiares y amigos en el interior de la Biblioteca.
Se realiz tambin una ceremonia ntima de familiares y amigos en el interior de la Biblioteca.


"Gonzlez es esa herencia de la oralidad en aquellos que tuvimos el honor de compartir unos cuantos aos con l. En los ltimos aos recordaba un texto de Lenin que se llama 'A qu herencia renunciamos?' y siempre haba un misterio, a qu parte debemos renunciar de eso, a qu renunciamos sin saber de un autor, cmo es el dilogo actual con los muertos. Para l eso era la literatura, estaba condensada en el gnero de la elega, el dilogo imposible con los muertos, que es algo que estamos haciendo hoy", reflexion el escritor y ensayista mientras comenzaban a desconcentrarse los presentes.

Al finalizar el encuentro, Sasturain destac que Gonzlez "tena una personalidad muy rica, saludablemente seductora, muy persuasiva y no era nada condescendiente. Ese cctel es muy difcil de encontrar. Tenemos la suerte de haber compartido un tramo con l" y resalt: "Fijate que todos hablaron de lo que haban aprendido al cruzarse con l, lo que se haban enriquecido".

Gonzlez, fallecido el martes a raz de una infeccin intrahospitalaria luego de superar el cuadro inicial de Covid, fue evocado en una ceremonia ntima de familiares y amigos cercanos en las instalaciones de la institucin de la que se despidi en 2015 diciendo que "una comunidad es un sntoma de libertad, no una forma obligatoria de convivencia".

"Creo que en estos aos formamos ese tipo de comunidad, de hombres y mujeres libres entonces seamos sujetos de nuestro propio destino y no artificios de las pequeas ambiciones del otro. Saquemos de este momento la fuerza para seguir transformando el mundo y nuestra profesin. Pero nadie transforma ninguna de esas dos cosas si no se transforma a s mismo", les dijo a sus compaeros y compaeras, los mismos que se congregaron para celebrarlo.