22/06/2021 18:17 - semblanza

Horacio Gonzlez y la militancia como forma de construccin colectiva y solidaria

El intelectual que falleci este martes supo compatibilizar la actividad acadmica con la funcin pblica en su cargo de director de la Biblioteca Nacional y su participacin en el espacio Carta Abierta.

Por Emilia Racciatti

Horacio Gonzlez

Los asuntos pblicos de su patria nunca le fueron ajenos a Horacio Luis Gonzlez: a lo largo de su vida esas preocupaciones tomaron la fuerza de la pasin por lo colectivo como herramienta de intervencin a travs de la participacin estudiantil, la militancia barrial, la actividad acadmica, la funcin como director de la Biblioteca Nacional o el armado de un espacio de intelectuales como Carta Abierta para pronunciarse a travs de la palabra escrita y pronunciada siempre en voz alta.

En los aos sesenta su militancia social y popular abraz al movimiento peronista como espacio de debate y transformacin, cuando se haba generado una resistencia que retomaba banderas y luchas logrando desafiar con empeo la proscripcin y los decretos que pretendan borrar los nombres de Pern o Evita.

Su trayectoria

Nacido el 1 de febrero de 1944 en el Hospital Pirovano de Coghlan, Gonzlez estudi en el colegio comercial de Villa Devoto por indicacin de su abuelo, un italiano que trabajaba en la estacin San Martn como ferroviario y era clarinetista de la orquesta popular de Recanati, y pretenda que su nieto fuera contador.

Pero en los ltimos aos del secundario tom la decisin de pasarse al Colegio Nacional Sarmiento, donde empez su inters por la poltica e integr el centro de estudiantes. Con su grupo se denominaban liberales, se oponan al grupo armado Tacuara y contaban con el apoyo de profesores a los que Gonzlez caracterizaba como grandes influencias, a diferencia de lo que suceda con los universitarios con los que consideraba que estableca una relacin de debate.

Fue docente, investigador e intelectual comprometido con su épooca.
Fue docente, investigador e intelectual comprometido con su pooca.


Ensayista y escritor, Gonzlez hizo el curso de ingreso de sociologa en la Facultad de Filosofa y Letras de la Universidad de Buenos Aires. En esos aos de estudio reconoca las clases de Jos Luis Romero, Halpern Donghi o de Roberto Carri, de quien se hizo amigo. En ese tiempo como estudiante hubo encuentros claves con ferroviarios socialistas en bares de Boedo cercanos a la universidad en los que el peronismo encenda los debates.

Entraba a la facultad de incgnito, porque ya haba una intervencin y su nombre estaba entre los que tenan el ingreso prohibido.

Trabajo y poltica

Su primer trabajo fue como bibliotecario, en la carrera primero y en la Facultad de Psicologa despus por recomendacin del poeta y periodista Alberto Szpunberg; mientras la poltica atravesaba sus das en Tendencia Antiimperialista Universitaria (TAU) y en la agrupacin Lnea Izquierda Mayoritaria (LIM).

González dirigió la Biblioteca Nacional entre 2005 y 2015.
Gonzlez dirigi la Biblioteca Nacional entre 2005 y 2015.


Milit en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAP) pero no se adapt a lo que implic la vida como clandestino y pas al Movimiento Revolucionario Peronista (MRP), que lo tuvo como responsable de una unidad bsica en el barrio de Flores mientras ese espacio conflua en Montoneros, de donde se fue en 1973.

El ensayista, socilogo, escritor y docente protagoniz la conocida "movilizacin de los basureros", una demanda que tom forma ante el planteo de un grupo de trabajadores con los que organiz en los barrios del Bajo Flores, el gran vaciadero de la Ciudad, el reclamo por la sindicalizacin y el pase al control pblico cuando cay el gobierno de Hctor Cmpora.

En ese momento, el negocio de la basura se concentraba en una empresa privada llamada Maip que contaba con corralones municipales y ese nombre transform la movilizacin en "la batalla de Maip" para los impulsores, quienes tomaron los corralones, desviaron los camiones, sitiaron el centro bajo la presidencia de Lastiri y lo llevaron en andas a Gonzlez por Avenida de Mayo.

No le gustaba referirse a quienes se destacaban por su militancia y su capacidad de conduccin como "cuadros", segn dijo en un testimonio producido por la Biblioteca Nacional en el que tambin confes que pens a esa institucin como un pequeo modelo de Estado libertario y que el kirchnerismo acept eso.

Ya en el 74 cuando Montoneros pasa a la clandestinidad, Horacio sigui en las unidades bsicas y lejos de esa agrupacin tuvo un breve paso por la JP Lealtad. Entre el 73 y el 76 dio clases en una materia introductoria de la carrera de Econmicas, por la que pasaron 10 mil alumnos.

Estuvo preso en Devoto, das en la superintendencia de seguridad federal y en 1976 sin estar militando orgnicamente lo detuvieron y apresaron durante 6 meses en el Departamento Central de Polica con una causa que fue remitida al Consejo de Guerra del Ejercito, que al igual que la Justicia Federal se declar incompetente.

Cuando lo liberaron se exili en Brasil, especficamente en la ciudad de San Pablo donde ejerci la docencia hasta regresar a la Argentina en 1983.

"No es posible irse en calma de ningn pas, ni del propio ni del ajeno, porque siempre nos acecha la temible demostracin de que el ajeno se hace propio y el propio ajeno. Sin embargo se dejan hilachas por todos lados, nico resguardo frente al hecho de que la vida se parte en franjas, con fuertes vallas entre tramo y tramo", dijo en el eplogo de La Voluntad, la monumental obra sobre la militancia en los 70 que escribieron Eduardo Anguita y Martn Caparrs y en la que Gonzlez es una de las voces que le imprimen testimonio.

La vuelta a la Argentina lo encontr con un Doctorado en Ciencias Sociales y la incomodidad con el trmino "exiliado", ya que sostena que lo incomodaba esa palabra para denominar su tiempo en Brasil comparado con lo que haban tenido que vivir otros compaeros.

Tampoco le gustaba el trmino "vecino" para denominar a los participantes de esas asambleas que se formaron despus de la crisis diciembre del 2001 porque pensaba que ese nombre era "una forma de diluir la historia".

Gonzlez vivi las jornadas de movilizacin del 2001 en la calle, fue hasta Plaza de Mayo el 19 de diciembre a la noche, comparti con un pueblo movilizado esas horas de protesta ante un gobierno que recortaba salarios, reprima y bajaba jubilaciones y al otro da fue a tomar examen y volvi a la Plaza. En ese tiempo histrico se sum y particip en las asambleas de San Telmo, Parque Lezama y Parque Centenario.

La Biblioteca

Su recorrido poltico lo llev a ser director de la Biblioteca Nacional durante una dcada (2005-2015) a partir de un llamado del entonces presidente Nstor Kirchner. Incmodo con la idea de "cargo", asumi su responsabilidad sin solemnidades y aceptando las polmicas y extendiendo las fronteras de lo posible y esperable para la vida de esa institucin.

"Gonzlez no es un francotirador, sino un fundador de tribus. Tribus que se fragmentan, a veces se dispersan, otras se vuelven familia, se institucionalizan, se superponen con otros agrupamientos. Van de aulas a cafs, de bares a bibliotecas, de anaqueles a mesas redondas, de charlas a asambleas, de reuniones a asados, de comidas a clases", escribi la ensayista, docente y sociloga Mara Pa Lpez en el libro que le dedic, "Yo ya no".



En esos aos no solo lo acompa en esa responsabilidad al frente de la Biblioteca Nacional sino que tambin fue una de sus compaeras en el espacio Carta Abierta, conformado por un grupo de intelectuales, entre los que estaban Nicols Casullo, Ricardo Forster y Jaime Sorn, que decidi tomar la palabra pblica a travs de documentos colectivos ante la disputa por la renta agropecuaria.

"Un espacio signado por la urgencia de la coyuntura, la vocacin por la poltica y la perseverante pregunta por los modos contemporneos de la emancipacin", se poda leer en la primera de las Cartas que comenzaron a circular en 2009, durante el primer mandato de Cristina Fernndez de Kirchner.

Si entr a la Biblioteca incomodo con la idea de "cargo", se fue con una despedida emotiva, informal y ruidosa de parte de trabajadores, trabajadoras y colegas con discursos de los delegados sindicales que lo saludaron con un "hasta luego, compaero".

A ese lugar volvi con la vuelta al poder del peronismo y con Juan Sasturain como director, quien lo convoc a tomar la responsabilidad del sello editorial de la casa.

Un personaje de su novela "Besar a la muerta" dice que "no hay pacto social sin sacrificio, no hay religin sin sangre, no hay sociedad organizada sin asado"y para Gonzlez no hubo escritura sin poltica ni tiempo histrico sin militancia.