22/06/2021 16:29 - tena 77 aos

Muri Horacio Gonzlez, referente intelectual de la Argentina

El socilogo y exdirector de la Biblioteca Nacionalestaba internado a raz de un cuadro de coronavirus hace poco ms de un mes.

Por Julieta Grosso

Sociólogo, docente y ensayista argentino nacido en 1944, era uno de los referentes intelectuales más importantes de la Argentina.
Socilogo, docente y ensayista argentino nacido en 1944, era uno de los referentes intelectuales ms importantes de la Argentina.

Tras un largo proceso que incluy mejoras y recadas, muri este martes a los 77 aos el socilogo y ensayista Horacio Gonzlez, un hombre de lealtades blindadas que sin escaparle al disenso vivi en estado de interrogacin y dilogo, apost al lenguaje para desafiar sentidos clausurados y gener una de las etapas ms luminosas de la Biblioteca Nacional a partir de una gestin que aloj debates inflamados, valid en sentido integral la produccin de msicos como Spinetta o el "Indio" Solari y sali al rescate de textos olvidados por las dinmicas expulsivas de la industria editorial.

El autor de "Lengua del ultraje. De la generacin del 37 a David Vias" tore varias veces a la muerte. Lo hizo a fines de 2013 cuando se desplom en el aeropuerto de Panam como consecuencia de un ACV que sufri mientras regresaba de un Congreso de la Lengua celebrado en esa ciudad y luego en 2015 cuando fue intervenido por una hemorragia renal que un ao y medio despus lo llev a recibir un trasplante de rin.

Pero esta vez no pudo. No alcanz con la tenacidad disimulada en su figura etrea, afable, de la que brotaba la voz tenue pero firme con la que construy su faceta de polemista.

Hace dos años, en los estudios de la 750, Horacio González y Liliana Herrero, con Claudio Villarruel y Bernarda Llorente.
Hace dos aos, en los estudios de la 750, Horacio Gonzlez y Liliana Herrero, con Claudio Villarruel y Bernarda Llorente.

Socilogo, docente, ensayista, profesor, militante: Gonzlez fue uno de los ms lcidos pensadores argentinos del ltimo siglo, poseedor de una prosa expansiva y laberntica que custodiaba sus ocurrencias y argumentos. Fuera del territorio solitario de la escritura, no esquiv los riesgos que acechan a los hombres que frecuentan la arena pblica: present libros, regal destellos de conferencista sagaz y lider cruzadas como las reuniones de Carta Abierta -el espacio que busc aportar espesor terico a las polticas del kirchnerismo- o la embestida para licuar el protagonismo del escritor Mario Vargas Llosa durante su visita al Feria del Libro en 2015.

A Gonzlez lo caracteriz siempre la vocacin para sostener lealtades -a sus ideas, a sus amigos, a las figuras que admiraba como la del expresidente Nstor Kirchner o el desaparecido librero Elvio Vitali- sin caer en la adulacin o el alineamiento sumiso.

Contra toda prevencin, en julio de 2015 no dud en anticipar su salida de la Biblioteca Nacional -en la que ejerci la mxima autoridad durante una dcada- pese a que el pronstico de cara a las inminentes elecciones presidenciales sugera un escueto triunfo del candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, por sobre el opositor Mauricio Macri. "Creo que no seguir. Debera para eso acallar muchas de las crticas que hice y me debera convertir en un funcionario ms adecuado y no lo fui", se sincer.

Horacio Gonzlez y la militancia como forma de construccin colectiva y solidaria


De hecho, en ese inesperado balance que formul en el marco de una presentacin informal ante un grupo de periodistas lleg a sostener que trabaj "al filo de la disidencia", en lnea con la nocin de una "cultura crtica". El intelectual haba llegado a la Biblioteca Nacional en 2004 por pedido de su amigo Vitali, quien apenas nombrado director lo convoc para desempearse como su segundo en el rea junto al tambin historiador Horacio Tarcus.

Cuenta la leyenda que casi dos aos despus el entonces presidente Nstor Kirchner lo llam a su casa para ofrecerle el cargo de director de la mxima institucin cultural. Tuvo su primer asedio pblico en diciembre de 2006, cuando el subdirector Tarcus present su renuncia por desavenencias con los sindicatos y sus desacuerdos con la lnea "nacional y popular" que empezaba a perfilar la gestin.



Precisamente esa perspectiva dscola con las tradiciones sera una de las grandes astucias de Gonzlez: convertir a la Biblioteca en un espacio vivo capaz de alojar el "zeitgeist" de una sociedad que redefina sus consumos culturales intentando dejar atrs las secuelas del estallido social de 2001. El socilogo plante entonces una agenda desplazada hacia expresiones asociadas a lo perifrico o lo alternativo que nunca antes haban tenido lugar en la monumental estructura proyectada por Clorindo Testa, como la muestra dedicada en 2014 a "El Eternauta", la historieta creada por Hctor Germn Oesterheld o las que sucesivamente tuvieron como epicentro el universo artstico del "Indio" Solari, fundador de Los Redonditos de Ricota, o la produccin potica y musical de Luis Alberto Spinetta, a quien en 2012 se le rindi homenaje con una exposicin antolgica.

González, anunciando la Feria del Libro 2016.
Gonzlez, anunciando la Feria del Libro 2016.


Transformado en un anfitrin entusiasta y descontracturado, Gonzlez multiplic la actividad pblica de la Biblioteca con presentaciones de libros, paneles, ejercicios de relectura crtica, exposiciones, ciclos de reflexin y hasta jornadas de desagravio como la que dedic al escritor Pablo Katchadjian, acusado por la viuda de Borges, Mara Kodama, de plagiarlo en su libro "El Aleph engordado". Fue una atpica velada que cont con la presencia del escritor Csar Aira, habitualmente renuente a la actividad pblica, adems del apoyo de ms de 2.500 escritores editores y artistas entre los que se encontraban Edgardo Cozarinsky, Ricardo Piglia, Silvia Molloy, Josefina Licitra, Alan Pauls, Tamara Kamenszain y Gabriela Cabezn Cmara

"La Biblioteca Nacional tiene que mantener la idea de interrogar toda la cultura disponible. Es como en la poca de Groussac y la poca de Moreno, que de algn modo estaba vinculada a todos los asuntos pblicos, incluso a la guerra. Entre guerra y biblioteca hay muchas relaciones y ocurre hasta hoy que en las guerras las bibliotecas son un blanco muy selecto", destac durante una entrevista el socilogo, que en 2011 cre el Museo del Libro y de la Lengua y design como directora del flamante espacio a la ensayista Mara Pa Lpez, su antigua alumna e incondicional amiga.


Polemista irremediable y protagonista de arrebatos que le valieron contrapuntos con otros intelectuales como Beatriz Sarlo, Horacio Tarcus y varios de sus compaeros de Carta Abierta -la agrupacin a la que amenaz dejar de pertenecer en ms de una ocasin- Gonzlez sola esquivar la correccin poltica reservada a quienes ejercen la funcin pblica, como cuando en 2015 decidi liderar una campaa para evitar que el escritor peruano espaol Mario Vargas Llosa participe como orador principal de la apertura de la la 37 edicin de la Feria del Libro de Buenos Aires y propona a cambio su reemplazo por un escritor argentino

En una carta pblica, el por entonces director de la Biblioteca Nacional sali a decir que consideraba "sumamente inoportuno" que el Premio Nobel de Literatura 2010 "ocupe ese lugar para inaugurar una feria que nunca dej de ser un termmetro de la poltica", dado que el autor de "La ciudad y los perros" no compagina bien "con las corrientes de ideas que abriga la sociedad argentina". Cmo se cancel la polmica? La entonces presidenta Cristina Fernndez llam a Gonzlez para pedirle que retirara esa carta y Vargas Llosa logr dar su discurso, que en definitiva pas casi desapercibido frente a la viralizacin que haba alcanzado la controversia previa.

Una vida fiel a sus ideales y a las letras

Junto a María Kodama y José Nun.
Junto a Mara Kodama y Jos Nun.

La formacin intelectual del socilogo y ensayista se consolid con su ingreso a la facultad de Filosofa y Letras, que en los 60 funcionaba en un edificio ubicado sobre la calle Viamonte al 400. Se sinti rpidamente atrado por la militancia universitaria y poco despus se uni a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), la organizacin poltica y guerrilla urbana que lo oblig a permanecer clandestino por un tiempo. Abandon la agrupacin para integrarse en 1971 al Movimiento Revolucionario Peronista, un grupo que luego se incorpor a la rbita de Montoneros. Comenz a militar en una Unidad Bsica en Flores, mientras viva en una pensin, en una pieza con una cama de metal y una mesa desvencijada que constituan para su ideario el gesto de austeridad que demandaba la militancia. Lleg a estar detenido durante seis meses y al salir en libertad no lo dud: se exili en Brasil, donde ejerci la docencia hasta que en 1983 decidi regresar a la Argentina.

Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de San Pablo, public una veintena de obras que se ramifican en novelas, aguafuertes y ensayos, entre los que se destacan "La tica picaresca", "El filsofo cesante", "Retrica y locura", "Filosofa de la conspiracin", "Pern: reflejos de una vida", "Paul Groussac: la lengua emigrada", "Las hojas de la memoria. Un siglo y medio de periodismo obrero y social", "Lengua del ultraje. De la generacin del 37 a David Vias", “Historia conjetural del periodismo”, "Genealogas. Violencia y trabajo en la historia argentina" y "Kirchnerismo, una controversia cultural". Sus objetos de indagacin van desde el peronismo, la poltica, los contrapuntos intelectuales y el oficio periodstico hasta los taxis, a los que les dedic un libro, "El arte de viajar en taxi. Aguafuertes pasajeras".

"Soy una persona que podra dar una buena clase sobre Jrgen Habermas, Walter Benjamn o Jorge Luis Borges. Y me tuve que convertir en alguien que tena que ejercer su habilidad en la tensin que provoca la funcin pblica"



Su debut en la ficcin se produjo recin en 2014 con "Besar a la muerta", una obra donde despliega saberes y discursos en clave de criollismo pardico, sin dejar de reflexionar, acaso a su pesar, sobre el estatuto del acto de habla. "La novela tiene giros caricaturescos, por eso vacilo en llamarla novela, sera en realidad una noveleta farsesca, y el asado, como fuerte signo de identidad, adquiere resonancias fantasmagricas. No se puede invocar un asunto tan plenamente ligado a la memoria culinaria del pas, sin incurrir en cierto criollismo pardico", deca por entonces en una entrevista con Tlam. Curiosamente, unos aos ms tarde el propio Gonzlez se transformara en el personaje central de "Yo ya no. Horacio Gonzlez: el don de la amistad", libro escrito por su amiga Mara Pa Lpez que se sostiene en la figura del socilogo para reflexionar sobre la urgencia de la escritura, el riesgo del lenguaje y la importancia de lo colectivo.

En un homenaje a Evita, en la Biblioteca Nacional.
En un homenaje a Evita, en la Biblioteca Nacional.

En los ltimos aos, Gonzlez haba recuperado el ritual intemporal de la lectura y escritura que tanto haba aorado durante sus aos de gestin pblica. En la casa de Boedo que comparta con Liliana Herrero, transcurri largos meses resguardado a la espera de la primera dosis de la vacuna, que le fue aplicada en marzo pasado. Fiel a su visceralidad, no se priv de sealar el oportunismo del horizonte farmacolgico. "La vacuna es casi un talismn, pero tambin una mercanca del capitalismo. Es necesaria una fabricacin y distribucin ms igualitaria. Pero en un momento de la humanidad en el que recibe la demanda de un mensaje igualitarista, hay razones en la forma poltica y econmica en la que vivimos, que impide ejercer tal demanda", expres das antes de ser inoculado.



El socilogo estaba actualmente a cargo del departamento de publicaciones de la Biblioteca, un rol que el actual director, Juan Sasturain, le encomend para retomar la incansable poltica de nuevas ediciones y rescate de textos olvidados que caracteriz su gestin. La labor, sin embargo, se vio interrumpida por la embestida paralizante de la pandemia.

Gonzlez soaba con volver a poner en marcha la usina de produccin editorial, pero su fulgurante destino comenz a apagarse en la noche del 19 de mayo, cuando fue trasladado al Sanatorio Gemes tras dar positivo de Covid.