22/06/2021 10:10 - Opinin

La impunidad Xenfoba

En el territorio Mapuce se mantienen conflictos a partir de la usurpacin de espacios tradicionales a manos de Reyes asiticos, corporaciones forestales, centro tursticos internacionales, petroleras, funcionarios judiciales y otros.

Pablo R.  Garca

Por Pablo R. Garca

La tierra de la Patagonia aún esta en disputa
La tierra de la Patagonia an esta en disputa

El Estado argentino se constituy como continuidad de un virreinato de la corona espaola llamado del Ro de la Plata. Ya siendo un estado independiente de Espaa, gobernado por la continuidad de aquellos que en las revueltas de mayo de 1810 proponan la necesidad del comercio con Inglaterra, el Estado independiente asociado de hecho al Imperio Britnico decide invadir la Patagonia.
El sur del continente era declamado como propio solo por haberlo heredado de Espaa en los mapas, ya que nunca lograron la ocupacin que era el nico derecho que podra asistirle para dicho reclamo.

Para finales de la dcada del 70 del siglo 19 el Congreso de la Nacin, hijo de la flamante constitucin liberal y que estaba compuesto por los representantes de las mafias que imponan sus candidatos a punta de pistola, define que el ejrcito que acababa de masacrar a la poblacin del Paraguay en la guerra de la triple alianza, ahora iba a aniquilar a la poblacin civil (no existan ejrcitos Mapuces, salvo en pocas de invasin ) del territorio heredado pero no ocupado.

Ley. 947 en 1878 Art. 1 - Autorizase al Poder Ejecutivo para invertir hasta la suma de un milln seiscientos mil pesos fuertes (ps. ftes. 1.600.000) en la ejecucin de la ley del 23 de agosto de 1867, que dispone el establecimiento de la lnea de fronteras sobre la margen izquierda de los ros Negro y Neuqun, previo sometimiento desalojo de los indios brbaros de la Pampa, desde el rio V y el Diamante hasta los dos ros antes mencionados.

Ntese que el texto de la ley plantea la eliminacin del brbaro, sinnimo antiguo del mote de terrorista actual y menciona al Mapuce como un otro extranjero al que le correran la frontera existente, es decir, un reconocimiento como una nacin diferente a la Argentina.

La zanja de Alsina, los acuerdos del gobernador Rosas y los malones blancos, no lograban avanzar y consolidar la invasin ya que solo era motorizado por una incipiente clase estanciera local. Hizo falta una real necesidad de territorio para criar lanas y abastecer la industria textil que acababa de cambiar su sistema de produccin en Inglaterra para consumar el exterminio.

As fue que el salvaje Roca y sus generales comandaron una invasin que asesin poblacin civil y confin hasta la muerte en la Isla Martin Garca a cientos de hombres y mujeres que resistieron la invasin. Los diarios de la poca que tenan naturalizado el intento de etnocidio publicaban ese ao en letra de molde la vuelta de la esclavitud.

“Hay a disposicin de los seores comerciantes y firmas de esta plaza, indios menores de edad. Los infelices aun careciendo completamente de las gracias de la civilizacin, pueden utilizarse con sumo provecho para mandados diversos”, deca el recorte del diario La Nacin Octubre de 1878 Primera plana.

Luego vinieron dcadas de silencio, sometimiento, persecucin a los dscolos, reparto de tierras y la invisibilizacin de la Nacin Mapuce, aunque la resistencia que se volvi supervivencia continuaba silenciosa.

Lo cierto es que la tierra de la Patagonia an esta en disputa, la Nacin Mapuce logro traer hasta estos das su cultura, idioma, cosmovisin y reclamo pacifico sobre su territorio, consigui leyes internacionales que frenaran el etnocidio y logr tambin a travs de la concientizacin que el Estado asuma la pre existencia y con ello el derecho a poseer ahora dentro de las leyes del invasor sus propios territorios y el respeto de sus culturas.

A pesar de estas conquistas y como en aquel tiempo las empresas y corporaciones intentan la posesin a toda costa de las territorios recuperados. La lista es larga entre los que se destacan Benetton que hoy tiene 1 milln de hectreas compradas a la compaa general del sud, empresa que recibi el favor directo del Estado genocida pos invasin de Roca u otros. O como el proyecto minero Calcatreu, que planifica estratgicamente la explotacin del territorio de manera violenta o Arelauquen Golf & Country Club que compr de forma dudosa para vender parcelas a multi millonarios el territorio de la comunidad Quijada a la que ahora le cerr el paso a pesar del dictamen de la justicia.

La lista sigue con el Estado neuquino como testaferro de hombres de poder que se repartieron el territorio de la comunidades Puel y catalan en villa Pehuenia o en Villa la Angostura donde la repartija de territorios y los negocios inmobiliarios incluyen a la mega figura de la NBA Manu Ginobili o el country Cumelen, el preferido de el ex presidente Macri y sus socios.

En el resto del territorio Mapuce tambin se mantienen conflictos a partir de la usurpacin de espacios tradicionales a manos de Reyes asiticos, corporaciones forestales, centro tursticos internacionales, petroleras, funcionarios judiciales y otros.

En 2015 asume las riendas del Estado un gobierno que pertenece a este sector y suma a este a la contraofensiva a travs de su inteligencia, corporacin judicial y medios afines. El Estado entonces toma el protagonismo como fue en aquella primera invasin y lo hace de la misma manera, imponiendo un discurso de odio hacia el pueblo Mapuce para transformarlo otra vez en un enemigo interno-externo y as justificar el despojo de lo reconquistado.

El poder ejecutivo entonces mueve sus primeras piezas e inventa el supuesto grupo insurgente RAM con solo un marcador, unas hojas numero 3 y mucho apoyo meditico. Luego la ministra que gustaba lucir ropa de combate y un discurso de mano dura enva al “.. hijo de puta buen mozo que es mi jefe de gabinete!” (textual de su jefa Bullrich Patricia), un tal Pablo Noccetti, que es defensor y reivindicador de genocidas, al territorio para comandar un rgimen de miedo con fuerzas federales. Esta avanzada armada contra la poblacin civil asesina a 2 personas, uno en Chubut, el joven anarquista solidario Santiago Maldonado y otro en Rio Negro, Bariloche, el pei Rafael Nahuel iem.

Luego de la accin directa del Estado este frente neo xenfobo con la prensa como vanguardia, disciplina a las justicias locales, enardece hasta la violencia a grupos de poderosos y sus laderos y va diluyendo las causas que previamente fueron tergiversadas o dormidas por los propios funcionarios judiciales.

Hoy a 150 años  la pelea por la subsistencia de una Nación como la Mapuce sigue abierta
Hoy a 150 aos la pelea por la subsistencia de una Nacin como la Mapuce sigue abierta

Hoy a 150 aos la pelea por la subsistencia de una Nacin como la Mapuce sigue abierta sin posibilidades de poder prever los resultados futuros, no sabemos si el actual gobierno que vino a pacificar la zona, cambiar la poltica para la intervencin en conflictos y a hacer cumplir leyes que reconocen el derecho a la posesin del territorio como la 26.160 actual lo lograr.

Mientras tanto la pregunta es: qu hacemos quienes no somos Mapuce ni fuimos invadidos pero tampoco somos parte de las fuerzas que a sangre y fuego estn intentando hacer desaparecer naciones originarias que conviven en este Estado pacficamente? Qu hacemos para pedirle a los gobiernos que detengan la invasin y hagan cumplir las leyes vigentes? Cmo procedemos cuando nos enteramos que una fuerza federal asesina a sangre fra a un joven que intentaba recuperar territorio para desarrollarse como Mapuce recuperando su identidad? Qu explicacin vamos a pedirle a la justicia que hace 3 aos mantiene en idas y vueltas el caso de Rafa sin detenidos y con dilaciones totalmente escandalosas?

Para el werken de la Coordinadora del parlamento Mapuce de Ro Negro , Orlando Carriqueo “La nueva cartula del caso del asesinato de Rafael Nahuel, es a medida de las palabras de la ex ministra Bullrich, que busca la impunidad, nosotros de ninguna manera aceptamos ni tampoco hay prueba alguna que haya sido un enfrentamiento. Todo el juicio result estar embarrado con idas y vueltas que es lo que pretendan claramente. Semejante manoseo no colabora para resolver un conflicto social y poltico que es histrico “

Hasta ahora hay certeza que la bala que mat a Rafita fue comprada por el Estado argentino y fue provista a un prefecto que recibi ordenes de sus superiores de disparar armas de fuego siguiendo la poltica diseada por las autoridades de turno.

Nos preocupa cuando un funcionario pide una pizza que paga con impuestos y decimos con la mia no pero no nos estara preocupando que con la nuestra asesinen a nuestros hermanos. Si, con la tuya compraron la bala que mato a rafita. No somos culpables, porque no definimos que con la nuestra maten, pero al menos debemos pedir que con la nuestra o en nuestro nombre como ciudadanos del Estado argentino se detenga la contra ofensiva contra los pueblos originarios para desposeerlos de los territorio que hoy ocupan y los que por ley le corresponden.

Con la ma y en mi nombre les pido que regularicen los derechos que llevan dcadas sin ser reconocidos en la prctica y tambin justicia rpida, efectiva y imparcial para los asesinos en todos sus niveles empezando por la ex ministra que diseo las polticas que concluyeron en los asesinatos como el de Maldonado, Rafa y tantos agredidos, golpeados , despojados y violentados en su identidad por el estado en convivencia con las corporaciones que financian esta nueva invasin.

En estas fechas tan importantes para los pueblos que vivimos en el hemisferio sur donde la naturaleza renueva la vida y comienza un nuevo ciclo creo que los no originarios que trabajamos en pos de un Estado plurinacional, debemos reclamar al Estado argentino en sus tres poderes que repare el dao a la diversidad cultural que caus y causa.

Nunca ms debemos dejar impunes crmenes de odio basados en la xenofobia, crmenes que son hijos de la ideologa de los padres del Estado moderno que prometan una nacin blanca y pura como sus espejos europeos y norteamericanos.

Pablo r Garca
Productor audiovisual
Autor de : Es la diversidad, idiota
Ed octubre
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