20/06/2021 18:20 - ENTREVISTA A MARIO NOSOTTI

Un libro recupera la identidad potica de Juan L. Ortiz a 125 aos de su nacimiento

El poeta y periodistapropone un viaje ntimo y reflexivo por la vida y la obra del hombre conocido como Juanele, sostenido en un trabajo de investigacin que incluye testimonios, lecturas, fotos inditas y documentos.

Juan L. Ortiz.
Juan L. Ortiz.

Inspirado en la fascinacin que despert en su adolescencia la obra del poeta entrerriano Juan L. Ortiz (1896-1978), de quien recientemente se cumplieron 125 aos de su nacimiento, se acaba de publicar “La casa de los pjaros”, un libro del poeta y periodista Mario Nosotti que propone un viaje ntimo y reflexivo por la vida y la obra del hombre conocido como Juanele, sostenido en un minucioso trabajo de investigacin que incluye testimonios, lecturas, fotos inditas y documentos.

Todo comenz en 1986, cuando Nosotti tena 20 aos y en un dossier del Diario de Poesa descubri la imagen del poeta entrerriano, quien con “ese aire de atencin afable, entre oriental y campesino” –como describe en su libro- atrap al joven, abriendo la puerta a un camino sin retorno.

“Ese primer encuentro de algn modo sell el pasaporte de un viaje. Segu leyendo a Ortiz como quien sigue un rastro, perdindome en sus versos y estudindolos, viaj a Entre Ros, conoc a su familia, habl con los amigos directos que quedaban vivos, gan una beca para investigar su obra y por algunos aos, tuve una librera con el nombre de un poema suyo”, cuenta el autor al inicio de “La casa de los pjaros”, libro recin editado por Universidad del Litoral que amalgama ensayo y biografa para desentraar el misterio que esconde la figura de Juanele, de quien el pasado 11 de junio se cumplieron 125 aos de su nacimiento.

"Segu leyendo a Ortiz como quien sigue un rastro, perdindome en sus versos y estudindolos, viaj a Entre Ros, conoc a su familia, habl con los amigos directos"



“Me gusta pensar a Ortiz como ese que hace trampas, un duende que disemina falsos seuelos, que no indica, que tan solo presenta. Trampas, gestos, astucias, intrigas a travs de las cuales la vida real ha sido puesta en juego”, escribe Nosotti en uno de los pasajes de su libro, aludiendo a la forma en que la biografa de Juan L. Ortiz se inscribe en una serie de poemas que puntan su obra.

Ortiz naci en Puerto Ruiz, departamento de Gualeguay. Luego se mud con su familia a Villaguay, donde vivi una etapa decisiva y una “infancia campesina” –en palabras del mismo Juanele- y a los 17 aos, poco antes de finalizar el colegio, parti a Buenos Aires para estudiar Filosofa y encontrarse con la bohemia literaria de los aos 20.

Su primer libro, “El agua y la noche”, lo edit en 1933 cuando tena 37 aos, empujado por su amigo poeta, Carlos Mastronardi. Pero la poesa ya haba despertado en el autor el inters de algunos iniciados y curiosos. Irrumpi en la literatura argentina como un escritor difcil de encasillar, porque como indica Nosotti en su libro "no se trataba del poeta regionalista, el cantor del paisaje, el de cierta idealizacin de la vida en su comarca", as como tampoco "era un poeta ligado a la vanguardia, a la retrica y la experimentacin que por esos aos (finales de los aos 20 y primera mitad de los treinta) ya haba dejado su impronta en la literatura argentina a travs del grupo Martn Fierro". Y acota: "Tampoco era el prototipo del poeta social -casillero en el que se lo enrol muy pronto-, por el contrario, fue su particular manera de inscribir ese concepto lo que lo distingui".

- Tlam: Qu representa la publicacin de “La casa de los pjaros” en tu vida?

- Mario Nosotti: Significa la concrecin de un largo anhelo, de un proceso en el que estuve metido varios aos. Uno no sabe bien a dnde va y cules sern los pasos pero hay una obsesin que te impide dejar, puede ser un destino, aunque soy reacio a creer en el destino. Para ponerlo en trminos de Ortiz hablara de un llamado, de ser fiel a un llamado.

- T: Cmo fue el proceso de escritura a lo largo de 10 aos de trabajo? La idea inicial era hacer una biografa y luego el libro se transform en algo ms abierto, acercando al lector al poeta de un modo reflexivo, ntimo, sostenido en un gran trabajo de investigacin.

- MN: Fue un trabajo intermitente, de tanteo, que recin hacia el final fue encontrado su forma. Empez con la idea de un ensayo sobre cuestiones como la referencialidad, la experiencia etc. y despus se torci hacia la zona ms biogrfica. En el medio empezaron a colarse las notas de un cuaderno personal que no tiene nada que ver con mi trabajo literario. Pero, como dice la poeta Mercedes Roff, la frontera entre experiencia vital y experiencia creativa nunca es ntida. Me di cuenta que esas entradas podan dialogar con los textos del libro y fue en esa amalgama que de a poco le fui encontrando el tono. Por otro lado, el trabajo biogrfico me llev a investigar distintas fuentes, a buscar documentos y a viajar a los lugares por donde Ortiz pas (que no son tantos) en busca de testimonios, y tambin de vivenciar personalmente esos espacios. Y creo que esto ltimo le aporta al libro cierta solidez que no tendra si se tratara solo de mis conjeturas o de una narracin ms ficcional.

- T: Dnde radica la importancia de la obra de Juan L. Ortiz en la poesa argentina?

- MN: En la coherencia interna, en la consecucin no programtica, sino de una implicancia profunda, de todo un sistema de alusiones (temticas, formales, ideolgicas), que plasman una forma de mirar y decir, nicas en nuestra literatura. Hasta en esos poemas ms cortos y directos, de apariencia sencilla, “tenues vietas emocionales” dice Garca Helder, hay un ethos que los distingue, que los hace distintos. Esto para no hablar del arsenal de recursos que Ortiz pone en marcha y que lleva poco a poco al extremo. Y tambin, obviamente, la tan mentada imbricacin entre su vida y su obra, la construccin ms o menos voluntaria de una figura de autor. En el caso de Ortiz, no es sencillo separar todo esto. Todo eso es Juanele.

"Antes de ese dossier del Diario, haba odo hablar de Ortiz en la primera reunin de un taller literario al que llegu de casualidad y al que nunca ms volv. Me qued eso, el nombre, y la referencia de que era un gran poeta"



- T: El libro despierta ganas de leerlo, este fue tambin un disparador a la hora de escribir sobre su vida y su obra?

- MN: Es difcil sostener en un ensayo largo el inters del lector, no caer ni en la mera conjeturalidad ni en el tecnicismo acadmico, en la jerga de los especialistas. Yo vengo de la poesa y hasta entonces solo haba escrito reseas, notas crticas, pero nunca algo por el estilo, as que fui aprendiendo a escribir con este libro. Escribir para m es eso: insistir, probar caminos.

- T: Hoy, a la distancia, cmo records aquel momento en que descubrs a Ortiz a tus 20 aos, leyendo Diario de Poesa. Qu fue lo que fascin de sus poemas y de su impronta y a seguir su huella durante tantos aos?

- MN: Antes de ese dossier del Diario, haba odo hablar de Ortiz en la primera reunin de un taller literario al que llegu de casualidad y al que nunca ms volv. Me qued eso, el nombre, y la referencia de que era un gran poeta “secreto y del interior”. Despus con el informe del Diario de poesa vi por primera vez su estampa, le algunos poemas, una cronologa y los aportes crticos que ah se hacan. Yo desde adolescente quera ser poeta y Juan L. condensaba de pronto todo lo que para m significaba eso. Algo muy adolescente y tambin algo profundo, verdadero. Desde ah segu siempre leyendo y escribiendo poesa, y durante varios aos, ya entrado el siglo XXI tuve un librera llamada El Gualeguay.

-T: Cunto influy su obra en vos como poeta?

- MN: No s qu influencia haya tenido en mi escritura. Algo de esa voz que parece que no es de nadie y es a la vez personal y afectiva, me interesa. Tambin esa atencin a lo invisible, lo que est por detrs de lo aparente o lo que llega a travs de lo que se manifiesta. Pero ocurre que uno puede admirar a un poeta y no aspirar a escribir como l. Hay muchos poetas que me gustan casi tanto como Juan L. Me interesa una estela un poco caprichosa que empieza en Mallarm, sigue en Lezama, y llega por Ortiz hasta Arturo Carrera.

- T: En un pasaje "La casa de los pjaros" aparece una cita en la que Juanele define a la poesa: "Naturalmente... siempre se busca la poesa... es tan fugitiva como podra serlo la felicidad tal como la conciben los hombres", dice. Coincids con esa idea?

MN: Y s, la poesa es fugitiva, inalcanzable, vamos tras sus migajas porque son migajas de oro. A Juan L. le interesaba la poesa que se escribe, la que plasma la escritura como la que est afuera, la que no est limitada. Ortiz se opone a cierta profesionalizacin del trabajo del poeta y en un reportaje dice: “Yo me dejo vivir, la vida me atraviesa, me transporta. Analizar mi propia poesa sera interferir esa corriente que me toma y me lleva y me trae. Y eso me parece, si no peligroso, por lo menos frvolo. Hay algo ms que est antes y despus de la poesa. Interferir sera sugerir una sistematizacin de la experiencia potica misma, incluso de aquella que nos parece ms viva, ms abierta. Es difcil, tal vez imposible, porque la poesa –como la vida- resiste todo intento de definicin".
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