24/06/2021 09:53 - A 21 aos del adis al dolo

Alfredo Pesquera, el misterioso clandestino detrs de la muerte del "Potro" Rodrigo

Tras la muerte del dolo cuartetero, el 24 de junio de 2000, todas las miradas se volvieron hacia un desconocido, Alfredo Pesquera, quien habra sido el respondable del fatal accidente. Muy a su pesar, este comerciante de dudosa reputacin salt a las tapas de los diarios. Trece aos ms tarde, abrumado por deudas y acusaciones, se suicid en el interior de su auto.

Por Ricardo Ragendorfer

El 24 de junio de 2000, Rodrigo Bueno murió en un accidente sobre la Autopista Buenos Aires-La Plata, a la altura de Berazategui. Tenía 27 años.
El 24 de junio de 2000, Rodrigo Bueno muri en un accidente sobre la Autopista Buenos Aires-La Plata, a la altura de Berazategui. Tena 27 aos.

Era la madrugada del 24 de junio de 2000 cuando Rodrigo Bueno, acompaado por cinco personas, perdi el control de su camioneta Explorer, a la altura de Berazategui, al volver de La Plata por la Autopista, tras rozar otra camioneta, una Blazer con vidrios polarizados. El cantante sali despedido de la cabina, y su deceso fue inmediato. All tambin muri Fernando Olmedo, hijo del comediante Alberto Olmedo.

Hoy, que se cumple el vigsimo primer aniversario de esta tragedia, bien vale explorar una historia conexa.

El velatorio de Rodrigo, realizado desde la noche siguiente en el saln de actos de la Municipalidad de Lans, convoc a una multitud.

El abogado de la familia del dolo, Miguel Pierri, de pronto sinti una voz a sus espaldas; la del comisario Claudio Smith, a cargo de la seguridad del evento, quien le solt la siguiente inquietud:

–Cmo va manejar el tema de las flores, doctor?

–Qu flores? De qu me est hablando?

– De la venta de las flores.

No sin azoro, Pierri contest:

–Vea, comisario. En este momento tengo otros problemas...

–No se preocupe doctor. Yo me ocupo –fue la frase con la que Smith dio por liquidada la cuestin.

Aquella vez, los “floristas” del jefe policial vendieron unas 20 mil rosas a razn de un peso-dlar por unidad. No hace falta una calculadora para saber lo fructfera que fue tal velada para l.

Durante el maana del lunes 26, el fretro de Rodrigo fue trasladado al cementerio privado La Pradera, de Esteban Echeverra. En ese mismo momento, un televidente haca zapping en su dormitorio. Se trataba de un tal Alfredo Pesquera.

Pesquera relata el accidente

La desgracia de un clandestino

Todos los canales cubran esa ceremonia fnebre sin dejar de sacarle el jugo a una hiptesis del accidente tan antojadiza como inquietante: la accin de “un sicario al servicio de la mafia bailantera”. Claro que se trataba de un crtel nicamente surgido en la imaginacin de los cronistas. Pero ellos repetan el nombre de Pesquera con insistencia, por haber sido el conductor de la Blazer.

“Estn hablando de vos”, le dijo, de modo innecesario, su esposa. Y l, ya lvido, asinti en silencio.Lo cierto es que aquel hombre tena grandes razones para permanecer en el anonimato.

Cinco aos antes, Pesquera resida en La Plata dedicado a la presunta venta de autos importados que deca obtener en un depsito fiscal. Los precios que peda eran tentadores y se podan saldar en cuotas. De manera que cerr tratos con varios interesados. Pero ellos nunca recibieron nada a cambio de sus pagos. Al principio, l justificaba tales atrasos esgrimiendo variadas excusas; luego, se hizo humo, dejando un tendal de damnificados.

stos se fueron relacionando entre s, mientras trataban de encontrar a Pesquera en los lugares que sola frecuentar. As se articul una megacausa por “estafas reiteradas” en el Juzgado de Transicin N 4, a cargo de Carmen Palacios Arias.

Pero la pesquisa se atranc en una incgnita de lo ms simple: el lugar de residencia del acusado. Por ello, jams pudo ser citado a declarar. El paradero del Pesquera era un enigma insondable. Y su existencia adquiri una impronta nmade.

Nadie supo que, al principio, Pesquera recal con su familia –integrada por su mujer y un pequeo hijo– en hogares de Berisso, Ensenada y City Bell. Hasta que, en el mayor de los sigilos, busc nuevos horizontes en la Ciudad de Buenos Aires. All altern la venta “por derecha” de equipos de computacin con otros menesteres “por izquierda”.

Lo cierto es que por aquel aejo expediente debi seguir cultivando un riguroso bajo perfil. En semejante contexto, el azar le jug la ms inoportuna de las bromas: protagonizar un accidente fatal nada menos que con la estrella musical ms exitosa del momento.

“Estn hablando de vos, Alfredo”, volvi a decir su esposa.Por toda respuesta, Pesquera apag el televisor.

El hombre sin rostro

Años más tarde, con el autor de esta nota, en Puerto Madero, donde Pesquera alquilaba una oficina "por horas".
Aos ms tarde, con el autor de esta nota, en Puerto Madero, donde Pesquera alquilaba una oficina "por horas".

La causa contra Pesquera por la muerte de Rodrigo y Olmedo en el accidente de la autopista fue caratulada como “doble homicidio culposo y lesiones en concurso real”. Una pavada, puesto que las cmaras instaladas en el lugar del hecho demostraran su ajenidad a la gnesis del percance.

Pero, en razn a sus contratiempos anteriores con el Cdigo Penal, su figura deba continuar en la clandestinidad. O sea, el nombre de ese individuo ya estaba en boca de todos. Pero no as su rostro. Y menos an su escondite.

Esta suma de circunstancias favoreci la insistencia de la prensa con la quimera argumental del “sicario de la mafia bailantera”, sin advertir que en las venas de su protagonista corra un thriller de otro signo. Y verdadero.

La sbita notoriedad de Pesquera inyect en la jueza Palacios Arias, que segua al frente del expediente por las estafas, un ramalazo de adrenalina.

Pero el comisario Juan Carlos Ghillino, quien la secundaba en aquella pesquisa, no se mostr muy optimista:

–Quizs es un homnimo, doctora –le dijo.

–Investigue el asunto a fondo –fue la rplica.

El polica cumpli. Aunque para ello tard dos meses. Recin entonces fue al juzgado para anunciar: “Es nuestro hombre!”Sin embargo, los intentos de Ghillino de dar con el prfugo resultaron infructuosos. Entonces fue reforzado el personal de la bsqueda con sabuesos especializados en trabajos de inteligencia. Ellos no demoraron en averiguar la direccin de Pesquera. Y una comisin de 16 hombres se lanz a su captura. Pero regresaron con las manos vacas.

“El tipo dio un domicilio falso, doctora”, se justific Ghillino.

No fue exactamente as. Porque tras un meticuloso chequeo de datos y fuentes, los “especialistas en inteligencia” descubrieron un pequeo error en su rastreo: en vez de ir a un edificio de la calle Snchez de Bustamante, en donde Pesquera realmente viva, allanaron un inmueble habitado por ocupas, en la calle Snchez de Loria.

Pesquera fue finalmente detenido a las 7:50 del 10 de marzo de 2001. En las esquinas haba hombres apuntando con armas largas. Y un doble anillo de contencin. As atraparon a ese hombre en compaa de su hijito, cuando lo llevaba a esa hora al colegio.

El tipo fue alojado en la comisara 6 de La Plata. All un fotgrafo policial lo retrat de frente y perfil, antes de filtrar una copia a un semanario de actualidad a cambio de unos dlares.Pesquera fue esa semana la nota de tapa. Su rostro haba dejado de ser un enigma.

El desafortunado comerciante estuvo slo 31 das tras las rejas. En 2002 fue absuelto en la causa por la muerte de Rodrigo.
Luego sera condenado a un ao y tres meses de prisin en suspenso por la causa de los autos.

La premonicin

En 2002, Alfredo Pesquera fue absuelto en la causa por la muerte de Rodrigo. Estuvo 31 días en prisión.
En 2002, Alfredo Pesquera fue absuelto en la causa por la muerte de Rodrigo. Estuvo 31 das en prisin.

Pesquera sufra una pesadilla recurrente: unos chispazos en la oscuridad de la autopista y una camioneta Explorer dando siete tumbos. Lo reconoci en una entrevista que le hice a finales de 2006 para el ciclo "Mal entendido", del canal Ciudad Abierta, producido por el realizador Valentn Javier Diment.

En aquellos das, ya con la pena cumplida, estudiaba Derecho, alquilaba oficinas “por horas” en un edificio de Puerto Madero y tambin posea otras fuentes de ingresos sobre los que prefiri no hablar. En cambio, fue expansivo al enumerar las amenazas recibidas. Y se detuvo a describir una en particular: “El tipo me puso en la panza una pistola con una bala en la recmara. Le di un cabezazo y l me golpe la frente con la culata. Luego, forcejeamos. Al final, sal bien librado del asunto”.

En aquel momento fue imposible imaginar el carcter premonitorio de esa ancdota. Era como s, con seis aos de anticipacin, relatara otra ria que lo marcara hasta el final de sus das.

Pero vayamos por partes.

A fines de mayo de 2013, mantuvimos un encuentro casual en Retiro, frente a la Torre de los Ingleses. Esa vez, Pesquera se refiri a su inminente partida hacia los Estados Unidos.

– Por razones de trabajo? –pregunte, por pura formalidad.

l encogi los hombros, y contest:

– Ojal. Es por un tratamiento oncolgico.

Todo indicara que aquel viaje jams se concret.

En diciembre de 2013, Pesquera fue hallado muerto de un disparo dentro de un auto, en una tranquila calle del barrio de Saavedra. Todo indicó que fue un suicidio. Tenía 49 años.
En diciembre de 2013, Pesquera fue hallado muerto de un disparo dentro de un auto, en una tranquila calle del barrio de Saavedra. Todo indic que fue un suicidio. Tena 49 aos.


Cabe destacar que aquel encuentro con Pesquera qued casi enlazado en el tiempo con un hecho que mereci la atencin periodstica: el asesinato de Miguel Angel Graffigna, quien se proclamaba financista. Ese individuo, cuyo cadver fue descubierto el 7 de junio en su lujoso Peugeot RCZ con la cara explotada por un balazo a metros de una esquina del barrio de Chacarita, era el mismo que en febrero de 2011 fue preso –y despus sobresedo junto con su esposa, la bailarina de cao, Romina Iddon Silva– por el doble crimen de un matrimonio swinger para quedarse, supuestamente, con un cuadro de Picasso.

La autopsia y la pericia balstica lograron determinar que la vctima fue asesinada con su propia arma –una Smith & Wesson calibre 40 que no estaba en lugar del hecho–, la cual le fue arrebatada durante un forcejeo, cuando le apuntaba a quien sera su matador, el que le prodig un cabezazo en la frente.

El 21 de diciembre, dentro de una camioneta BMW X6 estacionada en una calle del barrio de Saavedra, fue descubierto el cadver de Pesquera. Se haba volado la tapa de los sesos con la Smith & Wesson de Graffigna.

Se cree que su suicidio se debi a la orden de captura que pesaba sobre l por el asesinato de ese presunto financista.Dada su calvicie, fue como una irona que una de las pruebas contra l fuera un cabello secuestrado en la escena de aquel crimen.

No era la primera vez que ese hombre sucumba por una broma del azar.

"Lo mejor del amor". Rodrigo, cmo olvidarlo.