Internacional

16-06-2021 11:23 - Primera cumbre en Ginebra

Llegó el día: Putin y Biden se ven las caras y el mundo mira con atención

El esperado encuentro en la neutral Suiza se concreta luego de meses de declaraciones cruzadas entre ambos presidentes. El conflicto entre Rusia y Ucrania y las acusaciones sobre ciberataques son algunos de los temas que más tensiones generan.

Telam SE
16-06-2021 | 11:23
Joe Biden y Vladimir Putin iniciaron en Ginebra Suiza su muy anticipada primera cumbre
Joe Biden y Vladimir Putin iniciaron en Ginebra, Suiza, su muy anticipada primera cumbre.

Los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Joe Biden y Vladimir Putin, iniciaron hoy en Ginebra, Suiza, su muy anticipada primera cumbre, con las relaciones bilaterales en su punto más bajo en medio de múltiples acusaciones y desacuerdos.

Luego de saludar a Putin con un apretón de manos, Biden dijo que "siempre es mejor verse cara a cara", y el presidente ruso respondió que confiaba en que la reunión fuera "productiva".

Segundos antes, los dos mandatarios posaron para una foto junto con el presidente suizo, Guy Parmelin, que les dio la bienvenida en la entrada de la Villa La Grange, y, luego del saludo, pasaron al interior de la mansión, informó la agencia de noticias Sputnik.

El envenenamiento y encarcelamiento del líder opositor ruso Alexey Navalny, la tensión entre Rusia y Ucrania y acusaciones de que el Kremlin está detrás de ciberataques son algunos de los temas que más tensiones generan de los que se discutirán en la reunión.

Cuestiones en las que hay mayor entendimiento incluyen el control de armamentos nucleares, el cambio climático, los programas atómicos de Irán y Corea del Norte y la estabilidad de Afganistán tras la retirada militar estadounidense y de la OTAN.

Frente a frente: comenzó la cumbre Putrin-Biden en Ginebra

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Putin aterrizó en el avión presidencial ruso poco después del mediodía y se dirigió directamente al lugar del encuentro, la Villa La Grande, un magnífico edificio del siglo XVIII, ubicado en el corazón de la ciudad, con una vista impresionante del lago Lemán.

Las conversaciones comenzaron a las 13.27 (las 8:27 en Argentina), informó la agencia de noticias rusa Sputnik.

El Kremlin dijo que la reunión debía durar entre cuatro y cinco horas.

Primero habrá un encuentro en formato reducido que incluye a Biden, Putin y los jefes de la diplomacia estadounidense y rusa, Antony Blinken y Serguei Lavrov. Luego habrá una sesión de trabajo más amplia.

El esperado encuentro en la neutral Suiza llega luego de que Biden, en su primera gira internacional como presidente, participara esta semana de una cumbre del G7 y otra de la OTAN en la que pudo escuchar a sus aliados de Europa antes de sentarse con Putin.

El 46° presidente de Estados Unidos, en el cargo desde enero, prometió que dirá a Putin cuáles son "las líneas rojas" que no debe franquear.

"No busco un conflicto con Rusia, pero responderemos si Rusia continúa sus actividades dañinas", indicó el presidente estadounidense.

Biden dijo que siempre es mejor verse cara a cara y Putin respondi que confiaba en que la reunin fuera productiva
Biden dijo que "siempre es mejor verse cara a cara", y Putin respondió que confiaba en que la reunión fuera "productiva".


"Siempre estoy listo", declaró Biden al llegar a Ginebra al ser cuestionado sobre su estado de ánimo antes de este encuentro que concentra la atención del mundo.

Pero el presidente ruso también tiene una larga experiencia en materia de cumbres. Desde que llegó al poder a fines de 1999 ya se codeó con cuatro presidentes estadounidenses. Biden es el quinto.

Muchos expertos coinciden en que Putin ya logró lo que más deseaba: la celebración de la cumbre como muestra de la importancia de Rusia en el escenario mundial.

En una entrevista con la cadena NBC, Putin dijo esta semana esperar que el presidente demócrata se muestre menos impulsivo que su predecesor republicano, aunque aprovechó la ocasión para calificar a Trump de hombre "talentoso".

El vínculo entre los presidentes


Las conversaciones están precedidas por meses de declaraciones cruzadas entre ambos presidentes, muchas de ellas de un cariz personal, más que institucional.

En una entrevista en marzo, Biden dijo que estaba de acuerdo con la caracterización de Putin como un "asesino", tras lo cual Rusia llamó a consultas a su embajador y Putin respondió que Biden se describía a sí mismo, antes de desearle "buena salud".

El mandatario ruso desafió luego al estadounidense a celebrar un debate público y, cuando Biden propuso la cumbre días después, el Kremlin presentó la oferta como un intento de la Casa Blanca de reparar el daño generado por el comentario.

Las expectativas de resultados tangibles de la reunión son bajas, aunque hay esperanzas de que permita un mejor entendimiento entre dos de las mayores potencias que quite un factor extra de inestabilidad mientras el mundo busca recuperarse del coronavirus.

La espiral descendente en la relación comenzó luego de que Rusia se anexionara la península ucraniana de Crimea, en 2014, y de que la inteligencia estadounidense acusara a Moscú de interferencia en las presidenciales de 2016 en Estados Unidos.

Hay esperanzas de que el encuentro permita un mejor entendimiento entre dos de las mayores potencias Foto AFP
Hay esperanzas de que el encuentro permita un mejor entendimiento entre dos de las mayores potencias. Foto: AFP


Los ciberataques


El encono se agravó por ciberataques contra el Gobierno y compañías privadas estadounidenses, el envenenamiento -cuya autoría se desconoce- y posterior condena a prisión de Navalny y el respaldo ruso al Gobierno de Bielorrusia ante fuertes protestas duramente reprimidas.

Putin volvió a negar esta semana las acusaciones de ciberataques, y recordó que propuso a Washington firmar un tratado para prohibirlos, menos de dos meses antes de las elecciones del año pasado en Estados Unidos.


¿Cómo fue la postura de Donald Trump con Rusia?


El demócrata Biden está bajo presión interna y europea para tener una postura mucho más firme con Rusia que la de su predecesor republicano Donald Trump, cuyo mandato estuvo marcado por las sospechas de que Rusia lo ayudó a ganar los comicios de 2016.

En su primera cumbre con Putin, en Helsinki en 2018, Trump provocó un escándalo al decir que creía en la insistencia de su par acerca de que Rusia no estuvo tras ciberataques para perjudicar a su rival electoral Hillary Clinton, contradiciendo a sus servicios secretos.

Tanto durante su campaña de 2016 como durante su Presidencia, Trump expresó admiración por Putin, aunque su Gobierno aplicó -luego de alguna demora- sanciones contra Rusia aprobadas por el Congreso.


Trump expres admiracin por Putin aunque su Gobierno aplic sanciones contra Rusia aprobadas por el Congreso
Trump expresó admiración por Putin, aunque su Gobierno aplicó sanciones contra Rusia aprobadas por el Congreso.


La tensión entre Rusia y Ucrania


Uno de los máximos puntos de fricción actual es Ucrania. Junto a Bielorrusia y los del mar Báltico, esos países son de gran importancia estratégica ya que separan, por el Oeste, a Rusia de las naciones europeos miembros de la OTAN ubicados más hacia occidente.

Rusia tuvo durante años Gobiernos aliados en Ucrania, pero el último fue derrocado en 2014 por protestas populares y reemplazado por otro, el actual, nacionalista de derecha y anti-Rusia, pese al amplio rechazo en Crimea y otras regiones rusoparlantes del país.

Las tensiones se multiplicaron en semanas recientes por un refuerzo militar ruso en la frontera con Ucrania que Kiev denunció como preparativos para una invasión y por ejercicios militares conjuntos entre Ucrania y la OTAN que Moscú ve como provocación.

Ucrania quiere que Biden juegue un rol más activo para resolver su conflicto con dos provincias orientales rusoparlantes que se alzaron en armas contra el nuevo Gobierno hace siete años y presione más a Rusia para que devuelva Crimea.

Putin ha dicho que Ucrania es una "línea roja" que Estados Unidos no debe cruzar.

Siempre atenta a su frontera occidental, Rusia también ve con suma preocupación la posibilidad de que el Gobierno bielorruso de su aliado aunque autocrático presidente Alexandr Lukashenko sea suplantado por otro tan hostil a Moscú como el de Ucrania.

Los líderes del movimiento prodemocrático bielorruso en el exilio quieren que Biden respalde una transferencia pacífica del poder luego de 27 años de Lukashenko en el puesto de presidente.

Tras una disputada elección en agosto pasado, el Gobierno de Bielorrusia ha reprimido una ola de protestas con detenciones masivas, y el mes pasado obligó a un vuelo comercial a aterrizar para detener a un activista opositor que iba en el avión.


Las acusaciones en materia de derechos humanos


Biden ha dicho que los derechos humanos serán centrales en su política exterior, así que genera expectativa qué le dirá a Putin sobre la situación de Navalny y la prohibición de su organización política.

Putin ha rechazado las acusaciones en materia de derechos humanos y subrayado los casos de gatillo fácil policial contra afroamericanos de años recientes y las matanzas de pueblos originarios en el proceso de formación de Estados Unidos.

Las familias de dos estadounidenses presos en Rusia, uno de ellos por espionaje, han solicitado a Biden que pida su liberación, y Putin dijo esta semana en una entrevista que estaba abierto a un intercambio de prisioneros.

Blindada y embellecida, Ginebra se prepara para la cumbre Biden-Putin

Incluso en una ciudad como la suiza Ginebra, acostumbrada a los eventos diplomáticos, la cumbre entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia supone un evento de magnitud, rodeado de un despliegue de fuerza titánico para garantizar su seguridad.

Unos 4.000 policías, militares y otros agentes de seguridad se movilizaron para asegurar que no haya contratiempos que empañen la cumbre entre el estadounidense Joe Biden y el ruso Vladimir Putin en la Villa La Grange, con vista al lago de Ginebra.

Desde hace más de una semana, la villa y el adyacente parque, donde los mandatarios se verán durante unas horas por la mañana, están rodeados desde hace días por unas barreras metálicas rematadas por alambres.

Todo el barrio y sus alrededores fueron cerrados, y los barcos fondeados en el lago de Ginebra deben zarpar o corren el riesgo de encontrarse frente a frente con lanchas armadas.

Además, tropas suizas fueron apostadas ante las representaciones rusa y estadounidense, separadas por apenas unos cientos de metros, para apoyar a la policía diplomática de Ginebra, encargada de la protección exterior de numerosas embajadas.

No lejos del edificio de las Naciones Unidas, a apenas unas decenas de metros de la embajada rusa, el icónico hotel Intercontinental se va a convertir en una fortaleza para hospedar a Biden.

El presidente estadounidense arribó hoy a la ciudad y pasará allí la noche antes de la cumbre, mientras que su homólogo ruso no llegará hasta mañana, justo a tiempo para la reunión.

"El trabajo de la policía ginebrina es titánico, ya lo han visto", dijo hoy a periodistas Stéphane Theimer, vicedirector de la policía federal suiza, informó la agencia de noticias AFP.

"Pueden contar con el apoyo del Ejército, otras policías cantonales y cuerpos locales para poner en marcha este gigantesco dispositivo", señaló .

Alrededor del 95% de los policías ginebrinos estarán desplegados junto a 900 agentes de refuerzo llegados de otras partes de Suiza.

El Ejército del aire suizo está encargado de asegurar la viligancia del cielo en caso de violación del espacio aéreo cerrado en un radio de 50 kilómetros. Incluso se desplegaron baterías antiaéreas.

Para evitar verse atrapada por los gigantescos convoyes presidenciales, la ciudad llamó a sus habitantes a trabajar ese día desde casa.

La villa donde se realizará la cumbre se construyó en el siglo XVIII y está ubicada en una colina. Desde la terraza puede verse el lago de Ginebra y el parque contiene árboles y un prado.

Las autoridades ginebrinas no suelen usarla para citas políticas.

La bella edificación ha sido escenario de momentos históricos y personajes distinguidos.

En 1864 recibió, en presencia de Henry Dunant, fundador de la Cruz Roja, la gala de cierre de la primera Convención de Ginebra para proteger a los militares heridos en el campo de batalla, que marcó el nacimiento del derecho humanitario.

Más de un siglo después, en junio de 1969, el papa Pablo VI celebró una misa ante 70.000 personas en el parque, que para entonces era el único espacio de Ginebra capaz de recibir tal multitud.

El parque de La Grange, el más grande de la ciudad, es un entorno perfecto para la villa, protegida en parte por grandes árboles del lado sur y con una vista abierta al parque y el lago por el norte.

Desde hace una semana, el sitio es un hormiguero de actividad.

Al interior pudieron verse a los artesanos trabajando, mientras los grandes candelabros han sido limpiados y los muebles desplazadas para tenerlos listos para recibir a los dos jefes de Estado y sus delegaciones.

A la entrada, dos leones de piedra, guardianes simbólicos de la cumbre, fueron lavados a alta presión.

El sitio fue creado en 1660 por el comerciante Jacques Franconis, y fue comprado por el banquero Marc Lullin en 1706, cuya familia instaló un jardín de estilo francés.

Arruinado por la revolución francesa, Jean Lullin vendió el conjunto a François Favre, quien hizo su fortuna en el comercio con Oriente.

La familia Favre transformó la casa y el parque e hizo construir la gran biblioteca en 1821, que alberga la prestigiosa colección de Guillaume Favre, con alrededor de 15.000 obras según el sitio de la Biblioteca de Ginebra, que la administra.

Sus volúmenes más antiguos datan del siglo XV.

Es allí donde están desde la semana pasada dos sillas rojas, una a cada lado de un globo terráqueo, listas para recibir a los dos presidentes.

La ciudad organiza cada primavera visitas guiadas a la villa para permitir al público conocer las salas de recepción, las habitaciones y la biblioteca.

El hijo menor de Guillaume Favre donó la villa y el parque a la ciudad de Ginebra en 1917, y posteriormente legó la biblioteca a la ciudad. En 1918 el parque fue abierto al público.

Dos décadas de relaciones de Putin con los presidentes de EEUU

El presidente ruso, Vladimir Putin, se reúne este miércoles en Ginebra por primera vez con Joe Biden, el quinto presidente estadounidense que conoce desde su llegada al poder en 1999.

Las relaciones de Putin con sus predecesores tuvieron altibajos.

- Bill Clinton: el peso de Kosovo

Los contactos de Bill Clinton con el presidente ruso Boris Yeltsin fueron cálidos hasta que estalló la guerra de Kosovo en 1998, poniendo fin a la luna de miel posterior a la Guerra Fría.

La renuncia de Yeltsin el 31 de diciembre de 1999, remplazado por Putin, poco apreciado en Washington, complicó más las relaciones.

Es "un hombre duro (...), muy decidido, volcado a la acción", dijo de Putin la jefa de la diplomacia estadounidense Madeleine Albright. "Tendremos que vigilar sus acciones con mucho cuidado", agregó.

Sin embargo, en la primera cumbre de Clinton y Putin en junio de 2000, el presidente estadounidense elogió públicamente al ruso, capaz de construir una Rusia "próspera y fuerte mientras protege las libertades y el estado de derecho".

- George W. Bush: camaradería y desconfianza

Al final de su primer encuentro, el 16 de junio de 2001, George W. Bush dijo que miró al presidente ruso en los ojos.

"Pude percibir su alma: la de un hombre profundamente dedicado a su país (...). Lo considero un dirigente notable", declaró Bush.

Tras los atentados de la red islamita Al Qaeda del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, Putin, que en 1999 había lanzado una guerra contra yihadistas en Chechenia, ofreció inmediatamente al presidente Bush su solidaridad en la "guerra contra el terrorismo".

Sin embargo, en diciembre de 2001 Estados Unidos se retiró del Tratado sobre Misiles Antibalísticos ABM para crear un escudo antimisiles en Europa del Este.

En 2003, Moscú condenó la invasión estadounidense de Irak y un año después denunció la influencia de Washington en la "revolución naranja" en Ucrania.

- Barack Obama: un "relanzamiento" que fracasa

En 2009, el presidente Barack Obama propuso "relanzar" las relaciones con Rusia apoyando en el botón "reset". En 2008, impedido de reelección por la Constitución, Putin era primer ministro de Dmitri Medvedev, su protegido.

Antes de visitar Rusia en julio de 2009, Obama declaró que Putin tenía "un pie en la vieja manera de hacer las cosas y otro en la nueva".

"Lo que me interesa es tratar directamente con mi homólogo el presidente", dijo Obama en Moscú.

A pesar de los éxitos iniciales, en particular la firma en 2010 de un nuevo tratado de desarme nuclear, el intento de relanzar las relaciones fracasó.

En agosto de 2013, Rusia otorgó asilo político al estadounidense Edward Snowden, que reveló el espionaje masivo de Estados Unidos en el mundo.

Unos días después, Obama canceló una cumbre con Putin, lamentando el regreso a "una mentalidad de Guerra Fría".

La crisis ucraniana de 2014 y la anexión rusa de Crimea, las sanciones económicas de Estados Unidos contra Moscú y la intervención de Rusia en Siria en 2015, degradaron aún más la relación bilateral

- Donald Trump: el espectro del "caso ruso"

Durante la campaña, Donald Trump dijo que quería instaurar buenas relaciones con Rusia.

Pero el mandato de Trump se vio lastrado desde el inicio por las acusaciones de injerencia rusa en las elecciones.

En julio de 2018, en una conferencia de prensa conjunta con Vladimir Putin, Trump pareció darle más crédito a las negaciones de su homólogo ruso que a las conclusiones del FBI.

"El presidente Putin acaba de decir que no era Rusia (...). Y no veo por qué lo sería", dijo Trump.

Ante las críticas, incluso en el Partido Republicano, Trump dijo que se había expresado mal.

"Me gusta Putin, le gusto a él. Nos llevamos bien", dijo nuevamente en septiembre de 2020 durante un discurso de campaña por su frustrada reelección.

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