14/06/2021 17:13 - arte

Un libro recorre la indita concentracin de museos y escuelas de arte en el noroeste argentino

"Del taller al altiplano.Museos y academias artsticas en el Noroeste argentino", publicado por Unsam Edita, se adentra en la historia de esas instituciones artsticas durante la primera mitad del siglo XX para integrar esta geografa a los debates sobre la historiografa del arte argentino.

Por Mercedes Ezquiaga


El imaginario visual del noroeste argentino, impregnado de paisajes telricos, colores sublimes, tradiciones indgenas y ritos ancestrales, atraviesa el espritu del inmenso conjunto de instituciones artsticas que en esa regin surgieron entre 1910 y 1955, una concentracin de museos y escuelas como en ninguna otra regin del pas -a excepcin de Buenos Aires-, tal como aborda el libro "Del taller al altiplano", de Pablo Fasce.

"Museos y academias artsticas en el Noroeste argentino" lleva por subttulo el volumen publicado por Unsam Edita, que se adentra en la historia de esas instituciones artsticas durante la primera mitad del siglo XX con el objetivo de saldar una deuda pendiente: integrar esta geografa a los debates sobre la historiografa del arte argentino.

Frente a la ausencia de iniciativas estatales, un grupo de artistas como Ramn Gmez Cornet, Laureano Brizuela y Francisco Ramoneda optaron -en las dcadas de 1930 y 1940- por transformarse en gestores culturales para dotar de plataformas al arte de sus provincias, entre ellas Tucumn, Salta, Catamarca, Santiago del Estero y La Rioja.

"Luego de los contactos con las vanguardias europeas y cautivados por las manifestaciones estticas de las culturas precolombinas, muchos artistas emprendieron su camino hacia el norte, en busca de una tradicin esttica de raz americana", explica en el volumen el autor, licenciado en Artes, docente de la UBA y la UNSAM.

- Tlam: Qu caractersticas confluyeron para que esta apertura de museos e institucionalizacin se haya dado con mayor intensidad en esta regin del pas y no en otra?

- Pablo Fasce:
En el inicio de esta historia se dio la confluencia de dos procesos, que marcan una continuidad y una ruptura con distintos temas y discusiones del mbito de las artes en Argentina en ese entonces. Por un lado, la creacin de museos en las provincias era una consecuencia lgica de una iniciativa que haba comenzado en Buenos Aires a finales del siglo XIX: luego de la creacin de instituciones como la Academia y el museo Nacional de Bellas Artes en la capital del pas, los artistas e intelectuales entendieron que el siguiente paso era extender esas plataformas culturales hacia las provincias y para lograr una profesionalizacin de su actividad en todo el territorio. Por otra parte, durante las primeras dcadas del siglo XX el concepto liberal de nacin deja paso a una mirada romntica centrada en la cultura: desde esa perspectiva, los artistas comenzaron a buscar las bases para crear una "escuela argentina" en la representacin de los paisajes, los pobladores y las costumbres de las provincias, reas en las que el noroeste tena mucho para ofrecer.

- T: Por qu crees que no se integr esta geografa a la historiografa del arte argentino?

- PF:
Creo que el borramiento de esta historia responde al modo en el que el mapa global de las artes se reconfigur luego de la Segunda Guerra Mundial. Con el final del conflicto armado y el ascenso de Estados Unidos como primera potencia poltica y econmica, el "centro" del mundo de las artes se traslad de Pars a Nueva York y desde all se instal una lectura sobre el desarrollo del arte del siglo XX en la que el concepto de lo "moderno" se refera a un proceso de evolucin de los estilos que desemboca en el arte abstracto; desde ese punto de vista concentrado en las formas y en la idea de un "arte puro", todas las obras y movimientos que se salan de esa senda eran atrasadas o anacrnicas. Esa perspectiva fue permeando paulatinamente en todo el mundo y en el caso de Argentina, irrumpi con ms fuerza a partir del golpe de Estado que depuso al gobierno de Juan Domingo Pern; esa concepcin tambin impuso una mirada internacionalista que hizo que los artistas fueran perdiendo parte de su inters por el interior del territorio nacional y del continente americano, para concentrar sus esfuerzos en conquistar la escena artstica de los pases centrales.

- T: En qu medida estas instituciones emplazadas en el noroeste argentino tomaron elementos autctonos y en qu medida, influencias europeas?

- PF:
En s misma, la idea de fundar museos y academias como pasos necesarios para profesionalizar la actividad artstica responde a un modelo que viene desde Europa, dado que el museo y la academia son en buena medida las plataformas sobre las que se construy la autonoma del arte respecto de otras actividades o procesos sociales, lo cual es un fenmeno propio de la modernidad occidental. No obstante, la gran importancia que tuvo la reflexin sobre la identidad nacional, el paisaje y la tradicin cultural en todas estas instituciones le dio una impronta propia al desarrollo de todo este proceso y en algunos casos posibilit el surgimiento de propuestas sumamente originales: un ejemplo de esto es la propuesta de la escuela de Bellas Artes fundada al interior de la Universidad de Tucumn en 1916, cuyo proyecto educativo giraba exclusivamente alrededor del desarrollo de las artes decorativas y de la creacin de un vocabulario ornamental basado en los diseos de la alfarera y los textiles precolombinos, con el objetivo de aportar desde las artes a una naciente industria nacional.

- T: Cmo definiras el espritu, la impronta, de este conjunto de instituciones artsticas del noroeste?

- PF:
Si bien esas instituciones son producto de distintos procesos que se desarrollaron en distintos tiempos y momentos sociales y polticos, creo que todas ellas comparten un aspecto fundamental: desde la perspectiva de los artistas, intelectuales y polticos que las crearon, los museos y academias serviran para ampliar la oferta de actividad artstica en sus provincias y de ese modo, garantizar un acceso a la cultura que era concebido como un aspecto fundamental de una sociedad en vas de modernizacin. Este concepto se hizo an ms importante durante los gobiernos radicales y peronistas, para los que el acceso a la cultura era parte fundamental de una sociedad democrtica.

- T: Un captulo del libro est dedicado al emblemtico Monumento a los hroes de la independencia ubicado en Humahuaca, de Ernesto Soto Avendao, una obra de gran valor cultural y patrimonial pero tambin turstico. Cmo fue recibida la obra por las clases populares?

- PF:
La recepcin de las clases populares suele ser un tema problemtico para todas las ramas de la historia, dado que solemos trabajar con fuentes escritas que casi siempre son producidas por personas que provienen de las capas medias o altas. En ese sentido, creo que cuando investigamos obras de arte que tomaron como tema a las clases populares, es muy importante tener en cuenta que se trata de representaciones construidas por otras personas y que no necesariamente coincidieron con las miradas y opiniones tenan sobre si esos modelos. En el caso del Monumento a los Hroes de la Independencia, me llam especialmente la atencin como esa idea de que la obra es un "monumento al indio" que hoy se difunde de manera espontnea tiene un origen remoto, que logr rastrear hasta finales de los aos sesenta en una carta del hijo de Ernesto Padilla, el diputado tucumano que propuso la ley de creacin del monumento. En esa carta, el hijo de Padilla le recrimina a la direccin del diario La Gaceta el haber difundido ese nombre errneo; no obstante, creo que esa manifestacin de malestar tambin puede ser interpretada como el signo de una apropiacin popular sobre la figura del monumento, a partir de la cual podemos detectar la construccin de otro sentido para la obra, gestado desde abajo hacia arriba y que se sumaba a la larga cadena de interpretaciones que se produjeron (y se siguen produciendo) sobre el monumento.
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