25/05/2021 00:05 - A 211 aos de la histrica Semana de Mayo

25 de mayo. La chispa de la revolucin y un nuevo tiempo para la Amrica toda

La presin popular deja al Cabildo sin mrgen: Cisneros renuncia, los patriotas imponen una nueva Junta y se avecinan grandes cambios. Una revolucin democrtica y con espritu hispanoamericano que sigue interpelando el presente. Tlam repasa el da a da de la Semana de Mayo en dilogo con el historiador Norberto Galasso. Hasta que sali el sol del 25, que finalmente asom.

Por Daniel Giarone

"25 de mayo de 1810", de Diego Manuel Rodríguez. (Acrílico sobre tela, 130 x 95 cm, año 2019)
"25 de mayo de 1810", de Diego Manuel Rodrguez. (Acrlico sobre tela, 130 x 95 cm, ao 2019)

Ya desde temprano se fueron juntando en la Plaza. El da declinara en lluvia, algo que slo importara ms tarde, cuando la Revolucin de Mayo se convierta en una efemride escolar. Lo que realmente vala entonces era que la noche anterior Cisneros habia renunciado ante Saavedra y Castelli. Pero al Virrey, a esa altura del partido, ya nadie le crea.

Lo cierto es que los grupos fueron engordando y como el Cabildo quedaba cada vez ms cerca decidieron que Beruti, uno de los jefes de los chisperos, cruzara a ver qu pasaba. La sesin no empezaba y lo que deba tratarse no era poco: la formacin de una nueva Junta de Gobierno.

Cuando Beruti subi hasta la Sala Capitular parece que los seores cabildantes debatan sobre cmo saldra el superclsico del Pato, que para colmo de males podra suspenderse por lluvia. Ya un poco cansado despus de una semana con tantas idas y vueltas, Beruti aclar la voz y dijo ms o menos lo siguiente:

“Esto ya pasa de juguete; no estamos en circunstancia de que ustedes se burlen de nosotros con sandeces. Si hasta ahora hemos procedido con prudencia, ha sido para evitar desastres y efusin de sangre. El pueblo, en cuyo nombre hablamos, est armado en los cuarteles y una gran parte del vecindario espera en otras partes la voz para venir hasta aqu… Pronto seores, decirlo ahora mismo, porque no estamos dispuestos a sufrir demoras y engaos; pero, si volvemos con las armas en la mano, no responderemos de nada”.

Parece que Beruti fue muy convincente o que el miedo no es sonso o que queran volver al Pato, porque los cabildantes salieron del letargo, Cisneros renunci definitivamente y conform una nueva Junta, la popular Primera Junta. Todo ello segn nombres, apellidos e indicaciones brindadas por la muchachada reunida en la Plaza, entre las que se mantena la convocatoria a los represenantes de las provincias para integrarlos al nuevo gobierno.

Pero todava le qued tiempo a Cisneros para jugar su ltima carta, que deba estar marcada porque le sala siempre: la represin. Pero en los cuarteles las salvas de artillera y los toques de campana estaban reservados para Saavedra, as que el ex Virrey y ex Presidente y ex comandante de armas no tuvo ms remedio que esperar la prxima mano.

Es decir, esa mismo noche, cuando con la Revolucin ya triunfante despach a un emisario hacia Crdoba para pedirle a Liniers que se preparase para una intervencin militar contra la Junta recin asumida. Pero esa ser otra historia. Aunque es parte del mismos disco, es otra cancin.

Juntos pero no amontonados

"El Virrey", de Diego Manuel Rodríguez. (Gouache sobre papel, 19 x 27 cm, año 2000)
"El Virrey", de Diego Manuel Rodrguez. (Gouache sobre papel, 19 x 27 cm, ao 2000)

“En la maana del 25 el Virrey apela a su ltima carta, que es la represin sobre la gente que reclama en la Plaza diciendo que ‘El Pueblo quiere saber de qu se trata’. Aqu es donde el grupo ms avanzado, donde estaban French, Beruti y los dems, entra al Cabildo con trabucos y puales”, repasa el historiador Noberto Galasso a Tlam.

Y ya se sabe lo que pas: “Suben al primer piso e interpelan a la burocracia virreinal exigindole que se vayan, adems de informarle que al calor del moviento popular se ha definido una propuesta de nueva Junta y que es esa Junta la que debe jurar y asumir el poder”.

Sin el apoyo de los militares “el Virrey se da cuenta de que est perdido, que debe reununciar y se crean las condiciones para la jura de los nuevos integrantes de la Junta, donde aprecen hombres que no eran muy conocidos hasta ese momento, como Moreno, que se reserva la Secretaria de Guerra y de Gobierno”, destaca Galasso.

Se trata, esto si se saba en la Plaza , de la“Junta provisional gubernativa de la capital del Ro de la Plata”, segn su nombre formal, y est conformada por Cornelio Saavedra como Presidente; Juan Jos Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcunaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu y Juan Larrea como Vocales; y Juan Jos Paso y Mariano Moreno como Secretarios.

“Moreno, adems de la Secretaria de Guerra y de Gobierno es director del peridico que se va a crear, la Gaceta de Buenos Aires. Es decir, intenta controlar lo que hoy seran los medios, la poltica (una suerte de Jefe de Gabinete) y la organizacin militar”, evala el autor de “Imperialismo y pensamiento colonial en la Argentina”.

Y agrega: “Tambin aparecen Belgrano, como hombre muy cercano a Moreno, y Castelli. Un trpode que avanza sobre el poder. Moreno es reconocido por Belgrano (‘Yo quisiera tener las luces que usted tiene’, le dice) y por Castelli, entendiendo que es quien tiene las cosas ms claras”.

Pero en aquel primer gobierno patrio tambin estn “Azcunga, por el Ejrcito; Larrea y Matheu, los dos espaoles de nacimiento, y por supuesto Saavedra, que habra entrado a ltimo momento en la Revolucin”.

S, juro!

"Primera Junta de 1810", de Diego Manuel Rodríguez. (Acrílico sobre lienzo, 80 x 100 cm, año 2010).
"Primera Junta de 1810", de Diego Manuel Rodrguez. (Acrlico sobre lienzo, 80 x 100 cm, ao 2010).

Si French y Beruti repartan cintas celestes y blancas o si en realidad ests eran blancas y rojas (blanco por la unidad entre criollos y espaoles y rojo sangre en nombre de los peores deseos para el seor Virrey) parece ser una cuestin que zanj Billiken, y en pgina central. Pero an as puede resultar significativo.

“La Bibiloteca de Mayo, publicada en 1960, recoge diarios de la poca, como el del hermano de Beruti, y de ah surge que las cintas que se distribuan eran blancas y rojas, adems de estampitas con la esfie de Fernando VII, que estaba en una posicin de cambio”, refiere Galasso.

El ensayista agrega que “no aparecen all las cintas celestes y blancas a las que hace referencia Mitre, ni Mitre explica de dnde lo sac. Tambin all se dice que las cintas que se distribuan en la maana del 25 de mayo ya eran solo rojas, como expresin de sangre, de violencia, frente a las trampas con las que el Virrey quera permanecer en el poder”.

La cuestin no es slo de colores ni de estampitas sino de la orientacin que tena la revolucin. Galasso recuerda que la Junta “jura por la nuevas ideas pero con obediencia al rey de Espaa, lo que se mantendr hasta que las fuerzas napolenicas son derrotadas y se plantea la independencia, en 1816”.

Fernando VII, en un principio, haba asumido las nuevas ideas pero despus vuelve a hacer el reaccionario que haba sido siempre”, asegura el historiador, para quien “la Revolucion de Mayo se produce en Buenos Aires pero ya haba ocurrido en abril en Caracas y se producir en agosto en Chile, en septiembre en Bogot y a principios de 1811 en Mxico”.

Siempre con un carcter ”democrtico y popular que reconorre todo lo que hoy es Amrica Latina”, destaca.

La Revolucin de Mayo por Rep


Ideas e ideales

En la Proclama del 26 de mayo la Junta reiterar su “fidelidad y adhesin a nuestro muy amado Rey y Seor Don Fernando VII y a sus legtimos sucesores en la corona de Espaa”.

“Se depuso al virrey en nombre del rey”, dir el acta firmada el da anterior. Los patriotas portaban estampitas con la imagen del soberano cautivo por Napolen en la Plaza de la Victoria.

“La llamada 'Mscara de Fernando’ -sostiene Felipe Pigna en ‘Los mitos de la historia argentina’- era, contrariamente a lo que muchos creen, un acto de clara independencia. Por aquellos das nadie en su sano juicio poda suponer que Napolen sera derrotado ni que Fernando volvera al trono espaol y recuperara sus colonias americanas”.

En tanto Galasso considera que la Primera Junta “no era una Junta anti-espaola, esa es una de las tervigersaciones de la historia mitrista”. Y argumenta: “En esa Primera Junta aparecen espaoles revolucionarios, como Larrea y Matheu, y la mayor parte de la Junta est integrada por hijos de espaoles”.

“La idea de que en la Primera Junta hay una una idea separatista y anti-espaola es falsa. De lo que se trataba era de democratizar el poder al comps de la democratizacin que se produca en Espaa”, plantea el historiador.

Y agrega: “Esto es lo que sostiene Alberdi, que es quien ms profundiza el carcter democrtico y no el carcter separatista de la Revolucin de Mayo. En 1810 se reemplaz al Virrey por una Junta con ideas democrtica, donde haba espaoles y criollos y donde permanecieron el Cabildo y la Audiencia (una suerte de Poder Judicial)”.

“Cuando cae la revolucin democrtica en Espaa -agrega Galasso- y vuelve el rgimen anterior, en 1813-1814, es cuando se plantea claramente el objetivo independentista por parte de Belgrano y San Martn, quien insiste para que el Congreso de Tucumn se rena y declare la independencia”.

El ideario de la Revolucin de Mayo era el de una revolucion hispanoamericana. Incluso en la Declaracin de la Independencia de 1816 se declara la independencia de las Provincias Unidas de Sud Amrica”, concluye.

La revolucin hoy

En el Cabildo, los retratos de los miembros de la Primera Junto: Miguel de Azcuénaga, Juan J. Paso, Cornelio Saavedra, Mariano Moreno, Domingo Matheu, Juan J. Castelli, Manuel Alberti, Manuel Belgrano y Juan Larrea (Lara Sartor/Telam).
En el Cabildo, los retratos de los miembros de la Primera Junto: Miguel de Azcunaga, Juan J. Paso, Cornelio Saavedra, Mariano Moreno, Domingo Matheu, Juan J. Castelli, Manuel Alberti, Manuel Belgrano y Juan Larrea (Lara Sartor/Telam).

La historia puede ser un fsil retratado en un manual escolar. Tambin un conjunto de hechos dinmicos, protagonizado por hombres y mujeres con matices y contradiccin, pero siempre en dilogo con la poca, las ideas y el azar.

“El legado ms vigente de la Revolucin de Mayo hoy es el planteo de Moreno sobre la distribucin de la riqueza. La riqueza acumulada en minoras es como agua estancada que se pudre”, sostiene Galasso citando al Secretario de la Primera Junta.

Y agrega: “Hay que hacer una redistribucin de la riqueza a todos los sectores de la sociedad, adems de lo tambin planteado por Moreno sobre la instalacin de industrias y de la creacin de un organismo de prensa para que el Estado pueda comunicar sus objetivos y proyectos, cosa que a veces no ocurre por la accin de los medios hegemnicos”.

La Revolucin de Mayo interpela el presente, iluminando el futuro por caminos diversos. Tambin, prescindiendo de solemnidades, hiprocecas y maniquismos, hoy puede gritar: “Al gran Pueblo argentino, Salud”.



Agradecemos al Museo Nacional del Cabildo de Buenos Aires y la Revolucin de Mayo (www.cabildonacional.cultura.gob.ar), a la ilustradora Yanina Canosa y al artista Diego Manuel Rodrguez (www.diegomanuel.com.ar)