23/05/2021 00:05 - A 211 aos de la histrica Semana de Mayo

23 de mayo. El Virrey ha sido depuesto, que viva el Virrey

Despus del Cabildo Abierto del martes 22, Cisneros intent una hbil maniobra poltica para intentar su continuidad en el poder, integrando la nueva junta de Gobierno.Tlam repasa el da a da de la Semana de Mayo en dilogo con el historiador Norberto Galasso. Hasta que salga el sol del 25, que viene asomando.

Por Daniel Giarone

"Buenos Aires era un hervidero de las nuevas ideas, las provincias estaban un poco alejadas de esto", afirma Norberto Galasso.
"Buenos Aires era un hervidero de las nuevas ideas, las provincias estaban un poco alejadas de esto", afirma Norberto Galasso.

La maana del mircoles 23 de mayo era morosa y burocrtica. En el Cabildo an se sentan los temblores de la jornada anterior, pero ya sin los ecos de la lengua todava filosa de Castelli ni del ruido seco de cuchillos y pistolas, esos con los que la Legin Infernal quera garantizar la voluntad popular. Pero ya se sabe, en el silencio tambin se mueve la serpiente.

Era una maana tranquila, decamos, y el Cabildo se dedicaba a pasar en limpio lo ocurrido en el Cabildo Abierto del da 22. Se contaban los votos, se preparaba la convocatoria a los representantes de las provincias, se llamaba a mantener el orden pblico y se preparaba la designacin de los miembros de la Junta. Se coca y se bordaba. Es decir, se conspiraba. Se conspiraba contra la conspiracin.

Pero esto ltimo se haca en silencio. De ah lo de la serpiente. Al maravilloso pblico se le entregaba una maravillosa declaracin pblica. Un documento con sello y firma del Cabildo que segn Felipe Pigna en “Los mitos de la historia argentina” deca exactamente esto:

“Hecha la regulacin con el ms prolijo exmen resulta de ella que el Excmo. Seor Virrey debe cesar en el mando y recae ste provisoriamente en el Excmo. Cabildo hasta la ereccin de una Junta que ha de formar el mismo Excmo. Cabildo, en la manera que estime conveniente”.

Cisneros conduccin

Cornelio Saavedra era el Jefe del cuerpo de Patricios.
Cornelio Saavedra era el Jefe del cuerpo de Patricios.

Lo que estimaba conveniente el Excelentsmo Cabildo no se dira hasta el da siguiente. Pero nosotros hoy, como es obvio, ya lo sabemos. Que la flamante Junta estara integrada por por dos criollos, Cornelio Saavedra y Juan Jos Castelli; por dos espaoles, el sacerdote Juan Nepomuceno y el comerciante Jos Santos Inchurregui; y por… Baltasar Hidalgo de Cisneros.

Lo que hicieron los vecinos de Buenos Aires con los bandos que comunicaban la buena nueva lo sabremos maana, es decir el 24 de mayo. Por ahora el historiador Norberto Galasso adelanta a Tlam que “el Virrey logr hacerse nombrar presidente de la Junta y comandante de armas, lo que encendi la furia de los patriotas”.

“Se crea la idea de una Junta con cinco miembros. Dos representantes de la derecha y Castelli y Saavedra como representantes de las nuevas ideas. Pero como quinto integrante se designa al Virrey”, subraya.

El autor de “La larga lucha de los argentinos” cree que “Castelli y Saavedra quedaron un poco desconcertados con esta Junta. Saavedra porque no quera cambios muy importantes. Pero lo cierto es que en un primer momento Castelli tambin la acepta”.

Ms all de Buenos Aires


“Si en ese momento Buenos Aires era un hervidero de las nuevas ideas, las provincias estaban un poco alejadas de esto. Eran organizaciones sociales ms bien tranquilas, sin idea de los nuevos cambios. Por eso la convocatoria a los representantes de las provincias tena su doble filo”, explica Galasso.

El llamamiento fue hecho por el Cabildo Abierto del 22 de mayo, lo que no se modificara con la cada definitiva del Virrey y la eleccin de una nueva Junta tres das despus. Lo que se agregaba era complejidad. Una complejidad que marcara la historia argentina.

El ensayista explica que “algunos de los integrantes de esas provincias, como los obispos, por ejemplo, y en general la Iglesia, van a crear las condiciones para el desplazamiento de Moreno, junto a los sectores ms conservadores”.

“Tambin van a intentar, por ejemplo, hacer la Junta Grande, para que a fines de 1810 la Primera Junta se convierta en la Junta Grande, que exprese una posicin conservadora, donde los cambios sean solamente formales”, apunta.

Enjundia


“Se trataba de pueblos pequeos, aldeas con poca enjundia revolucionaria, y despus estaba toda la zona controlada por los pueblos originarios. En ese momento se contaba con Crdoba, San Juan o Salta”, detalla Galasso al hacer un repaso de la Argentina de entonces.

Recuerda tambin que si bien “los pueblos originarios intervienen a favor de la Revolucin de Mayo a travs del apoyo de algunos caciques, no hay intervenciones decisivas ni importantes”.

La relacin que la Junta instaurada en Buenos Aires despus de la Semana de Mayo tendr con las provincias estar determinada en buena medida por la estructura econmica de la Amrica colonial.

“Las producciones locales estaban favorecidas, indirectamente, por el escaso contacto con el exterior. Como haba monopolio en el comercio los grandes ricachones de Buenos Aires, o los contrabandistas, importaban y exportaban, pero no haba un comercio intenso con el exterior”, resume Galasso.

“Se producan frutas en determinadas zonas, en algunas empezaban a fabricarse vinos y estaban tambin el telar tradicional y las pequeas plantaciones ganaderas, pero los cambios van a llegar decididamente porque van a provocar una ruptura de ese rgimen que, si bien ya era muy tradicional, de un modo u otro garantizaba cierto funcionamiento”, aade.

La Revolucin de Mayo va a producir una ruptura. Un quiebre del que despus, segn Galasso, van a surgir “los caudillos como expresin de la protesta popular frente al avance, por ejemplo, de la mercadera importada”. Pero la Revolucin todava tena un largo camino por recorrer. Y el sol del 25 an estaba esperando.


Agradecemos al Museo Nacional del Cabildo de Buenos Aires y la Revolucin de Mayo.
(Sitio web: cabildonacional.cultura.gob.ar)


El mate en tiempos de la Revolucin